17 mayo, 2017 | 12:37

Históricamente, la correlación entre el comportamiento de los mercados y los beneficios empresariales de EEUU y de Europa ha sido altísima. En 2011, con la crisis soberana europea, se rompió esta correlación y mientras las bolsas estadounidenses se acercaban a sus máximos históricos, las bolsas europeas probaban los mínimos de 2008-2009. 

El problema es que está justificado que el Stoxx 600 cotice un 30% por debajo de sus niveles máximos de 2007, y el S&P 500 cotice un 30% por encima de los máximos de 2007. Casi un 60% de diferencia de rentabilidad entre comprar empresas europeas o comprar empresas estadounidenses. La justificación no es otra que los beneficios. Las empresas que componen el S&P 500 ganan un 30% más de lo que ganaban en 2007 y las empresas que componen el Stoxx 600 un 25%... Todo dicho.

Ahora bien, ¿es razonable esperar que se cierre el gap de comportamiento en un horizonte temporal prudente? Para responder esta pregunta, tenemos que analizar los beneficios, es decir, ¿es razonable esperar que los beneficios de las empresas europeas van a recuperar el casi 60% de diferencia de crecimiento desde 2011?

Es muy probable que se cierre parte del gap creado, pero es igual de probable no esperar que se recupere todo. Una gran parte de los motivos por los que las compañías estadounidenses han ganado más dinero que las europeas viene determinado por la composición sectorial. Las compañías tecnológicas más grandes del mundo son estadounidenses, mientras que en Europa apenas destacan una decena por capitalización. Sin embargo, tres de los sectores con peores rendimientos de los 6 años tanto en caída de los beneficios como en comportamiento bursátil (financieras, materias primas y energéticas), son los sectores que mayor peso tienen en los índices europeos.

Para este año y posiblemente por algún año más, los beneficios de los tres sectores mencionados en Europa van a mejorar considerablemente, apoyados por el fuerte rebote de las materias primas desde el año pasado y la mejora del sector financiero. Estos tres sectores permitirán, en mi opinión, cerrar parcialmente el gap de comportamiento, pero Europa necesita compañías líderes en los sectores del futuro (tecnología, e-commerce, robótica, seguridad, salud, medicina, externacionalización, coche eléctrico, etc.) para que ganen peso y relevancia en los índices europeos y así poder competir con las empresas estadounidenses en el largo plazo. No es tarea fácil desde mi punto de vista.

Javier Galán | Gestor de Renta Variable Europea en Renta 4 Gestora SGIIC

03 mayo, 2017 | 10:32

El consenso de analistas revisando al alza los beneficios esperados por el conjunto de las compañías europeas para el año en curso no ocurría desde 2009.

La fortaleza de la economía europea, las sorpresas positivas en cuanto al crecimiento de países emergentes y el mantenimiento de un crecimiento robusto en EEUU están provocando que los analistas revisen los números que habían hecho hace 3 o 4 meses al alza en partes importantes de los sectores con más peso en los índices europeos.

Los PMI europeos están en máximos de los últimos 6 años, y eso contando con la incertidumbre por las elecciones en Francia, que por pequeña que sea la probabilidad de que gane Le Pen, no es una probabilidad del 0%, por lo que todavía tiene peso en la prima de riesgo de las bolsas europeas. Descartar este riesgo político en la segunda economía europea por importancia es muy relevante.

La inflación también está aportando su granito de arena. Alejarnos del periodo de deflación de los años pasados hacen que la "japonización" de la economía europea sea un riesgo de menor importancia actualmente. Una inflación desbocada tendría repercusiones muy negativas para las bolsas, pero los terrenos donde nos estamos moviendo, son niveles muy razonables y compatibles con crecimiento y tipos bajos (aunque superiores a los niveles actuales del 0%).

Los resultados empresariales del 2016 en Europa, en general, arrojaron muchas más buenas noticias que malas, y las guías de las empresas junto con sus perspectivas, también apoyan un mejor escenario económico para las empresas que se traducirán en mejores ventas y mejores beneficios de las empresas en los próximos meses.

Lo más positivo es que la revisión al alza de los beneficios esperados por el consenso de analistas no se producen desde un punto bajo. A comienzos de año, el mercado estaba esperando un crecimiento robusto de los beneficios europeos superiores al 10%, por lo que revisar al alza este crecimiento es una gran noticia para el comportamiento de la renta variable europea los próximos meses. 

Si los beneficios crecen más de un 15% como espera ahora el mercado para 2017, significa que las bolsas europeas están un 15% más baratas que a principios de año a igualdad de precios. El momento de resultados parece que nos va a seguir apoyando en los próximos meses. La correlación de los resultados empresariales con el comportamiento bursátil es muy elevada, por lo que seguimos optimistas por el mejor de los motivos: los beneficios que generan las empresas europeas.

Javier Galán | Gestor de Renta Variable Europea en Renta 4 Gestora SGIIC

19 abril, 2017 | 10:38

Una de las temáticas más importantes de la filosofía de inversión de los fondos de Renta 4 Gestora es la de invertir en empresas que estén inmersas en mega tendencias estructurales y aprovechar la mejora de los ingresos y beneficios esperados por éstas en el largo plazo.

A lo largo de más de 17 años de experiencia en el sector del equipo de gestión de Renta Variable de R4 Gestora, hemos identificado un mejor comportamiento tanto en términos de rentabilidad como en términos de menor volatilidad de empresas que, a pesar de la volatilidad de los mercados, mantienen un posicionamiento estratégico en negocios que difícilmente tendrán una caída de su crecimiento por estar inmersos en una tendencia imparable estructural a su favor.

Así, temáticas como la salud, digitalización, e-commerce, tecnología, externacionalización, ciberseguridad, vehículo eléctrico y autónomo, envejecimiento de la población, robótica y automatización o salubridad, toman mucha relevancia en el peso de los fondos de renta variable de R4 Gestorahttps://www.renta4gestora.com/

Renta 4 USA FI, gestionado por Celso Otero, tiene un peso relevante en empresas como Google, Cognizant, Pfizer, Coca-Cola, Nike, Autozone, Edwards Lifescience, IBM, Rockwell Automation, Accenture, Playtech, J&J, Colgate, Intel, Medtronic, Oracle o Qualcomm, entre otras, para aprovechar algunas de las mega tendencias mencionadas anteriormente.

Renta 4 Valor Europa FI, gestionado por Javier Galán, tiene entre su cartera de acciones posiciones en Airbus, Deutsche Post - DHL, Roche, Novartis, CapGemini, Essilor, Kerry Group, Unilever, Smurfitt Kappa, Grandvision, Ontex, Eurofins, Straumann, Assa Abloy, Coloplast, Orpea, ASML, Glencore, Adidas, Amplifon o Teleperformance, con temáticas inmersas en mega tendencias estructurales como la salud, e-commerce, digitalización, automatización y externacionalización, muy presentes en las historias de crecimiento de las compañías.

Renta 4 Small Caps Euro FI, gestionado por David Cabeza, a través de empresas de mediana y pequeña capitalización, invierte en empresas como Lectra, Ipsos, Playtech, Accel Group, Orpea, Corticeira Amorim, Sartorius Stedim, Almirall, Sophos, STM, Spie, Zalando, Asos, Criteo, Dominion, Just Eat, Amer Sports o Tomra Systems, para aprovechar muchas de las temáticas ganadoras, sí o sí, en el futuro más próximo y predecible. 

Como se puede ver, son muchas las temáticas y cientos las empresas con las que se puede ganar exposición a temáticas claves para los próximos años. El equipo gestor de R4 Gestora, a través del análisis de las empresas y la visita a las propias compañías, procura seleccionar aquellas donde el binomio rentabilidad-riesgo sea el más adecuado, con la ventaja de poder invertir de forma muy diversificada y de poder ir balanceando los pesos de cada una de las empresas en cartera según se vaya comportando el mercado y según vaya moviéndose la valoración que hace el mercado de sus negocios.

En nuestra opinión, invertir a través de los fondos de inversión de Renta 4 Gestora garantiza al inversor una distribución del patrimonio diversificada y profesionalizada, disminuyendo el riesgo de equivocación y pudiendo acceder a la exposición a temáticas ganadoras en el largo plazo.

Javier Galán | Gestor de Renta Variable Europea en Renta 4 Gestora SGIIC

12 abril, 2017 | 10:30

Uno de los mayores errores que cometemos los inversores es tomar decisiones de inversión o desinversión, de compra o de venta, con el objetivo de obtener rentabilidad a corto plazo, lo que puede descarrilar la tesis de inversión y rentabilidad del largo plazo.

Hay infinitos momentos en los que los inversores decimos: "ya ha subido mucho y hay que vender" o "creo que el mercado se tiene que tomar un respiro" o "creo que este mes el mercado va a caer y vendo". En general, es casi siempre mala decisión fijarse en el corto plazo a la hora de tomar decisiones de inversión porque si algo nos demuestra los mercados financieros todos los días es que son impredecibles en el corto plazo. Los periodos de subidas se pueden alargar en el tiempo mucho más de lo que nos creemos, igual que se pueden profundizar las caídas.

En los últimos años hay infinitos ejemplos, el más significativo de los que me he encontrado tiene que ver con la renta fija, ya que ningún inversor se hubiese creído que más del 30% de los bonos europeos iban a estar ofreciendo tires o rentabilidades negativas... que el mercado iba a pagar por financiar a un estado o una empresa. Si un inversor de renta fija se hubiese puesto corto de los bonos europeos en los mínimos históricos del anterior ciclo de tipos de interés, llevaría unas minusvalías difíciles de paliar, ya que la renta fija no solo no se paró en rentabilidades del 0%, sino que siguieron cayendo hasta marcar rentabilidades negativas imposibles de predecir hace 10 años.

Otro buen ejemplo lo vivimos el año pasado. Inversores que decidiesen vender su posición en renta variable por el resultado de las elecciones de EEUU o por el Brexit, habrán perdido uno de los mayores rallies de las bolsas mundiales de los últimos 20 años, con subidas del 40% desde junio de 2016.

El inversor que tiene una visión de más largo plazo y compra o vende los activos así los vea baratos o caros, es el que suele obtener mejores resultados en el largo plazo. Ninguno sabemos qué va a hacer la bolsa en los próximos meses, pero sí sabemos que los mercados ponen en valoración los beneficios que generan las empresas, por lo que invertir en fondos de inversión que se dediquen únicamente a seleccionar aquellas empresas que hagan crecer su beneficio para pagar su deuda y/o para retribuir crecientemente a sus accionistas, tienen mejores rentabilidades a largo plazo que aquellos inversores que se dedican a intentar acertar el siguiente movimiento del mercado.

Este año, por ejemplo, en los artículos que he escrito al final de 2016 y principios de 2017, comenté que las valoraciones actuales de las bolsas europeas no son ni mucho menos caras, y que para que estén caras las bolsas europeas tenían que subir al menos un 20% desde los niveles de cierre del año pasado, es decir, por encima de los 11.000 puntos de Ibex o 4.000 puntos de Euro Stoxx. En estos niveles estaríamos valorando la renta variable europea por encima de 17x PER, menos del 3% de rentabilidad por dividendo y a casi 2x su valor contable. Sin ser estas valoraciones motivos suficientes para vender (tendríamos que atender a muchas otras variables y a nuestras expectativas de crecimiento futuras), sí que se puede justificar la reducción de una parte de inversión en renta variable por lo ajustado de sus valoraciones en relación a sus valoraciones históricas. Mientras tanto, vender a 10.000 puntos de Ibex o 3.400 puntos de Euro Stoxx para intentar aprovechar una posible corrección del 3% o 5%, nos puede hacer perder una rentabilidad superior al 20%. 

Por ejemplo, sin tener en cuenta la buena gestión de muchos gestores a través de los fondos de inversión que gestionan, perder la rentabilidad de la bolsa europea en 2013 donde subió casi un 20%, nos hubiera hecho tener la mitad de rentabilidad que la bolsa europea en los últimos 5 años, obteniendo un 5% de rentabilidad anualizada. Mientras que si se hubiese mantenido invertido, tendría una rentabilidad del 10% anualizada.

Javier Galán | Gestor de Renta Variable Europea  en Renta 4 Gestora SGIIC

05 abril, 2017 | 10:31

Si el año pasado el Brexit y las elecciones en EEUU fueron los eventos del año, 2017 tiene en las elecciones de Francia, con la difícil pero no descartable victoria de Le Pen, el mayor riesgo para los inversores.

Aunque el consenso de mercado y las encuestas dan una probabilidad muy baja al evento de una victoria de Le Pen, es obvio que tendrá implicaciones tanto positivas como, sobre todo, negativas una vez que conozcamos el resultado final de la segunda vuelta de las elecciones francesas.

Dos cuestiones tenemos que tener en cuenta: la primera es que el mercado no tiene descontado que Le Pen no vaya a ganar las elecciones, y la segunda, que un supuesto caso de victoria de Le Pen introduciría a Europa en un caos difícil de cuantificar en el corto plazo.

Las implicaciones negativas de una victoria de Le Pen son muchas y los mercados europeos podrían corregir muy sustancialmente con las primeras interpretaciones. En mi opinión, sería más peligroso que el Brexit, y se pueden justificar correcciones de mayor calado que las que vivimos en junio de 2016 después del resultado del referéndum del Reino Unido sobre su salida de la Unión Europea.

La prima de riesgo subiría a los niveles de 2011-2012 cuando se ponía en duda la existencia del euro, y recordemos que el Ibex o el Euro Stoxx, cotizaban un 25%-30% por debajo de los niveles actuales. Evidentemente, no se producirá un movimiento tan extremo los primeros días, ya que es probable que incluso ganando las elecciones Le Pen, Francia permanecería en el área euro. El día post-Brexit, las bolsas cayeron un 15%, que puede ser una buena indicación de lo que pasaría con un nuevo gobierno francés comandado por Le Pen.

Los diferenciales de financiación de la deuda de países periféricos frente Alemania volverían a incrementarse muy relevantemente y en el grupo de los países periféricos tendríamos que incluir a Francia también. Y los bancos y empresas con alto endeudamiento verían sus cotizaciones caer muy bruscamente.

Frexit sería sinónimo de riesgo sistémico con implicaciones muy negativas para el conjunto de la economía europea y especialmente para el sector bancario europeo y francés, por la posibilidad de salidas enormes de capital de inversión extranjera y de depósitos y posibilidad de pérdida del acceso a los mercados de capitales.

Con posterioridad, habrá que analizar si Le Pen y los franceses abordan o no el Frexit, ya que la salida del área euro de un país miembro de la zona euro no está contemplada y es probable que no exista un mandato de los franceses para una salida del área euro al final.

Ahora bien, el evento más probable es una victoria de Fillon o Macron, y en este caso, las bolsas no permanecerían inmóviles ya que la diferencia de valoración entre las bolsas europeas y el resto del mundo descuenta una mayor prima de riesgo en la inversión en los activos europeos motivada por la incertidumbre de las elecciones francesas que se corregiría muy rápidamente con subidas relevantes de los mercados de renta variable. El bund alemán bajaría en precio (muy posiblemente subiría la yield del bono alemán a 10 años a zonas cercanas al 1%) y las primas de riesgo soberanas se contraerán en el resto de países europeos. 

De hecho, por el lado positivo, se podría abrir un escenario en el que los resultados de las elecciones en Holanda, Francia y Alemania tengan como desenlace final un sesgo pro-Europa, con mayor integración entre los países miembros, mayor colaboración y por tanto, mayor crecimiento esperado para las economías europeas y sus empresas, que abriría un periodo de mayor crecimiento y de subidas más fuertes y sostenibles en el medio plazo de los mercados.

Por tanto, dependiendo del resultado de las elecciones francesas, nos podemos encontrar con caídas muy fuertes o subidas muy fuertes de los mercados, por lo que la mejor manera para afrontar este tipo de eventos políticos es permanecer invertido según el perfil de riesgo de cada uno de nosotros de la manera más diversificada posible. Los fondos de inversión nos permiten tener exposición a la cartera diversificada de los fondos de inversión de renta fija y renta variable que atenuará y/o recogerá ambos escenarios binarios descritos en el artículo.

Javier Galán | Gestor de Renta Variable Europea en Renta 4 Gestora SGIIC

29 marzo, 2017 | 10:30

Hay índices con mucha concentración sectorial y de empresas que cuando éstos o éstas tienen subidas significativas y el resto del mercado no les sigue o le sigue a duras penas, se hace imposible para un inversor conseguir la misma rentabilidad. 

Marzo está siendo uno de esos meses en los que el sector bancario sube con mucha más fuerza que el resto de los sectores y hace muy difícil mantener el ritmo de revalorización con una cartera de empresas y sectores más diversificada.

El sector bancario pesa un 35% en el Ibex mientras que solo explican el 5% del PIB de España. Este es el principal motivo por el que el PIB de España lleva creciendo más de 2 años por encima del 3% (muy por encima de casi cualquier país desarrollado) y sin embargo el Ibex 35 lleva 2 años con caídas del 10% en su precio. 

Es más, Santander o BBVA cuyo peso en el Ibex es superior al 15% y al 9% respectivamente es imposible para un fondo de gestión activa tener el mismo peso ya que está prohibido por normativa tener más de un 10% en un valor o empresa. 

El sector bancario ha sido un destructor de valor en el pasado y ha tenido correcciones muy significativas en la última década que en algunos casos superan el 90% de pérdida del precio por acción para sus accionistas. También han tenido años en los que los ROE han sido superiores al 20% y se podía justificar de mejor manera que en la actualidad, ser accionista de los bancos por la rentabilidad que obtenían. Hoy en día, pocos son los bancos de países desarrollados q se pagan su coste de capital. Casi ninguno llega ni al 10% de ROE (retorno sobre los recursos propios).

Ahora bien, el mercado empieza a descontar subidas de los tipos de interés tanto en EEUU como en Europa, lo que favorecería al sector bancario para conseguir generar mayor margen de intereses y mayor beneficio. Si los tipos suben, los bancos van a ganar más dinero, eso creo que es evidente.

Para un inversor de largo plazo, creo que es más difícil justificar la inversión en el sector. Como decía Warren Buffet: "si no quieres ser inversor de una empresa los próximos 10 años, no valores estar invertido en ella ni tan solo 10 minutos." Creo que casi todos los inversores o conocedores de lo que acontece a la economía y al sector bancario y financiero en particular en el mundo, tiene dudas de cómo será el sector dentro de unos años. La disrupción en el sector está siendo muy amplia llegando a casi cualquier función bancaria: gestión de activos, medios de pagos, mercados de capitales como herramientas de financiación empresarial en lugar de préstamos bancarios, un mundo deflacionario y con tipos de interés bajos, mayores exigencias de capital por parte de los reguladores, mayor control regulatorio y político, etc. 

En cualquier caso, el sector lo puede hacer muy bien durante unos meses o unos años. Durante ese tiempo será imposible para los inversores o gestores que inviertan en empresas por: sus perspectivas de negocio, visibilidad, calidad de activos, globalización, poder de fijación de precios, ventajas competitivas, crecimiento de los beneficios, etc. que puedan obtener mejores rentabilidades que aquellos índices de referencia con un peso excesivo del sector bancario.

 

Javier Galán. Gestor de Renta Variable Europea  en Renta 4 Gestora SGIIC

22 marzo, 2017 | 10:32

El otro día me comentaba un amigo que en marzo había más que rebasado su objetivo de rentabilidad para el año con las subidas de los mercados (tanto de renta variable como renta fija) desde principios de año y su posicionamiento en fondos de inversión de Renta 4 Gestora. Me preguntaba si yo creía que había que vender toda la cartera de fondos de inversión. Mi respuesta fue que no debería vender nada si el ahorro que estaba generando tenía un objetivo de rentabilidad a largo plazo. Pero que sí debería vender, si necesitaba el dinero. 

En realidad mi respuesta la haría en casi cualquier nivel de los mercados o de espacio temporal. Los mercados tienen semanas de mucha rentabilidad y otras semanas de correcciones. Años en los que las bolsas suben más de un 20% o 30% y años en los que los mercados colapsan y corrigen un 40%. Son años y años de historia y nadie, ni ningún dato me ha convencido de tener un sistema infalible que anticipe una caída o una subida de las bolsas. 

La rentabilidad del entorno del +10% anualizado de la renta variable en el largo plazo se consigue con años en los que la bolsa sube muchísimo sin muchas veces saber el porqué, y años en los que las bolsas se vuelven irracionales y se venden acciones de empresas muy por debajo de sus valoraciones en libros o muy por debajo del dinero que tienen en tesorería. Al final de los periodos de irracionalidad tanto de exuberancia como de pesimismo y capitulación, lo que se queda es la rentabilidad y beneficios de las empresas de las que se es accionista. Y ésta, sumando empresas muy buenas y rentables con empresas malas y destructoras de valor, de media arrojan rentabilidades de doble dígito anualizado.

Lo que nos dice la historia es que si perdernos, por no estar invertidos, el mejor año de rentabilidad de una década puede lastrar la rentabilidad de largo plazo de una manera determinante, por lo que lo mejor es permanecer invertidos de acuerdo a nuestro perfil, en los fondos de renta variable o renta fija que mayor confianza nos generen y olvidarnos del market timing porque intentar adivinar lo que va a hacer la bolsa un día, un mes o un año, es ciertamente difícil.

Sin embargo, estimar que a largo plazo con la inversión en renta variable se van a lograr retornos de doble dígito o cercanos al doble dígito anualizado y con la renta fija se consigue batir la inflación a largo plazo, es muy fácil y casi infalible.

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea en Renta 4 Gestora SGIIC

08 marzo, 2017 | 10:27

El camino esperado por los mercados de capitales para 2017 se sigue cumpliendo. Una vez conocidos la mayoría de los resultados de 2016 de las empresas europeas, y con los últimos datos de crecimiento, PMI, producción industrial, creación de empleo e inflación, éstos siguen arrojando optimismo con el devenir de los mercados para los próximos meses.

Es una realidad que los beneficios en Europa, están mejorando, y las guías de 2017 que muchas de las empresas han presentado en las últimas semanas, muestran una mejora sustancial en las perspectivas de negocio y de mejora de resultados empresariales, que son en última instancia la variable principal que nos debe preocupar.

Hay un dato muy revelador en cuanto al crecimiento de los países desarrollados: el G4 (EEUU, Reino Unido, Japón y Alemania) están virtualmente en pleno empleo, lo que tiene importantes implicaciones positivas en cuanto al crecimiento y la inflación.

La base de nuestro optimismo hace unos meses con el comportamiento de la renta variable europea en 2017 es el importante crecimiento esperado de los beneficios para 2017 y las valoraciones todavía muy razonables en Europa con beneficios en mucho sectores todavía muy deprimidos (materias primas, energéticas, financieras e industriales especialmente). El escenario de crecimiento de los beneficios sigue vigente y después del conocimiento de los resultados y guías de los beneficios de las empresas que ya han publicado sus resultados, se certifica e incluso se revisa al alza la mejoría.

En términos de valoración: el PER, Precio/Valor Contable y Dividendos de la bolsa europea están en línea con su media histórica a unos 14x beneficios, 3,5% rentabilidad por dividendo y 1,5x P/VC, pero no hay que olvidar que los beneficios esperados para 2017 están todavía un 33% por debajo de los beneficios generados por el Euro Stoxx 50 en 2007, y 13% por debajo en el caso del Stoxx 600, éste último índice, con menor peso del sector financiero y energético, los cuales son los principales causantes del enorme deterioro de los beneficios generados por las empresas europeas desde 2007.

En 2017 tenemos unas bases de comparación fáciles de batir y mejorar, por lo que es difícil que no se cumplan las expectativas que hemos comentado en los párrafos anteriores. Además, la expectativa de mayores estímulos fiscales, especialmente en EEUU, es probable que provoquen un escenario de euforia antes que una recesión cíclica que, por otro lado, también vendrá en algún momento de los próximos años.

Los mercados alcistas suelen acabar en episodios de euforia al que, en mi opinión, todavía no hemos llegado (especialmente en Europa) entre otras cosas por la dureza de la recesión de 2008-2009 en EEUU y de 2008-2012 en Europa, y por la incertidumbre política tanto en Europa como en EEUU que provocan mayor cautela de los agentes de inversión en sus decisiones de inversión. Los bajos niveles de inversión en renta variable de los agentes financieros, los bajos niveles de capex o inversión de las empresas, el bajo nivel de apalancamiento de los sectores privados y la menor concesión de créditos por parte de los bancos, son algunos síntomas de la excesiva prudencia de este ciclo de expansión.

En mi opinión, aunque los mercados no se mueven en línea recta y habrá momentos de volatilidad y correcciones en los próximos meses, el fondo sigue siendo positivo para que las bolsas europeas mantengan un buen ritmo de recuperación este año.

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea  en Renta 4 Gestora SGIIC

01 marzo, 2017 | 10:10

Nunca una tesis de inversión debe estar basada en la mayor o menor probabilidad de que haya operaciones corporativas de adquisiciones o fusiones de empresas, pero es cierto, que la semana pasada, el acercamiento de Kraft Foods sobre Unilever, hacen recordar que la fuerte apreciación del dólar los últimos años frente a gran parte de las divisas mundiales, y la debilidad del euro o la libra, junto a los todavía bajos costes de financiación, están generando una buena oportunidad para muchas empresas europeas con balances saneados para acometer operaciones de compra de empresas en el viejo continente.

Los gráficos de las divisas que he comentado: EURUSD y EURGBP son muy elocuentes: 


5d1

                    

Está claro por los gráficos anteriores, que las empresas norte americanas pueden comprar “con descuento” las empresas europeas por la situación de sus respectivas divisas. Sinceramente, creo que iremos conociendo durante este 2017 más operaciones corporativas.

Ahora bien, no solo hay que tener en cuenta la situación de “rebajas” en Europa por la debilidad de sus divisas, si no analizar el balance de las empresas estadounidenses. Es decir, si el balance de las empresas estadounidenses está saneado y pueden acometer el precio y coste de las operaciones corporativas. En el gigantesco universo de empresas estadounidenses, no hay ninguna duda que hay un enorme número de empresas que pueden apalancar su balance para acometer inversiones del tipo de M&A, pero he recogido los gráficos de DN/EBITDA históricos del S&P 500, y del S&P 400 Midcap, encontrándome cifras curiosas.

5d2

Las 500 compañías más grandes de EEUU tienen niveles bajísimos de deuda. Muy cerca de los mínimos de los último 40 años. Estas compañías sin lugar a dudas tienen mucha capacidad para comprarse negocios en Europa. Aunque habría que ajustarlo por los gigantes tecnológicos (Apple, Google, Microsoft, etc) para saber cuál es realmente la situación de la mayoría de empresas del S&P 500.

El gráfico de la derecha es el S&P 400 Midcap, que excluye las grandes empresas estadounidenses. En este caso, lo que vemos es que el nivel de apalancamiento de las empresas de mediano tamaño están en el 2,8x de su EBITDA de media, por lo que están muy cerca de los máximos de endeudamiento frente al beneficio operativo que generan en los últimos 40 años. En mi opinión estas compañías no tienen tanta capacidad para comprar empresas europeas y aprovecharse de la debilidad de las divisas europeas.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea  en Renta 4 Gestora SGIIC

22 febrero, 2017 | 08:13

Los fondos de renta variable española y europea que gestiono: Renta 4 Valor Europa FI y Renta 4 Bolsa FI, comienzan 2017 con rentabilidades de +3,54% y +3,43% respectivamente a cierre del lunes 20 de febrero. Pero a 12 meses, las rentabilidades son mucho mayores, de +18% y +24%... con el Brexit, las elecciones en EE.UU., la subida de tipos de interés en EE.UU., la desaceleración de China. La renta variable siempre tiene más volatilidad que el resto de activos, pero la rentabilidad vista con un horizonte temporal adecuado casi nunca defrauda.

En cualquier caso, el comienzo año, está siendo bastante satisfactorio en términos de rentabilidad y rentabilidad relativa a sus índices de referencia, y eso que el “reflation trade” no favorece especialmente el comportamiento de la cartera de ambos fondos.

Es muy curioso, que a excepción de Wolters Kluwer en la cartera europea y Grifols en la cartera española, todas las compañías que mejor comportamiento han tenido corresponden a empresas que consideramos “value”, que están baratas y que tienen un componente cíclico relevante. Sin embargo, las empresas que peor comportamiento tuvieron en este comienzo de año, y que coinciden en su mayoría con las que peor comportamiento han tenido en los últimos 6 meses, son en la mayoría de los casos, empresas que se sitúan en la parte de mayor calidad de la cartera (Roche, Novartis, Essilor, Unilever, Ahold, Kerry, Inditex, Ferrovial, Red Eléctrica o Cellnex)

La rotación sectorial a la que estamos asistiendo en los últimos meses, está siendo compensada en la cartera de Renta 4 Valor Europa FI y Renta 4 Bolsa FI por las empresas más ligadas al ciclo que tenemos, pero me ha parecido relevante resaltar el comportamiento diferencial en cuestión.

En primer lugar, la filosofía de los fondos de inversión que gestiono, debe ser consistente. Estamos convencidos de que es la mejor manera de obtener elevadas rentabilidades con la renta variable en el largo plazo asumiendo mucho menor riesgo y reduciendo ostensiblemente la volatilidad del fondo y por ende, del patrimonio de los partícipes.

Ser consecuente con la filosofía de inversión del fondo, supone, ineludiblemente, que pueda haber periodos en los que los fondos no consigan obtener los mismos resultados que sus benchmark, pero creemos que el acercamiento que tenemos a la renta variable, fusionando la inversión en compañías de alta calidad y alta visibilidad de beneficios, con empresas con una filosofía pura value, nos permite capear mejor el temporal que aquellos fondos que nada más tengan un tipo de filosofía más estricta.

La mejora de expectativas de crecimiento, inflación y subidas de tipos, han provocado un movimiento de rotación desde compañías de calidad más caras, hacia compañías de menor calidad y de mayor exposición al ciclo económico que se encuentran más baratas. Esta rotación nos está permitiendo, y es posible que nos siga permitiendo en los próximos meses, comprar las compañías de calidad como Roche, Novartis, Essilor, Wolters Kluwer, CapGemini, Kerry, Ahold, Intertek, Grandvision, ASML, Inditex, Viscofán, Ferrovial, Abertis, Cellnex, Almirall, Grifols, Amadeus, etc. a valoraciones de su negocio más atractivas, lo que redundará en un mayor potencial futuro de la rentabilidad esperada por los fondos de inversión.

Lo más importante a la hora de seleccionar las compañías en las que se está invertido es el crecimiento futuro del negocio, y la visibilidad y riesgos en el futuro de los ingresos y márgenes de la empresa. Pues bien, nos estamos encontrando con un gran número de compañías que están más baratas (sufriendo un de-rating) por dos fuerzas:

  1. la caída de la cotización y por tanto la caída de valoración de su negocio,
  2. el mantenimiento del perfil de crecimiento de la empresa.

Es por tanto, en nuestra opinión, un gran momento para fortalecer el posicionamiento de la cartera en las compañías que consideramos quality compounders, porque simplemente están más baratas por motivos como la sensibilidad a los tipos de interés, la rotación y los flujos de capital, pero no están corrigiendo por un cambio estructural en los fundamentales o en su perfil de crecimiento y calidad. Simplemente están más baratas.

Javier Galán, Gestor de fondos de renta variable de España y Europa de Renta 4 Gestora.

Sobre los autores

Celso Otero (gestor de los fondos Renta 4 USA, Renta 4 Asia y Renta 4 Japón) escribirá sobre Asia, Japón y EEUU

Ignacio Victoriano (gestor de los fondos de renta fija de Renta 4) compartirá su visión sobre los tipos de interés, prima de riesgo, etc…

Alejandro Varela (gestor de Renta 4 Latinoamérica y Alhambra) dará su punto de vista sobre Latinoamérica y la situación de los mercados.

Javier Galán (gestor de los fondos de renta variable de España y Europa), opinará sobre empresas y sectores de la economía europea y española.

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