El puente

Alexis Ortega

“Lo que yo quiero mostrar […] es qué se esconde detrás de lo que llamamos ´la realidad´. Busco el puente que conduce de lo visible a lo invisible [...].Mi objetivo es […] hacer visible lo invisible a través de la realidad. Puede que suene paradójico, pero la realidad es la que conforma el misterio de nuestra existencia.” Sobre mi pintura, Max Beckmann (discurso leído el 21 de julio de 1938)

Imagen de Alexis Ortega

Alexis Ortega: Economista de profesión, músico de vocación, dramaturgo frustrado, hijo de tendero y nieto de campesino que no acaba de encontrar razonable una ciencia como la economía que a veces se olvida de lo más importante: ser útil a las personas en la gestión de su vida. Alexis Ortega está especializado en el análisis económico y la implantación y seguimiento de políticas de gestión del riesgo de tipo de cambio y tipo de interés en empresas con vocación exterior. Colaborador-analista en diferentes medios audiovisuales y socio director en Finagentes Gestión, Empresa especializada en el asesoramiento en la gestión de los riesgos de tipos de cambio y tipos de interés.

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10 enero , 2017 | 17 : 04

Alemania, el Brexit, Trump y el populismo.

Los datos de comercio exterior (especialmente las exportaciones) y la producción industrial alemanas aumentaron fuertemente, lo cual anticipa un relanzamiento de su economía en el último trimestre del año. Según la Destatis, oficina federal de estadísticas, en noviembre las exportaciones se incrementaron un 3,9% mensual (5,6% interanual). Se trata del mayor incremento de la partida desde el incremento del 3,9% también en mayo del 2012. Las exportaciones a los países miembros de la Eurozona subieron en noviembre un 5,2% interanual hasta los 39.700 mill.€, mientras que al resto de países de la UE (fuera de la UME) crecieron un 2,8% hasta los 23.600 millones. Por último, las ventas a terceros países (no pertenecen ni a la UME ni a la UE) repuntaron un 7,6% respecto a noviembre de 2015 hasta los 45.200 mill.€.

Por otra parte, las importaciones se situaron en noviembre en los 85.800 mill.€, un +3,5% mensual (4,5% interanual). Con todo ello el superávit comercial del país vuelve a ampliarse. Por otro lado, la producción industrial germana aumentó un 0,4%, impulsado por un aumento de 1,5 % del sector de la construcción, la mayor ganancia mensual desde febrero. La actividad manufacturera subió un 0,4%, mientras que la generación de energía cayó un 0,4%. El dato del mes de octubre fue revisado al alza desde el +0,3% inicialmente estimado al +0,5%.

Por último, la libra esterlina empieza mal la primera semana completa, sin festivos, del año. Ayer caía más de un punto porcentual frente al euro y cotiza a la apertura de hoy en los 0,8720 GBP/EUR frente a los 0,8450 de hace apenas una semana. La GBP reacciona a las fuertes dudas sobre el rumbo del Brexit. En la entrevista a Sky News de la Primera Ministra, Theresa May, insistió en que la prioridad en el proceso de "Brexit" será el control de la inmigración, por encima de cuestiones más económicas como el acceso al mercado único, lo que hace presagiar un "Brexit duro" que implicaría la pérdida del acceso al mismo. Igualmente negó las palabras del recientemente dimitido embajador ante la UE, Ivan Rogers de que estaba "confundida".

Ayer leí una entrevista en «El País» a Lord Turner que ha sido de todo en el Reino Unido, desde empleado de BP, Chase Manhattan, McKinsey. Dio clases en la London School. Fue vicepresidente de Merrill Lynch y personifica como nadie a la élite británica (presidió la Autoridad de Servicios Financieros). Fue keynesiano en su juventud, posteriormente liberal ("muy liberal" llega a aseverar el reportero de la entrevista) y ahora dice ser nuevamente  keynesiano. Como todos ellos, no vio venir la crisis, pero "la ha contado como pocos en dos libros recientes". Ahora se permite ser "pesimista". Y todo eso sin despeinarse

Añade "Las políticas económicas han fallado en Europa frente a una gestión algo mejor en EE UU, Reino Unido, China o los intentos de Japón". "Lo más preocupante" —subraya— "es que quizá pueda decirse que formalmente hemos salido de la crisis, pero se ha instalado un malestar económico que tiene serias consecuencias políticas". "Nueve años sin prosperidad son un récord terrible: es la primera vez desde la guerra con una crisis tan larga. Y con los niveles de desigualdad actuales". "Cuidado con los populismos".

Quizás habría que recordarles que los populismos ya han llegado a los EE.UU. y el Reino Unido. Si hay que tener cuidado con los populismos y este es nuestro principal riesgo, como se puede calificar de éxito unas políticas que han llevado a esa situación a ambos países. Decir las cosas poniendo una cara seria no necesariamente quiere decir que lo que se dice sea serio.

Como siempre, en un mismo escenario pueden convivir dos ideas opuestas y ambas ser verdad. La perspectiva de un "Brexit duro" debilita a la libra esterlina pero la pregunta es ¿por que para el mercado, y todas esas élites intelectuales, es negativo desengancharse de un proyecto que se hunde? Si son mínimamente consecuentes, y se creyeran sus propias ideas, el salir de la UE debería ser la mejor noticia que pudiera recibir cualquier país. Y si el populismo es tan negativo, ¿Porque su llegada a los EE.UU. ha sido saludado con alzas bursátiles y unas renovadas perspectivas de prosperidad?

Para acabar, algo interesante en la entrevista de Turner "... la campaña del Brexit fue exitosa porque entendió cuáles eran los miedos; la de los pro-europeos fue un desastre porque se limitó a vaticinar catástrofes, y encima no ha habido nada parecido a una catástrofe: los votantes están cada vez más convencidos de que las élites les han mentido".

A lo que habría que añadir lo que esta mañana en «El Mundo» Javier Redondo decía (algo verdaderamente inteligente): «... Obama se afana en abanderar el antitrumpismo porque aparte de su convicción de que la elección del magnate es una catástrofe para la nación, quizás Trump sea también el legado de Obama; el reflejo del descontento; la venganza de la clase media».

Comentarios

pisitófilos creditófagos

(Brillante reentrada de Alexis Ortega tras las vacaciones navideñas, poniendo el dedo en dos llagas: a) la anti-euro, en unos; y b) la anti-populismo, en otros. Ciertamente, el euro, que es demasiado fuerte para la economía española, resulta blando para la alemana, para goce de ambas por razones contrapuestas. Estamos en una simbiosis monetaria, para escarnio de la adocenadísima economía de EEUU, y desconcierto de la de UK, que se está equivocando en cuanto al trasero que ha de lamer. Todo esto nos inspira esta enésima reelaboración de lo nuestro.)

MIENTRAS NO FRACASE EL BREXITRUMPISMO (2018), MOFÉMONOS.-

https://www.youtube.com/watch?v=ZJkzHXGPXPw

El déficit comercial —exportaciones menos importaciones— de EEUU es enorme. Su persistencia y falta de compensación con rentas y transferencias hace que EEUU sea la economía con más deuda externa del mundo:
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Deuda_externa_por_pa%C3%ADs

La insostenibilidad del déficit comercial de EEUU y su corolario de deuda externa se disimula por lo codiciada que es su moneda en el mundo. Cualquier otra economía ya habría recibido el castigo en forma de desapego por los activos denominados en su moneda, con devaluación cambiaria (encarecimiento de las divisas), subida de su nivel de tipos de interés e inflación.

El déficit comercial de EEUU es insostenible incluso si la economía norteamericana se pusiera a crecer al doble de lo que lo lleva haciendo estos años atrás, y el nivel de tipos de interés de sus pasivos permaneciera tan abajo como ahora.

Como la deuda externa norteamericana está primordialmente denominada en su moneda, la depreciación del dólar norteamericano forma parte ideal de los ajustes de consolidación. También ayudaría en este proceso la consiguiente revaluación de los activos norteamericanos en el exterior, denominados en las divisas correspondientes. Sin embargo, el dólar no es nada fácil de depreciar. Antes al contrario, se anuncian medidas reinflacionistas —cfr. el trumpismo— y el dólar norteamericano va y se aprecia a corto plazo —el trumpismo tendrá que empezar remontando este primer gol en su contra—.

Desde luego, qué gran verdad es esa de que lo irracional forma parte de la realidad —el millonariado popularcapitalista es especialmente irracional, toda vez que no sabe muy bien, o no quiere saber, de dónde salen sus millones—.

EEUU es una gran potencia exportadora. En EEUU pueden producirse todo tipo de bienes y servicios, pero los norteamericanos importan mucho más y deslocalizan producción, por dos razones:
- lo preciada que es su moneda; y
- lo poco competitivos que son sus costes de producción —por el anidamiento de costes inmobiliarios extravagantes, en nuestra modesta opinión—.

Dólares y casitas, el «american dream». Dinero e inmuebles. «Bocatto di cardenale» mutado en «mantis religiosa», por causa de la burbuja inmobiliaria, que asfixia la actividad y el empleo ordinarios.

El eslogan electoralista «Hacer América grande de nuevo», proferido por un magnate inmobiliario, es ganador porque la mayoría silenciosa tiene casitas, pero no tiene tantos dólares como quisiera, tanto porque no los ingresa como por las deudas incurridas para tener las casitas.

Dicho eslogan no es más que expresión de algo muy conocido por nosotros, los ppcc. Es la segunda parte de la que llamamos «Fe Pocobajista», que sustituyó a la nuncabajista tras el pinchazo:
1.1. Bajar baja poco
1.2. La banca y el bancocentralismo tienen la culpa
1.3. Hay sitios y sitios
2.1. Expansión
2.2. Inflación
2.3. Stajanov

Aunque lo llamen Reinflacionismo y digan que es algo nuevo, solo es más de lo mismo que teníamos desde otoño de 2006: ponerse duros con el dinero —Trabajo & Empresa— para que no baje la «cotización» de las casitas —rentismo aproductivo—.

Lo que sí es nuevo es la obscenidad con que los pocobajistas pregonan su proteccionismo-intervencionismo-nacionalismo. Dicho de otro modo, el cinismo con que defienden que la mayor actividad y empleo no la piensan conseguir limpiamente, sino jodiendo a los demás; reinterpretando el capitalismo en clave mercantilista, primero; y después reforzando los elementos feudalistas y esclavistas reintroducidos por el popularcapitalismo.

Desafortunadamente para los proteccionistas-intervencionistas-nacionalistas norteamericanos:
- la presión deflacionista no se debe solo al hiperendeudamiento y al pinchazo de la burbuja; hay razones muy de fondo —productividad, tecnología, globalización, demografía, etc.—;
- en las economías que no son las de EEUU pueden producirse todo tipo de bienes y servicios, y no es verosímil que EEUU se ponga a dañar directamente esos aparatos productivos;
- varias soberanías monetarias distintas de la norteamericana tienen tanta o más enjundia que ella;
- EEUU solo puede dificultar las importaciones y la deslocalización de la producción de forma puntual y selectiva, y de ninguna manera tratándose de circulación de dinero y divisas; y
- EEUU solo puede razonablemente ganar competitividad vía costes de producción abaratando su mano de obra, lo que significa rebajar los costes inmobiliarios anidados; lo que puede hacerse o «a pelo», o velándolo con inflación no inmobiliaria, en cuyo caso, hay que cuidar que el aumento de costes financieros alineado con la reinflación no arruine la maniobra.

Todos los perdedores popularcapitalistas ansían que sus economías se reinflacionen para disimular la extravagancia de sus valoraciones inmobiliarias y aligerar el peso de su deuda. Para la economía ordinaria tienen dos máximas: «quien pase hambre, que arree», y «no se levantan imperios sin esclavos». El brexitrumpismo es la hipocresía protestante reconociendo que, a estas alturas, ya no puede haber resucitación inmobiliaria sino jugando sucio a sabiendas.

Nosotros cumplimos diciendo que la reinflación en EEUU sin ganancia de competitividad en costes vía ajuste inmobiliario a la baja, solo puede hacerse deflacionando al resto de economías; y que, en el caso de que estos rocamboles tengan éxito, está servido más déficit comercial norteamericano si cabe aún... salvo que, de verdad, EEUU consiga levantar un muro comercial contra el mundo, que funcione solo en un sentido, el de sus importaciones, pero que esté muy engrasado en el otro, el de sus exportaciones; y todo sin castigo cambiario, aunque con un nivel de tipos de interés superior al actual.

Nunca nada tan contradictorio, aparte de frontalmente contrario al ortograma capitalista, había llegado tan lejos.

Díganme con qué ojos ve el capitalismo la pretensión BrTr de hacer «grande» la economía no financiera a base de devaluar la financiera.

No es de extrañar que el BrTr apeste a villano hortera.

El recorrido del Eje BrTr es corto. Va a fracasar. Solo tiene la oportunidad de intentarlo.

Gocemos de ello y aprovechémonos.

Las Bolsas suben por la conjugación de dos cosas: dólar con capacidad compradora —que la perderá— y traspaso de bonos a acciones, anticipándose a las subidas de tipos de interés alineadas con la reinflación BrTr que se descuenta —que provocarán el movimiento contrario, de acciones a bonos—. ¡Tengan cuidado, por Dios! Sean rápidos. Casi nada de esto tiene fundamento real —no financiero—. Quizá lo único consistente sea que el barril de petróleo tiene un precio absurdamente barato. En general, no estamos nada más que ante los prolegómenos del desesperado intento popularcapitalista resentido por evitar el triunfo de la Era Cero. Los inmuebles, ni tocarlos de lejos —socimis, bancos enladrillados, etc.—. Estamos en una reburbuja no impulsada por la avaricia, sino por el miedo. Y va a repinchar. Será en 2018.

Gracias por leernos.

Parado

La ventaja de ser ingeniero y no economista es que los ingenieros tendemos a ver las cosas desde un punto de vista práctico. La desventaja es obviamente no conocer bien los fundamentos y bases de la economía, pero tratamos de aprender en según qué blogs.

En el caso de los tan bien traídos datos sobre las exportaciones alemanas y el euro, el punto de vista práctico induce a pensar que en el mundo hay avidez de euros, mucha más de la que hay de dólares. Si Alemania vende productos (digamos vehículos) y servicios (digamos de ingeniería ligados a bienes de equipo adyacentes) y éstos son enormemente apreciados en otras áreas económicas globales, en realidad puede decirse que el mundo está comprando euros. Es decir, un acaudalado árabe que vende petróleo (dólares), y se compra un Lamborghini fabricado en Italia, estaría comprando euros. Se desprende de los dólares para comprar euros.

Y ¿qué vende EEUU por el mundo? A la vista de los datos del artículo, pareciera que los productos y servicios europeos serían más deseados que los norteamericanos, que hoy en día todavía gozan de mayor prestigio que los europeos tal vez solamente en Hispanoamérica, pero no es el caso ni mucho menos de Asia, Rusia, o de Europa para con los productos de EEUU, lo cual no es recíproco del todo a juzgar por lo apreciado de los productos europeos también en EEUU, pese a las zancadillas al estilo VW para evitar que se los merienden ya definitivamente (Obama viajando a Alaska tan solo 2 semanas antes de saltar el escándalo VW con motivo de hacerse unas fotos ante los glaciares clamando acción para evitar el cambio climático). ¡¡EEUU paladín contra el cambio climático!!
https://www.whitehouse.gov/2015-alaska-trip

Por tanto si no son mayoritariamente los productos norteamericanos los que mantienen al dólar fuerte, ¿qué es? Pues deben de ser otro tipo de productos, más bien activos. Con su ingeniería financiera y contable, los EEUU consiguen que el dólar sea atractivo colocando activos con buen rendimiento. También inmuebles. Por supuesto para ello habrá que remunerarlos mejor que otros de otras áreas monetarias.

Esto ya vemos que es así en el caso de muchos tipos de bonos, corporativos y soberanos (excepto quizás HY), a juzgar por las rentabilidades negativas de los europeos, y de los inmuebles, a la vista de los alquileres bestiales (ahora contagiados a Europa). Pero además resulta que la bolsa norteamericana ha subido mucho más que la europea, tal vez inflada por la mayor virulencia inicial de los QEs en relación con los europeos, más a medida de las necesidades puntuales. A lo que se suma su ansiedad por subidas de tipos. Nuestro acaudalado árabe se compra unas acciones y unos bonos soberanos de EEUU, además de un ático en la Quinta Avenida. Eso es lo que le permitiría al dólar apreciarse y estar a la par con el Euro.

Entonces ¿será que los EEUU consiguen tener una moneda fuerte para cumplir con sus necesidades de materias primas (petróleo), en las que está basada su economía, a base de sobreremunerar los activos que vende por el mundo? ¿a costa de mayor endeudamiento? Estas situaciones no suelen terminar bien, irónicamente no para EEUU, que siempre plantea sus campos de batalla fuera de su territorio geográfico.

En resumen, la relación de la fortaleza de las dos grandes monedas con sus exportaciones:
Euro = productos + servicios.
Dólar = activos en sentido amplio.

Como siempre en España otra oportunidad histórica perdida habiéndonos endeudado en Euros para comprarnos a nosotros mismos estúpidas cajas de arena mal hechas, cuando podríamos habernos beneficiado enormemente a rebufo de las exportaciones alemanas en euros en áreas económicas en las que no teníamos tradicionalmente influencia, además de poder comprar más baratas las materias primas necesarias. La corrupción endémica española no tiene perdón ni solución. Aquí son siempre los más estúpidos los que tocan poder y mando, tanto a nivel gubernamental como corporativo, y esto es venerado por la masa informe, que encarama a sus semejantes.

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