EEUU y mercados emergentes

Jorge Díaz-Cardiel

Análisis profundo de la economía, sociología y relaciones internacionales de Estados Unidos y las economías emergentes.

Imagen de María Uriol

Jorge Díaz-Cardiel: Socio Director de la consultora ADVICE Strategic Consultants. Experto en economía y negocios, es autor de varias biografías sobre el presidente Obama y libros de economía: Obama y el liderazgo pragmático, La reinvención de Obama y Éxito con o sin crisis. Durante treinta años ha trabajado como directivo para grandes compañías norteamericanas y anglosajonas: Ipsos, Intel, Shandwick Consultants, Brodeur Worldwide y Porter Novelli.

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En "Money and Power: How Goldman Sachs Came to Rule the World", William Cohan defiende que Goldman Sachs es la organización (banco, secta, amigos, poder, lo que quiera que sea) más poderosa del mundo. Curioso que, desde que Bill Clinton fue presidente, casi todos los secretarios del Tesoro a lo largo de 25 años, provengan de Goldman Sachs. El actual, también: Steve Mnuchin.

Steve Mnuchin es un candidato típico para el puesto de secretario del Tesoro. Como dos de sus últimos siete predecesores  escaló las filas en Goldman Sachs. En la década de 2000 trabajó brevemente para George Soros. (En vísperas de la elección, Soros apareció junto a Lloyd Blankfein, CEO de Goldman, como blanco de un ataque de Donald Trump a la "estructura de poder global".) Cuando la noticia de la nominación del Sr. Mnuchin se hizo pública, habló sobriamente en CNBC, de la necesidad de reformar el código tributario.

Sin embargo, Mnuchin es un candidato bastante poco convencional. En los últimos años ha intercambiado fondos para películas. Su compañía de entretenimiento, en colaboración primero con Fox y más tarde con Warner Bros, ha producido éxitos de taquilla como "Avatar" y "Gravity". En su último intento, un drama romántico sobre Hollywood de los años 50, Mnuchin incluso hace una aparición en un cameo.

Mnuchin ha dedicado tiempo a financiar la costa oeste. En 2009 él y otros inversores compraron IndyMac, un banco fallido de California. Renombrado OneWest, el banco se adjudicó a los prestatarios hipotecarios incumplimiento la ley, de acuerdo con sus críticos, dando lugar a varias demandas.

Si el Senado confirma su nombramiento,  Mnuchin se enfrentará a tres retos principales en el cargo. El primero será conseguir que la política fiscal de Trump sea correcta. Durante la campaña, Trump propuso reducciones de impuestos que, según la Fundación de Impuestos, un grupo de reflexión de derechas, otorgarían al primer 1% de los asalariados una reducción de impuestos de un promedio del 12-20% de sus ingresos. Pero  Mnuchin dijo a CNBC que no habría un recorte tributario neto para los ingresos más altos. Antes de las elecciones, Trump criticó el plan de su oponente para un banco de infraestructuras "controlado por políticos y burócratas" y propuso utilizar créditos fiscales para estimular la inversión privada. Sin embargo, Mnuchin sugirió a mediados de noviembre que la administración entrante está buscando iniciar un banco de infraestructura..., después de todo.

El segundo desafío será cumplir con las promesas de Trump sobre el comercio. Se cree que Mnuchin comparte los instintos proteccionistas de su jefe. Él determinará la política comercial junto con Wilbur Ross, el candidato de Trump para el secretario de comercio. Ross, un multimillonario inversor en empresas en quiebra, es un crítico de los recientes acuerdos comerciales. En el departamento de comercio, supervisará la aplicación de la nueva política comercial, como la imposición de aranceles. En el Tesoro, Mnuchin tendrá responsabilidades tales como declarar a China un manipulador de la moneda.

El desafío final y general será defender la agenda de crecimiento Trump. Al anunciar las nominaciones, el equipo de transición reiteró la promesa de crear más de 25 millones de empleos durante la próxima década, 18 millones más de lo que se prevé hoy. La aritmética sugiere que esta promesa es una ilusión: incluso si la participación en la fuerza de trabajo de los jóvenes de 25 a 54 años vuelve a su máximo récord, sólo se presentarán 4.3 millones de nuevos trabajadores en 2024. Para lograr consistentemente su meta de crecimiento económico de 3,5-4 %, el nuevo equipo de Trump debe esperar, a cambio  un aumento sin precedentes de la productividad, impulsado, quizá, por la desregulación. Las voces más sobrias dicen que el crecimiento será del 2,5%, o, en su mayor parte, del 3%. Lejos de las promesas de Trump...

27 junio, 2014 | 08:54

El índice de aprobación del presidente Obama en Estados Unidos ha alcanzado "un mínimo histórico", desde que inició su presidencia hace seis años. Según el Tracking de Advice Strategic Consultants, el 41,5% de los norteamericanos aprueban su gestión, versus el 53,9% que se muestran descontentos con él. Más aún, desde una relativa perspectiva histórica, comparando los índices actuales de aprobación de los presidentes vivos actualmente, Obama aparece en último lugar y, en cambio, Bill Clinton -con un 60% de buena imagen- destaca por ser el presidente mejor valorado. George Bush hijo tiene mejores puntuaciones que Obama.

Vale la pena poner estos datos -aunque sean nuestros- en contexto. Dos cuestiones a tener en cuenta: no es casualidad que todos los presidentes desde la Segunda Guerra Mundial hasta hoy hayan tenido peor calificación en el segundo mandato que en el primero. El primer mandato siempre se inspira y fundamenta en la ilusión de la elección de un nuevo presidente. Le paso a Ike, a Nixon, a Reagan, a Clinton, a Bush hijo y le está pasando Obama. Obviamente, están descartados presidentes de un solo mandato, como Kennedy, Johnson, Gerald Ford, Carter y Bush padre. Refiriéndose a su reelección como presidente para un segundo mandato en noviembre de 2012, el presidente Obama afirmó: "en 2008 yo signifiqué cambio y aire fresco. Hoy, cuatro años más tarde, soy noticia pasada". La gente, el electorado, está deseoso de cambio y novedad, a la par que el ejercicio del gobierno genera desgaste.

El segundo factor que hay que considerar es la fuerte idealización que tienden a hacer los norteamericanos sobre épocas pasadas, siempre consideradas más gloriosas y doradas. Como dice Hillary Clinton en su recién publicado libro de memorias ("Hard Choices", junio 2014, Simon & Schuster), "cuando llegamos al poder había un debate en la sociedad -años 2007 y 2008- sobre la presunta pérdida de primacía de Estados Unidos en el mundo". Nosotros mismos hablamos de ello en dos de nuestros libros ("Obama y el liderazgo pragmático", Profit, 2010; "La Reinvención de Obama", LID, 2011). Sí hubo un debate de ese estilo en Norteamérica en esos años. Pero tras los cinco años de recuperación económica (2009-2013), con un crecimiento medio trimestral del PIB del 2%, 8,5 millones de puestos de trabajo nuevos creados (tasa de paro actual del 6,3%), ya nadie en América habla del decaímiento o pérdida de liderazgo de Estados Unidos en el mundo. Otra cosa es que las personas idealicen el pasado: "la maravillosa época Clinton", "la época dorada de Kennedy", "el poder de América con Reagan", etc. Incluso se recuerda con cierto aprecio la presidencia de Bush hijo. Pero, al mismo tiempo, se olvida que todos estos presidentes tuvieron que resolver serios problemas en su época y que, cuando fueron presidentes, no siempre gozaron del favor de la opinión pública.

A Obama le está costando sacar adelante su agenda política: la Reforma de la Sanidad -convertida en ley an marzo de 2010- no está siendo implementada como el presidente querría y, peor aún, está siendo un lastre para la economía (restó 0,16pp al PIB del primer trimestre de 2014). La oposición republicana "carga" contra el presidente utilizando la reforma de la sanidad -que siempre polariza opiniones en América- como arma política arrojadiza. La reforma de la inmigración está parada en la Cámara de Representantes -con mayoría republicana, aunque fue aprobada en el Senado, que tiene mayoría simple demócrata. Obama quiere sacar adelante su política medioambiental, cuando aún puede hacerlo.

En política internacional el presidente está intentado involucrar lo menos posible a Estados Unidos en los conflictos de Siria, Iraq y Afganistán, porque su prioridad es consolidar la recuperación económica. Los estadounidenses no quieren que su país se inmiscuya en más guerras, como en la época de George Bush, aunque las tentaciones sean grandes.

En este contexto, sería fácil culpar a los malos datos económicos del primer trimestre de 2014 como causa de la mala imagen del presidente entre sus conciudadanos. Pero no es así, porque la creación de empleo es fuerte y estable, con una media mensual de 190.000 nuevos puestos de trabajo generados desde junio de 2009. Desde The Wall Street Journal a JP Morgan Chase, muchos coinciden en que el retroceso económico del -2,9% entre enero a marzo de este año, es solo un bache en el camino debido al mal tiempo, contracción de consumo privado y la inversión, aumento de las importaciones y descenso de las exportaciones. Las previsiones para el segundo trimestre, en cambio, son muy optimistas. También para el conjunto del año.

No, los problemas de imagen del presidente no se deben a su gestión de la economía, que está obteniendo buenos resultados, sino al cansancio de los cuidadanos-electores, que ya piensan en las elecciones de noviembre (mid-term elections) y, más aún, en las presidenciales de 2016, donde muchos ponen las esperanzas en una renovada Hillary Clinton, que aprovecha el lanzamiento de su libro para dar a conocer sus ideas políticas por todo el pais.

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Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

Imagen de Belén Alarcón

Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

Imagen de Enrique Borrajeros

Enrique Borrajeros escribirá sobre temas relativos a la relación entidad – asesor, finanzas conductuales y tendencias y novedades en el asesoramiento financiero nacional e internacional.

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Francisco Márquez de Prado, analizará activos y productos financieros, con sus ventajas e inconvenientes, para cada tipo de inversor.

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Íñigo Petit tratará temas relacionados con la evolución de la industria de fondos de inversión y planes de pensiones y aspectos relacionados con la educación financiera

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