Convertir la novedad en valor

Francisco González Bree

Convertir la Novedad en Valor es un blog de Francisco González Bree sobre la Creatividad, la Tecnología y la Innovación. El autor analiza el impacto actual de la innovación en el rendimiento de las empresas y los estándares de vida de las personas y observa las necesidades del mercado y las tecnologías en un futuro no muy lejano.

Luis Ferrándiz

Francisco González Bree es Doctor en Business Administration y trabaja en la actualidad como director académico del Master in Business Innovation (MBI) de Deusto Business School. Colaboró como Director de Marketing en Anboto nombrada mejor start up del mundo en 2010 y en Sher.pa. Ha trabajado más de 15 años en puestos directivos en multinacionales y más de 6 años ayudando como tutor y mentor a decenas de empresas de todos los tamaños y sectores con sus planes y modelos de negocio.

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LighthouseEsta semana hemos podido leer varios artículos sobre la preocupación que están provocando los avances tecnológicos en algunos sectores de la sociedad. James Heskett detallaba en un artículo para Forbes India que varios autores han llamado la atención de personas influyentes en el mundo de la tecnología como Bill Gates o Mark Zuckergerg. Uno de estos autores es Yuval Noah Harari con sus libros Sapiens: A brief History of Humankind y su nuevo libro Homo Deus. Según Harari, desde la aparición de la vida hace unos mil millones de años nunca una sola especie ha cambiado la ecología global por sí misma. Ahora la humanidad es capaz de reemplazar la selección natural con el diseño inteligente y extender la vida. Estas capacidades son tan disruptivas que pueden provocar grandes controversias políticas e incluso religiosas.

Harari considera que vivimos una crisis existencial y es probable que la Inteligencia Artificial agrande mucho más el problema de la desigualdad. Esto podría provocar que gran parte de la humanidad acabase siendo inútil mientras el poder y la riqueza estaría en manos de una pequeña élite dueña de la Inteligencia Artificial. Parece lógico pensar que en este escenario serían sobre todo los ricos y los poderosos los que acabarían beneficiándose en gran medida de los progresos tecnológicos y biológicos.

Hace tres años, más de 16.000 científicos, investigadores, académicos y figuras relevantes de la industria de la tecnología firmaron una carta abierta contra el desarrollo de armas de Inteligencia Artificial. Entre los firmantes se encontraban personas muy conocidas en el mundo de la tecnología tales como como Elon Musk, Stephen Hawking, Steve Wozniak, Bill Gates y Satya Nadella  que nos avisaban que la Inteligencia Artificial podría ser nuestra mayor amenaza pudiendo llegar a terminar con la especie humana si no la manejamos con precaución. Incluso Jack Ma, el fundador y presidente ejecutivo de Alibaba Group, nos alertaba de que en los próximos 30 años el mundo podrá tener mucho más dolor que felicidad debido al auge de la Inteligencia Artificial y a la mayor expectativa de vida de las personas.

Pero no todas las vistas son negativas. Otra autora mencionada en el artículo es Diane Ackerman que en su libro The Human Age explica como los humanos están trabajando para salvar el planeta. Los humanos somos la fuerza dominante que moldea el futuro de la tierra. Según Diane hemos sometido el 75% se la superficie terrestre e incluso hemos alterado el clima amenazando nuestra propia existencia. Sin embargo, nuestras capacidades pueden ser también positivas. Recolectamos el ADN de las especies desaparecidas en un “arca congelada” e inventamos un sinfín de prodigios industriales y médicos. Por ejemplo, en Harvard hay un proyecto para transformar el genoma de un elefante en el de un Mamut. El objetivo final sería traer de vuelta especies ya extinguidas.

En un interesante artículo de Will Knight para MIT Technology Review, el autor se hacía eco de un notable estudio de la Universidad de Stanford (EEUU) en el que se pretende ir evaluando la evolución y el impacto de la Inteligencia Artificial en la humanidad a lo largo de 100 años. El estudio ha contado con la colaboración de más de 20 expertos en disciplinas como la Inteligencia Artificial, la informática o la robótica por mencionar algunas de ellas. El informe explora en detalle el impacto de la Inteligencia Artificial en el transporte, hogar, salud, educación, comunidades con menos recursos, seguridad, privacidad, empleo y entretenimiento. La conclusión principal del estudio de la Universidad de Stanford es que la lnteligencia Artificial no supondrá (por lo menos hasta el año 2030) una amenaza inminente para la humanidad y por ello no existen motivos para preocuparse a corto plazo. Sin embargo, debemos tomarnos muy en serio nuestro progreso a medio y largo plazo impulsando los derechos humanos, la cultura de paz y los valores democráticos para construir sociedades más justas y equitativas.

Mientras encontramos opiniones a favor y en contra del desarrollo tecnológico, en el mundo empresarial la estrategia de la inacción parece que no es una buena alternativa. En un interesante artículo de Lisa Kay Solomon para SingularityHub, la autora explica que los directivos de las empresas de hoy en día deben desarrollar habilidades de liderazgo que incluyan la prospectiva, la tecnología, la innovación y el humanismo. Su argumento es que todos los líderes pueden mejorar el mundo pero para ello también es importante entender las amenazas que nos puede deparar los desarrollos tecnológicos sin control. Por lo tanto, debemos tomarnos muy en serio nuestro progreso a medio y largo plazo entendiendo mejor la tecnología, impulsando los derechos humanos, la cultura de paz y los valores democráticos para construir sociedades más justas y equitativas.

31 mayo, 2016 | 14:34

Paco Bree Desert SeaLa semana pasada Stacy Blackman explicaba en un interesante artículo para Business Insider que el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) está valorando ciertas cualidades a la hora de admitir candidatos para su programas MBAs. La primera de estas cualidades es la innovación, la segunda el pensamiento global y en tercer lugar se menciona poseer habilidades analíticas. Con relación a la innovación la autora explica que la forma de justificar que uno es innovador es proporcionando ejemplos de nuevas ideas o soluciones aportadas en el pasado. Durante el proceso de admisión los expertos de esta prestigiosa universidad buscan que los candidatos describan cómo han conseguido resolver con éxito problemas o retos de forma novedosa.

Sucede que el MIT no es la única escuela de negocios que se fija en que los candidatos aplicando a sus programas sean personas innovadores. En otro interesante artículo la misma autora explica cómo la prestigiosa Wharton valora cuatro cualidades a la hora de admitir candidatos a sus programas de gestión y dirección de empresas. Estas cualidades son, en primer lugar, tener un estado mental innovador, aportar una actitud colaborativa, tener pensamiento global y finalmente poseer habilidades de liderazgo de alto impacto. Los expertos de Wharton buscan candidatos que sean capaces de argumentar que piensan y actúan como agentes de cambio. Buscan personas que no están satisfechas con el status quo y consideren que empresas, organismos, comunidades, e incluso países se podrían gestionar de manera más eficiente y eficaz con la ayuda de la innovación.

Nos podemos preguntar cómo es que las escuelas de negocio dan tanta importancia a la innovación. Quizás podemos responder a esta pregunta desde dos perspectivas. La primera es analizar qué habilidades demandan las empresas y la segunda es prever cuántos puestos de trabajo podrán ser automatizados. Con relación a la primera perspectiva, parece indudable que las empresas están demandando empleados que sean sobre todo creativos e innovadores. Por ejemplo IBM destacaba en su estudio Global CEO del año 2010 que la creatividad, la integridad y el pensamiento global serían las habilidades de liderazgo más importantes para los próximos años. En enero de este año podíamos leer un estudio de PwC sobre tendencias en el mercado global bajo el título “Trabajar en 2033”. El estudio incluía un decálogo de las 10 habilidades imprescindibles que necesitarán los empleados en la economía del conocimiento actual. En este decálogo encontramos autoaprendizaje y capacidad de reciclaje, espíritu emprendedor, análisis e interpretación de un gran volumen de datos, adaptabilidad y flexibilidad, facilidad de aprendizaje en el manejo de nuevas tecnologías, relaciones inter-relacionales e inteligencia social, habilidad multidisciplinar, habilidades de comunicación y competencias interculturales. Según los profesionales de RRHH encuestados, las competencias y habilidades más solicitadas en los próximos años serán: la adaptabilidad y flexibilidad (15,3%), la habilidad multidisciplinar para desenvolverse en diferentes entornos y áreas de competencia (15%) y la innovación y creatividad (14,5%). Lo que resulta más interesante es que la carencia más alta encontrada corresponde a la innovación y creatividad.

Con relación a la segunda perspectiva, el libro de Andrew McAfee y Erik Brynjolfsson generaba hace un par de años un importante debate sobre el impacto que tendrá la tecnología en el empleo. El libro, titulado The Second Machine Age: Work, Progress and Prosperity in a Time of Brilliant Technologies, aborda un tema que no ha parado de crecer en interés. En un estudio de la Universidad de Oxford del año 2013 se propone que la mitad de los trabajos en Estados Unidos serán automatizados durante las dos próximas décadas. Sin embargo, tal cómo explica Mynul Khan en un interesante artículo la llegada de los robots creará muchos empleos nuevos para los humanos. Por otra parte, los robots no tienen todavía la capacidad de realizar tareas complejas como la negociación o la persuasión, y no son tan eficientes en la generación de nuevas ideas. Esto significa que los trabajos que requieran creatividad, inteligencia emocional y habilidades sociales no podrán ser cubiertos por los robots en el corto plazo.

En conclusión, podemos ver que ante la carencia de creatividad e innovación tanto el sector educativo como el sector empresarial están buscando personas que puedan aportar soluciones innovadoras de alto impacto. 

16 mayo, 2016 | 10:30

Gravity-Dam-PacobreeLa semana pasada la Fundación Cotec presentó su Informe COTEC 2016 sobre el estado de la I+D+i en España. La principal conclusión que podemos sacar del estudio es que mientras otros países se han tomado la innovación en serio, España sigue sin apostar de forma decidida por la misma. En enero de este año este autor sintetizaba en un artículo tres importantes índices de innovación a nivel mundial que confirmaban la misma idea. España aparecía en puestos bastantes modestos en los ranking de innovación a nivel mundial. En el primer índice, realizado por Blommberg, España aparecía en el puesto 27. En el segundo índice, realizado por ITIF (Information Technology & Innovation Foundation), España figuraba en el puesto 24 con un modelo de innovación denominado “Europeo Continental”. En el tercer índice, realizado por la escuela de negocios INSEAD y la universidad de Cornell “The Global Innovation Index 2015”, España aparecía en un modesto puesto 27 de la tabla.

El nuevo informe de Cotec publicado el viernes alerta de la peligrosa tendencia que ha seguido España en la última década. Desde el estallido de la crisis en el año 2008 empezamos a recortar en I+D+i y no hemos parado desde entonces. Cotec explica en su informe que el gasto en I+D ejecutado en España en 2014 fue de 12.821 millones de euros. Esta cifra supone una caída del 1,5% respecto a 2013 y se mantiene la tendencia de descenso iniciada en 2009, que en 2013 fue del 2,8% y en 2012 del 5,6%. Es decir seguimos descendiendo pero se reduce algo el ritmo. El problema es que mientras nosotros hemos seguido reduciendo nuestro gasto en I+D en estos últimos años, otros países como Alemania, Francia, Italia o Reino Unido lo han ido aumentando vertiginosamente y esto ha producido una brecha enorme con nosotros. Este efecto ha sido identificado en otros estudios internacionales. El último informe de la Comisión Europea indicaba de forma muy clara en la página 5 que mientras la Unión Europea ha ido mejorando su rendimiento en innovación dos países España y Rumania son los únicos que tienen crecimientos negativos.

Es muy recomendable leer el gráfico de la página 38 del informe de Cotec para ver el gasto total en I+D respecto al PIB de las Comunidades Autónomas en 2008, 2013 y 2014. Fijándonos únicamente en el último año podemos ver que el porcentaje para Madrid es del 1,68% y Cataluña no llega al 1,47%. El dato positivo lo da el País Vasco que a nivel regional ha conseguido superar el umbral del 2%. Sin embargo España en su totalidad sale muy mal en la foto alcanzando un porcentaje del 1,23% que es muy bajo. Esto lo podemos comprobar comparando el dato de España con los otros países europeos. Hace medio año la Unión Europea publicaba un informe sobre algunas estimaciones del gasto en I+D de los países de las principales economías. El país con mayor esfuerzo en este apartado es Corea del Sur que alcanzaba el 4,15% en 2013. Después encontramos a Japón con un 3,47%, y los Estados Unidos con el 2,81%. Mirando a los Estados Miembros de la Unión Europea en 2014 podemos ver que Finlandia alcanzaba 3,17%, Dinamarca 3,08%, Austria 2,99% y Alemania 2,84%. Estos países prácticamente ya han alcanzado el objetivo de la Comunidad Europea que no es otro que alcanzar el 3% de inversión sobre el PIB en I+D para el 2020.

En la carta de presentación del informe Cotec, su Director General Jorge Barrero también hace mención especial a la importancia que tienen otros factores para el desarrollo del sistema de innovación del país. Entre ellos destaca un sistema educativo que forme personas creativas e innovadoras, unas administraciones que apoyen la innovación y una sociedad digital a la que nos dirigimos que propiciará que se rediseñen las industrias y servicios tradicionales y demandará nuevos perfiles profesionales. Robert Atkinson, coautor del estudio de innovación Global de ITIF explicaba hace unos meses que adoptar políticas positivas para el ecosistema innovador global producirá beneficios para los ciudadanos. Los países más innovadores se caracterizan, entre otras cosas, por invertir en ciencia, capital humano así como por desarrollar políticas fiscales que incentiven la innovación. Si analizamos el impacto de la innovación desde una perspectiva basada en zonas o regiones del mundo podemos apreciar que las regiones económicas innovadoras muestran mejores rendimientos en términos de empleo y estándares de vida. Si analizamos el tema desde el punto de vista empresarial encontramos una relación entre el rendimiento de la empresa y la elección de la estrategia de innovación, donde el nivel y el crecimiento del rendimiento es mayor en empresas con esfuerzos persistentes en I+D. La innovación es esencial para el progreso y el desarrollo económico. En nuestras manos está mejorar nuestro puesto en los índices de innovación de cara al futuro. Dentro de unos meses se publicará el próximo estudio de la European Innovation Scoreboards. Esperemos que no sigamos bajando en innovación.

04 mayo, 2016 | 00:39

Lider-InnovaDurante estas últimas semanas hemos podido leer varios artículos sobre liderazgo e innovación. Sucede que este tema genera mucha atención ya que existen muchos innovadores pero muy pocos líderes de la innovación. Según explica Bill George en un interesante artículo para el Huffington Post los grandes líderes de la innovación poseen características radicalmente diferentes de los gestores de empresa más tradicionales. En primer lugar son personas que sienten una enorme pasión por las innovaciones que benefician a los clientes. En segundo lugar tienen una visión a largo plazo llegando incluso a sacrificar beneficios a corto plazo. En tercer lugar entienden que una de las claves para innovar es fallar rápido y barato aprendiendo de todo el proceso. En cuarto lugar los líderes de la innovación deben estar altamente comprometidos con sus equipos de innovación. En quinto lugar son capaces de tolerar a las personas inconformistas “mavericks” y protegerlas de los mandos intermedios. En sexto lugar saben dar a la gente tiempo de calidad para fomentar la creatividad. En séptimo lugar los líderes de innovación se conocen muy bien a sí mismos. Son conscientes de sus fortalezas y limitaciones. De hecho, los líderes de la innovación no suelen ser los que crean las innovaciones sino que son muy efectivos liderando a personas creativas.

Con relación a este último punto, Brian Quinn explicaba la semana pasada en un interesante artículo para Forbes que cualquier persona que quiera liderar la innovación debería hacerlo con responsabilidad y determinación, tolerando la ambigüedad y estando siempre abierta a nuevas posibilidades. Martin Zwilling en referencia al libro “The Three-Box Solution: A Strategy for Leading Innovation” del autor Vijay Govindarajan resumía los seis comportamientos en los que el líder se debe enfocar para impulsar la innovación. La primera recomendación es mirar más al futuro que al pasado. La segunda es estar alerta para anticipar posibles tendencias y cambios no lineales. La tercera es crear el futuro como un proceso más de la empresa. La cuarta es gestionar experimentos como si fueran nuevas inversiones midiendo su potencial a largo plazo. La quinta recomendación es desarrollar nuevas habilidades para ser más resistentes al cambio. Finalmente se recomienda invertir más energía en aquellas cosas que el líder pueda controlar mejor. 

Hace tres meses Jack Zenger y Joseph Folkman abordaban el tema del liderazgo de la innovación con un enfoque diferente. En un interesante artículo para HBR los autores explicaban que habían realizado un estudio con 33 líderes innovadores de una empresa de telecomunicaciones. El objetivo del estudio era identificar los 10 comportamientos distintivos o especiales que estos líderes de la innovación podrían tener. Según su grado de importancia, los comportamientos que los líderes de la innovación poseen son: 1) capacidad para describir el futuro, 2) gran orientación al cliente, 3) capacidad para crear un clima de confianza recíproca, 4) lealtad sin temor para hacer lo que es mejor para la organización y el cliente, 5) fomentar una cultura capaz de liberar el potencial de los empleados desde abajo hacia arriba, 6) capacidad de persuasión,  7) superar las expectativas alcanzando objetivos retadores, 8) fomentar la agilidad con experimentos y prototipos rápidos, 9) honestidad, sinceridad e incluso contundencia en su comunicación, 10) capaces de inspirar y motivar a través de la acción.

Estos artículos nos ofrecen algunos rasgos  y comportamientos que tienen los líderes de la innovación. Sin embargo, en mi opinión es importante entender cómo puede ser la organización en la que alguien tenga que liderar la innovación. Los autores Linda A. Hill, Greg Brandeau, Emily Truelove y Kent Lineback abordan este tema en un interesante artículo para HBR. Básicamente los autores sugieren que las causas de un bajo rendimiento empresarial no son la falta de ideas, talento creativo, incapacidad de poner en práctica las ideas, falta de recursos o una combinación de todas estas, sino algo completamente diferente. Las empresas tienen problemas porque no saben cómo liderar el proceso de innovar con éxito. Para resolver este problema los autores proponen trabajar al mismo tiempo el ciclo operacional centrado en trabajar en rutinas, procesos, reglas y soluciones conocidas y el ciclo innovador enfocado en especular, desarrollar soluciones y experimentar. Los líderes más cercanos al ciclo operacional nunca conseguirán liberar el talento de los genios creativos y los que se sientan más próximos al ciclo innovador vivirán en un constante caos. El secreto parece estar en ser capaces de estar constantemente recalibrando la posición ideal entre los dos ciclos según las circunstancias del momento. Este es el motivo por el que cada vez vamos a necesitar mejores líderes de la innovación.

Imagen de Paula Satrustegui

Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

Imagen de Belén Alarcón

Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

Imagen de Enrique Borrajeros

Enrique Borrajeros escribirá sobre temas relativos a la relación entidad – asesor, finanzas conductuales y tendencias y novedades en el asesoramiento financiero nacional e internacional.

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Francisco Márquez de Prado, analizará activos y productos financieros, con sus ventajas e inconvenientes, para cada tipo de inversor.

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Íñigo Petit tratará temas relacionados con la evolución de la industria de fondos de inversión y planes de pensiones y aspectos relacionados con la educación financiera

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