Sobre el autor

Foto de Mª Pilar Molestina

Mª Pilar Molestina: Periodista especializada en el mundo del vino. Ha sido responsable de uno de los primeros clubs de vinos allá por los años ‘80, ha dirigido publicaciones de vino y colabora en diversos medios –siempre sobre el vino y su entorno. Desde hace 20 años dirige el Anuario de Vinos de El País y participa en paneles de cata nacionales e internacionales, dirige degustaciones y hace presentaciones de vinos españoles por el mundo. Lo más importante es que para su actividad, cata aproximadamente 5000 vinos al año, lo que le da un conocimiento bastante ajustado de la realidad vinícola actual.

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17 septiembre, 2012 | 14:39

Poco a poco empiezan a aparecer en el mercado los vinos de la cosecha 2011 que está demostrando ser una añada de las importantes. Soy bastante escéptica con el tema de la calificación de añadas puesto que me resultan altamente sospechosas las calificaciones de las últimas dos décadas y en muchos casos, guardan un cierto tufillo a mercadotecnia interesada, dado que los propios Consejos Reguladores  de las Denominaciones son los responsables de las calificaciones. Muy feo eso de ser juez y parte… Además, es difícil de creer que una zona, aunque delimitada por una D.O., tenga el mismo resultado vitícola en toda su extensión igualando el comportamiento de la madre naturaleza y por lo tanto los resultados, en toda la comarca por igual. Así y todo, y aceptando que se extrapola el mejor resultado a la generalidad de los vinos, hay que tener en cuenta que el 2011 se están viendo vinos muy cautivadores.

Aviso a navegantes: en un año considerado de buena cosecha, las bodegas que elaboran muy bien y tienen una trayectoria seria, rozan el cielo; un elaborador medio gana bastante en calidad, pero a un elaborador mediocre o vulgar, los vinos le siguen saliendo mediocres y vulgares porque lo que normalmente persiguen estos últimos es obtener cantidad descuidando los pasos para que esa cantidad tenga un nivel.

Hasta el momento, Rioja, Ribera del Duero, Rueda, La Mancha y Toro ya exhiben su preciada “E” de excelente en las cartas de añadas, pero serán unas cuantas más cuando se den por finalizadas todas las valoraciones. Otras, todavía sin veredicto están dejando verdaderas perlas de las que es preciso hacerse eco. Tras las últimas catas, esta añada 2011 me estoy haciendo ribeirista. ¡Qué cosas tan apetecibles se están viendo!

De izd. a dcha. Gomariz, ARmán, Col. Treixadura y Mein

Viña Mein es uno de los que no fallan y la cosecha 2011 está mucho más que destacable. Tienen dos blancos; uno que es básicamente treixadura y otro que, además, fermenta en barrica. El primero, que es el que nos ocupa, es un blanco lleno de matices, aromático y elegante, que se obtiene de uvas procedentes de las 16 ha de viñedo de la propiedad. En su día, hace ya más de 20 años, el proyecto familiar de Javier Alén removió los cimientos de una DO que languidecía y hoy es un referente incuestionable que ha traído savia nueva a una comarca histórica.

Para hablar de historia, es imprescindible referirse a la cooperativa de Ribadavia hoy Vitivinícola del Ribeiro. Empezó su andadura a mediados de los años ’60 con el impulso de las cooperativas agrarias gallegas que se han mantenido con mejor o peor fortuna, pero siempre sujetas a factores que les alejaban de su actividad. En ese mar proceloso se ha desarrollado esta cooperativa que hoy es ejemplo no sólo de gestión y modernidad, sino también de visión comercial. Al probar el Colección Costeira 2011 de treixadura  todo estos datos se me vienen a la cabeza, pero rápidamente los datos dan paso a las sensaciones y me encuentro con  una treixadura de libro. Franco de aromas, con toques de fruta madura, un cuerpo de cierta textura, vivo y largo. Del tipo de vinos que da verdadero gusto encontrar en la copa.

Casal de Armán es una explotación relativamente reciente comparada con las anteriores, aunque ya viene de una propiedad del siglo XVIII que la familia González Vázquez se dedicó a restaurar hasta a finales de los '90 hasta su conclusión e inaguración en 2004. Sus 20 ha de viñedo están todas situadas zonas históricas del Ribeiro del Avia con variedades autóctonas. Este Armán 2011 de la finca Os Loureiros es un vino muy complaciente, atractivo y bien construido.

Quizás el que es más diferente de esta tanda es el Gomariz 2011 al estar elaborado con albariño, pero no por eso pierde el carácter de la comarca. Espléndido trabajo es el que han hecho en este delicado y sutil ribeiro que es todo elegancia y clase. Una copa invita a la siguiente y queda un postgusto largo y envolvente.    

Para redondear el tema, los precios son un buen incentivo. Mein 10€; Colección Treixadura 10,50€; Casal de Armán y Gomariz  11€. Imposible encontrar una relación calidad precio tan generosa y ajustada.

06 septiembre, 2012 | 19:40

En las mesas de los restaurantes  se ven cada vez menos postres y parece que lo que impera es el salto directo del segundo plato al café. Supongo que se trata de no seguir sumando calorías o de no seguir engordando la cuenta, la cuestión es que el dulce en los restaurantes empieza a escasear de forma evidente para evitar gorduras de diversos matices. Pero ¿qué tal si damos vuelta la tortilla y rematamos la comida con una copita de algún vino que en vez de acompañar el postre lo sustituya? Hay vinos “dulces” cuya acidez le quita el punto de empalago que puede tener un postre y que precisamente por esos matices de frescura son perfectos también para tomarlos solos;  todo es cuestión de experimentar.  Además, estos vinos son los perfectos para prolongar una sobremesa por el ritual de su consumo: a sorbos cortos, espaciados y con tiempo para apreciar su largo post gusto.  Ejemplos de dulzor y frescura hay unos cuantos, pero los siguientes destacan claramente y creo que tal y como pintan las cosas, estamos necesitados de ambos.

Dulces frescos
El alicantino Murivedro dulce es un vino elaborado con uvas de moscatel de Alejandría sobremaduradas que tiene un amarillo dorado muy atractivo a la vista. Es bastante intenso y lo primero que llama la atención son sus  notas de miel con recuerdos cítricos. Importante beberlo muy muy frío de 0 a 2ºC para apreciarlo en su mejor faceta.

 En cuanto a color, el Stratus dulce natural es ligeramente más cobrizo que el anterior.  Está elaborado con  la típica malvasía canaria de viñedos de pie franco; es tremendamente fresco, por lo que no empalaga en absoluto y esa untuosidad que tiene es muy equilibrada y llamativa. Creo que éste es un vino perfecto para no acompañarlo de nada y así regodearse en los matices que tiene que de otro modo quedarían un “poco distraídos”.

Esencia de Monjardín es un dulce de chardonnay  navarro que es una verdadera joya. A finales de año empieza la pasificación de las uvas con las que se hace concentrando así los ácidos y los azúcares. Por cada 20 kilos de uvas se obtiene más o menos un kilo de uva pasificada y ahí se empieza el proceso de fermentación. Es un vino que se embotella sin filtrar para no perder ningún matiz y resulta en una explosión de delicados aromas a higos y orejones.

El moscatel de vendimia tardía de Chivite de la Colección 125 es otra gema vinícola, resultado de una selección minuciosa en la viña donde se llegan a hacer hasta unas doce pasadas para seguir la evolución de la podredumbre noble de las uvas y recogerlas cuando estén en su momento idóneo para elaborar este delicado dulce. Luego fermenta en barrica y se embotella en 50 cl. Los aromas aquí están un poco más en la línea de los cítricos, de las flores blancas y la miel de acacia.

Fundamental solo dos cosas: servir en copa pequeña y de boca ligeramente cerrada para que ayude a concentrar los sabores al beberlo y servirlos fríos (siempre un par de grados o tres menos de lo aconsejado, porque en la copa inmediatamente cogen temperatura).

 

 

 

03 septiembre, 2012 | 19:17

Me encantaría decir que estaba deseando volver a ponerme delante del ordenador, copa en mano, para retomar la rutina de catas, calificaciones, comentarios y notas, pero sería mentira.  Me he organizado la mesa por enésima vez a primera hora de la mañana, en el convencimiento de que así también ordeno mi cabeza y me preparo para retomar la rutina del trabajo pero, no sé por qué, encuentro que la pantalla está más baja que antes, me parece que me entra demasiado sol por la ventana y me deslumbra, se me ha olvidado qué número hay que marcar primero para coger línea exterior, las copas parece que están muy lejos, tengo algo de lumbago y creo que no es el mejor momento para agacharme a abrir botellas  y ¡tengo hambre! Mal empezamos…

Quizás hoy por ser mi primer día “de cole” no voy a entrar de lleno en los vinos y creo que mientras sigo colocando las cosas de mi mesa en un sitio que me parezca mejor que el que tenían, les voy a dejar con algunas de las imágenes relacionadas con mi actividad “en el curso pasado” que me reconcilian con el mundo en este lunes de vuelta de unas largas y relajadas vacaciones en el norte donde el calor y el sol han hecho de las suyas contraviniendo toda tradición. Afortunadamente, mientras el sector empieza a sentir los nervios de la vendimia y sus resultados, Madrid exhibe su mejor cielo de azul rabioso con una maravillosa temperatura que invita a la imaginación.

Instalación en la Antigua Carbonería
Esta fue una instalación organizada por las chicas de Marlett (eventos y bodas) y Vincapervinca (floristería) en el almacén de vinos de la Unión Española de Catadores. Demostraron que cualquier sitio es bueno para crear un ambiente cuando se miman todos los detalles con imaginación y buen gusto ¡el cava estaba extraordinario!

Visita a Torres
Hacía algún tiempo que no visitaba Bodegas Torres y fue un redescubrimiento magnífico. La cata no pudo ser más ilustrativa y el relevo generacional está más que conseguido. En el centro Mireia Torres, a mi derecha el enólogo Josep Sabarich y de pie, Vinyet Almirall. Al lado de Mireia, mi socio Javier Rueda. La conclusión evidente es que son vinos con mucha alma y cerebro. Toda mi admiración.

Presentación de Viña Ardanza
Un momento de la presentación que nos hizo la bodega La Rioja Alta de su última añada de Viña Ardanza. Una magnífica ocasión para conocer el vino de la mano de su artífice, el enólogo Julio Sáenz, que no ahorró detalles que nos vinieron de maravilla para comprender mejor el trabajo de campo y bodega. ¡Espléndida añada de un clásico redefinido!

Repaso anual en Vega
No hay ninguna duda de que en la Ribera del Duero se puede hacer el peor y el mejor vino del mundo. ¡De los dos hay! Afortunadamente, no dedico demasiado tiempo a los primeros y me reconforta comprobar lo cerca del cielo que están los segundos cuando hablamos de Vega Sicilia. La cata, de las añadas que están a punto de caramelo, esta vez en la bodega, volvió a revelar que lo que realmente define a los Vegas es la elegancia con mayúsculas. Cuando su vino riojano, Macán 2009, salga en marzo tendremos ocasión de hablar de su filosofía de trabajo donde cada marca es fiel reflejo de su tierra y su carácter. 

Becada en Portia
En Bodegas Portia, tan hermosa como espectacular, tuvieron a bien invitarnos a una magnífica becada como hacía años que no probaba. El cocinero fue Iñaki Camba del restaurante del mismo nombre de Madrid y tuvimos ocasión de hacer un buen ejercicio de maridaje con los vinos de la casa. Una de esas buenas ocasiones en las que había mucho intercambio, debate, acuerdos y desacuerdos que nos confirman que este es un delicado tema de subjetividades personales.

Álvaro en Priorat
Cual Lucky Luck mirando al horizonte después de una aventura, Alvaro Palacios posa junto a un viñedo como telón de fondo. Aunque hace algún tiempo que no le veo, cierro este album con él porque representa el empuje, la constancia, la pasión y la confianza en sus vinos que son cualidades que nos hacen falta para arrancar el curso con firmeza dándole un codazo a esta crisis que tiene vocación de apisonadora... si no dejamos. 

imagen de Ignacio Rúiz-Jarabo

Licenciado en Económicas e Inspector de Hacienda (en excedencia). Trabajó durante veinticinco años en el Sector Público, desempeñando entre otros los puestos de Director de la Escuela de la Hacienda Pública, Director General del Catastro, Director General de la Agencia Tributaria y Presidente de la Sepi. Desde 2.004 trabaja en el Sector Privado. Actualmente es consejero del grupo de empresas Colway 08 y socio director del despacho Carrillo & Ruiz-Jarabo Asesores.

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