Convertir la novedad en valor

Francisco González Bree

Convertir la Novedad en Valor es un blog de Francisco González Bree sobre la Creatividad, la Tecnología y la Innovación. El autor analiza el impacto actual de la innovación en el rendimiento de las empresas y los estándares de vida de las personas y observa las necesidades del mercado y las tecnologías en un futuro no muy lejano.

Luis Ferrándiz

Francisco González Bree es Doctor en Business Administration y trabaja en la actualidad como director académico del Master in Business Innovation (MBI) de Deusto Business School. Colaboró como Director de Marketing en Anboto nombrada mejor start up del mundo en 2010 y en Sher.pa. Ha trabajado más de 15 años en puestos directivos en multinacionales y más de 6 años ayudando como tutor y mentor a decenas de empresas de todos los tamaños y sectores con sus planes y modelos de negocio.

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Creative DestructionHace una semana podíamos leer un interesante artículo de Tomas Chamorro-Premuzic para Forbes sobre cómo trabajar con los asesinos de la innovación. El autor argumenta que una de las barreras de la innovación es la aversión que tenemos las personas al cambio. Esta idea coincide con los resultados obtenidos por el profesor Calestous Juma en su estudio sobre el rechazo a las innovaciones. En dicha investigación el profesor explora cómo los obstáculos al cambio son claves para la adopción de nuevas tecnologías. En el estudio se revisan 600 años de controversias generadas por casos en los que las personas se han opuesto a ciertas innovaciones tecnológicas y sociales. Desde el rechazo que se produjo al café en el siglo XVII en Italia o posteriormente a los productos refrigerados hasta nuestros días. En la actualidad, esta oposición a la innovación la encontramos desde el rechazo a la robótica avanzada, la inteligencia artificial, hasta la agricultura biotecnológica. 

Tomas explica que existen tres dimensiones que explican los razones del cambio. La primera dimensión es la estrategia que está relacionada con los planes de negocio para innovación. La segunda dimensión es la cultura que integra reglas explicitas e implícitas que dictan las dinámicas de las interacciones sociales en las organizaciones. La tercera dimensión es el talento que impacta en las dos primeras en el sentido de que son los líderes de la organización los que pueden generar un tipo de estrategia y cultura que nutra la innovación. Sucede que uno de los grandes retos para que las organizaciones sean más innovadores tiene que ver con la resistencia al cambio de las personas en las empresas. Estas personas que rechazan el cambio se pueden convertir en auténticos asesinos de la innovación ya que bloquearán todas las iniciativas destinadas a convertir proyectos novedosos en valiosos. Uno de los problemas que ha identificado el autor es que históricamente se han realizado muchos más estudios sobre las personas innovadoras que sobre los asesinos de la innovación. Sin embargo, la ciencia ha encontrado ciertas características  de las personas que bloquean la innovación.

En primer lugar, poseen un modo de detección de amenazas. El experto en innovación Dr. Carlos Osorio considera muy importante el grado de creatividad y la tolerancia al riesgo a la hora de identificar si las personas tienen una mayor preferencia por ser innovadora o adaptadora. La persona innovadora alcanzará un mayor grado de creatividad y tolerancia al riesgo. Hace algunos meses expliqué en otro artículo para este blog que varios estudios han encontrado que los directivos en posiciones de toma de decisiones tienden a evaluar las ideas en base a la viabilidad y encaje con lo que la organización está haciendo en la actualidad. Esto sucede con más intensidad en las organizaciones que tienen culturas muy fuertes y estáticas. Los resultados de estas investigaciones son claros, no importa lo mucho que los líderes expresen su deseo de mayor creatividad, a la hora de la verdad cuando se tiene que gastar dinero para que una idea tenga éxito, el cálculo suele ser que una disrupción es impredecible y la imprevisibilidad se tiende a ver como un riesgo o una amenaza que hay que eliminar. Tomas sugiere utilizar una estrategia basada en la amenaza: "si no innovamos, vamos a desaparecer". Parece ser que las personas están generalmente más preocupadas por perder lo que tienen que ganar algo que no poseen.

En segundo lugar, los asesinos de la innovación son muy hábiles para evitar el conflicto y practican una resistencia pasiva. Su actitud cordial les permite boicotear las ideas por detrás. La recomendación que nos ofrece el autor es desconfiar de la aparente buena disposición de aceptación y cooperación de las personas. Una vía puede ser poniendo en evidencia su rechazo para después  argumentar los potenciales beneficios de la innovación y de esta forma obtener su involucración o al menos evitar su boicot. En tercer lugar, el autor menciona ciertos rasgos de personalidad que pueden favorecer el bloqueo de la innovación. En concreto, se menciona la complacencia en el sentido de cómo motivar a alguien que no tiene ambición. Una fórmula para motivar a estas personas es convencerlas de que la innovación no les provocará nada negativo y asegurarles de que no tendrán que contribuir mucho. Finalmente, encontramos que la obediencia a la autoridad puede ser un factor desmotivador.

En conclusión, resulta importante centrarnos en las cinco dimensiones que nos propone la Dra. Bettina von Stamm experta en innovación. Estas dimensiones son la estrategia y la visión, los estilos de liderazgo, los procesos, la cultura de la empresa y un entorno del trabajo que las facilite. Quizás dado el imparable crecimiento de la tecnología en los últimos años podríamos incorporar esta dimensión como una nueva variable. Las organizaciones que trabajen bien estas seis dimensiones serán más innovadoras y se adaptarán mejor al cambio.

30 enero, 2017 | 19:30

LocustEsta semana podíamos leer un interesante artículo de Sal Emergui para El Mundo en el que se explicaban algunas de la claves del éxito del modelo de innovación de Israel. Una de las claves es la inversión que realiza en I+D+i. En el año 2014 Israel invirtió el 4,11% anual de su PIB en I+D situándola en el segundo lugar del mundo por detrás de Corea del Sur que alcanzó el 4,29%. En España el porcentaje de inversión total en I+D+i respecto al PIB fue del 1,22%. Otro aspecto fundamental del éxito del modelo de innovación de Israel es su sistema universitario del que han salido ocho Premios Nobel y que conecta con gran éxito el mundo académico y el mundo empresarial.

En Israel han conseguido fomentar un sistema universitario innovador y emprendedor que está implicado en el desarrollo económico-social. Esto lo consiguen formando y ayudando no sólo a los nuevos profesionales de disciplinas científicas sino también a fundadores de empresas startups a través de programas de emprendimiento e incubación conectados a empresas de capital riesgo. Podemos preguntarnos si existen otros sistemas universitarios en el mundo que dinamicen la innovación y el emprendimiento como lo hacen en Israel. Un ejemplo similar lo podemos encontrar en Reino Unido donde la Universidad de Cambridge actúa como motor del Silicon Fen. Esta zona de Reino Unido es considerada como un punto caliente de innovación a nivel mundial. El nombre de Silicon Fen alude a Silicon Valley debido al número de empresas de alta tecnología, incubadoras de tecnología y parques científicos.  

Fundada en 1209 y con 96 premios Nobel de personas afiliadas a la institución, la contribución de la Universidad de Cambridge al progreso de la ciencia es excepcional. Desde el método científico de Francis Bacon a las leyes del movimiento y el cálculo de Sir Isaac Newton. Desde la teoría de la evolución por selección natural de Charles Darwin a la formulación de la teoría de la computación por Alan Turing. Pero lo más notable es que las aportaciones científicas han dado el salto desde la investigación, al desarrollo y finalmente a la innovación. En un interesante artículo de Éanna Kelly para Science Business, la autora explicaba hace medio año que el cluster tecnológico de Cambridge es lo más parecido que podemos encontrar a Silicon Valley. Éanna considera que este polo de innovación está entrando en una nueva fase de alto crecimiento. La autora menciona el libro de Chales Cotton titulado “The Cambridge Phenomenon: Global Impact” en el que se revisan los últimos 50 años del cluster y se llega a la conclusión de que las multinacionales ahora están optando por operar en la ciudad. Por ejemplo, podemos ver que más de 30 compañías globales han comprado negocios locales y han continuado sus operaciones en el cluster. En lugar de que las compañías de tecnología en fase inicial sean compradas por compañías extranjeras y sacadas de Cambridge, ahora pasan a formar parte del ecosistema de Cambridge. En la actualidad hay más de un millar de empresas de tecnología y biotecnología que operan en el cluster de Cambridge. Se estima que más de 40.000 personas han llegado o se han quedado en la región de Cambridge para trabajar en estas empresas. Apple recientemente ha abierto oficinas en Cambridge para trabajar en un asistente de voz. También Google se ha incorporado a la zona con su unidad de inteligencia artificial.

Los autores son contundentes, para ellos la clave de los 50 años de éxito de Cambridge como clúster tecnológico es la universidad, que ha actuado como una gran incubadora y ha promovido lo que se denomina como el espíritu de Cambridge que fomenta una sociedad increíblemente generosa donde todo el mundo quiere ayudar a todos los demás. En Cambridge se puede admirar el reloj Corpus que es una escultura en la que aparece una especie de saltamontes o langosta devorando el tiempo. En mi opinión, no podemos dejar pasar más tiempo y estos ejemplos deberían animarnos a crear en nuestro país polos de innovación potentes a nivel mundial. Según nos explica Éanna, la universidad tiene un papel fundamental en la dinamización de los ecosistemas innovadores.

18 enero, 2017 | 15:10

RejectEmpezamos el 2017 con un excelente informe de BCG en el que la consultora estratégica identifica las 50 empresas más innovadoras del año pasado. En el Top 10 encontramos a Apple, Google, tesla, Microsoft, Amazon, Netflix, Samsung, Toyota, Facebook e IBM. Las subidas más resaltables corresponden a Facebook y Dupont que suben con saltos de 19 puntos cada una y los nuevos entrantes más potentes son Uber y Airbnb que entran en los puestos 17 y 21 respectivamente. También es destacable que 34 empresas de las 50 son de Estados Unidos.

Los autores del informe Michael Ringel, Andrew Taylor y Hadi Zablit han identificado dos claves para que las empresas sean más innovadoras. La primera clave gira en torno a la importancia de acometer los retos de la innovación externa. Los datos confirman que las empresas más innovadoras utilizan las siguientes fuentes de innovación mejor que las empresas más modestas. Estas fuentes son de tipo interno, inteligencia competitiva, alianzas estratégicas con empresas y universidades, incubadoras, sugerencias de los clientes, ideaciones generadas en foros de empleados, proveedores, empresas externas de innovación, quejas de los clientes y usuarios, adquisiciones o licencias, redes sociales y minería de datos. Asimismo, las empresas más innovadoras son mejores gestionando información de varias fuentes de datos. Las fuentes que utilizan estas empresas para el análisis de datos incluyen datos de la empresa, datos de clientes, datos de patentes, literatura científica, redes semánticas y procesamiento del lenguaje natural.

El informe indica que las empresas usan tres métodos para nutrir la innovación, el capital riesgo, las aceleradoras e incubadoras y los laboratorios de innovación. Resulta interesante el enorme crecimiento que ha experimentado desde el 2010 el desarrollo de aceleradoras e incubadoras creando ecosistemas de innovación. Los principales objetivos de las empresas que se embarcan en estas actividades de innovación son encontrar la próxima gran cosa, evitar sufrir una disrupción, conectar con startups y líderes innovadores para acelerar la innovación, construir redes de colaboradores para estar en el estado del arte de tecnologías, evaluar el impacto de las nuevas tecnologías en el negocio, identificar oportunidades de negocio y alcanzar una posición de liderazgo en tecnología.

La segunda clave que se destaca en el estudio para que las empresas sean más innovadoras es superar la resistencia interna a la innovación. Los autores hacen especial énfasis en este tema explicando que en muchas empresas existe una resistencia interna a la innovación que se conoce como el efecto “no inventado aquí”. Esto significa que la organización puede tener una tendencia a matar las ideas que vienen de fuera antes de que cojan tracción. Para ello es fundamental contar con buenas métricas e incentivos. Es útil enviar a los directivos fuera de la organización para que se puedan impregnar de nuevas ideas en conferencias, visitas, etc. Sin embargo, todas estas acciones no tendrán efecto si desde la dirección general no se cree en la innovación. Por ello es fundamental que el director general y los directores de las unidades de negocio y de las áreas funcionales se involucren para que la empresa sea más innovadora. El objetivo final es crear valor a través de la innovación y está demostrado que las empresas más innovadoras obtienen mejores rendimientos empresariales en el medio y largo plazo.

09 enero, 2017 | 22:06

IcarusEsta semana hemos podido leer varios artículos que destacaban la importancia de la creatividad y la innovación en esta época de cambios acelerados. Sylvester Kaczmrek explicaba en un artículo para el Washington Business Journal que la irrupción de la inteligencia artificial está permitiendo a los directivos de las empresas centrarse más en la estrategia y la innovación. Según un estudio de Accenture al que el autor hace mención en su artículo, tan sólo el 10% del tiempo de un gerente se emplea en estrategia e innovación. Es decir, en una jornada de ocho horas los directores pasarán menos de una hora pensando y desarrollando estrategias para el futuro. Sylvester recomienda a los directivos trabajar en colaboración con las máquinas para ser más inteligentes, eficientes y efectivos.

El experto en aprendizaje automático Thomas Dietterich nos explicaba hace poco más de un año las ventajas que ofrecerá el tándem robot-persona. En opinión de Thomas, estas parejas hombre-computador a las que llama centauros podrían resolver problemas que por sí solos no podrían solucionar ni unos ni otros. Investigadores del MIT explicaban en otro interesante artículo hace un par de años que las computadoras y los humanos tienen distintas formas para procesar la información. Con relación a la identificación de patrones provenientes de grandes cantidades de información los ordenadores están mejor preparados para esta tarea. Sin embargo, los humanos son buenos entendiendo patrones provenientes de ejemplos con pocas cantidades de información. Por lo tanto, lo ideal sería crear un puente entre estos dos mundos promoviendo la colaboración entre humanos y ordenadores a fin de permitir una toma de decisiones mejorada. Recientemente podíamos leer un artículo de Rob Enderle para CIO en el que el autor coincidía en la idea de que el futuro de la inteligencia artificial será la unión entre humanos y máquinas. Esta unión optimizará la capacidad humana de resolver problemas complejos por medio de la creatividad y la vinculará con la capacidad de las máquinas de escanear cantidades masivas de información en busca de la mejor solución.

Sin embargo, podemos imaginar otro escenario quizás menos apetecible para algunos en el que tuviéramos que trabajar para una máquina. Es decir, no es que nuestro compañero fuese un robot, sino que el robot sería nuestro jefe. Hace tres semanas pudimos leer un interesante artículo de Tomas Chamorro-Premuzic y Gorkan Ahmetoglu para Harvard Business Review en el que los autores revisaban esta idea. Según los autores el tener un jefe robot tiene sus ventajas e inconvenientes. Entre las ventajas encontramos que recibiríamos retroalimentación objetiva, una mejora en la toma de decisiones y evitaríamos enfrentamientos emocionales. Algunos inconvenientes incluyen que todo puede salir mal ya que las máquinas no son infalibles, de hecho las máquinas se paran, atascan, colapsan y son susceptibles de ataques. Asimismo, hay personas que prefieren interactuar con humanos antes que con máquinas. Finalmente, estamos muy lejos de que los robots puedan emprender o inventar un nuevo producto. La inteligencia artificial te puede recomendar el hotel que deberías reservar pero todavía no es capaz de inventar el modelo de negocio de AirBnB.

En conclusión, a pesar del temor que suscita el avance de la inteligencia artificial, podemos apreciar que en muchos casos los humanos y las máquinas pueden trabajar de forma complementaria mezclando creatividad y análisis de datos. No es de extrañar que el Foro Económico Mundial prevea que para el año 2020 las tres habilidades humanas que se van a valorar más son la capacidad para resolver problemas complejos, capacidad de pensamiento crítico y creatividad.

01 enero, 2017 | 12:28

Leia PrincessEsta semana nos dejaba la actriz norteamericana Carrie Fisher que nos abrió un mundo de imaginación gracias a su papel de la princesa Leia de Star Wars. En un interesante artículo en El País se repasan los mejores momentos de Leia Organa en la saga galáctica. Una de estas escenas inolvidables sucede en la primera película de Star Wars cuando la princesa pide auxilio a través de un holograma que tenía almacenado R2D2. Gracias a las películas de sagas interestelares como Star Wars o Star trek llevamos décadas preparándonos para lo que hoy en día es casi una realidad. La aparición de robots y humanoides o las imágenes tipo hologramas son ejemplos de tecnologías que prácticamente ya han aterrizado en nuestras vidas.

Este mes podíamos leer un interesante artículo de Sara Castellanos para The Wall Street Journal en el que la autora nos explica que las imágenes tipo hologramas y las primeras versiones de dispositivos de realidad augmentada se están empezando a utilizar en las empresas para ayudar a los trabajadores a procesar información. Los expertos consideran que las imágenes tipo hologramas son especialmente útiles para visualizar datos ya que se integran muy bien con la parte del cerebro humano que nos permite entender conceptos complejos.

En relación a estas tecnologías, el MIT está construyendo un “Visual Analytics Lab” donde las empresas e investigadores podrán experimentar con estas tecnologías. Algunas aplicaciones irán dirigidas hacia productos, clientes o datos socioeconómicos entre otras. La empresa de investigación de mercados y tecnologías Forrester Research prevé que alrededor de 15 millones de trabajadores utilicen algún tipo de gafas inteligentes para el año 2025. En otro interesante artículo de Miriam Prieto para Expansión, se prevé que las ventas de cascos de realidad virtual alcancen los 20 millones de dispositivos para el año 2020. Asimismo, vemos una clara coincidencia entre los consejeros delegados de empresas tecnológicas como Mark Zuckerberg de Facebook, Satya Nadella de Microsoft, Sundar Pichai de Google o Tim Cook de Apple sobre cómo estas tecnologías van a revolucionar distintas industrias.

En otro reciente artículo la autora Alice Bonasio explicaba para CIO como los hologramas pueden revolucionar la educación en asignaturas como la biología, la química, la geología o la física. Esta realidad mixta puede ser revolucionaria ya que permitiría combinar el mundo real y digital favoreciendo el trabajo colaborativo. Esta técnica conseguiría entrelazar dinámicamente imágenes tridimensionales holográficas con gráficos y datos. Cada clase sería impartida por un profesor virtual e incluiría tests, trabajo de laboratorio y juegos holográficos para consolidar el aprendizaje. En relación con este tema, esta semana podíamos leer un interesante artículo de Necip Ozyucel para Khaleej Times, en el que el autor considera que el 2016 ha sido un gran año para la realidad virtual. Las máquinas y aplicaciones de realidad augmentada están popularizándose de forma masiva reuniendo a millones de usuarios en torno a experiencias compartidas, hibridando el mundo físico y el mundo virtual.  Se prevé que este interés se extienda a otras industrias como el sector espacial, el entretenimiento, la salud, los museos, el cine, la automoción, los videojuegos o los deportes.

En conclusión, podemos ver que este tipo de tecnologías de visualización serán una fuente de innovación multisectorial que nos ayudarán a visualizar los datos para entender mejor conceptos complejos y disfrutar de experiencias inolvidables.

Imagen de Paula Satrustegui

Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

Imagen de Belén Alarcón

Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

Imagen de Enrique Borrajeros

Enrique Borrajeros escribirá sobre temas relativos a la relación entidad – asesor, finanzas conductuales y tendencias y novedades en el asesoramiento financiero nacional e internacional.

Imagen de Francisco Márquez de Prado

Francisco Márquez de Prado, analizará activos y productos financieros, con sus ventajas e inconvenientes, para cada tipo de inversor.

Imagen de Íñigo Petit

Íñigo Petit tratará temas relacionados con la evolución de la industria de fondos de inversión y planes de pensiones y aspectos relacionados con la educación financiera

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