Convertir la novedad en valor

Francisco González Bree

Convertir la Novedad en Valor es un blog de Francisco González Bree sobre la Creatividad, la Tecnología y la Innovación. El autor analiza el impacto actual de la innovación en el rendimiento de las empresas y los estándares de vida de las personas y observa las necesidades del mercado y las tecnologías en un futuro no muy lejano.

Luis Ferrándiz

Francisco González Bree es Doctor en Business Administration y trabaja en la actualidad como director académico del Master in Business Innovation (MBI) de Deusto Business School. Colaboró como Director de Marketing en Anboto nombrada mejor start up del mundo en 2010 y en Sher.pa. Ha trabajado más de 15 años en puestos directivos en multinacionales y más de 6 años ayudando como tutor y mentor a decenas de empresas de todos los tamaños y sectores con sus planes y modelos de negocio.

julio 2017

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LighthouseEsta semana hemos podido leer varios artículos sobre la preocupación que están provocando los avances tecnológicos en algunos sectores de la sociedad. James Heskett detallaba en un artículo para Forbes India que varios autores han llamado la atención de personas influyentes en el mundo de la tecnología como Bill Gates o Mark Zuckergerg. Uno de estos autores es Yuval Noah Harari con sus libros Sapiens: A brief History of Humankind y su nuevo libro Homo Deus. Según Harari, desde la aparición de la vida hace unos mil millones de años nunca una sola especie ha cambiado la ecología global por sí misma. Ahora la humanidad es capaz de reemplazar la selección natural con el diseño inteligente y extender la vida. Estas capacidades son tan disruptivas que pueden provocar grandes controversias políticas e incluso religiosas.

Harari considera que vivimos una crisis existencial y es probable que la Inteligencia Artificial agrande mucho más el problema de la desigualdad. Esto podría provocar que gran parte de la humanidad acabase siendo inútil mientras el poder y la riqueza estaría en manos de una pequeña élite dueña de la Inteligencia Artificial. Parece lógico pensar que en este escenario serían sobre todo los ricos y los poderosos los que acabarían beneficiándose en gran medida de los progresos tecnológicos y biológicos.

Hace tres años, más de 16.000 científicos, investigadores, académicos y figuras relevantes de la industria de la tecnología firmaron una carta abierta contra el desarrollo de armas de Inteligencia Artificial. Entre los firmantes se encontraban personas muy conocidas en el mundo de la tecnología tales como como Elon Musk, Stephen Hawking, Steve Wozniak, Bill Gates y Satya Nadella  que nos avisaban que la Inteligencia Artificial podría ser nuestra mayor amenaza pudiendo llegar a terminar con la especie humana si no la manejamos con precaución. Incluso Jack Ma, el fundador y presidente ejecutivo de Alibaba Group, nos alertaba de que en los próximos 30 años el mundo podrá tener mucho más dolor que felicidad debido al auge de la Inteligencia Artificial y a la mayor expectativa de vida de las personas.

Pero no todas las vistas son negativas. Otra autora mencionada en el artículo es Diane Ackerman que en su libro The Human Age explica como los humanos están trabajando para salvar el planeta. Los humanos somos la fuerza dominante que moldea el futuro de la tierra. Según Diane hemos sometido el 75% se la superficie terrestre e incluso hemos alterado el clima amenazando nuestra propia existencia. Sin embargo, nuestras capacidades pueden ser también positivas. Recolectamos el ADN de las especies desaparecidas en un “arca congelada” e inventamos un sinfín de prodigios industriales y médicos. Por ejemplo, en Harvard hay un proyecto para transformar el genoma de un elefante en el de un Mamut. El objetivo final sería traer de vuelta especies ya extinguidas.

En un interesante artículo de Will Knight para MIT Technology Review, el autor se hacía eco de un notable estudio de la Universidad de Stanford (EEUU) en el que se pretende ir evaluando la evolución y el impacto de la Inteligencia Artificial en la humanidad a lo largo de 100 años. El estudio ha contado con la colaboración de más de 20 expertos en disciplinas como la Inteligencia Artificial, la informática o la robótica por mencionar algunas de ellas. El informe explora en detalle el impacto de la Inteligencia Artificial en el transporte, hogar, salud, educación, comunidades con menos recursos, seguridad, privacidad, empleo y entretenimiento. La conclusión principal del estudio de la Universidad de Stanford es que la lnteligencia Artificial no supondrá (por lo menos hasta el año 2030) una amenaza inminente para la humanidad y por ello no existen motivos para preocuparse a corto plazo. Sin embargo, debemos tomarnos muy en serio nuestro progreso a medio y largo plazo impulsando los derechos humanos, la cultura de paz y los valores democráticos para construir sociedades más justas y equitativas.

Mientras encontramos opiniones a favor y en contra del desarrollo tecnológico, en el mundo empresarial la estrategia de la inacción parece que no es una buena alternativa. En un interesante artículo de Lisa Kay Solomon para SingularityHub, la autora explica que los directivos de las empresas de hoy en día deben desarrollar habilidades de liderazgo que incluyan la prospectiva, la tecnología, la innovación y el humanismo. Su argumento es que todos los líderes pueden mejorar el mundo pero para ello también es importante entender las amenazas que nos puede deparar los desarrollos tecnológicos sin control. Por lo tanto, debemos tomarnos muy en serio nuestro progreso a medio y largo plazo entendiendo mejor la tecnología, impulsando los derechos humanos, la cultura de paz y los valores democráticos para construir sociedades más justas y equitativas.

20 septiembre, 2016 | 12:41

SeekEsta semana podíamos leer un interesante artículo de Alex Rayón director General de eCampus de Deusto en el que el profesor se hacía eco de un ranking con las competencias laborales que destaca el Foro Económico Mundial para el año 2020. Resulta muy llamativo ver el impresionante crecimiento que está experimentando la creatividad que subirá 7 puestos en 5 años. Se estima que en el año 2020 será la tercera competencia más valorada en el mundo laboral después de tener la capacidad para resolver problemas complejos y ser capaz de pensar de forma crítica. Sin embargo, este interés por la creatividad no es algo nuevo para el mundo empresarial. IBM destacaba en su estudio Global CEO del año 2010 que en el mundo empresarial la habilidad más importante que se requerirá de los empleados será la creatividad por encima de integridad, pensamiento global, disciplina o inteligencia emocional. La pregunta que nos hacemos es cómo podemos nutrir está habilidad que será tan importante para el mundo laboral.

La semana pasada podíamos leer un interesante artículo de Emma Seppala para Harvard Business Review explicando algunas técnicas utilizadas por los ejecutivos para ser más creativos. En dicho artículo la autora proponía cuatro técnicas recomendadas por distintos líderes innovadores de diferentes industrias para nutrir y fomentar la creatividad. En primer lugar, se propone buscar entornos extraños ya que parece ser que alcanzamos nuestras cotas más creativas cuando estamos en sitios o lugares poco familiares. Curiosamente en un estudio realizado por psicólogos de la Universidad de Utah y de la Universidad de Kansas, se pudo observar que los mochileros obtenían resultados significativamente mejores en creatividad después de haber estado 4 días en la naturaleza desconectados de todos sus dispositivos electrónicos. Emma explica que el problema es que los ejecutivos no tienen tiempo para pasar 4 días en la naturaleza por lo que los expertos proponen vías más sencillas. Por ejemplo, Lars Bastholm Global CCO de Google recomienda a sus empleados atascados con la creatividad comprar tres revistas en el quiosco que jamás hubiesen comprado. Por su parte, Terykson Fernando director creativo de Sattva propone incorporar la observación en todas las actividades de la empresa. Finalmente Simon Mulcahy CMO de Salesforce recomienda buscar soluciones en otras industrias.

La segunda técnica es obtener feedback de diferentes fuentes. Por ejemplo, Rufus Griscom emprendendor en serie y CEO de Heleo solía ser muy precavido con sus nuevas ideas de negocio no compartiéndolas con otras personas por miedo a que se las quitasen. Sin embargo, en la actualidad se ha dado cuenta de que es mucho mejor compartir estas ideas de nuevos negocios con todas las personas que puedan ser de interés para las mismas generando con ello nuevos contactos, nueva información e incrementando las posibilidades de que la idea llegue a buen puerto. La tercera técnica consiste en disponer de tiempo y espacio para poder reflexionar y meditar. Una forma muy efectiva de fomentar la creatividad es dar paseos ya que está acción activará el modo de resolución de problemas de nuestro cerebro. Steve Jobs y Mark Zuckerberg suelen pasear con frecuencia. Incluso otras actividades como pasar la aspiradora en casa o practicar deportes pueden ayudar a conseguir los mismos efectos de desarrollo de la creatividad. Finalmente, la última técnica que se propone en el artículo es enfrentarse a las limitaciones que surjan a la hora de afrontar problemas o retos. Por ejemplo, en la Aceleradora de Innovación de Nike suelen intentar provocar una tensión creativa por medio de restricciones que pueden llegar a resultar irritantes al equipo de trabajo.

Podríamos pensar que con estas técnicas y otras como la tormenta de ideas las organizaciones tendrán dominado el tema de la creatividad en unos pocos años. Sin embargo, esto no sucede así según explica Jennifer Deal en otro interesante artículo publicado hace unos días en el Wall Street Journal. Investigadores como Justin Berg han identificado que el problema no está en que las empresas tengan un déficit de ideas creativas, el gran problema es que los directivos no saben identificar cuáles son las ideas creativas sobre las que se debería actuar. Las investigaciones de la autora del artículo junto con Jennifer Mueller y Jeff Lowenstein ofrecen resultados similares. Han descubierto que los directivos en posiciones de toma de decisiones tienden a evaluar las ideas en base a la viabilidad y encaje con lo que la organización está haciendo en la actualidad. Asimismo prefieren ideas menos creativas que las que eligen los mismos clientes que tienden a ser más creativas. Esto sucede con más intensidad en las organizaciones que tienen culturas muy fuertes y estáticas. Los resultados de estas investigaciones son claros, no importa lo mucho que los líderes expresen su deseo de mayor creatividad, a la hora de la verdad cuando se tiene que gastar dinero para que una idea tenga éxito, el cálculo suele ser que una disrupción es impredecible y la imprevisibilidad se tiende a ver como un riesgo o una amenaza que hay que eliminar.

En mi opinión, el planteamiento de Jennifer es muy interesante ya que no solo se fija en incrementar el número de ideas creativas con técnicas como la tormenta de ideas sino que pone el foco en enseñar a los líderes de todos los niveles las competencias necesarias para poder evaluar mejor las ideas creativas que les serán presentadas. En conclusión, tan importante es fomentar que los empleados sean más creativos como que los líderes con poder de toma de decisiones sean capaces de seleccionar las mejores ideas creativas. Para ello la mejor opción es dominar la disciplina de la innovación que es la que se ocupa precisamente de llevar con éxito las mejores ideas creativas a los distintos mercados.

07 septiembre, 2016 | 12:11

Dehumanization Paco BreeLa semana pasada podíamos leer un interesante artículo de Will Knight para MIT Technology Review sobre lo que nos puede deparar la Inteligencia Artificial en el futuro. El autor se hacía eco de un interesante estudio de la Universidad de Stanford (EEUU) en el que se pretende ir evaluando la evolución y el impacto de la Inteligencia Artificial en la humanidad a lo largo de 100 años. El estudio ha contado con la colaboración de más de 20 expertos de disciplinas como la Inteligencia Artificial, la informática o la robótica por mencionar algunas de ellas. El informe explora en detalle el impacto de la Inteligencia Artificial en el transporte, hogar, salud, educación, comunidades con menos recursos, seguridad,  privacidad, empleo y entretenimiento.

La conclusión principal del estudio de la Universidad de Stanford es clara y contundente. La Inteligencia Artificial no supondrá (por lo menos hasta el año 2030) una amenaza inminente para la humanidad y por ello no existen motivos para preocuparse. Por el contrario, los expertos consideran que todas las aplicaciones útiles de la Inteligencia Artificial generarán efectos positivos en nuestras sociedades y economías. Asimismo se resalta la necesidad de afrontar el gran desafío que supondrá la automatización del trabajo que destruirá muchos empleos y al mismo tiempo generará otros nuevos. Se destaca que tanto el diseño como las decisiones políticas que se tomen en el corto plazo podrán tener influencias significativas en el largo plazo. Para ello los autores recomiendan a los investigadores de la Inteligencia Artificial, desarrolladores, científicos y gestores públicos que innoven con mecanismos que garanticen que los beneficios de la Inteligencia Artificial puedan llegar de forma equitativa a toda la sociedad. En el estudio se aportan 3 ideas para conseguir este objetivo. En primer lugar, se debe definir un camino para asistir y formar a los gestores públicos de todos los niveles de forma que puedan comprender y analizar las interacciones entre la Inteligencia Artificial, los objetivos programáticos, y los valores de la sociedad en general. En segundo lugar, se propone eliminar los obstáculos percibidos y reales a la investigación sobre la equidad, la seguridad, la privacidad y los impactos sociales de los sistemas de Inteligencia Artificial. En tercer lugar, se plantea aumentar la financiación pública y privada en estudios interdisciplinarios para valorar los impactos sociales que la Inteligencia Artificial pueda generar.

Las positivas valoraciones del estudio de la Universidad de Stanford sobre los impactos de la Inteligencia Artificial contrastan con la preocupación mostrada por 16.000 expertos hace un año. Personas relevantes de distintas industrias y disciplinas como Steve Wozniak cofundador de Apple, Demis Hassabis CEO de Google DeepMind, Yann LeCun de Facebook, Elon Musk (cofundador Paypal, SpaceX y Tesla Motors) y Stephen Hawking (el conocido científico británico) firmaban una carta abierta presentada durante la Conferencia Internacional Conjunta de Inteligencia Artificial en Buenos Aires. Algunas expertos consideran que la Inteligencia Artificial puede ser nuestra mayor amenaza pudiendo llegar a terminar con la especie humana si no la manejamos con precaución. La pregunta que nos podemos hacer es cómo puede existir tanta disparidad de opiniones respecto a los posibles impactos de la Inteligencia Artificial.

En un interesante artículo de John Naughton para The Guardian el autor explica que las sociedades modernas están construidas sobre una combinación de individualismo, derechos humanos, democracia y libertad de mercado. Según el autor estos cuatro pilares están siendo arrasados por la ciencia y la tecnología. La libertad individual es una ilusión generada por una mezcla de algoritmos bioquímicos ensamblados. Asimismo no existe una voluntad propia real ya que el abanico de posibilidades está determinado por otros hasta el punto de que los grandes tecnológicos como Google, Facebook o Amazon saben con antelación nuestros deseos. El autor menciona en su artículo al historiador Yuval Noah Harari autor del libro “Sapiens, una breve historia de la humanidad”. Harari considera que en la actualidad vivimos  una crisis existencial y es probable que la Inteligencia Artificial agrande mucho más el problema de la desigualdad haciendo que gran parte de la humanidad acabe siendo inútil mientras el poder y la riqueza estará en manos de una pequeña élite dueña de la Inteligencia Artificial. Según el último informe de Oxfam la desigualdad extrema en el mundo está alcanzando niveles insostenibles. En la actualidad el 1% de la población mundial posee más riqueza que el 99% restante del planeta. Los paraísos fiscales permiten a una minoría ocultar grandes fortunas mientras todavía un 10% de la población está en situación de extrema pobreza. Parece lógico pensar que serán sobre todo los ricos y los poderosos los que acabarán beneficiándose en gran medida de los progresos tecnológicos y biológicos.

Estamos viviendo un periodo de cambios acelerados en todos los terrenos y es fundamental poder hacer buenos análisis para diseñar alternativas que nos lleven a un mundo mejor a todos. Revisando los perfiles de las personas que han realizado el informe de la Universidad de Stanford la gran mayoría proviene de disciplinas englobadas en STEM por su acrónimo en inglés (Science, Technology, Engineering & Mathematics). En mi opinión, los grandes retos que nos encontramos no son sólo científicos sino sociales y humanos. Es por ello que se echa en falta una mayor presencia de profesionales que provengan de las disciplinas que estudian valores humanos. Es decir, para avanzar hacia el diseño de un mundo mejor es imperativo conocer la opinión y recomendaciones de profesionales de disciplinas humanistas. Esto supondría añadir al acrónimo STEM una A en representación de las artes y las humanidades (STEAM). Sin embargo, vamos por el camino contrario tal como comentaba en un reciente artículo en relación a la reducción de facultades relacionadas con las humanidades. Necesitamos más que nunca que los perfiles tecnológicos y científicos se apoyen y colaboren con sociólogos, psicólogos, filósofos, humanistas, artistas etc. para que puedan tener una visión integral entre las ciencias y las humanidades y diseñar entre todos un mundo mejor.

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Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

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Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

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Enrique Borrajeros escribirá sobre temas relativos a la relación entidad – asesor, finanzas conductuales y tendencias y novedades en el asesoramiento financiero nacional e internacional.

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