22 julio, 2015 | 08:30

La tendencia del mercado de renta variable sigue siendo alcista en mi opinión. Mayor crecimiento en EEUU, Europa y Japón acompañado de menor crecimiento en los países emergentes, pero aún creciendo por encima de los países desarrollados.

En el cuadro inferior, realizado por Capital Economics, se muestran las expectativas de crecimiento por área geográfica según esta casa de análisis:

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Si el mundo crece al 3%, debemos esperar un buen comportamiento de la renta variable mundial en general. Obviamente habrá sectores que estén más favorecidos que otros y compañías que nos sorprendan a los inversores con mayor o menor crecimiento los próximos años.

Como siempre, los mercados reaccionarán con la volatilidad que le caracteriza a eventos externos difíciles de predecir. Todavía tenemos muy reciente la caída de las bolsas europeas de más del 10% en apenas unas semanas por la enorme incertidumbre que creó Grecia en el área euro.

Los riesgos para el futuro más predecible, en mi opinión, son 4:

1.    Descontrol de la desaceleración China: la desaceleración de China está siendo un elemento de preocupación para todos los agentes financieros. La posibilidad de que el sector inmobiliario haya vivido una burbuja y que ésta este “pinchándose” ha incrementado sustancialmente en los últimos meses. Las implicaciones para el crecimiento mundial son relevantes y es un riesgo que tenemos que tener muy presente en los próximos meses.

2.    Subidas de tipos en EEUU e implicaciones para los mercados de capitales: las subidas de tipos de interés suelen provocar semanas de volatilidad y cierto nerviosismo hasta que el mercado pone en precio la nueva curva de tipos. Yellen lleva avisando meses sobre la primera subida de tipos en EEUU antes de final de 2015. En este sentido, mi opinión no es pesimista, todo lo contrario, si se suben los tipos de interés porque la economía crece, se crea empleo y la inflación se normaliza, son buenas noticias en el medio plazo.

3.    Grecia: una posible salida del euro de Grecia, aunque su economía no tiene relevancia en el ámbito de crecimiento mundial y ni siquiera en Europa, tiene capacidad para provocar un efecto contagio a otras economías periféricas como la española y crear un problema de ámbito jurídico e institucional poco predecible. La incertidumbre es el peor enemigo para los mercados y con una salida de Grecia, entraríamos en territorios inexplorados en la historia.

4.    Elecciones en España: ya hemos visto con el caso de Grecia, que los gobiernos populistas no están cercanos (al menos en un primer momento) a la realidad de las economías, financiación, deuda o funcionamiento de los mercados de capitales. La repercusión de la pérdida de confianza de los inversores, empresas y población por un gobierno no preparado para gobernar, tiene implicaciones dramáticas para los ciudadanos.

De todos estos riesgos, el que más me preocupa por la dificultad de conocer que está ocurriendo realmente en un país tan opaco y lejano, es China.

El resto de riesgos, desde mi punto de vista, no descarrilarán la tesis de inversión en bolsa. Especialmente en bolsa europea.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

15 julio, 2015 | 08:30

En el día que escribo este artículo las bolsas europeas suben por encima del 10%, destacando Alemania y defraudando España afectada por su menor exposición sectorial a los negocios más exportadores y el elevado peso del sector bancario.

Los mercados alcistas, como en el que nos encontramos, se caracterizan por la rotación sectorial o intra-sectorial de los inversores en búsqueda de mayores retornos y no en la reducción de la exposición hasta que no nos encontremos en un mercado alcista.

En este escenario cobra cierta relevancia el hecho de ser contrario a lo que espera el mercado. Me explico, a finales de año, con la caída de las materias primas y especialmente del petróleo, los inversores huyeron de aquellas compañías con dependencia del precio del petróleo. Bueno, pues en marzo y abril los sectores dependientes de las materias primas y especialmente del petróleo han sido los sectores que mejor comportamiento han tenido. Es más, en lo que llevamos de año, después del sector de automóviles y el químico, es el sector petrolero el que mejor rentabilidad lleva (el día que escribo este artículo).

Todos los meses, BoAML realiza una encuesta a los gestores en los que se nos pregunta que expectativas tenemos y que posicionamiento tenemos en muchos aspectos de los mercados. Publican los resultados de esta macro encuesta mensualmente. No hay grandes cambios, los gestores seguimos esperando mejora económica, incremento de la inflación, depreciación del euro, apreciación del dólar y mejor comportamiento de Europa frente a cualquier otra región mundial.

A nivel sectorial se sigue apostando por los sectores más beneficiados por un euro débil: automóviles, industriales y tecnología, en detrimento de las petroleras y los recursos básicos. En principio, el posicionamiento tiene mucho sentido, pero ya se sabe, si todos están posicionados hacia una situación, lo más probable, es que ocurra lo contrario.

En general es una encuesta que me gusta leer aunque es realmente útil en momentos de sentimiento y posicionamiento extremo. En momentos de pánico los gestores suelen estar menos invertidos o con coberturas y el sentimiento está muy deprimido. Sin embargo, en momentos de euforia, los gestores pecan de optimistas y suelen estar totalmente invertidos y con elevada tolerancia al riesgo.

No es el momento actual, no podemos decir que el mercado esté ni en euforia ni en desesperanza, por lo que las señales no son muy aclaratorias. En el comportamiento de los mercados afectan muchas variables: valoraciones, momento de resultados, movimientos de insiders, flujos de capital, variables temporales y por supuesto, sentimiento y posicionamiento de los inversores. En mi opinión, la variable en la que se debe fijar un inversor a largo plazo es en las valoraciones y las perspectivas de crecimiento, pero en el corto plazo hay muchas variables que afectan al movimiento de los mercados.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

08 julio, 2015 | 08:30

Todo gestor involucrado en los fondos que gestiona, pretende que vayan lo mejor posible, unas veces la filosofía del gestor será premiada por el mercado y otras veces no lo será, pero lo importante es que los criterios de inversión y selección de empresas sean consistentes con la filosofía de inversión del fondo de inversión y que los retornos sean buenos.

Compararse siempre con el mejor nos llevaría a la depresión absoluta. No hay tantas categorías de fondos y hay miles de fondos en la industria, siempre habrá algún fondo que lo haga mejor y otros que lo hagan peor. En este sentido, me parece relevante que un fondo esté por encima de la media de la industria en periodos de más de un año, ser el mejor no debe ser imprescindible.

Muchos selectores de fondos van cambiando sus fondos de una gestora a otra por que lo ha hecho mejor un fondo que otro en un periodo determinado. Así se consigue presentar al cliente que se está en el mejor fondo, pero eso no conlleva que se haya estado invertido en el mejor fondo, si no que una vez que ha sido el mejor, se ha invertido. Muy probablemente después no lo haga tan bien. Absurdo, porque no va en beneficio de los clientes.

Otro de los temas que quería tratar (una vez más), es la apuesta de la industria por los fondos de inversión pasiva o indexada. Parece que son la panacea. Lo primero que se tienen que dar cuenta los defensores de estos productos, es que si solo existiesen los fondos indexados o ETFs, el mercado no existiría para las empresas fuera de los índices. Es decir, en España nadie estaría interesado en comprar Meliá, CAF, CIE, NH, Viscofán y un largísimo etcétera. Sería absurdo. Y lo segundo es que no es verdad que lo hagan mejor. No hay ningún fondo indexado que haya ganado ningún premio por ser el mejor fondo en el medio plazo. Se comparan los fondos de gestión activa con la rentabilidad con dividendo de los índices, sin tener en cuenta gastos, comisiones y fiscalidad.

Cuando las bolsas suben, no es fácil seguir el ritmo de los índices, aunque en general se consigue. Los gestores de gestión activa suelen basar los mejores resultados frente a los benchmark en correcciones. Como dice Warren Buffet: “cuando baja la marea se sabe quien nadaba desnudo”, pero con el crecimiento de la inversión en los productos indexados, en la próxima corrección relevante, veremos caídas de los índices y fondos indexados muy superiores a los fondos de gestión activa, en mi opinión, al reflejar los reembolsos y salidas de flujos de capital de aquellos fondos en los que se ha invertido en las subidas. Pero seguro que para muchos inversores, las ventas obligadas por los reembolsos de fondos indexados y ETFs, darán una buena oportunidad al resto de inversores para comprar acciones de compañías que se queden a precios atractivos o poco razonables.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

01 julio, 2015 | 08:30

Es imposible encontrar dos fondos de gestión activa iguales. Todos los fondos de inversión están gestionados por equipos de gestión, los cuales, tienen su propia filosofía de inversión y su proceso de construcción de cartera. 

En Renta 4 Gestora tenemos nuestra propia filosofía, la cual se basa en el análisis fundamental y los estados financieros de las compañías que conocemos. El objetivo es obtener retornos superiores a los que logran los principales índices de renta variable, con la menor volatilidad y riesgo posible. Es indispensable conocer las empresas en las que se invierte. Si no se conoce, o no se entiende, el equipo de gestión no invertirá. 

Una vez que conocemos el modelo de negocio, buscamos que la columna vertebral de la cartera esté formada por compañías que cumplen criterios estrictos de estabilidad de ingresos, crecimiento visible, compromiso de creación de valor para los accionistas por parte de los equipos directivos, fortaleza de balance, y que compitan en una industria fácil de visualizar en 5 años, entre otros criterios. Esta parte de la cartera que consideramos la más segura ya que está formada por activos invulnerables en el largo plazo, la comparten todos los fondos de renta variable que gestiono (Renta 4 Bolsa FI, Renta 4 Valor Europa FI y Renta 4 Cartera Selección Dividendo FI). 

Para lograr más potencial en la cartera de los fondos a cambio de un poco más de volatilidad, en los fondos: Renta 4 Bolsa FI y Renta 4 Valor Europa FI, también analizamos compañías cuya valoración del mercado difiera mucho de una valoración razonable. Esta parte de la gestión es valueo de búsqueda de valor  y supone en torno a un 40% o 50% del total de la cartera habitualmente. 

El proceso de construcción de la cartera de los fondos viene definido por varios puntos clave: 

En primer lugar, filtramos todo el universo de compañías europeas (más de 1.000) por valoración fundamental, tipo de negocio y ratios esenciales para nosotros (PER, EV/EBITDA, FCF, ND/EBITDA, ROE, ROCE). 

En segundo lugar, analizamos las compañías independientemente y les damos una valoración en escenarios normalizamos. 

En tercer lugar, acordamos reuniones con al menos dos analistas de otras empresas diferentes a la nuestra, y que al menos uno de ellos tenga una opinión contraria a la nuestra. 

Por último, concertamos una reunión con los equipos directivos o personal del equipo financiero de las empresas de las que queremos ser accionistas para corroborar que es personal cualificado, que las empresas están bien gestionadas, que su visión sobre las perspectivas del negocio son iguales o mejores a las nuestras y que los intereses del equipo directivo estén alineados con los intereses del resto de accionistas. 

Con este procedimiento obtenemos recurrentemente ideas de inversión en empresas y buscamos niveles de valoración y precios en los que estamos cómodos invirtiendo en los nombres que vamos seleccionando.

 

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

24 junio, 2015 | 08:30

No todas las estrategias, ni filosofías de inversión funcionan en todo momento, por ese motivo no hay ningún fondo de inversión, ni gestor, que siempre sea el mejor. No todos los meses, ni siquiera todos los años, todas las empresas cotizadas se comportan igual de bien o de mal. 

Los gestores y fondos de inversión que mejor se han comportado en los últimos años, son aquellos que tengan una filosofía de inversión basada en compañías defensivas (alimentación, bebidas y farmacia). Éstas han tenido un comportamiento espectacular por su crecimiento, apalancamiento operativo, visibilidad de ingresos, beneficios, recurrencia de cash flows y altos dividendos. 

Pero como he comentado en el anterior párrafo, no siempre funcionan las mismas estrategias y, desde mi punto de vista, las valoraciones de estos sectores y el momento de crecimiento económico en Europa, puede provocar un cambio relevante en el patrón de comportamiento sectorial, y por tanto, de las estrategias y filosofías de inversión de los gestores y los fondos de inversión que gestionan. 

Las señales que están dando los mercados y la economía en Europa, sigue apoyando un buen comportamiento de la renta variable europea en los próximos meses, aunque, obviamente, habrá momentos de nervios y correcciones como lo ha habido y lo habrá siempre. 

Los indicadores macroeconómicos europeos siguen indicando mayor optimismo empresarial, los datos de PIB de los países europeos siguen indicando crecimiento, las rentabilidades de la renta fija han repuntado desde niveles preocupantes, las expectativas de inflación también están repuntando y las revisiones de los beneficios de las compañías europeas no solo se han estabilizado sino que empiezan a mejorar ligeramente desde ya de por sí unas expectativas exigentes. 

Por otro lado las valoraciones de los sectores defensivos, de dividendo y de calidad, están en máximos históricos y quizás no les quede mucho recorrido al alza. Sin embargo, los sectores más complejos, más intensivos en capital, con peores balances y menor visibilidad de beneficios futuros se mantienen sustancialmente por debajo de sus medias históricas (bancos, eléctricas, construcción o materias primas). 

Todos estos indicadores hacen presagiar un mejor tono de las compañías más cíclicas, compañías más dependientes del incremento del consumo y la inversión. Ya veremos que ocurre al final, pero sí que tiene sentido esperar cierta reversión a la media en comportamientos sectoriales.

 

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

17 junio, 2015 | 08:30

Los ciclos de los mercados se repiten recurrentemente cada cierto tiempo. Así, del desasosiego y desesperación de los mercados bajistas (2008 a 2011), se pasa a una fase más optimista o de esperanza aunque los fundamentales no mejoren (2011-2014), para posteriormente comenzar las fases de crecimiento que suelen acabar en fases de euforia

Acertar en situar el ciclo bursátil (que no económico) en el que estamos, ayuda sobre-manera a obtener mejores retornos y procurar, en la manera de lo posible, evitar los duros mercados bajistas que cada cierto tiempo tenemos. 

2015 debería ser la fase de crecimiento, al menos en Europa. Aunque es cierto que la subida de las bolsas europeas han sido muy verticales en los primeros meses del año, no podemos hablar de euforia cuando las bolsas europeas (a excepción de la alemana), se encuentran todavía muy lejos de los máximos alcanzados en 2007, tanto a nivel de cotizaciones, como de beneficios y valoraciones, en mi opinión. 

Reconocer en que fase estamos actualmente, debería ayudarnos a mantener cierta cautela (si estuviésemos en la fase eufórica)) o mayor tolerancia al riesgo (si estuviésemos en la fase de crecimiento). 

En mi opinión estamos en la fase de crecimiento en la que tanto las empresas como las economías muestran números crecientes de beneficios y de producto interior bruto (PIB). Cierto es que la economía está necesitando de unas dosis de inyección monetaria increíbles (tipos en 0% y programas de Quantitative Easing), pero la realidad es que no podemos negar que este año, sí, Europa crece y las empresas también.

Por definición, y ante ausencia de burbujas de valoración en las bolsas europeas, la fase en la que se encuentra Europa (incluida España), es en la de crecimiento. La euforia llegará….pero ahora toca valorar y cotizar: hasta donde van a mejorar las economías, los beneficios y las valoraciones de las empresas. 

Esta fase se suele caracterizar por mayor volatilidad al existir cierto grado de incertidumbre del potencial de crecimiento que existe para los próximos años Las bolsas suben con fuerza y bajan con fuerza con cualquier evento no esperado que haga pensar a los inversores que el crecimiento va a ser mayor o menor al esperado. 

Por este motivo, la forma de actuar y trabajar esta fase del ciclo bursátil, debe ser la de comprar en correcciones. La volatilidad de la renta variable es la que es, por lo que diferentes interpretaciones de datos o flujos de capital, provocan correcciones y posteriores rebotes de más del 10% en semanas. Aprovechar esos momentos de nervios para incrementar la exposición a bolsa (a través de fondos de inversión creo que es lo más adecuado para incrementar la diversificación y profesionalización de la selección de compañías), creo que es la táctica adecuada en estos momentos. 

Aparentemente, las valoraciones de las bolsas europeas ya no están baratas a los precios y beneficios actuales, pero el mercado no valora los beneficios de un año. Los beneficios futuros de las empresas son las que explican más del 80% de las valoraciones de las compañías, por lo que lo importante es interpretar la repercusión del crecimiento esperado en la generación de beneficio y de flujo de caja de las empresas en los próximos meses/años. A fin de cuentas, los beneficios de las empresas europeas están todavía a un 30% de los que se generaron hace 8 años, por lo que es indudable que las compañías son capaces (como lo fueron en 2007), de generar los mismos beneficios que generaron hace ya 8 años.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

10 junio, 2015 | 08:30

En la parte de renta variable, sí que creo que podemos encontrar importantes implicaciones positivas que a continuación voy a describir:

La primera implicación y más evidente, es que las empresas van a obtener mayor beneficio por la fuerte bajada de sus costes financieros. Es decir, una compañía con deuda en su balance, paga unos tipos de interés mucho más bajos que hace 5 años, y a medida que les van venciendo la deuda del pasado o van re-negociando las condiciones de los préstamos o re-financiando su deuda, obtienen unos tipos de interés en los préstamos muy inferiores. Si se saben aprovechar de la situación de los mercados de capitales alargando las duraciones de su deuda, pueden tener muchos años de tipos extremadamente bajos que redundará en un mayor beneficio de las compañías y mayor creación de valor para los accionistas actuales.

Otro de los efectos que ya estamos viviendo es que incrementará sustancialmente las operaciones corporativas, adquisiciones de empresas, re-compra de acciones, fusiones y repartos de dividendos extraordinarios. Que en general también es positivo para la renta variable.

En tercer lugar, muchos de los inversores "expulsados" de la inversión en renta fija por la situación de los mercados de capitales, no les quedará más remedio que buscar yield o rentabilidad, en activos de renta variable con rentabilidad por dividendo elevada, recurrente, visible y con bajo riesgo, lo que puede provocar, en mi opinión, que las valoraciones de los sectores que cumplen estos criterios (Alimentación, Farmacia, Eléctricas, Telecomunicaciones, etc), coticen a valoraciones nunca antes vistas. Es decir, desde mi punto de vista, existe el riesgo de que este tipo de sectores con rentabilidad por dividendo alta, coticen a valoraciones muy caras, solo por el hecho de que pagan dividendos del 3%-5% anualmente.

En conclusión, las implicaciones de la situación extraordinaria de los mercados de capitales pueden ser muy relevantes y, desde mi punto de vista, es muy probable que la distorsión de valoración que se puede producir en los activos de renta variable en los próximos años, sea muy parecida a la que están viviendo actualmente los mercados de renta fija por los motivos que he comentado en este artículo. Al fin y al cabo, las valoraciones de las bolsas están en línea con las valoraciones históricas a las que se han valorado las bolsas históricamente, no poniendo en precio, ni valorando, la situación excepcional de los tipos de interés en 0% o en negativo con los efectos positivos que implica la situación actual.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

03 junio, 2015 | 08:30

En 2014 y sobre todo en 2015 estamos asistiendo los inversores en los mercados de capitales a un hecho que no tiene precedente: hay inversores que están comprando activos de renta fija con cupones negativos. Es de locos, pero es así, inversores prestando dinero a estados y empresas, y pagando por prestarles.

Este hecho tiene que tener implicaciones tarde o temprano en la economía real y sobre todo en los mercados de capitales, pero al no tener datos a lo largo de la historia en el que este hecho se haya producido, no sabemos bien cuáles son las implicaciones. Ahora bien, hay algunas implicaciones evidentes que iremos notando en los próximos meses

En primer lugar, parece obvio que el sector bancario tendrá los márgenes de intereses muy presionados a la baja durante el tiempo que dure este efecto de los tipos de interés en negativo. Con los tipos de interés en 0% y muchas emisiones de bonos con tires negativos, los bancos remuneran muy bajo los depósitos, pero tampoco logran subir el tipo de interés al que compran la deuda o prestan el dinero.

En segundo lugar, los "dueños" reales de los mercados de capitales, los grandes fondos de pensiones anglosajones y todo el sector asegurador, les va a resultar imposible alcanzar los mínimos objetivos de rentabilidad para los pensionistas y asegurados, por lo que tendrán que cambiar el asset allocation en busca de mayor rentabilidad, y por tanto mayor volatilidad y por tanto mayor riesgo.

En tercer lugar, muchos inversores están viéndose obligados a adquirir bonos o productos de renta fija de mayor riesgo para tener tires más altas, bien porque el emisor tiene peor balance, bien porque las duraciones de las emisiones son altas lo cual conlleva un riesgo de tipo de interés muy relevante y que no se si los poseedores de esos productos conocen que si los tipos de interés se normalizan al 2% o 3% en los próximos años, las minusvalías que se pueden obtener son parecidas a las vividas en los mercados de renta variable en 2008 o 2002.

Es decir, en la parte de renta fija no hay muy buenas implicaciones para el periodo de tipos de interés actual. Mi recomendación seria tener bonos corporativos en general de cortas duraciones y/o bonos corporativos cuya rentabilidad o tir compensen la posible subida de tipos de interés en el periodo de vida del bono en cuestión. En cualquier caso, no soy un experto en renta fija, así que tampoco voy a profundizar en recomendaciones, pero está claro que el inversor conservador es el que peor sale parado de la represión financiera actual.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

27 mayo, 2015 | 08:30

Ni los más viejos del lugar recuerdan un escenario en donde el 20% de las emisiones europeas están dando retornos negativos. Situación extraordinaria en los mercados de capitales que sin duda tendrán repercusiones en muchas variables de valoración de todos los activos.

Un mundo con tipos en cero ya de por sí, es un mundo anormal, no digamos ya si hablamos de tipos negativos. ¿Me pagan por emitir deuda? Es como si alquilase un apartamento y tuviese que pagar por ello al inquilino. El otro día leía: "estoy deseando que el euribor tenga rentabilidades negativas para que el banco me pague dinero por mi hipoteca". En fin, difícil de entender y fuera de toda normalidad.

Se me ocurren varias posibles implicaciones. En primer lugar, hay algunas obvias como que el sector bancario tendrá muy presionado su margen de intereses no solo por los tipos negativos de muchas emisiones, sino porque la curva de tipos está aplanada por lo que les resulta más difícil obtener beneficios de este tipo de operaciones.

En segundo lugar, las aseguradoras, compañías que tienen un gran número de productos con objetivos de rentabilidad garantizados, les va a resultar muy difícil encontrar la rentabilidad garantizada si los tipos de interés permanecen tan bajos mucho más tiempo. Siguiendo esta misma línea de reflexión, aquellas compañías con elevados déficits de pensiones o elevadas obligaciones de pensiones, también tendrán muy difícil obtener los retornos prometidos.

En tercer lugar, muchos inversores, están viéndose obligados a comprar emisiones de bonos estatales o corporativos, bien con mayor riesgo o con duraciones y vencimientos de mayor plazo, lo que significa mayor riesgo también. Cuando los tipos de interés suban, todos estos bonos de duraciones y vencimientos de largo plazo, sufrirán minusvalías latentes significativas.

A nivel de renta variable también hay importantes implicaciones, pero desde mi punto de vista, éstas son en su mayoría positivas. Por ejemplo, las empresas con capacidad para endeudarse en los mercados de capitales están o pueden aprovechar para alargar los vencimientos de su deuda a tipos en los que nunca antes han podido financiarse, lo que redundará en un mayor beneficio al reducir de manera notoria sus costes financieros.

Otra implicación positiva para los activos de renta variable es que la búsqueda de mayor rentabilidad por parte de los inversores presionará al alza las cotizaciones de las compañías con mayor visibilidad de pagos de dividendos altos, y por tanto, se irá reduciendo la rentabilidad por dividendo de las compañías, no porque paguen menos dividendos, si no por apreciación del precio de sus acciones.

Durante el final de 2014 y sobretodo comienzos de 2015 estamos viendo un incremento sustancial de la actividad corporativa de las empresas. Las empresas tienen los balances más saneados de las últimas décadas, y con los tipos de interés en 0% es ineficiente mantener efectivo en la tesorería de la empresa, ya que no se remunera. También es cierto, que resulta más sencillo para cualquier empresa obtener rentabilidades en sus proyectos que compensen el ridículo coste financiero al que se pueden financiar. Está claro que las compañías están incentivadas para apalancar sus balances y asumir mayores niveles de deuda. En este último punto, es relevante señalar que no es imprescindible comprarse otras compañías o incrementar las inversiones para apalancar el balance de una empresa. Basta con recomprar sus propias acciones o repartir un dividendo extraordinario financiado con deuda para ser más eficiente en la gestión del efectivo y del balance.

Por último, los analistas e inversores descuentan los beneficios futuros de cualquier empresa para calcular su valor. El descuento de flujos de caja futuros se descuenta con la tasa libre de riesgo, que históricamente ha estado en torno al 4%. Actualmente si asumimos que la tasa libre de riesgo está reflejada por el bono alemán a 10 años, tendríamos que estar descontando los flujos de caja futuros por debajo del 0,5%, lo cual significaría que las compañías valdrían muchísimo más en bolsa si asumiésemos que estos tipos de interés permanecerán tan bajos durante más tiempo. No digamos ya si descontásemos los flujos de caja con tipos negativos....

En mi opinión, la renta fija ya está cotizando en niveles anormales o de burbuja, mientras que la renta variable corre el riesgo de sufrir un re-rating (encarecimiento) muy significativo por el escenario actual de tipos de interés. Es decir, es muy probable que la distorsión de las valoraciones de la renta fija actualmente, tenga su reflejo en los activos de renta variable también. Al fin y al cabo, las valoraciones de las bolsas hoy en día están en línea con las valoraciones históricas, y éstas no toman en cuenta la situación excepcional de unos tipos de interés en 0% o en negativo.

Creo que los retornos de la renta variable para los próximos años, van a ser excepcionalmente altos, por dos fuerzas difíciles de parar: crecimiento de los beneficios por la mejora económica después de 6 años de crisis, y re-rating de los activos de renta variable por la situación de tipos en 0% o tipos en negativo actual.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

20 mayo, 2015 | 08:30

Hace más de un año, comentaba en un artículo que deberíamos asistir a la famosa gran rotación. La Gran Rotación hace referencia al efecto de los grandes distribuidores del capital (Capital Allocators en inglés), cuando traspasan sus posiciones de un activo a otro activo de manera masiva.

Evidentemente, me equivoqué en el timing, y quién sabe si no me voy a equivocar para siempre porque este efecto no se produzca nunca. Bueno, algo de este efecto estamos empezando a ver sobre todo en los fondos de inversión mixtos. Es decir, se están trasladando fuertes posiciones de dinero en depósitos o renta fija, hacia productos mixtos. En España este hecho se está viendo con bastante fuerza en el primer trimestre de 2015, y tiene toda la pinta de que el resto del ejercicio seguirá estando caracterizado por salidas de productos financieros con rentabilidades en 0% o en negativo, hacia productos que no son puramente de bolsa, pero que sí tienen cierto componente de mayor tolerancia al riesgo, en busca de mayor rentabilidad.

Ya saben, los que sigan mi blog y mis artículos, que no soy partidario de los fondos mixtos, prefiero invertir en al menos dos fondos de inversión (y si puedo en 6 o 10 fondos, mejor, ¡¡que es gratis!!), para que se obtenga una rentabilidad y una volatilidad más predecible y, en mi opinión, mejor gestionado. Pero no es el motivo de este artículo.

El motivo es que la gran rotación (desde activos de renta fija a activos de renta variable), si no se produce en los próximos meses o años, no se producirá nunca. ¿Por qué hago esta afirmación?

Está bastante claro que cuando los tipos están en 0%, la rentabilidad para los perfiles más conservadores, se debe esperar que sea muy baja, en torno al 0%. Pero cuando el 20% de las emisiones en Europa tienen tires negativas, no hay razón en pensar que los inversores racionales van a invertir su patrimonio en productos para perder dinero sí o sí....

Más si cabe si vemos el efecto de la subida de las tires de los bonos de renta fija en las últimas dos semanas. Algunos bonos de largo plazo han caído un 15% en apenas 10 días, y lo único que ha implicado es, por ejemplo, que el bono alemán a 10 años haya pasado de una TIR del 0,15% al 0,6%. No creo que una TIR del 0,6% a 10 años sea motivo para pensar que el activo en cuestión esté barato. En conclusión, los bonos de duraciones altas y los fondos de inversión que inviertan en bonos de duraciones altas, sufrirán pérdidas MUY relevantes, si en algún momento de los próximos meses/años, las rentabilidades de los bonos vuelven a sus medias históricas (bono alemán al 3,5%) o simplemente a tires razonables (¿2%?).

Y, si el inversor no quiere invertir en productos conservadores (depósitos y renta fija) para perder dinero, ¿dónde invertirá? Solo hay 3 activos donde los grandes distribuidores de capital pueden invertir: en el sector inmobiliario, en renta variable o debajo de la cama... (Por lo menos debajo de la cama no se pierde dinero, si no lo roban, claro).

Es cierto que las bolsas han subido mucho en estos casi 5 meses de 2015 pero también debemos pensar que las bolsas no están caras en términos históricos (aunque tampoco se puede decir que estén baratas), y que si estoy en lo cierto, y se produce el efecto de la Gran Rotación al que hago referencia, deberíamos esperar que los grandes flujos de inversión apoyen y presionen las cotizaciones de las empresas al alza, ya que es el único activo que ofrece crecimiento por encima de la inflación (los beneficios son crecientes), y rentabilidad por dividendo atractivo (la rentabilidad por dividendo se sitúa en el 3,5% anual). Veremos si verdaderamente se produce o en un año tendré que volver a escribir otro artículo entonando el "mea culpa".

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

Sobre los autores

Celso Otero (gestor de los fondos Renta 4 USA, Renta 4 Asia y Renta 4 Japón) escribirá sobre Asia, Japón y EEUU

Ignacio Victoriano (gestor de los fondos de renta fija de Renta 4) compartirá su visión sobre los tipos de interés, prima de riesgo, etc…

Alejandro Varela (gestor de Renta 4 Latinoamérica y Alhambra) dará su punto de vista sobre Latinoamérica y la situación de los mercados.

Javier Galán (gestor de los fondos de renta variable de España y Europa), opinará sobre empresas y sectores de la economía europea y española.

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