Sobre el autor

Foto de Mª Pilar Molestina

Mª Pilar Molestina: Periodista especializada en el mundo del vino. Ha sido responsable de uno de los primeros clubs de vinos allá por los años ‘80, ha dirigido publicaciones de vino y colabora en diversos medios –siempre sobre el vino y su entorno. Desde hace 20 años dirige el Anuario de Vinos de El País y participa en paneles de cata nacionales e internacionales, dirige degustaciones y hace presentaciones de vinos españoles por el mundo. Lo más importante es que para su actividad, cata aproximadamente 5000 vinos al año, lo que le da un conocimiento bastante ajustado de la realidad vinícola actual.

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27 julio, 2016 | 18:25

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Para muchos, las vacaciones son el momento de cambiar de aires, desaparecer de la civilización, ni móvil, ni ordenador, ni trabajo atrasado para poner al día. Solo dormir hasta tarde, paellas en el campo y lecturas entretenidas. Para este plan, un vino obligado para barbacoas, paellas y fideuás es: Gran Colegiata 2012Fariña. DO Toro. Un tinto que puede acompañar los más diversos platos manteniéndolo en su temperatura correcta. Con el equilibrado punto de frescura, roble y fruta madura que exhibe, se convierte en un gran aliado desde el aperitivo hasta el postre. Si éste último lleva chocolate, la combinación de el vino acompaña perfectamente.  9,80€ 

Si vas a pasar la mayor parte del tiempo paseando en velero, pescando lo que puedas y aprovechando las mil horas de navegación para pensar en las musarañas, tu vino debe ser un compendio de frescura y ligereza pero con carácter, nada de vinos intrascendentes. El idóneo para el momento mar puede ser: Sílfide 2015Carlos Castro Serantes. DO Rías Baixas. Aromas realmente encantadores y apetecibles. Muy fresco, en boca es delicado y con marcadas notas varietales muy encantadoras. Redondo y goloso. Relación calidad precio inmejorable. 7,00€ 

Si recalarás en un lugar agradable y acogedor, en una casita rural o similar, donde solo harás lo que te pide el cuerpo y te vas a dedicar a mimarte y darte vicios, puedes dedicarle tiempo a descubrir un vino de los que llaman de “meditación”. Toma nota: Fino CapatazAlvear. DO Montilla-Moriles. Está en ese límite entre los finos muy muy viejos y los amontillados con menos años. Complejísimo, matices aromáticos y sápidos muy historiados, envolventes y cautivadores. Es un vino para descubrir y paladear a tragos cortos, dedicándole tiempo y atención. Un verdadero capricho de vacaciones, si se consigue una de sus escasísimas botellas. 22,50€ 

Cuando has elegido tu lugar de vacaciones fijándote en la gastronomía local, en el paisaje y el paisanaje, significa que vas a tener muchos momentos para compartir una copa entre amigos. Necesitas un vino que no solo sea bueno sino que además te ayude a entablar conversación (ya sabes: que si las elaboraciones de garnachas viejas están de moda, que en Aragón vive un resurgir glorioso, etc.) No fallarás con el Aragonia Selección Especial Garnacha 2012 de Bodegas Aragonesas. DO Campo de Borja. Estructurado, maduro y con cantidad de matices. Especialmente atractivo el ligero toque mineral. Con un largo y atractivo post gusto.

Cuando llegue el momento fatídico en el que hay que pensar en volver, justo antes de hacer las maletas y empezar a recoger todo, se impone un vino que nos congracie con la vida. Sabemos que hay mundos maravillosos donde también tiene cabida la rutina, el trabajo y el otoño, de modo que un cava te animará a ver la vuelta con optimismo. Levanta la copa con el cava brut Pata Negra, Bodegas Jaume Serra. D Cava. Una marca que se ha hecho popular en nada de tiempo y  que lleva camino de ser el primero en comercialización. Actualmente llegan a la impresionante cifra de 15,6 millones de litros. Un cava de éxito para empezar una temporada que no será menos.

 Buen verano y volvemos después de agosto.

19 julio, 2016 | 16:16

Son muchas las propuestas que nos caen en esta época estival para pasar las horas y disfrutar del ocio. Pues llega una más: ¡cata casera! Se trata de aprender a reconocer y valorar lo que nos gusta catando varios vinos entre amigos.  ¿Cata de vinos por variedades? ¿Cata de tintos jóvenes de distintas procedencias? ¿Cata de tempranillos con crianza de una misma DO? ¿Rioja y Ribera, o Jumilla y Bierzo, o Ribeiros y Rías Baixas?

¿Cata vertical o cata horizontal? Si es cata horizontal, deberemos probar distintos vinos de una misma añada o distintos vinos de una misma bodega, mientras que en la cata vertical se trata de los mismos vinos pero de distintas cosechas más o menos consecutivas.  Todo es cuestión de afinar las “herramientas” sensoriales y contar con unos pocos elementos que faciliten la labor.

Una vez decidida la cata, necesitaremos una copa de cristal fino cuya forma sea lo más parecida a un tulipán. Hay muchas marcas, modelos y calidades;  personalmente, utilizo la Riedel modelo tempranillo  que me parece muy acertada para muchos tipos de vino. Hay que procurar que el diámetro de la boca sea inferior al cuerpo de la copa. Esto permitirá retener  los aromas para apreciarlos mejor. Conviene saber que cada copa –según su forma- dirige el vino hacia unas determinadas zonas gustativas. Por eso la cristalería austríaca Riedel incluso diseña copas especialmente pensadas para degustar vinos de variedades concretas.  Es curioso saber y es fácilmente comprobable, que la forma de la copa condiciona  la percepción que se tiene de un vino. También debe tener un fuste suficientemente alto como para que resulte cómodo sujetarla y girarla sin accidentes de novato y que el pie ancho proporcione un apoyo cómodo. (Distribuidor copas Riedel: www.euroseleccio.com  Tel.: 938 90 43 53)

Catar en verano
El siguiente elemento necesario es una escupidera. El nombre ya nos da suficientes pistas porque la idea es poder catar muchos vinos sin tragarlos ni salir rodando de la sesión. En casa es una tontería el uso de una escupidera pero cuando se trata de catar muchos vinos es obligatorio, incluso en casa.  Las hay de muchos tipos pero para catar con cierta clase, se impone una escupidera en condiciones. La mía está hecha por el ceramista Pedro León que en los últimos tiempos se ha convertido en el ceramista icónico de los restaurante más reputados por su originalidad y belleza. Sus piezas de porcelana y gres cocidas a alta temperatura admiten lavavajillas y se hacen bajo pedido de forma totalmente artesanal. Ahora que el enoturismo  está tan en boga y las degustaciones tras la visita son un punto importante, las escupideras de este virtuoso artesano serían un plus estético cuando los detalles son tan importantes. Acercarse a su taller es toda una tentación  pero no solo por las escupideras, no pierdan de vista las vajillas, las piezas decorativas y las joyas de Miki Caro. (Taller y tienda Arte Hoy, de Pedro León: www.artehoy.com  Tel: 915 39 19 16)

El detalle pedante pero que en una cata de este tipo es necesario, es un termómetro. No vale el ojímetro del vino a temperatura de nevera para blancos y a temperatura ambiente para los tintos.  Y ya puestos, la cata hoy es de blancos de procedencias diversas elaborados con distintas variedades.

El Grifo 2015. Malvasía Colección. DO Lanzarote. Aromático, original, predominan notas de albaricoque y flor blanca. Amplio, de muy buena persistencia. Un blanco seco de malvasía prefiloxérica cultivada bajo ceniza volcánica. www.elgrifo.com

Viñas del Vero 2015. Gewürztraminer. DO Somontano. Verdadero carácter de fragante gewüztraminer con recuerdos de cítricos y frutas exóticas. Concentrado y untuoso, proviene de una sola finca. Destacan sus ligeras notas especiadas. www.vinasdelvero.com

Granbazán Etiqueta Ámbar 2015. Albariño. DO Rías Baixas. Marcado carácter de la aromática variedad albariño, donde se combinan los recuerdos de fruta madura, con toques balsámicos y hierba seca. Equilibrado y vivo. www.agrodebazan.com

La sonrisa de Tares 2015. Godello. DO Bierzo. Este nuevo blanco es la expresión juvenil de un godello, ligero y de fácil trago. Un blanco con un toque casi cremoso y recuerdos de manzana con buen carácter varietal. www.dominiodetares.com

Ojo de Gallo 2015. Palomino Fino. Andalucía. Exponente de los nuevos vinos tranquilos andaluces, éste blanco ligero, suave y  de cuerpo medio, proviene del histórico pago de Macharnudo del que ya habló Columela hace siglos. www.grupoestevez.com

14 julio, 2016 | 18:36

Con este tiempo achicharrante se aligeran las comidas, los días se hacen más largos y todo invita a caer en el tópico absoluto de las bebidas frescas y frías.  Si la cocina de cuchara pide vinos con bufanda, ahora es cuando resultan más apetecibles los que se beben entre 6o y 11o o 12oC como mucho.  La temperatura es algo muy importante a tener en cuenta porque una diferencia de 3o a  5o modifica la percepción de aromas y sabores. ¡Puede cambiarnos el vino!

También conviene tener en cuenta el entorno.  Aunque el vino esté muy frío, la temperatura ambiente puede subirle unos grados y perderá parte de su atractivo. Mientras más caliente está el vino, más se potencia el alcohol y el azúcar por lo que se pierden aromas. Tampoco hay que pasarse, porque si el vino está demasiado frío, se produce una mayor sensación de astringencia y aspereza en el paladar y el paso por boca anestesia las papilas de la lengua, lo que impide percibir sabores.

Como el tema se presta para muchos enredos, lo práctico es tener cerca un termómetro de vino o un enfriador de botellas y resolver el asunto por la vía rápida. Una cubitera con hielo y agua es también el complemento adicional necesario para ir controlando los cambios. Y un detalle más, no hay que llenar excesivamente las copas; recordar que ahí es donde más rápidamente coge temperatura el vino.  A continuación, cuatro propuestas que aparentemente admitirían una temperatura fresca parecida, pero donde las pocas diferencias de grado hacen un mundo.

Blancos a Temp
7oC

Gaintza 2015. DO Getariako Txakolina.

Elaborado con hondarribi-zuri y beltza y gros manseng.

Ya sé que la tradición es la tradición pero no hay que mantenerla si tiene poco sentido. Viene a cuento de la afición a escanciar el txakoli y conseguir sacar “a flote” la  pequeña burbuja de carbónico –la txinparta-  que tienen los procedentes de Getaria.  El carbónica se sentirá en la punta de la lengua y no es necesario, además, verla. Servirlo frío ayuda a amortiguar el excesivo punto de acidez y a cambio aporta mayor frescura y viveza. 

9oC

Cuatro Pasos 2015. DO Bierzo

Elaborado con uvas de la variedad mencía, de cepas de más de 70 años.

Un rosado para disfrutar fresco pero no helado. Las notas florales se perderían a menos temperatura y son precisamente éstas, junto con el buen punto de acidez que exhibe el vino, lo que permite esa sensación ligera, fresca, con recuerdos de frutos rojos en todo el paso de boca. Es un vino con cierto volumen en boca.

11oC

Maior de Mendoza 3 Crianzas 2012. DO Rías Baixas

Elaborado con albariño del viñedo de la finca El Horreo cuyas cepas de bajo rendimiento superan los 30 años de edad.  

Se llama tres crianzas porque primero permanece con sus lías durante 9 meses, después pasa a depósitos de acero donde estará 5 meses y, por último, otros 5 meses en botella antes de salir al mercado. Todo este trabajo que contribuye a sumar se perdería por exceso de frío.  Un blanco acariciante, aromático y con un gusto final largo.

12oC

Félix Azpilicueta Colección Privada 2014

Blanco fermentado en barrica.

Este blanco riojano tiene una interesante nariz donde se entremezcla la fruta con las flores, con sutiles notas que recuerdan tonos  de especias y cueros junto con pinceladas balsámicas. Frío, en su punto justo, permite admirar su complejidad y comprobar su persistencia y esa sensación global sedosa y acariciante. Un vino que en su justa temperatura es generoso en atributos pero que quedarían tapados y se perderían enseguida por exceso de frío.  

imagen de Ignacio Rúiz-Jarabo

Licenciado en Económicas e Inspector de Hacienda (en excedencia). Trabajó durante veinticinco años en el Sector Público, desempeñando entre otros los puestos de Director de la Escuela de la Hacienda Pública, Director General del Catastro, Director General de la Agencia Tributaria y Presidente de la Sepi. Desde 2.004 trabaja en el Sector Privado. Actualmente es consejero del grupo de empresas Colway 08 y socio director del despacho Carrillo & Ruiz-Jarabo Asesores.

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