EEUU y mercados emergentes

Jorge Díaz-Cardiel

Análisis profundo de la economía, sociología y relaciones internacionales de Estados Unidos y las economías emergentes.

Imagen de María Uriol

Jorge Díaz-Cardiel: Socio Director de la consultora ADVICE Strategic Consultants. Experto en economía y negocios, es autor de varias biografías sobre el presidente Obama y libros de economía: Obama y el liderazgo pragmático, La reinvención de Obama y Éxito con o sin crisis. Durante treinta años ha trabajado como directivo para grandes compañías norteamericanas y anglosajonas: Ipsos, Intel, Shandwick Consultants, Brodeur Worldwide y Porter Novelli.

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"Nunca te levantarás sin aprender algo nuevo cada día". Esto me ha sucedido a mí con Salesforce, con su evento mundial Dreamforce y, especialmente con su fundador y líder empresarial Marc Benioff. 32 años trabajando con y para empresas de todos los sectores como Telefónica, Vodafone, Orange, Santander, CaixaBank, Abertis, Gas Natural Fenosa, Hewlett-Packard (HPE y HP Inc) SAP, Oracle, Sage, Microsoft, El Corte Inglés, Eroski, Bankinter; Cellnex Telecom; Fundación Bancaria La Caixa, Intel, IBM, etc, dan perspectiva y muchísimo aprendizaje. 

De vez en cuando encuentras personas que te impresionan, por su carácter, liderazgo, virtudes humanas y profesionales, como me sucede con Isidre Fainé, presidente de La Fundación Bancaria La Caixa y de Gas Natural Fenosa. Isidre Fainé -y su director general, Jaume Giró- cree en un capitalismo humanista. Estudié -entre otras seis carreras universitarias- filosofía y, de santo Tomás de Aquino aprendí que capitalismo y justicia social (el "Aquinate", como se le llama en entornos filosóficos, no hablaba de filantropía) pueden y deben ir de la mano. Ya en el siglo XX, el Papa Juan Pablo II articuló la Doctrina Social de la Iglesia, nacida siglo y medio antes, con encíclicas como "De solicitudo rei socialis", "Centessimus annus" y otras. Un capitalismo que, obviamente, busque beneficios mediante una excelente gestión empresarial y que contribuya al bien de la sociedad. Eso es lo que he visto en Isidre Fainé, en la Fundación Bancaria La Caixa, en Jaume Giró y en CaixaBank, en Europa, puesto que la Fundación Bancaria La Caixa es la primera de Europa con más de 500 millones de euros de presupuesto anual dedicado a proyectos sociales.

Teniendo mi foco de negocio desde Advice Strategic Consultants y su Estudio Advice de Éxito Empresarial, entre otros muchos, en las empresas del IBEX-35 de todos los sectores, es lógico ponga énfasis en La Caixa, en Isidre Fainé y en "sus" empresas como Gas Natural Fenosa y CaixaBank. Pero vengo de una tradición -que mantengo- de haber trabajando para 733 empresas tecnológicas, TIC, en todos sus ámbitos: hardware, software, conectividad, Internet, en la Tercera Revolución Industrial, la de la Computación en los años noventa del siglo pasado. Viví y sufrí el crash de las Dot.com a principios del nuevo siglo. Yo mismo he trabajado como director general para empresas anglosajonas y norteamericanas relacionadas con las nuevas tecnologías, hoy, en el ámbito de la Cuarta Revolución Industrial o Digitalización, en que estoy cien por ciento zambullido: este año la empresa que dirijo ha realizado 101 estudios e informes sobre Digitalización Económica y Empresarial. Habiendo sido director general de Ipsos Public Affairs, Intel, Porter Novelli International, Brodeur Worldwide y Shandwick Consultants a lo largo de las tres últimas décadas, he conocido iniciativas de personas concretas en el sector tecnológico -el más importante en Estados Unidos, junto al financiero- a favor de esta unión del capitalismo y la filantropía. Es lo que me ha sucedido con Marc Benioff, líder empresarial de Salesforce y su fundador.

Reconozco que "no tengo el gusto de conocerle". Fui invitado por la compañía (Salesforce) a asistir a su evento mundial en mi tierra patria, Estados Unidos, en San Francisco, llamado Dreamforce, pero hube de declinar porque los acontecimientos en España exigían mi presencia cerca de las empresas del IBEX-35. Pero he visto los vídeos de las intervenciones de Marc Benioff y de dos amigos muy cercanos: Michelle Obama -ha aparecido en prensa, radio, TV e Internet cómo y cuándo nos conocimos, en agosto de 2010 en Marbella, habitando en el mismo hotel- de cuyo marido, Barack, he publicado seis libros y el actor e inversor en start-ups Ashton Kushner, hombre inteligente donde los haya. Había otros muchos ponentes de postín, como Virgina Rommetti, presidenta de IBM y la actriz Natalie Portman. Admiro a ambas, pero no las conozco.

La intervención de Marc Benioff me dejó impresionado. Insisto en que no he tenido interacción alguna con él. He conocido muy bien a tres presidentes en activo de Estados Unidos, pero no al presidente de Salesforce. Digo esto porque nadie piense que mis "compliments" a Marc Benioff son peloteo. Si la empresa, Salesforce, me invitó al evento -al que acudieron 171.000 personas- no creo que fuera por mi inexistente relación con su presidente, sino porque disfruto de la interacción con una audiencia (la palabra "seguidores" o "followers" no me gusta nada) de seis millones de personas, porque todos los días aparezco en medios como El País y Cinco Días, TVE, Telecinco, Cuatro TV o New York Times, L'Monde, y, así, hasta 30 medios internacionales. Mis dos últimos libros, recién publicados, "Trump, año uno" y "Digitalización y éxito empresarial" han recibido reviews positivos con más de 500 noticias de página entera o prensa, radio, TV e Internet: no "reseñas", sino críticas serias y extensas. Por tanto no me llamo a engaño: no soy periodista, pero, de haber acudido a Dreamforce en San Francisco, probablemente hubiera escrito en esos treinta medios con los que colaboro a diario acerca del evento. 

Al menos, he visto los videos de Dreamforce. De Michelle Obama y de Ashton Kushner..., ¿qué va a decir un amigo? Cosas buenas: inspiradores, motivadores, apasionados y con una idea clara y compartida sobre la unión entre capitalismo humanista (Isidre Fainé, Jaume Giró) y filantropía. 

Marc Benioff me sorprendió porque no habló de sí mismo durante las dos horas que duró su intervención. Habló de los asistentes, de los clientes -de los que había unos 200 españoles, como Liberty Seguros, Santander, IBM, etc-, de los empleados, hasta de la multitud de ONG's presentes, que fueron bastantes. Esta actitud y comportamiento me dicen que el señor Benioff cree en lo que dice sobre capitalismo y filantropía. Dirige una empresa muy exitosa, que está entre las primeras empresas de futuro del Fortune 100 (50) y que no ha parado de crecer rentablemente en apenas dos décadas de historia. Es pionera en cloud. Y todo lo que hace -sus soluciones y productos- son cloud, trátese de Marketing, Sales, Business Intelligence, Big Data, Internet de las Cosas (IoT), CRM, SCM, IA, etc. Esto ya de por sí es novedoso y empresas como Adidas -cuyo CEO acompañó a Marc Benioff en el estrado para contar su caso de éxito: el tipo vende a diario casi dos millones de zapatillas de deporte!- explicaron que la Inteligencia Artificial (Einstein) que les proporciona Salesforce convierte Adidas en una empresa aún más exitosa. Es solo un ejemplo.

Formidable la exposición de Benioff de su modelo filantrópico: Triple Uno; 1% del equity de la compañía; 1% del tiempo de los empleados; 1% de sus productos dedicados a causas sociales. Miles de empresas han adoptado este modelo, dijo Benioff y esto es particularmente en Estados Unidos -país más rico del mundo pero sin red social como la europea- o en países pobres de África donde no tienen nada.

Por tanto, aunque no acudí a Dreamforce -a pesar de haber sido invitado amablemente por Salesforce-, tras ver los vídeos de Marc Benioff, Michelle Obama y Ashton Kushner, etc; y recordarme a la filosofía de Isidre Fainé y la Fundación Bancaria La Caixa que aúna capitalismo y filantropía, me he decidido a escribir unas palabras sobre algo que vale la pena conocer. Benioff finalizó su exposición con su leit motif: "la finalidad de los negocios es hacer un mundo mejor".

Jorge Díaz Cardiel

Socio Director de Advice Strategic Consultants

Director del Estudio Advice de Éxito Empresarial

Autor de Trump, año uno y Digitalización y éxito empresarial

 

11 febrero, 2015 | 08:37

Las fuentes de información económica que vamos conociendo durante 2015 coinciden en mejorar las previsiones macroeconómicas de España para 2015 y 2016. Entre otras, están el FMI, la Comisión Europea y la OCDE, entre las internacionales. Las españolas más relevantes, como La Caixa Research, BBVA y Santander también son más optimistas. El Gobierno, más cauto, esperará a finales de abril para actualizar el cuadro macroeconómico que enviará a la Comisión Europea, al tiempo que pondrá al día el Plan de Reformas. Será la tercera vez que lo haga, desde que gobierna. Hasta ahora, las previsiones siempre han sido mejores y los datos económicos (crecimiento del PIB y del empleo), también.

En los años previos, la demanda externa y las exportaciones habían sido los motores del crecimiento económico. A finales de 2014, como puso de manifiesto el Banco de España en su Boletín Económico de enero, se produjo un cambio en la composición del crecimiento económico en el que la demanda interna tomaba el testigo a la externa. Los hogares, con más renta disponible porque aumentó el empleo en 2014, y porque se han quitado de encima deudas (“progresivo despalancamiento”, dice el Banco de España), han gastado más. El comercio al por menor lo notó especialmente, con aumento de su facturación por vez primera desde 2007. El Corte Inglés, por ejemplo tuvo, solo en el mes de diciembre pasado, once millones de visitantes únicos en su tienda online, incrementando su facturación por esa vía en un 60%, consolidando su liderazgo en el comercio electrónico de nuestro país. La Navidad fue buena para el comercio retail, que aumentó sus ventas el 6,5%, en Navidad.

El papel central que ha desempeñado en el cuatro trimestre del año el consumo interno, concretamente de las familias, pone en primer plano la contribución de la Distribución al crecimiento económico. Conforme la recuperación económica se afiance y, con ella, aumente la confianza y el empleo, cabe prever un mayor consumo de las personas. Ahí, la Gran Distribución tiene mucho que decir, porque es uno de los sectores de actividad que, según una mayoría de españoles “más contribuye a la recuperación” y “tiene mejor imagen”, según el Estudio Advice de Éxito Empresarial 2014. Una empresa destaca sobremanera en este ámbito, que es El Corte Inglés: hasta tal medida es punto de referencia en nuestro país, que tan solo en 2013, recibió 600 millones de visitantes en sus diversos centros comerciales.

La proximidad –como concepto, cercanía, familiaridad- de El Corte Inglés juega a su favor. Es empresa muy bien percibida por el 78% de los españoles, especialmente entre las mujeres de todas las edades. El hecho de que sea una Gran Empresa de Gran Distribución “que vende de todo”, la hace particularmente atractiva para los hombres, también. Y su apuesta por el comercio electrónico, como ya hemos visto, de manera exitosa, le granjea el favor de los jóvenes entre 24 y 34 años, especialmente.

Podría pensarse que, como toda la población tiene necesidades de compra, en la que medida en que El Corte Inglés provee de todo, la convierte en una empresa hacia la que hay una gran favorabilidad; y así es, según datos del Estudio Advice entre 2011 y 2014. Al mismo tiempo, en los años de crisis, muchas personas lo han pasado, y lo están pasando mal. La actitud global favorable que tiene la sociedad española hacia El Corte Inglés, no se deriva solo de su contribución económica al ser el primer empleador de España. También está asociada a lo que los expertos llaman responsabilidad social empresarial, o lo que la población general entiende como, simplemente, contribución social.

Ejemplos no faltan. En 2014, El Corte Inglés donó más de 50.000 euros, con la participación de empleados y clientes, a Médicos Sin Fronteras en su lucha contra el Ébola. Hoy esta enfermedad ha sido desplazada por otras noticias, del primer plano de la actualidad, pero en 2014 fue tema central de atención y preocupación y, El Corte Inglés, quiso ayudar económica y solidariamente a quienes más hacen sobre el terreno para salvar vidas.

En otro orden de cosas, aunque todos queremos comer, desgraciadamente no todos tienen los medios a su alcance para conseguirlo. Casi 14 millones de españoles se encuentran hoy cerca del umbral de la pobreza, especialmente pensionistas, parados, y familias de rentas muy bajas. El Corte Inglés quiso paliar su sufrimiento y contribuir a su bienestar entregando a Cáritas, Cruz Roja, Bancos de Alimentos y otras organizaciones, 2.200 millones de toneladas de alimentos para hacérselos llegar a los más necesitados, en 2014.

Como vemos, la contribución a España de la Distribución y de una gran empresa como El Corte Inglés tiene muchas facetas: la macroeconómica, para animar el crecimiento del país y la demanda interna –motor del crecimiento-, la del empleo con más de 100.000 empleados, sus familias, y las de miles y miles de pymes y autónomos que hacen sus negocios gracias a El Corte Inglés. Y la social, que es involucración activa y positiva con sus grupos de interés, con el ánimo de ayudar activa y eficazmente.

10 febrero, 2015 | 08:34

Según el Ranking de Competitividad del World Economic Forum (2013 y 2014), el desarrollo de las Telecomunicaciones es uno de los pilares esenciales para la construcción de la economía del conocimiento. Las Telecomunicaciones son el sustrato sobre el cual se construye el edificio económico, empresarial y social, que alcanza su mayor altura cuando posibilita que las Tecnologías de la Información lleguen a las pymes –para hacerlas más productivas y competitivas- y a la población general, para que esté más conectada e informada.

Es tan importante lo que suceda en el sector de las Telecomunicaciones, que acapara primeras páginas de los periódicos, es motivo de atención por parte de los poderes públicos y políticos y se convierte en objeto de regulación, a veces excesiva. En Estados Unidos hay gran revuelo con la llamada “neutralidad en la red”, que quiere impulsar el presidente Obama, afectando de lleno a las operadoras de Telecomunicaciones. En Capitol Hill (donde tiene sede el Congreso norteamericano) hay fuertes debates sobre si tiene que haber o no, “un Internet de dos velocidades”. Curiosamente, sobre las operadoras de Telecomunicaciones se aúpan los gigantes de Internet, que no tienen que hacer la inversión en redes que sí han hecho sus homólogas de Telecos, y se despierta la polémica entre las ATT, Verizon, y los Google, Amazon, Apple y Facebook de turno. Las empresas de Internet se benefician de las inversiones que han hecho las operadoras, y esto es objeto de debate en Norteamérica.

También lo es el desfase que hay entre la concentración de pocos operadores de Telecomunicaciones en Estados Unidos, versus la enorme atomización que se observa en el continente europeo. Como en otros mercados –regla de oro del capitalismo-, toda vez que se alcanza cierto grado de desarrollo en un sector de actividad, se tiende a la concentración (“The making of global Capitalism”, “The endless crisis” o “The ascent of money”, “Why nations fails”, entre otras crónicas recientes del Capitalismo). Lo vemos en Reino Unido: EE con BT, O2 con Hutchinson. También en España: Vodafone con ONO, y Orange con Jazztel. Telefónica, por ahora, se mantiene exitosamente al margen de esos procesos. Es uno de los motivos por los que Fortune la declaró en 2014 como la operadora de Telecomunicaciones más reputada fuera de Estados Unidos, y Advice la identificó como la empresa más exitosa de España conforme a los veinticinco parámetros del éxito empresarial.

En mi época se estudiaba el Derecho Internacional Comparado. Llama la atención poderosamente que la regulación de fibra óptica en España –versus la de otros países similares- sea mucho más restrictiva y dañosa para el llamado operador dominante, que en Francia, Portugal o Polonia. La cuestión no es baladí. Las operadoras de Telecomunicaciones han hecho del despliegue de su fibra óptica la piedra angular de sus estrategias de negocio. La justicia  -en su concepto clásico de “darle a cada uno lo suyo” o “ius suum cuique tribuendi”- ha de tener en cuenta que no se pueden hacer agravios comparativos, ni en la relación de unos con otros –justicia recíproca-, ni en la que regula el bien común –justicia distributiva-. Todos estos principios saltan por los aires cuando se aprecia el trato negativo que recibe Telefónica si sale adelante la regulación más estricta de Europa en cuanto a la fibra óptica, que podría obligar a la operadora española a abrir su red a sus competidores, sin que haya contrapartida por parte de ellos. Esto situaría a Telefónica en una situación de inferioridad de condiciones, derivada de una -extraña y sin precedentes-, situación de inseguridad jurídica.

Las leyes no deberían ir en contra del progreso económico de las sociedades, antes al contrario. Y la regulación de los mercados debería ser acorde con este principio: fomentar el desarrollo económico y social.

Telefónica ha invertido 10.000 millones de euros en redes de nueva generación entre 2009 y 2013. Ningún otro operador ha hecho algo similar en España. Tampoco hay ningún otro sector de actividad en que una empresa privada haya invertido tanto dinero en el desarrollo de un servicio o producto. Máxime, cuando va dirigido al beneficio de la población general.

En 2014, Telefónica llegó a cinco millones de hogares con su red de fibra óptica de nueva generación. Otros cinco millones habían sido positivamente impactados en 2013 y, de cumplirse los planes de la operadora digital, este año 2015, llegaría a otros diez millones adicionales de hogares, cubriendo el 80% del mercado. Telefónica es una empresa privada que, además, es española. El sentido común y los principios de libre empresa y economía de libre mercado dicen que debería dejarse actuar a Telefónica con la misma libertad con que operan Vodafone y Orange en España o, en sus países de origen, Vodafone en Reino Unido y Orange en Francia. La reciprocidad es un principio esencial en la justicia y en el derecho.

Desde un punto de vista económico, España quiere ser una economía del conocimiento, con menos peso del ladrillo, y más influencia de las tecnologías de la información, como sucede en Estados Unidos, que aportan el 70% del PIB. La Agenda Digital del Gobierno de España, en línea con la Agenda Digital Europea, ponen en el centro del desarrollo de la economía y la sociedad, el impulso de la fibra óptica y que una mayoría de la población tenga acceso a la banda ancha. España, a pesar de la crisis de 2009-2013, sigue siendo una de las economías más desarrolladas del mundo. Para seguir creciendo, para afianzar la recuperación económica, debe seguir invirtiendo en las Tecnologías de la Información, para las empresas y para los hogares e individuos. La Agenda Digital deja claro el papel central de la fibra óptica, a la hora de conseguir ese objetivo.

Dentro de las leyes de la economía de libre mercado, no deberían imponérsele a Telefónica regulaciones que vayan en contra del desarrollo de la sociedad de la información. Siendo Telefónica el principal actor del mercado, lo que le suceda a ella, tiene el calificativo de sistémico, en España, y en muchos de los países en los que opera.

Los medios de comunicación se han hecho eco de noticias según las cuales Telefónica podría ralentizar o reducir su ritmo de inversión, consecuencia de la excesiva regulación, con los consiguientes negativos impactos para la economía y el empleo. España no se lo puede permitir, ahora que vemos la luz al final de la crisis económica. El bien común de la sociedad está por encima de cualquier consideración y esto impone que Telefónica no esté sujeta a regulaciones restrictivas, sino a las leyes abiertas del mercado que benefician a los consumidores.

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Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

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Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

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Enrique Borrajeros escribirá sobre temas relativos a la relación entidad – asesor, finanzas conductuales y tendencias y novedades en el asesoramiento financiero nacional e internacional.

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Francisco Márquez de Prado, analizará activos y productos financieros, con sus ventajas e inconvenientes, para cada tipo de inversor.

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Íñigo Petit tratará temas relacionados con la evolución de la industria de fondos de inversión y planes de pensiones y aspectos relacionados con la educación financiera

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