Puesto o Marca
A veces, muy pocas veces, un directivo tiene la posibilidad de escoger entre varias opciones a la hora de decidir cuál va a ser el próximo reto profesional en el que se va a involucrar durante los años siguientes.
Las alternativas casi nunca son realmente comparables. Se suele tratar de alternativas muy distintas y que hacen difícil escoger.
Posiblemente una de las decisiones más difíciles es la que implica escoger entre un puesto muy atractivo o una marca muy atractiva.
Cuando puesto y marca son atractivos no hay ninguna dificultad en escoger, pero a veces surge la posibilidad de optar entre un puesto interesante, en una marca aspiracional pero que realmente no nos emociona, o escoger un puesto fascinante, en una marca que el mercado no reconoce de una forma especial.
Cada uno debe escoger lo que considere mejor. Como profesional en la gestión de carreras directivas me voy a atrever a aconsejaros lo idóneo, aunque no sea lo políticamente más correcto. Si de verdad dudáis, escoger la marca. Si no dudáis no hay nada que decidir. Pero si dudáis, la mejor marca será casi siempre la mejor opción, excepto que estéis pensando en que no vais a cambiar de empresa durante muchos, muchos años.
Es posible que os sorprenda lo que os propongo, pero os explico el racional que lo justifica.
Mañana volverás a estar en un despacho vendiendo tu candidatura para otra posición. Es muy probable que tu interlocutor, quien va a tomar la decisión, sepa poco de personas y mucho de marcas. Casi todo el mundo sabe poco de personas y casi todo el mundo sabe mucho de marcas. Si tu marca es una marca reconocida, con prestigio en el mercado y reputación en la función que desempeñas, tú pasas inmediatamente a ser un buen profesional, atractivo y deseable, presentable a un comité de contrataciones y fácil de explicar frente a terceros los porqués de tu contratación.
Si tu marca no está bien posicionada en el mercado, y no está reconocida como un benchmark en tu función, es posible que tú seas el profesional que más valor puede aportar en un proceso de búsqueda, es posible que tu experiencia, tus valores, tus competencias sean las idóneas. Pero es muy probable que quien tienes enfrente no las reconozca, y sobre todo, es muy probable que no quiera asumir el riesgo de explicar porqué opta por ti y no por una opción más clara, que esté trabajando en una de las 5 marcas que toda la compañía tiene en la cabeza y reconoce como las mejores opciones en el mercado.
Si tienes dudas, no corras riesgos, opta claramente por la marca, no por el puesto. Siempre te será más fácil explicar que hacías cosas muy interesantes dentro de una marca atractiva, que hacer entender que, aunque tu marca sea gris y poco reconocida, tu desempeño era extraordinario y tu experiencia de alto valor.
En definitiva, opta por lo fácil. Además, dentro de una gran marca es más probable que encuentres una comunidad profesional que te pueda aportar proyecto, retos y oportunidades. En cualquier caso, la decisión final es tuya.
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