Convertir la novedad en valor

Francisco González Bree

Convertir la Novedad en Valor es un blog de Francisco González Bree sobre la Creatividad, la Tecnología y la Innovación. El autor analiza el impacto actual de la innovación en el rendimiento de las empresas y los estándares de vida de las personas y observa las necesidades del mercado y las tecnologías en un futuro no muy lejano.

Luis Ferrándiz

Francisco González Bree es Doctor en Business Administration y trabaja en la actualidad como director académico del Master in Business Innovation (MBI) de Deusto Business School. Colaboró como Director de Marketing en Anboto nombrada mejor start up del mundo en 2010 y en Sher.pa. Ha trabajado más de 15 años en puestos directivos en multinacionales y más de 6 años ayudando como tutor y mentor a decenas de empresas de todos los tamaños y sectores con sus planes y modelos de negocio.

marzo 2017

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WhiteLineEsta semana podíamos leer un artículo muy interesante sobre cómo la mayoría de las personas se pueden sentir amenazadas por la creatividad. La doctora Jennifer Mueller ha investigado los sesgos contra la creatividad y  resume en un artículo para Quartz algunas de las conclusiones de su último libro Creative Change: Why We Resist It … How We Can Embrace It. Para Jennifer, el problema comienza con la educación ya que muchos profesores, a pesar de considerar que la creatividad es importante, la asocian con las artes. De esta manera minimizan el papel que podría tener la creatividad en otras disciplinas como las matemáticas, la ciencia o los deportes. Asimismo, es frecuente que a los estudiantes más creativos se les etiqueten como perturbadores considerando el pensamiento “fuera de la caja” como un problema más que como una virtud.

El mundo de la ciencia y la investigación también sufre este problema. A pesar de que el propósito de una revista científica es publicar nuevas ideas, un reciente estudio  realizado en el sector de la medicina encontró que 12 de los 14 artículos disruptivos más citados fueron originalmente rechazados de forma fulminante en las fases iniciales. En otro estudio se encontró que las personas encargadas de evaluar las propuestas de subvenciones científicas siempre otorgaban una clasificación más baja a las propuestas altamente novedosas. Un problema que han identificado los expertos que explicaría estos comportamientos está relacionado con la necesidad que tenemos los humanos de buscar respuestas correctas. Ante la creciente avalancha de información y estímulos de todo tipo  intentamos hacer frente a la complejidad por medio de la búsqueda de la simplicidad. Buscamos respuestas correctas a los problemas a los que nos enfrentamos, pero la paradoja es que una respuesta correcta no suele ser creativa. Es decir, que una elección será correcta si coincide con un paradigma de pensamiento y las ideas creativas necesariamente buscan romper los paradigmas. Un interesante hallazgo de Jennifer y sus colaboradores es que las personas que están motivadas para elegir una solución correcta demuestran tener un sesgo negativo claro (pero no reconocido) contra la creatividad. Esto sucede incluso cuando intentan aparentar lo contrario afirmando que aprecian la creatividad. 

Sucede que en el mundo empresarial pasa algo parecido ya que varios estudios han encontrado que los ejecutivos se sienten poco preparados para reconocer y aceptar soluciones creativas. Estos resultados muestran que las nuevas ideas son rechazadas de forma sistemática en la mayoría de las empresas, incluso aquellas que dicen que quieren más innovación. Hace unos meses Jennifer Deal, en otro interesante artículo publicado en el Wall Street Journal, indicaba que el problema no está en que las empresas tengan un déficit de ideas creativas, el gran problema es que los directivos no saben identificar cuáles son las ideas creativas sobre las que se debería actuar. Distintos investigadores como Justin Berg, Jenifer Deal, Jennifer Mueller o Jeff Lowenstein ofrecen puntos de vista similares en relación a este tema. Han descubierto que los directivos en posición de tomar decisiones tienden a evaluar las ideas en base a la viabilidad y encaje con lo que la organización está haciendo en la actualidad. Asimismo, prefieren ideas menos creativas que las que eligen sus clientes que tienden a ser más creativas. Esto sucede con más intensidad en las organizaciones que tienen culturas muy fuertes y estáticas. Los resultados de estas investigaciones son claros, no importa lo mucho que los líderes expresen su deseo de mayor creatividad, a la hora de la verdad cuando se tiene que gastar dinero para que una idea tenga éxito, el cálculo suele ser que una disrupción es impredecible y la imprevisibilidad se tiende a ver como un riesgo o una amenaza que hay que eliminar.

En conclusión, tan importante es fomentar que los empleados sean más creativos como que los líderes con poder de toma de decisiones sean capaces de seleccionar las mejores ideas creativas. Para ello, la mejor opción es dominar la disciplina de la innovación que es la que se ocupa precisamente de llevar con éxito las mejores ideas creativas a los distintos mercados.

19 agosto, 2016 | 13:57

PacoBree Collage SingularityRecientemente podíamos leer un artículo de Greg Satell para Forbes proponiendo que la singularidad tecnológica está cerca. Básicamente la singularidad tecnológica es el momento hipotético en el que el desarrollo exponencial de la tecnología desencadenará un crecimiento fuera de control que resultará en un momento de máxima incertidumbre para la civilización humana. El famoso matemático británico Alan Turing, considerado uno de los padres de la ciencia de la computación, ya realizó una predicción en el año 1951 augurando que en algún momento cabía esperar que las máquinas tomasen el control. En los últimos 60 años distintos expertos matemáticos y científicos como John von Neumann y Stanislaw Ulam se han interesado por la singularidad tecnológica. También el autor de ciencia ficción Vernor Vinge publicó un artículo muy referenciado sobre la singularidad tecnológica titulado “The Coming Technological Singularity: How to Survive in the Post-Human Era”. Vernor abordaba temas como la inteligencia superhumana, redes computacionales, interfaces cerebro-máquina y ciencia biológica haciéndonos reflexionar sobre las limitaciones del conocimiento humano y el desarrollo autónomo de la inteligencia artificial.

En los últimos 10 años una persona que ha profundizado en la singularidad tecnológica es el polímata Raymond Kurzweil que es inventor, músico, escritor, empresario  y científico especializado en inteligencia artificial. Desde hace 4 años es también director de ingeniería de Google. Su obra se caracteriza por haber realizado predicciones sobre el futuro de la humanidad en los libros “La era de las máquinas inteligentes, 1990” y “La era de las máquinas espirituales, 1999”. En este segundo libro Kurzweil propuso la "ley de rendimientos acelerados" en relación a los incrementos en las tasas de progresos tecnológicos y sus impactos. Su último libro “La singularidad está cerca, 2006” es el que conecta directamente con el título del artículo de Greg Satell mencionado al inicio en el que el autor justifica tres razones que nos acercan a la singularidad tecnológica. 

La primera clave está relacionada con la deceleración de la ley de Moore. Gordon E. Moore, cofundador de Intel y autor de la ley de Moore, propuso en 1965 que el número de transistores integrados por unidad de superficie se duplicaba cada año. En 1975 modificó su ley para cada 2 años y en 2007 decidió poner fecha de caducidad a su ley determinando que dejaría de cumplirse entre los años 2017 y 2022. La consecuencia más importante de la ley de Moore es que al mismo tiempo que aumentan las prestaciones de los ordenadores bajan sus precios para los consumidores. En un interesante artículo de Aaron Frank para Wired se explica que la ralentización de la ley de Moore en el fondo ayudará al desarrollo de la inteligencia artificial. Aaron explicá que la ITRS (International Technology Roadmap for Semiconductors) que cuenta con empresas como Intel y Samsung estima que para el año 2021 la ley de Moore ya no será efectiva. Esto provocará un salto cualitativo en el desarrollo tecnológico, desde máquinas de inteligencia artificial a máquinas de inteligencia natural con sistemas auto-evolutivos inspirados en modelos biológicos. Por ello Kurzweil propone una métrica diferente que mida el rendimiento tecnológico en base al número de cálculos por cada 1000 dólares americanos. También sugiere el avance hacia la computación cuántica que hará posibles nuevos algoritmos y el desarrollo de chips neuromórficos que tomarán el cerebro como modelo.

La segunda clave es que los robots ya están haciendo el trabajo de humanos. El primer robot industrial se introdujo en la línea  de montaje de GM en el año 1962. Barclays instaló el primer cajero automático en el año 1967. Desde entonces la automatización no ha parado. El libro de Andrew McAfee y Erik Brynjolfsson generaba hace un par de años un importante debate sobre el impacto que tendrá la tecnología en el empleo. El libro, titulado The Second Machine Age: Work, Progress and Prosperity in a Time of Brilliant Technologies, aborda un tema que sigue creciendo en interés. En un estudio de la Universidad de Oxford del año 2013 se propone que la mitad de los trabajos en Estados Unidos serán automatizados durante las dos próximas décadas. Sin embargo, tal cómo explica Mynul Khan en un interesante artículo la llegada de los robots creará muchos empleos nuevos para los humanos. Por otra parte, los robots no tienen todavía la capacidad de realizar tareas complejas como la negociación o la persuasión y no son tan eficientes en la generación de nuevas ideas. Esto significa que los trabajos que requieran creatividad, inteligencia emocional y habilidades sociales no podrán ser automatizados en el corto plazo.

La tercera clave es que en la actualidad estamos editando genes. En un interesante artículo de Albert Cortina y Miquel-Àngel Serra de principios de este año para el País se explican los retos que traerán el desarrollo de la inteligencia artificial y la convergencia de las tecnologías NBIC (Nanotecnología, Biotecnología, Tecnologías de la Información y de la Comunicación y Neuro-Cognitivas). Los autores abordan algunos de los retos filosóficos, morales e incluso espirituales de la ideología transhumanista. El futurista Kurzweil predice que la singularidad llevará a una fusión entre tecnología e inteligencia humana. Durante el proceso se propone el “mejoramiento humano” según el cual las personas adoptarían mejoras artificiales (genéticas, orgánicas y tecnológicas) avanzando hacia una superinteligencia a la que los humanos estarían conectados.

Esta semana  podíamos leer un artículo de Jessica Conditt para engadget en el que se explica que algunos expertos como Kurzweil prevén alcanzar la singularidad en algún punto entre el 2030 y el 2045. Sin embargo algunas predicciones de otros investigadores que analizan el tema son menos optimistas. Según un estudio con expertos en inteligencia artificial en 2013 se estima que hay un 50% de probabilidad de alcanzar una máquina inteligente de alto nivel para el año 2040 y una máquina superinteligente para el 2070. El filósofo Sueco Nick Bostrom, director del Future of Humanity Institute de la Universidad de Oxford y cofundador del Institute of Ethics and Emerging Technologies, argumentaba hace un año sopesando los beneficios y los riesgos que en cualquier caso sería una tragedia detener el desarrollo de la inteligencia artificial. Coincido con la idea de Nick pero es fundamental intentar entender los impactos positivos y negativos que tendrán estos avances para intentar alcanzar en todo momento un mundo mejor, tema sobre el que reflexionaremos en la tercera parte de estos artículos.

Imagen de Paula Satrustegui

Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

Imagen de Belén Alarcón

Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

Imagen de Enrique Borrajeros

Enrique Borrajeros escribirá sobre temas relativos a la relación entidad – asesor, finanzas conductuales y tendencias y novedades en el asesoramiento financiero nacional e internacional.

Imagen de Francisco Márquez de Prado

Francisco Márquez de Prado, analizará activos y productos financieros, con sus ventajas e inconvenientes, para cada tipo de inversor.

Imagen de Íñigo Petit

Íñigo Petit tratará temas relacionados con la evolución de la industria de fondos de inversión y planes de pensiones y aspectos relacionados con la educación financiera

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