16 abril, 2014 | 08:45

Desde comienzos de 2014, el Euro Stoxx está prácticamente plano, pero hay diferencias considerables entre países. Así, Italia, Irlanda y Portugal suben más del 10%, y España lo hace un 3%. Sin embargo, Alemania, Inglaterra y los Países Bajos, caen en torno a un 2%.

La mayoría de las subidas de los países periféricos se explica por la caída de los spreads de la deuda de estos países, también llamada prima de riesgo. Pero, ¿hasta cuándo se va a seguir encareciendo las bolsas de estos países?

Digo encareciendo, porque España, Italia o Portugal, cotizan a los ratios de valoración más caros de Europa. Desde los 15,4x PER del índice italiano, pasando por los 16x del Ibex 35 o los 20x PER 2014 del índice portugués. El mercado sigue obviando los ratios de valoración actuales y sigue basándose en la continua bajada de los tipos de interés que pagan sus respectivos países por su deuda soberana y las mejoras de expectativas de las compañías de los países periféricos más allá del 2014.

Mientras tanto, Alemania, Inglaterra, Holanda y Francia cotizan en torno a 13x PER 2014. Ratios más atractivos y que incorporan menores mejoras de perspectivas. Es evidente que comprando estos países asumimos menos riesgo de equivocarnos.

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Desde el famoso: “What ever it takes” de Mario Draghi a mediados de 2012, Ibex y Mib Italiano, han subido un 37% y un 27% más que el Stoxx 600, respectivamente, justificado con la caída de las primas de riesgo.

Desde mi punto de vista, es difícil que las primas de riesgo española e italianas, caigan mucho más de los niveles en los que nos encontramos: 1,7% en ambos casos, con respecto a la deuda a 10 años alemana. No olvidemos que las economías de estos países siguen arrojando desequilibrios y que las cuentas públicas no arrojan superávit en ninguno de los casos.

En los últimos días, la rentabilidad de la deuda italiana y española de 5 años, están en los mismos niveles que la rentabilidad de la deuda a 5 años de EEUU, como se puede ver en el siguiente gráfico realizado por Goldman Sach.

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Es indiscutible que el ciclo de tipos de interés en EEUU y en Europa es diferente, pero es lógico esperar que haya más apetito por el 5 años estadounidense que por el español o italiano a igualdad de rentabilidades.

De tener razón en lo que digo, sería lógico esperar cierto descanso en el rally de la deuda periférica, y por ende, del mejor comportamiento relativo de los periféricos frente al resto de Europa.

Al fin y al cabo, las bolsas cotizan los beneficios que generan y generarán las compañías, por lo que en algún momento, los inversores volverán a fijarse en variables como la valoración, el cash flow, los dividendos, el crecimiento de las ventas y el crecimiento de los beneficios, y es ahí, donde los índices periféricos “cojean” más.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

09 abril, 2014 | 08:45

Acaba el primer trimestre del año y ha dejado muchas respuestas en el asset allocation. Los mejores fondos, tanto de renta fija como de renta variable, son los que invierten en periféricos (España, Italia, Portugal), es decir, aquellos activos en los que se cotiza la vuelta a la normalidad en el área euro. De los fondos gestionados por Renta 4 Gestora, destacan sobremanera Renta 4 Valor Relativo FI (+3,04%) y Renta 4 Renta Fija Corto Plazo FI (+1,58%) gestionados por Ignacio Victoriano, y Renta 4 Bolsa FI (+4,94%) gestionado por Javier Galán. Todos ellos, con exposición a mercados periféricos.

En mayo del año pasado se lanzó Renta 4 Renta Fija Corto Plazo FI con la recomendación de ir sustituyendo en las carteras de fondos posiciones del Renta 4 Monetario FI por el nuevo Renta 4 Renta Fija Corto Plazo FI, ya que existía mucho más recorrido en las tires de los activos de renta fija en los que invierte. No obstante ha sido solo a partir del mes de febrero de 2014, cuando hemos visto entradas de dinero en este fondo. En el siguiente gráfico se observa el comportamiento de uno y otro, que habla por sí mismo.

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Las tires de los fondos Renta 4 Monetario FI y Renta 4 Fondtesoro Corto Plazo FI, siguen reduciéndose como consecuencia de la reducción de las primas de riesgo, sin embargo, las rentabilidades previstas para este 2014 estarán por encima de las rentabilidades que ofrece la deuda del Tesoro y los depósitos de la competencia.

 

Renta 4 Retorno Dinámico FI, gestionado por Celso Otero, ha recuperado ampliamente el titubeante comienzo de año, situando su rentabilidad en el +1,66% y siendo el mejor de su categoría en lo que llevamos de año. El fondo se ha situado en el rango alto de volatilidad, pero considera que ésta irá reduciéndose en los próximos meses.

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Renta 4 Pegasus FI, gestionado por Miguel Jiménez ha cerrado el trimestre con una rentabilidad del +1,28%. Se trata de un buen registro habida cuenta del poco riesgo y volatilidad asumida. Terminamos el trimestre con el valor liquidativo en máximos históricos y muestra de la baja volatilidad mencionada es que la máxima variación de máximos a mínimos en el trimestre solo ha sido del 0,20%. La estrategia del fondo, según nos comenta Miguel, permanece inalterada con respecto al comienzo del año: primar la preservación de capital, ya que considera que en los próximos meses podría haber mejores puntos de compra tanto en renta fija como en renta variable.

Miguel, desde hace un par de años lleva recomendando activamente pasar parte del patrimonio invertido en Renta 4 Pegasus FI a Renta 4 Nexus FI, para aquellos perfiles que prefieran tener algo más de rentabilidad a costa de incrementos en la volatilidad por la mayor exposición a bolsa del segundo frente al primero. El mercado de renta fija, columna vertebral del fondo Renta 4 Pegasus FI, está excesivamente estrecho, con lo que la rentabilidad esperada por el fondo, evitando activos de mayor riesgo, es más limitada que en el pasado. Sin embargo, Renta 4 Nexus FI, es más flexible y suele estar invertido en bolsa de media en torno al 20% de su patrimonio, por lo que la rentabilidad esperada es mayor en estos momentos.

En el gráfico inferior se observa nítidamente la mayor rentabilidad de Renta 4 Nexus FI frente a Renta 4 Pegasus FI desde el nacimiento del primero.

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En la parte de fondos mixtos, Renta 4 Nexus FI (1,96%) y Alhambra FI (+2,21%) acaban con una rentabilidad similar, con baja volatilidad y un resultado brillante. Miguel Jiménez y Alejandro Varela, son sus respectivos gestores. Mantienen una posición conservadora en cuanto a la exposición a renta variable y están aprovechando muy bien el mercado de rangos en el que nos encontramos. En la gestión de los fondos flexibles, es fundamental estar acertado en el momento de incremento y reducción de exposición en renta variable, ya que saben de lo difícil que es obtener rentabilidades razonables con los retornos que dan los activos de renta fija actualmente.

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Los activos de renta variable han dejado ganadores y vencidos en el primer trimestre, lo que no tiene porque significar que el resto del año sea así. Renta 4 Bolsa FI (+4,94%) es el fondo que mayor rentabilidad obtiene, y eso que su gestor, Javier Galán, no está especialmente positivo con la bolsa española en el corto plazo (sí lo está con vistas a 2015). A pesar de tener menos exposición a bolsa española de la habitual, consigue batir al Ibex 35 cómodamente un año más.

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Renta 4 Valor Europa FI (+3,05%) y Renta 4 Cartera Selección Dividendo FI (+3,34%) obtienen muy buenas rentabilidades con una volatilidad mucho menor que los índices de renta variable y su competencia. Javier Galán, al contrario que con la bolsa española, sí que está muy positivo con el comportamiento de la bolsa europea este 2014. El universo de más de 1.000 compañías europeas, permite a Javier, mantener carteras con suficiente potencial de revalorización y suficiente margen de seguridad como para seguir apostando por este tipo de fondos.

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Renta 4 Latinoamérica (-5,82%), gestionado por Alejandro Varela, Renta 4 Japón FI (-8,86%) y Renta 4 USA FI (-1,9%) gestionados por Celso Otero, Renta 4 Emergentes Global FI (-4,93%), gestionado por Carmen García, son los únicos fondos que no obtienen rentabilidades positivas en lo que llevamos de año.

 

El caso de Japón es el más llamativo, ya que tiene rentabilidades negativas, pero según Celso, es normal que después de la subida del año pasado (recordemos que el Nikkei subió casi un +50% en yenes y +20% en euros), el mercado japonés consolide unos meses. En cualquier caso, Celso, es muy positivo con la rentabilidad esperada por Renta 4 Japón FI para lo que queda del año. La masa monetaria va a seguir incrementándose, siendo el banco central que más está expandiendo su balance actualmente y al menos, hasta finales de 2015. Ya hemos visto el comportamiento de la bolsa estadounidense por el QE realizado durante los últimos años. Pues bien, la tesis de inversión en Japón es la misma, EEUU está recortando los estímulos monetarios y Japón los está incrementando, por lo que Celso considera que la bolsa japonesa se enfrenta a una tendencia alcista secular con enormes beneficios financieros para los próximos 2 años.

 

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En cuanto a Renta 4 USA FI, Celso permanece positivo aunque reconoce que el potencial es más limitado ya que se encuentra en máximos históricos y las valoraciones no son tan atractivas como hace años. Las dudas en el mercado estadounidense se centran en los elevados márgenes de las compañías estadounidenses, que gran parte del mercado consideran insostenibles. Sin embargo, según Celso, parece que el consenso obvia la situación de balance de las compañías estadounidenses, las cuales gozan del menor nivel de deuda de su historia y los pagos de intereses de la misma también se encuentran en mínimos históricos. Pasarán años hasta que se normalicen estas dos variables y los márgenes puedan considerarse en máximos, afirma Celso.

Los mercados emergentes están viéndose afectados por la retirada de estímulos en EEUU y acumulan caídas en el año de dígito alto. Sin embargo, Alejandro Varela, gestor de Renta 4 Latinoamérica FI, prevé una importante recuperación como consecuencia del excesivo castigo acumulado.

Carmen García, gestora de Renta 4 Emergentes Global FI, apuesta por un año de menos a más por el ya mencionado recorte de estímulos monetarios en EEUU y las numerosas elecciones en países emergentes en lo que queda de año. Los flujos de capitales siguen penalizando a la inversión en países emergentes, como ya ocurrió con los países periféricos en 2012. Carmen, considera que es un año de transición, y la elevada volatilidad que espera hasta finales de año puede dejar grandes oportunidades de entrada en países donde el potencial a medio y largo plazo es mucho mayor que en países desarrollados.

Por los comentarios de los gestores, se aprecia un sentimiento positivo para la renta variable, especialmente la japonesa y la europea, y la sensación de que durante la primera parte del año es probable que estemos en un mercado de rangos, hasta que los resultados empresariales y el crecimiento macroeconómico confirmen la continuación de la tendencia positiva de los activos de riesgo.

La estrategia de comprar en caídas e ir reduciendo en subidas, se antoja la estrategia correcta para este periodo de transición entre un mercado de mejora de expectativas (como el de 2013) a un mercado de crecimiento.

Este periodo suele favorecer a los fondos más flexibles o mixtos, mientras que la segunda parte del año, si se confirman nuestras expectativas de crecimiento económico global y de los beneficios, deberían apoyar mayores retornos de la renta variable.

02 abril, 2014 | 08:45

En los últimos meses estamos asistiendo a fuertes subidas de compañías de pequeña capitalización y/o de mediana capitalización con balances débiles.

Los inversores muestran cada vez más interés por estas historias al calor de la fuerte revalorización de muchas de estas compañías

“Llevo un 300% de rentabilidad”, “Esto se va a las nubes”, “Con esta empresa te vas a forrar”, no es la primera vez que vivimos este comportamiento bursátil, ni será la última.

Aunque me parece genial la especulación, el trading y la cultura del pelotazo, no olvidemos nunca que las empresas a medio plazo cotizarán en línea con los beneficios que generen. Todo revierte y hay momentos, como el actual, que todo el que compra, gana. Muchos de los inversores que están comprando compañías que llevan un 500% o un 1000% de rentabilidad en los últimos meses, no se han mirado lo que valen en bolsa con respecto a lo que generan de beneficio.

Este comportamiento obedece más al que tendríamos en Las Vegas o El Casino, pero es cierto que muchas veces se gana mucho dinero, muy rápido. Más o menos a la misma velocidad que se pierde cuando las cotizaciones revierten a sus valoraciones razonables. Como decía, ya lo hemos vivido.

No todo lo que ha subido mucho es un “bluff”, pero solo querría advertir que los accionistas actuales o los potenciales, miren los números de las compañías de las que son o quieren ser accionistas. No hay nada que suba eternamente sin que esté sustentado por una mejora igual de fuerte de sus resultados empresariales.

No voy a poner nombres de compañías en este artículo porque más o menos todos tenemos en mente lo que está ocurriendo con la cotización de muchas empresas en los últimos meses. Hay muchas compañías que han subido mucho porque sus fundamentales han mejorado mucho. Lo importante es que sepamos donde invertimos, que esperamos del beneficio de la compañía y que riesgo asumimos si no se cumplen las expectativas de mejora de los ingresos y beneficios.

 

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

26 marzo, 2014 | 08:45

Uno de los debates más interesantes que los economistas están manteniendo en la actualidad es el que se refiere al papel de los Bancos Centrales en la actual crisis económica. Los diferentes modos de actuación con que la Reserva Federal americana y el Banco Central Europeo se han enfrentado a los problemas de sus sistemas bancarios y a los efectos colaterales sobre la economía han supuesto un destino económico muy distinto para ambas regiones. Así pues, hay dos claras corrientes de opinión al respecto:

1. - Los partidarios de la actuación de la FED, abogan por un uso amplio y heterodoxo de herramientas monetarias con objeto de no sólo controlar los niveles de precios sino también de incidir en el crecimiento y otras variables económicas, como por ejemplo el desempleo. Gracias a este enfoque, la economía americana ha podido superar con creces sus niveles de PIB anteriores a 2008, creando más de ocho millones de puestos de trabajo y haciendo descender la tasa de desempleo desde sus máximos del 10% hasta el 6,7% actual.

2. - Los que respaldan la actuación del BCE, lo hacen argumentando que su intervención se enmarca en el ámbito de una unión monetaria, donde el mandato fundacional para el banco emisor centra su función en la vigilancia de la estabilidad de precios dentro del área común, sin tener en cuenta el resto de variables que afectan a las economías de los países que la integran.

En mi opinión, ambos grupos de opinión tienen razones suficientes para justificar sus posturas, y muchas de ellas razonables. No se puede negar que la FED ha conseguido un éxito incontestable con el manejo de su política monetaria cuantitativa, el ya famoso QE, al estabilizar su economía y ponerla de nuevo en la senda del crecimiento. Pero sus detractores critican que se trata de un sistema injusto de actuación que provoca grandes desequilibrios a largo plazo y oculta las debilidades estructurales de la economía.

En cierto modo, el QE persigue aliviar la carga a los agentes más endeudados (quizá aquellos que tuvieron una actuación irresponsable y fueron causantes de la crisis en sus orígenes), a costa de penalizar a los agentes menos endeudados. En este trayecto, implícitamente se fomenta un retorno a las prácticas arriesgadas que trajeron consigo los problemas de hoy. Es muy probable, que entre los desequilibrios futuros se encuentren nuevas burbujas de activos a consecuencia de las políticas de dinero fácil y movimientos extremos de capitales apoyados en estas “dosis artificiales” de moneda.

Por ejemplo, ya se han atribuido a estas políticas poco ortodoxas los últimos episodios de turbulencias en las zonas emergentes, algo que está causando una seria preocupación a muchos analistas.

Del mismo modo que los analgésicos calman el dolor y la fiebre pero no curan la enfermedad subyacente, los estímulos monetarios tienen efectos positivos sobre la economía financiera pero ocultan los desequilibrios estructurales de la economía real y retrasan sus inevitables reformas.

Las políticas convencionales emprendidas por el BCE, sin embargo, adolecen de una dolorosísima falta de pragmatismo. El control de precios no debería ser un fin en sí mismo, si éste no puede ser entendido en el contexto de una dinámica económica saludable. Europa lleva cinco años condenada a un pírrico crecimiento y una altísima tasa de paro que ronda el 12%, como consecuencia de una fatal combinación de inacción monetaria y políticas fiscales totalmente equivocadas.

El siguiente gráfico muestra una comparativa de la evolución del tamaño en base 100 de los balances de cada uno de los bancos centrales fruto de sus distintas políticas. (Fuente Gráfico: Amundi)

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Es muy probable incluso, que el efecto de estas políticas restrictivas esté estrechamente relacionado con los incipientes síntomas de deflación que estamos apreciando en Europa. Esto podría llegar a provocar un giro hacia un QE a la europea por parte del BCE llegado el caso en un intento de evitar mayores caídas en los precios.

La deflación no sería un asunto menor, pues las caídas en los precios son radicalmente contrarias al crecimiento económico. No sólo conllevan cada vez menores ingresos para los productores, sino que también amplifican el peso de las deudas y generan expectativas negativas que invitan a contraer el gasto de los consumidores.  

A mi juicio, el pernicioso efecto de las políticas llevadas a cabo en Europa en contraste con el resultado obtenido en Estados Unidos, justifica por sí solo una revisión profunda y crítica de dicha actuación. Una férrea disciplina fiscal centrada en la reducción del gasto de los gobiernos combinada con unas políticas monetarias mucho más expansivas hubiera resultado una receta mucho más efectiva, todo ello sin perjuicio de la ejecución de las reformas llevadas a cabo.

Veremos finalmente si las “recetas a la europea” terminan por dar fruto sin la necesidad de vernos abocados a un QE y sobre todo, comprobaremos quizá dentro de varios años si las actuales políticas de la FED han causado más problemas que los que ha solucionado. Para entonces, esperemos haber salido ya de esta crisis...  

 

Alejandro Varela, Gestor del fondo Renta 4 Alhambra FI

@AVarela_Madrid 

19 marzo, 2014 | 09:17

Llevo varios artículos advirtiendo de lo poco que están acompañando los resultados empresariales al comportamiento de las bolsas en este 2014. De hecho a cierre del lunes, el Euro Stoxx 50 cae un -3%, el Dax alemán un –4%, y el Ibex está plano.

Desde el año pasado, muchas optimistas expectativas están siendo cotizadas por las compañías. 2013 fue un año de menos a más en cuanto al retorno obtenido por los índices de renta variable, y de más a menos en cuanto a las expectativas de logro de beneficio.

Durante estos tres primeros meses de 2014 las estimaciones de beneficio se han revisado a la baja, y el mercado, que esperaba que los beneficios creciesen un +14% a finales de 2013, hoy ya solo se espera un +9%.

La diferencia más importante de 2014 frente a 2013 es que el año pasado comenzábamos con valoraciones bajas en términos históricos y este año estamos en la media. La bolsa no está cara, pero tampoco está barata.

Por este motivo llevo recomendando estar invertido en renta variable lo justo y necesario, como para que, teniendo paciencia, los beneficios de las empresas recuperen parte del camino perdido en estos 4 años de crisis, y obtener algo más de rentabilidad que lo que aportan los activos sin riesgo. Pero también creo que hay que dejar suficiente liquidez en nuestras carteras como para poder incrementar sustancialmente si los índices sufren una corrección que vuelva a dejar las valoraciones atractivas y con más recorrido a la potencial mejora de los resultados empresariales en el medio plazo.

En otras palabras, el año pasado, a 2.635 de Euro Stoxx 50 y 8.167 de Ibex 35, teníamos margen para el error, ya que el PER era de 11x y 12x respectivamente. De hecho, los beneficios han defraudado “big time”, como dicen los anglosajones, pero las bolsas subieron con fuerza por la expectativa de mejora en 2014.

Ya estamos en 2014, y de momento no estamos disfrutando del apoyo de los resultados empresariales para fortalecer la tesis de inversión en renta variable. A 13x PER el Euro Stoxx 50 y 15x PER el Ibex, cotizan con un potencial de +13% y –14% a sus respectivas valoraciones históricas, eso sí, si se cumple el crecimiento de los beneficios de +9% que espera el consenso de analistas.

¿Tendrán los inversores suficiente paciencia para no vender si los resultados empresariales vuelven a defraudar? Soy de los que opinan que la mejora de los beneficios llegará. No hay motivo para pensar que las compañías europeas no serán capaces de hacer crecer su beneficio sustancialmente por encima de los niveles de 2010 (que son aproximadamente los niveles de beneficio que se esperan para 2014), pero no pondría la mano en el fuego en prever que los inversores tendrán paciencia suficiente para no crear episodios de mayor volatilidad, si seguimos revisando a la baja los resultados de las compañías que componen los principales índices de bolsa europeos.

 

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

12 marzo, 2014 | 08:30

A la hora de hacer una planificación financiera, siempre debemos de tener en cuenta distintos aspectos, la rentabilidad de los activos, y el riesgo de la inversión, pero a veces no prestamos la debida atención al tema impositivo, ya que solemos considerar que si hemos de pagar impuestos, eso se traduce en que nuestra inversión ha salido en el sentido esperado, y como dichos impuestos los pagamos anualmente no solemos ser conscientes del efecto del pago de impuestos a largo plazo.

Para realizar un análisis de los efectos impositivos de una inversión en distintos individuos a lo largo de su vida inversora planteamos el siguiente supuesto:

Tenemos 8 individuos de los cuales 4 de ellos invierten directamente en acciones y van realizando compras y ventas a medida que ven las distintas oportunidades que les ofrece el mercado, los otros 4 conducen sus inversiones a través de fondos de inversión, que como saben tienen la ventaja de no tener que tributar mientras que no se produzca un reembolso de los mismos, careciendo de tributación los traspasos que se produzcan entre los mismos.

Suponemos también que todos los inversores consiguen la misma rentabilidad, el 9.5% anual, que es la rentabilidad media del S&P 500 a largo plazo con sus dividendos. Suponemos la misma rentabilidad ya que aunque en los fondos de inversión se paga una comisión de gestión, los costes asociados son menores en conceptos de compra-venta, mantenimiento y custodia de valores que los que sufre un particular en su cuenta, sin entrar en temas de posibilidad de diversificación, acceso a compañías, mayor información, mayor seguimiento de los mercados y una gestión profesional.

Otro tema en consideración son las aportaciones, en nuestro supuesto, todos los individuos aportan anualmente 6000 euros actuales incrementando las aportaciones anualmente al ritmo de la inflación, tomaremos un 2,5% como inflación a largo plazo a efecto de cálculos.

Un dato más a considerar es la vida de la inversión, como estamos buscando la diferencia de invertir en fondos o en acciones usaremos un supuesto de vida inversora de 50 años, así veremos los efectos a largo plazo.

El ultimo aspecto a tener en cuenta son los tipos impositivos, los cuales diferenciaremos entre el 25%, 30%, 35% y 40%. En los inversores en fondos tomaremos el tipo máximo del 27% que corresponden a las inversiones a más de 1 año.

En la siguiente tabla tenemos un resumen de lo comentado:

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Empiezan a pasar los ejercicios y los inversores que invierten directamente en acciones, van realizando distintas operaciones en función de las distintas oportunidades que van viendo en los mercados, tributan anualmente en función de su tipo impositivo. Los inversores que están en fondos de inversión, no tienen que tributar ya que no están rescatando su dinero de los fondos por lo que capitalizan el total de beneficios que obtienen. En el siguiente cuadro vemos los resultados una vez que los participes de los fondos rescatan su inversión y pagan los impuestos pertinentes.

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Al final de la vida del inversor los participes de fondos una vez pagados los impuestos reembolsaran más de 6 millones de euros mientras que los que invierten en acciones obteniendo los mismos resultados, en el mejor de los casos no llegara a los 4 millones lo que supone una diferencia de más de un 60%, con respecto al inversor en fondos,  adicionalmente hay que tener en cuenta que a medida que aumenta el tipo marginal de cada individuo, la diferencia se acentúa y llega a ser en los casos expuestos de más de un 150%, que en euros serian casi 4 millones de diferencia.

 

 

Celso Otero, Gestor de Fondos de Renta 4 Gestora

@celsootero

 

05 marzo, 2014 | 08:30

En artículos anteriores he venido comentando que es imprescindible para que la bolsa siga su rally de 2013 que los beneficios acompañen ya que toda la subida de la bolsa del año pasado está basada en la expectativa de mejora del crecimiento de los resultados empresariales.

2013 acabó con un PER de la renta variable europea de casi 16x, que es el rango alto de valoración histórica de las bolsas (excluyendo burbujas valorativas). A los precios actuales la renta variable cotiza a 14x PER, según las expectativas de beneficios de este año, que es un punto intermedio que no arroja excesivo potencial, o dicho de otra manera, el margen de seguridad es más reducido que si compramos bolsa europea por debajo de 12x beneficios.

Insisto que los puntos más claros de compra se encuentran en torno a un 10% por debajo de las cotizaciones actuales, para tener mayor margen de seguridad y más recorrido a lo que creemos es un buen punto de valoración de las bolsas europeas.

Estos niveles serían aproximadamente: 2.800 de Euro Stoxx 50 y 9.000 puntos de Ibex. Como es imposible acertar justo con el momento de compra, y lo que es evidente es que no es posible obtener rentabilidades razonables del ahorro o la inversión sin contar con algo de renta variable, recomendaría ir comprando, poco a poco bolsa en momentos de correcciones y de incremento de la volatilidad.

2013 probablemente sea el peor en cuanto a los beneficios obtenidos por los bancos, sector que tiene excesiva ponderación en los índices de renta variable europeos, por lo que el suelo es más sencillo de adivinar, en ausencia de shocks inesperados (emergentes, riesgos geopolíticos, defaults, deflación, etc).

Sin embargo el último mes estamos asistiendo a revisiones a la baja del crecimiento esperado para 2014 que me preocupa. Si a comienzos de año el mercado esperaba que los beneficios esperados creciesen de media en torno al 13%, dos meses después, los analistas han revisado este crecimiento en más de 3 puntos porcentuales, dejándolo en +10%, que intrínsicamente significa que las bolsas están un 3% más caras que el 1 de enero de 2014 a precios constantes. Como dije al principio, en mi opinión, sin crecimiento de los beneficios no va a haber rentabilidad en 2014.

Grabémonos en negrita el 9.000 de Ibex y el 2.800 de Euro Stoxx, ya que son los niveles en los que tenemos más seguridad a nivel de valoración y más potencial de revalorización. A estos niveles, cotizarían a 13,5x y 11,8x beneficios respectivamente. Este año no va a ser tan tranquilo como 2013 porque el punto de partida es bastante más alto que a finales de 2012.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

26 febrero, 2014 | 08:30

Renta 4 Cartera Selección Dividendo FI está destacando por fin en los ranking de renta variable europea. Los últimos años no ha destacado, debido fundamentalmente a la mayor exposición a España y el carácter más defensivo de las compañías en las que invierte el fondo.

Sin embargo el comienzo de 2014 ha sido mucho más volátil de lo que se esperaba. Los índices de renta variable europea, estadounidense, japonesa y emergente han comenzado con caídas de entre el -3% y el -7%, indicando que no va a ser un año fácil. 2013 nos brindó un año con rentabilidades de doble dígito alto y sobre todo, muy poca volatilidad. Pero, 2014 no parece que vaya a tener el mismo comportamiento. Quizás el resultado final sean retornos de doble dígito, pero la manera de llegar al resultado positivo que esperamos, no va a ser un camino ausente de riesgos y volatilidad.

En este tipo de escenario, sí que hay fondos de inversión que invierten en renta variable que tienen comportamientos más consistentes y estables. Es lo que esperamos de Renta 4 Cartera Selección Dividendo FI, que es un fondo que nació con una estricta vocación de inversión en empresas que tengan una política generosa de retribución al accionista y que tengan valoraciones razonables a nivel fundamental. La configuración de la cartera se basa en la búsqueda de compañías con una alta recurrencia en la generación de beneficios y que éstos sean repartidos entre sus accionistas en línea con la generación de caja. De este modo, los partícipes del fondo observan que las compañías en las que el fondo está invertido nos devuelven año tras año una parte importante de la inversión que hemos realizado.

El fondo suele tener menor volatilidad que los principales índices, y este comienzo de año, como en años como el 2010 o el 2011, el fondo destaca en la categoría de fondos de renta variable europea. A día de hoy se sitúa en el primer cuartil del ranking de 2014.

Hay sectores que suelen pagar mucho dividendo como por ejemplo: telecomunicaciones, energía y eléctrico. Además, estos tres sectores coinciden en tener en los últimos años dificultades para hacer crecer su beneficio y por tanto, su dividendo. De hecho, son sectores que lo han hecho sustancialmente peor que el resto de sectores en los últimos 5 años.

Por este motivo, Renta 4 Cartera Selección Dividendo FI, evita la excesiva concentración sectorial, con el objetivo de respetar una máxima de toda Institución de Inversión Colectiva que es la diversificación.

Si configurásemos una selección de compañías europeas de alta capitalización ordenándolas por la rentabilidad por dividendo que tienen, nos quedaría una foto muy parecida a:

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Solo 4 sectores, electricidad, telecomunicaciones, banca y petróleo. Desde mi punto de vista sería una cartera muy pobre, que no capturaría la riqueza sectorial que permiten las empresas europeas. Por ejemplo, no tendríamos exposición al sector de consumo estable cuando Europa tiene compañías de mucha relevancia a nivel mundial (Nestle, Danone, LVMH, L’Oreal o Unilever).

Tampoco tendríamos exposición al sector farmacéutico, uno de los sectores más atractivos a nivel de márgenes, generación de caja, estabilidad de ventas y crecimiento predecible (Sanofi, Roche, Novartis, Bayer...)

El sector de automoción europeo cuenta con, posiblemente, las compañías de más calidad a nivel mundial, pero tampoco éstas se caracterizan por retribuir mucho a sus accionistas a través del dividendo, pero es evidente que no se puede dejar de lado a compañías como Volkswagen, Daimler, BMW, Renault o Fiat)

Por último, el sector industrial europeo con compañías como Siemens, Airbus, Philips, Air Liquide o Schneider Electric, tampoco tendría presencia en una cartera de acciones basadas en la rentabilidad por dividendo.

En conclusión, Renta 4 Cartera Selección Dividendo FI se gestiona con una filosofía clara: permanecer invertidos en compañías de alta capitalización, con alta recurrencia de los beneficios, elevado cash flow, sin deuda o con poca deuda pero controlada y pay-out razonable. Todas estas características procuramos equilibrarlas con la diversificación sectorial. El resultado es que se reduce la rentabilidad por dividendo media de la cartera, pero se incrementa el número de sectores y compañías de la cartera y en consecuencia, la diversificación. La diversificación nos permite reducir el riesgo y la volatilidad del fondo.

Entre las 10 compañías que mayor ponderación tienen en el fondo, se encuentran:

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La diferencia entre ambas tablas es clara. La primera tiene mayor rentabilidad por dividendo pero solo 4 sectores, mientras que la segunda tiene menor rentabilidad por dividendo pero está compuesta por 8 sectores.

 

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

14 febrero, 2014 | 17:40

Corren tiempos difíciles para el ahorrador. En los últimos años hemos conocido innumerables casos de pequeños inversores atrapados en productos cuyo nivel de riesgo no había sido comprendido y cuyo resultado, en muchas ocasiones, no sólo no ha sido el deseado sino que ha supuesto una cuantiosa pérdida.

Si bien las controvertidas ayudas a la banca por parte del FROB, y en última instancia las inyecciones con fondos europeos, han amortiguado en cierto modo las pérdidas de bonistas y preferentistas haciendo intocables a los depositantes, la postura de Alemania en relación a estos rescates va a poner punto y final a estos procedimientos de salvamento, al introducirse nuevos mecanismos que obligarán de forma automática a asumir pérdidas. Esto será así debido a la implementación del Mecanismo Único de Resolución para bancos en dificultades anunciado por la Comisión Europea, cuya principal característica es que asigna las pérdidas de los bancos a sus accionistas y acreedores en lugar de los contribuyentes,  supeditando cualquier tipo de ayuda pública a un adecuado reparto de la carga con los inversores privados.

Esta cuestión no se me antoja un asunto de poca importancia, a pesar de la escasa publicidad que está recibiendo en los medios de comunicación. Fíjense si será importante hasta el punto de que muchos bancos están reconstruyendo su pasivo mediante nuevas emisiones de instrumentos híbridos y subordinadas con objeto de parapetar con un colchón de protección suficiente a sus acreedores “senior”.  

¿Significa esto que el inversor quede desprotegido? No lo creo. Se están produciendo muchos avances en materia de transparencia y de información hacia el inversor, que hará más improbable que aquellos inversores menos cualificados puedan invertir en productos que no comprendan o que no sean adecuados a su perfil de riesgo. Sin embargo, como nada en esta vida es perfecto, los inevitables resquicios normativos o la falta de prudencia, ya sea voluntaria o involuntaria, del inversor, convertirá (esta vez sí) el apasionante ejercicio de invertir en un “deporte de riesgo”. Como no podría ser de otra manera, diría yo. Se trata de responsabilizar a los ciudadanos de sus propias inversiones, para lo bueno y para lo malo, y no sólo para cuando se gana dinero.

Como el hombre es aquel que a menudo tropieza varias veces en la misma piedra, y los bajos tipos de interés empiezan a causar inquietud entre los ahorradores ya comenzamos a observar por parte de muchos inversores un renovado apetito por activos con rentabilidades jugosas, generalmente ligados a papel de poca calidad y escaso “seniority”. Volvemos, por tanto, a incurrir en los errores del pasado.

¿Y cuál es la solución? La solución para el pequeño y mediano inversor pasa por delegar sus decisiones de inversión en profesionales. Del mismo modo que para sacarnos una muela buscamos un buen dentista o cuando tenemos un problema legal preguntamos a nuestras amistades por el mejor abogado, lo que procede a la hora de invertir es acercarnos a un asesor de inversión con experiencia. No es necesario asumir un elevado coste por ello, no. Estoy seguro de que cualquiera puede dar sin dificultad y evitando un coste adicional con alguien que nos ayude a diseñar una buena cartera de fondos de inversión.

Los fondos de inversión cuentan con enormes ventajas que los convierten en los reyes de la inversión para el minorista. Tanto es así que, en muchos frentes, su resultado financiero-fiscal se asemeja notablemente al que puede obtener un inversor de grandes patrimonios utilizando una sociedad de inversión tipo “Sicav”. Para empezar, con fondos podemos trocear sin límites y desde tan solo diez euros nuestra inversión, con objeto de diversificar de un modo añadido nuestra exposición por tipos de activo, por zonas geográficas, por emisor o incluso por gestor. Además, el fondo de inversión es el producto por excelencia cuando hablamos de diversificar el riesgo, debido a todos los requisitos normativos a los que se somete y a los límites que le impone la normativa reguladora.

Hay fondos buenos, malos y regulares, como en todo. Pero lo que es prácticamente seguro es que todos están “pilotados” por gestores profesionales, gente con experiencia y formación que sólo se dedican a esto y que a buen seguro harán mucho más sensata y menos arriesgada nuestra inversión, siempre que ésta se adapte a nuestro perfil de riesgo como inversor.

Por último, y trasladándonos ya al final del viaje, les diré que los fondos de inversión son junto con el efectivo uno de los activos más cómodos, a efectos de sucesiones. Se pueden valorar con exactitud y esto evita multitud de problemas en un momento desagradable y complejo, se pueden repartir en las fracciones necesarias y no llevan consigo impuestos municipales como en el caso de bienes inmuebles, siendo de inmediata disponibilidad.

En resumidas cuentas, el escenario actual de “tipos cero” ha puesto a muchos ahorradores en la encrucijada sin saber bien a qué inversión atenerse. Aprovechen para convertir el problema en una oportunidad mucho más rentable: asesórense bien y compren fondos de inversión.

 

Alejandro Varela, Gestor del fondo Renta 4 Latinoamérica

@AVarela_Madrid 

12 febrero, 2014 | 08:30

En lo poco que llevamos de anuncios de resultados del último trimestre de 2013, éstos, están arrojando ciertas dudas. Profit warning de Deutsche Bank, Alstom, Royal Dutch Shell, Pernod Ricard, SAP, Ahold, Carrefour, Peugeot... en fin, muchas compañías y de diferentes sectores.

Da la sensación que los directivos de las compañías han decidido limpiar la cuenta de resultados, en un 2013 que ya ha pasado y que en ningún caso iba a generar crecimiento por el efecto arrastre de los otros tres trimestres del año.

Si los beneficios no han crecido en 2013, y las bolsas europeas han subido en torno al 17%, quiere decir que las bolsas están en torno a ese mismo 17% más caras. De hecho el PER actual del Euro Stoxx 50, Stoxx 600 e Ibex 35 son los siguientes:

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Ratios que indicarían una sobre-valoración significativa de las bolsas, ya que la mediana histórica nos dice que las bolsas deberían cotizar en torno a 13x beneficios.

Sin embargo, existen en 2013 demasiados extraordinarios que desvirtúan las valoraciones, especialmente en el sector bancario, el cual tiene excesiva representación en los índices.

2014 es el año en el que los mercados apuestan por el crecimiento. Este crecimiento es más homogéneo y el impulsor del optimismo actual es que Europa deja de drenar crecimiento a la economía global, que EEUU volverá a su crecimiento potencial y a nivel sectorial, que el sector bancario normalizará sus resultados.

El PER de la renta variable fluctúa entre 9x y 16x beneficios (excluyendo la burbuja tecnológica en la que la bolsa cotizó a casi 30x beneficios y en 2008 donde se llegó a cotizar a 7x beneficios). El escenario macroeconómico actual, con menores riesgos y abundante liquidez, se traduce, desde mi punto de vista,  en que es más probable que el mercado cotice a 16x PER que a 9x PER. Las bolsas cotizan a ratios muy bajos en periodos de alta incertidumbre y recesivos, mientras que cotizan a ratios más generosos en periodos de más visibilidad y expansivos.

A modo ilustrativo, en la siguiente tabla muestro a que niveles cotizarían 3 índices de renta variable a valoraciones de recesión y a valoraciones de expansión:

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Llama la atención que teóricamente hay mucha más recorrido a la baja que al alza, y sin embargo, el mercado da más probabilidad al escenario contrario, es decir, que las bolsas suban y se encarezcan las valoraciones.

También cabe destacar que el Ibex 35 está muy cerca de las valoraciones del rango alto si nos fiamos del Beneficio Por Acción (BPA) esperado por el consenso de analistas para 2014, mientras que el Euro Stoxx 50 es el índice que más potencial tiene.  El techo de cotización de estos tres índices en 2014, si no hubiese revisiones al alza o a la baja del beneficio de las compañías que componen sus índices serían: 3.850 para el Euro Stoxx 50 (+22%), 380 para el Stoxx 600 (+14%) y 10.700 para el Ibex 35 (+3%).

Aunque el Ibex 35 aparentemente es el índice que más caro y menos potencial tiene al objetivo que estamos planteando, también es verdad que es el índice que más probabilidad tiene de sufrir variaciones significativas en las expectativas de beneficio de las compañías que lo componen, ya que la composición del Ibex está explicado en un 40% por el sector bancario en un 13% por las energéticas y en un 13% por las telecomunicaciones. Los dos primeros están teniendo mucha volatilidad en sus resultados anuales debido fundamentalmente a cambios regulatorios, por lo que son susceptibles de cambios relevantes en los beneficios esperados que pueden cambiar la valoración del selectivo español significativamente.

En conclusión, las bolsas han puesto en valor gran parte de las mejoras de los beneficios esperados en el rally del 2013, para que siga “la fiesta” es indispensable que las compañías demuestren que son capaces de hacer crecer los beneficios obtenidos los últimos años. Desde mi punto de vista, lo  conseguirán por dos variables económicas: crecimiento de las ventas y mejora de los márgenes. Mi pregunta es el ¿CUÁNDO se conseguirán los beneficios que se esperan?, y no el ¿CUÁNTO beneficio lograrán las empresas europeas.?

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

 

Sobre los autores

Celso Otero (gestor de los fondos Renta 4 USA, Renta 4 Asia y Renta 4 Japón) escribirá sobre Asia, Japón y EEUU

Ignacio Victoriano (gestor de los fondos de renta fija de Renta 4) compartirá su visión sobre los tipos de interés, prima de riesgo, etc…

Alejandro Varela (gestor de Renta 4 Latinoamérica y Alhambra) dará su punto de vista sobre Latinoamérica y la situación de los mercados.

Javier Galán (gestor de los fondos de renta variable de España y Europa), opinará sobre empresas y sectores de la economía europea y española.

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