Convertir la novedad en valor

Francisco González Bree

Convertir la Novedad en Valor es un blog de Francisco González Bree sobre la Creatividad, la Tecnología y la Innovación. El autor analiza el impacto actual de la innovación en el rendimiento de las empresas y los estándares de vida de las personas y observa las necesidades del mercado y las tecnologías en un futuro no muy lejano.

Luis Ferrándiz

Francisco González Bree es Doctor en Business Administration y trabaja en la actualidad como director académico del Master in Business Innovation (MBI) de Deusto Business School. Colaboró como Director de Marketing en Anboto nombrada mejor start up del mundo en 2010 y en Sher.pa. Ha trabajado más de 15 años en puestos directivos en multinacionales y más de 6 años ayudando como tutor y mentor a decenas de empresas de todos los tamaños y sectores con sus planes y modelos de negocio.

junio 2017

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WaspEsta semana hemos podido leer un artículo muy interesante de Amit S. Mukherjee para MIT Sloan Management Review sobre cómo inspirar la creatividad de los empleados. El autor considera que en la actualidad se dan dos estilos de liderazgo en las organizaciones. El primer estilo es el de los controladores que establecen estándares, controlan de cerca la ejecución, analizan los datos producidos y realizan la evaluación del desempeño en base al trabajo realizado. El segundo estilo es el de los empoderadores que prefieren mirar hacia adelante con informes directos que utilizarán para decidir el trabajo que se necesitará hacer en el futuro. El estilo de liderazgo de los empoderadores, que ha surgido recientemente de las industrias con mayores dosis de valor añadido y propiedad intelectual, resuelve algunas debilidades del estilo de los controladores. Por ejemplo, los empoderadores no tienen una visión cortoplacista en las revisiones del desempeño del trabajo considerando también el desarrollo a largo plazo. Sin embargo, el autor argumenta que ninguno de estos dos estilos de liderazgo es suficiente para satisfacer las necesidades actuales de las empresas. En el pasado, las revoluciones industriales y tecnológicas requerían que los empleados utilizasen la fuerza y no la inteligencia. Amit opina que ya no es suficiente con gestionar a las personas en base a la productividad y considera indispensable liderar también la creatividad.

En un interesante artículo la doctora Jennifer Mueller explica que existen multitud de sesgos contra la creatividad en la educación, la investigación y el mundo empresarial. El problema comienza con la educación ya que muchos profesores, a pesar de considerar que la creatividad es importante, la asocian con las artes. De esta manera minimizan el papel que podría tener la creatividad en otras disciplinas como las matemáticas, la ciencia o los deportes. Asimismo, es frecuente que a los estudiantes más creativos se les etiqueten como perturbadores considerando el pensamiento “fuera de lo establecido” como un problema más que como una virtud. Posteriormente, en el mundo de la ciencia y la investigación este problema se produce cuando, por ejemplo, las personas encargadas de evaluar las propuestas de subvenciones científicas suelen otorgar una clasificación más baja a las propuestas altamente novedosas y creativas. También en el mundo empresarial pasa algo parecido ya que varios estudios han encontrado que los ejecutivos se sienten poco preparados para reconocer y aceptar soluciones creativas. Estos resultados muestran que las nuevas ideas son rechazadas de forma sistemática en la mayoría de las empresas. Incluso en aquellas que dicen que quieren ser más innovadoras pero en las que los estilos de liderazgo no ayudan a crear el contexto para que aflore la creatividad.

Una solución a este desafío nos la ofrece Bhavna Dalal que destacaba en un artículo para Forbes India la importancia de crear equipos multidisciplinares fomentando la diversidad, utilizando métodos de innovación y entrenando nuestras habilidades creativas. Bhavna considera que el ingrediente clave para fomentar la creatividad es disponer tiempo de calidad. En otro interesante artículo de Brent Gleeson para Forbes, el autor propone que los líderes de hoy en día deben trabajar ciertos aspectos. Por un lado, los líderes deben crear una visión unificada que fomente la confianza y genere compromiso. En segundo lugar, los líderes deben ser capaces de tener una visión holística, reconocer las interconexiones con una visión unificada que fomente la colaboración, el trabajo en equipo y la consecución del objetivo común. En tercer lugar, el autor plantea la necesidad de motivar e incentivar. Los líderes exitosos son capaces de identificar qué componentes motivan a cada empleado y son capaces de incentivarlos adecuadamente pensando tanto en el presente como en el futuro. Estos líderes motivarán a los empleados teniendo en cuenta si son más adaptadores o innovadores. Los adaptadores suelen tener un nivel más bajo de asunción de riesgo. Suelen mejorar las cosas, trabajar dentro de marcos establecidos, con pocas soluciones ya aceptadas y prefieren las situaciones preestablecidas. Estas personas son fundamentales para que las cosas sigan funcionando. Por otra parte los innovadores suelen ser más creativos y asumen mayores riesgos. Hacen las cosas de forma diferente, retan, replantean, exploran muchas soluciones, establecen nuevas estructuras y son esenciales para tiempos de cambio.

En conclusión, es fundamental avanzar en el liderazgo de la creatividad y la innovación. Esto repercutirá en el rendimiento empresarial. Al mismo tiempo, según han confirmado varios estudios, los empleados se beneficiaran a nivel individual obteniendo un mayor bienestar, resiliencia e incluso felicidad.

19 agosto, 2016 | 13:57

PacoBree Collage SingularityRecientemente podíamos leer un artículo de Greg Satell para Forbes proponiendo que la singularidad tecnológica está cerca. Básicamente la singularidad tecnológica es el momento hipotético en el que el desarrollo exponencial de la tecnología desencadenará un crecimiento fuera de control que resultará en un momento de máxima incertidumbre para la civilización humana. El famoso matemático británico Alan Turing, considerado uno de los padres de la ciencia de la computación, ya realizó una predicción en el año 1951 augurando que en algún momento cabía esperar que las máquinas tomasen el control. En los últimos 60 años distintos expertos matemáticos y científicos como John von Neumann y Stanislaw Ulam se han interesado por la singularidad tecnológica. También el autor de ciencia ficción Vernor Vinge publicó un artículo muy referenciado sobre la singularidad tecnológica titulado “The Coming Technological Singularity: How to Survive in the Post-Human Era”. Vernor abordaba temas como la inteligencia superhumana, redes computacionales, interfaces cerebro-máquina y ciencia biológica haciéndonos reflexionar sobre las limitaciones del conocimiento humano y el desarrollo autónomo de la inteligencia artificial.

En los últimos 10 años una persona que ha profundizado en la singularidad tecnológica es el polímata Raymond Kurzweil que es inventor, músico, escritor, empresario  y científico especializado en inteligencia artificial. Desde hace 4 años es también director de ingeniería de Google. Su obra se caracteriza por haber realizado predicciones sobre el futuro de la humanidad en los libros “La era de las máquinas inteligentes, 1990” y “La era de las máquinas espirituales, 1999”. En este segundo libro Kurzweil propuso la "ley de rendimientos acelerados" en relación a los incrementos en las tasas de progresos tecnológicos y sus impactos. Su último libro “La singularidad está cerca, 2006” es el que conecta directamente con el título del artículo de Greg Satell mencionado al inicio en el que el autor justifica tres razones que nos acercan a la singularidad tecnológica. 

La primera clave está relacionada con la deceleración de la ley de Moore. Gordon E. Moore, cofundador de Intel y autor de la ley de Moore, propuso en 1965 que el número de transistores integrados por unidad de superficie se duplicaba cada año. En 1975 modificó su ley para cada 2 años y en 2007 decidió poner fecha de caducidad a su ley determinando que dejaría de cumplirse entre los años 2017 y 2022. La consecuencia más importante de la ley de Moore es que al mismo tiempo que aumentan las prestaciones de los ordenadores bajan sus precios para los consumidores. En un interesante artículo de Aaron Frank para Wired se explica que la ralentización de la ley de Moore en el fondo ayudará al desarrollo de la inteligencia artificial. Aaron explicá que la ITRS (International Technology Roadmap for Semiconductors) que cuenta con empresas como Intel y Samsung estima que para el año 2021 la ley de Moore ya no será efectiva. Esto provocará un salto cualitativo en el desarrollo tecnológico, desde máquinas de inteligencia artificial a máquinas de inteligencia natural con sistemas auto-evolutivos inspirados en modelos biológicos. Por ello Kurzweil propone una métrica diferente que mida el rendimiento tecnológico en base al número de cálculos por cada 1000 dólares americanos. También sugiere el avance hacia la computación cuántica que hará posibles nuevos algoritmos y el desarrollo de chips neuromórficos que tomarán el cerebro como modelo.

La segunda clave es que los robots ya están haciendo el trabajo de humanos. El primer robot industrial se introdujo en la línea  de montaje de GM en el año 1962. Barclays instaló el primer cajero automático en el año 1967. Desde entonces la automatización no ha parado. El libro de Andrew McAfee y Erik Brynjolfsson generaba hace un par de años un importante debate sobre el impacto que tendrá la tecnología en el empleo. El libro, titulado The Second Machine Age: Work, Progress and Prosperity in a Time of Brilliant Technologies, aborda un tema que sigue creciendo en interés. En un estudio de la Universidad de Oxford del año 2013 se propone que la mitad de los trabajos en Estados Unidos serán automatizados durante las dos próximas décadas. Sin embargo, tal cómo explica Mynul Khan en un interesante artículo la llegada de los robots creará muchos empleos nuevos para los humanos. Por otra parte, los robots no tienen todavía la capacidad de realizar tareas complejas como la negociación o la persuasión y no son tan eficientes en la generación de nuevas ideas. Esto significa que los trabajos que requieran creatividad, inteligencia emocional y habilidades sociales no podrán ser automatizados en el corto plazo.

La tercera clave es que en la actualidad estamos editando genes. En un interesante artículo de Albert Cortina y Miquel-Àngel Serra de principios de este año para el País se explican los retos que traerán el desarrollo de la inteligencia artificial y la convergencia de las tecnologías NBIC (Nanotecnología, Biotecnología, Tecnologías de la Información y de la Comunicación y Neuro-Cognitivas). Los autores abordan algunos de los retos filosóficos, morales e incluso espirituales de la ideología transhumanista. El futurista Kurzweil predice que la singularidad llevará a una fusión entre tecnología e inteligencia humana. Durante el proceso se propone el “mejoramiento humano” según el cual las personas adoptarían mejoras artificiales (genéticas, orgánicas y tecnológicas) avanzando hacia una superinteligencia a la que los humanos estarían conectados.

Esta semana  podíamos leer un artículo de Jessica Conditt para engadget en el que se explica que algunos expertos como Kurzweil prevén alcanzar la singularidad en algún punto entre el 2030 y el 2045. Sin embargo algunas predicciones de otros investigadores que analizan el tema son menos optimistas. Según un estudio con expertos en inteligencia artificial en 2013 se estima que hay un 50% de probabilidad de alcanzar una máquina inteligente de alto nivel para el año 2040 y una máquina superinteligente para el 2070. El filósofo Sueco Nick Bostrom, director del Future of Humanity Institute de la Universidad de Oxford y cofundador del Institute of Ethics and Emerging Technologies, argumentaba hace un año sopesando los beneficios y los riesgos que en cualquier caso sería una tragedia detener el desarrollo de la inteligencia artificial. Coincido con la idea de Nick pero es fundamental intentar entender los impactos positivos y negativos que tendrán estos avances para intentar alcanzar en todo momento un mundo mejor, tema sobre el que reflexionaremos en la tercera parte de estos artículos.

Imagen de Paula Satrustegui

Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

Imagen de Belén Alarcón

Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

Imagen de Enrique Borrajeros

Enrique Borrajeros escribirá sobre temas relativos a la relación entidad – asesor, finanzas conductuales y tendencias y novedades en el asesoramiento financiero nacional e internacional.

Imagen de Francisco Márquez de Prado

Francisco Márquez de Prado, analizará activos y productos financieros, con sus ventajas e inconvenientes, para cada tipo de inversor.

Imagen de Íñigo Petit

Íñigo Petit tratará temas relacionados con la evolución de la industria de fondos de inversión y planes de pensiones y aspectos relacionados con la educación financiera

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