Ayer me dieron una mala noticia. Hace una semana la misma fuente externa de CEOE y sindicatos me había dicho que el acuerdo era inminente y ayer me dijo que las negociaciones entre CEOE y sindicatos se complicaron por un cambio repentino de postura de la patronal en la mesa de negociación. Los sindicatos se han ganado a pulso su falta de apoyo social por su postura reactiva durante la crisis y toda la presión de la negociación ha recaído sobre ellos. Son los que menos incentivos tienen a firmar el acuerdo ya que el estatuto de los Trabajadores y la jurisprudencia apoya al trabajador. Sin embargo, apoya al trabajador que ya tiene un puesto de trabajo pero no necesariamente a los que no tienen empleo, por lo que la legislación actual no es la idónea para reducir una tasa de paro del 21%. Tras su fracaso de movilización por la rebaja de sueldo de funcionarios y la reforma de pensiones en la reforma de la negociación colectiva los sindicatos tenían una actitud más proactiva aunque han estado retrasando el acuerdo sin mucha justificación durante dos meses, privando a España SA de mostrar un acuerdo de flexibilización laboral para reducir las dudas que los inversores internacionales tienen sobre un país con una tasa de paro que dobla la de la OCDE.
No obstante, cuando uno mira nuestro diferencial de inflación desde que entramos en el euro más de dos terceras partes lo explican los márgenes empresariales, no los salarios. Por lo tanto, para que nuestra querida España siga siendo una economía competitiva y soporte la presión de estar en el euro, la moneda más fuerte del sistema monetario mundial, hace falta la involucración de los empresarios y la patronal. El nuevo presidente de la CEOE ha estado llevando la negociación personalmente pero el pasado jueves se reunió con sus principales vicepresidentes y la institución cambio sus propuestas y ha puesto en riesgo el acuerdo.
La tentación puede ser aprovechar la debilidad del Gobierno para que no haya acuerdo y se vea obligado a legislar por decreto la reforma. No obstante, si eso es lo que ha llevado a la CEOE a cambiar su posición en la negociación demuestra mucha cortedad de miras. Tras la derrota en las elecciones municipales y la crisis interna dentro del Psoe, la probabilidad de que el Gobierno encuentre apoyos parlamentarios para aprobar un decreto sin el acuerdo de los agentes sociales está próxima a cero. Por lo tanto, un no acuerdo nos llevará a una patada hacia adelante que es lo que llevamos haciendo con este tema desde hace treinta años y parece que no es lo más adecuado ya que en tres décadas no habido reforma.
Confiar en el espíritu reformista del PP tampoco parece lo más razonable. El PP ya llegó al Gobierno en 1996 en una situación similar y lo primero que hizo fue firmar la paz social con los agentes sociales y el resultado fue mantener en vigor una legislación laboral y una negociación colectiva que la crisis ha vuelto a demostrar que tiene unos efectos devastadores sobre nuestra tasa de paro y limita nuestro crecimiento potencial. Por lo tanto, estamos ante una oportunidad histórica para firmar un acuerdo.
Este economista observador no conoce en profundidad la CEOE pero si doy fe que tienen un buen equipo económico y en su junta directiva hay buenos economistas como mi buen amigo José Luis Feito. No obstante, también conozco que, como buena confederación, es una institución muy compleja con muchos intereses cruzados y eso complica las decisiones.
En un mundo tan competitivo y dentro del euro España SA necesita como el comer una negociación colectiva más flexible que permita a nuestras empresas adaptar mejor su principal factor productivo a las condiciones de su negocio. La reforma, como demuestra el caso alemán, no tiene que suponer la desprotección de los trabajadores. No solo es necesario flexibilidad salarial, también de horas de trabajo, teletrabajo, formación continua, etc. La actual regulación explica en buena medida nuestra elevada tasa de temporalidad lo cual supone una segmentación de nuestro mercado de trabajo que no permite aprovechar todo su potencial. Esperemos que todo haya sido un susto y prime la sensatez y tanto sindicatos como patronal pongan las luces largas para llegar a un acuerdo.
Constantemente me viene a la memoria la visita que hizo este economista observador al Museo de Kennedy en Boston. Al salir estaba grabada en una enorme pared blanca con el Cabo Cod de fondo su mítica frase "no pienses que puede hacer tu país por tí, piensa que puedes hacer tú por tu país" y parece dicha para resolver este conflicto.
PD.: Ahora puedes seguir al economista observador en Twitter
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