08 noviembre, 2017 | 11:35

La “crisis” por fin ya no es tema de conversación. Por mucho que algunos han querido estirarla hasta casi una década después de que estallara la gran burbuja, ya nadie se atreve a citar como excusa de su infortunio la gran crisis económica que nos aqueja, porque sencillamente, con datos actualizados en la mano, resultaría ridículo. Los periódicos tampoco publican ya, con la ligereza a la que nos tenían acostumbrados, titulares catastróficos ni previsiones desalentadoras. Podemos decir que la crisis ha quedado definitivamente atrás.

La economía crece de forma vigorosa e incontestable y por fin se recuperan al unísono todas las variables económicas más críticas, lo que se interpreta como el síntoma más favorable de la evolución de la economía. Podríamos citar muchas de ellas: precios inmobiliarios, ventas de vehículos, créditos concedidos, facturación empresarial, recaudación tributaria, y un largo etcétera de partidas económicas que han retornado a una dinámica ascendente.

El Fondo Monetario Internacional, encargado en una de sus múltiples funciones de monitorizar y predecir la actividad económica global y sus potenciales desequilibrios, ya puso recientemente este escenario de manifiesto de forma gráfica, tanto a nivel global como en su desglose por áreas de desarrollo:

Imagen 1 varela

Asistimos, por tanto, al regreso de la economía a su círculo virtuoso. En el círculo virtuoso unas variables impulsan a otras de forma natural como fichas de dominó dando un soporte acompasado y creciente al ritmo económico, lo que conduce a una mayor prosperidad. Tanto es así que uno de los indicadores más retrasados de la salud económica, el desempleo, desciende ya a tasas elevadas y mejora sin ningún género de dudas.

Después de varios años de controversia, nadie discute tampoco el papel crucial que han jugado los Bancos Centrales en este proceso de recuperación. Acuérdense sino, de las medidas de austeridad y de tantos otros debates sobre la conveniencia de las medidas de financiación a Gobiernos. Su apoyo en los momentos más críticos mediante la clásica batería de medidas convencionales (bajada de tipos de interés, financiación bancaria de último recurso), pero sobre todo con las medidas extraordinarias de liquidez jamás antes utilizadas (“quantitative easing”) , han hecho posible la remontada creando las condiciones necesarias para ello.

Imagen 2 varela

Suele decirse que las bolsas son el termómetro de la economía. Fiel reflejo de la mejoría económica, los mercados financieros en todo el mundo están volviendo a vivir momentos de una “renovada exuberancia” (operaciones corporativas a precios elevados, volatilidad en mínimos nunca antes presenciados, rentabilidades de los bonos basura tan bajas que casi causan perplejidad).

En Estados Unidos, las bolsas superan máximos históricos día sí, día también, al calor de la digitalización y la revolución tecnológica del siglo XXI (echen un vistazo a la capitalización de las FANG, Facebook-Amazon- Netflix - Google, que junto con Apple y Twitter,…entre todas ellas vienen a sumar 1,75 billones de dólares en capitalización, el triple del valor de nuestro Ibex 35).

Conviene en este punto recordar, para que actúen en consecuencia, que el mercado descuenta el futuro y se adelanta de una forma casi esotérica al comportamiento de las economías y las empresas. Las cotizaciones de hoy no incorporan sólo las ganancias de hoy, sino también las de los próximos años, por lo que conviene no dejarse llevar por la euforia ante el ímpetu de los mercados de acciones.

En el ánimo de éste artículo está el recordar que la prudencia y la sensatez debe siempre imperar en la gestión de nuestras inversiones. Los estímulos están llegando a su fin y la economía cabalga a toda velocidad, mientras los riesgos tienden a despreciarse. Y no, ésta vez no será distinto, y el cambio de sentido tampoco lo veremos venir. Nos empezaremos a dar cuenta cuando ya estemos inmersos en él. Sigamos invirtiendo, pues la economía ha regresado a su círculo virtuoso, pero sean sensatos, selectivos, diversifiquen y nunca bajen la guardia.

 

Alejandro Varela | Gestor de fondos de Renta 4 Gestora SGIIC

 

25 octubre, 2017 | 10:31

Se ha anunciado a bombo y platillo la rebaja fiscal en Estados Unidos, ya que es una de las medidas estrella de la campaña de Trump. Dejando de lado la idoneidad o no de la misma, veamos cuál es el impacto real en las compañías americanas.

Para cuantificar el impacto de esta medida, tomemos como ejemplo una compañía que venda solo en Estados Unidos y que esté pagando un 35% de impuestos y que ahora, pasa a pagar un 20%.

 

Celso otero

 

Dejando de lado los posibles efectos positivos en ventas por la reducción de impuesto, vemos un ejemplo de una compañía que vendía 100 dólares, de los cuales obtenía 15.38 dólares de beneficio antes de impuestos, tras pagar el 35% de impuestos quedan 10 dólares disponibles como beneficio neto para el accionista. La repetición del cálculo con un tipo impositivo del 20% provoca que el beneficio después de impuestos se sitúe en 12.31, frente a los 10 anteriores a la reforma. Por tanto, el crecimiento del beneficio por una rebaja del 35% al 20% se sitúa en el 23.08%.

Esa diferencia de beneficio del 23.08% es el porcentaje que la acciones tendrían que apreciarse para contemplar el efecto de dicho proyecto, si una compañía generase todo su negocio en Estados Unidos y tuviera un tipo impositivo del 35%.  Es decir, que  por cada 1% que bajen los impuestos los beneficios deberían subir un 1.54% y en el mismo porcentaje las cotizaciones.

Todo esto sería en un escenario que se aprobase la medida por sorpresa, como parte del mercado ha descontado una rebaja impositiva, parte de ese buen comportamiento está ya en precio.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que las compañías americanas no solo venden en Estados Unidos, por tanto las reducciones de impuestos en Estados Unidos solo afectan a una parte de los beneficios. Por este lado también hay que reducir el efecto de dicha rebaja.

Por tanto, de llevarse a cabo la medida, el impacto final de mercado será limitado ya que una parte del mismo ha sido ya descontado por el mercado.

 

Celso Otero | Gestor de Fondos en Renta 4 Gestora SGIIC

 

 

11 octubre, 2017 | 12:06

¿Qué activos y sectores pueden tener un mejor comportamiento en los próximos años? La demografía puede ayudarnos a responder, al menos parcialmente, a esta pregunta. Creemos que la demografía importa, y mucho, a la hora de gestionar renta variable. Los cambios pueden ser lentos y los posibles impactos pueden llevar a largos debates. Pero tenemos claro que en el mundo desarrollado, las poblaciones se están envejeciendo, las tasas de natalidad reduciendo, la longevidad se está aumentando y los “baby boomers” se están jubilando. En 2050 se espera que más de 90 países tengan una fuerza laboral que se contrae 3 veces más que el nivel de hoy.

En este escenario, los cambios demográficos suponen un viento de cara para el crecimiento económico, que podrían seguir en niveles  estructuralmente bajos hasta al menos 2025. El efecto de los “baby boomers” saliendo del mercado de trabajo, afecta a capital y productividad. Al mismo tiempo, el incremento de la demanda por activos de bajo riesgo y generadores de renta, mantendrá las rentabilidades sobre distintas clases de activos en niveles bajos. La prima de riesgo en renta variable podría incrementarse, con la población más envejecida vendiendo activos de riesgo para financiar su jubilación o retiro. En este escenario, es probable ver bajo crecimiento y baja inflación y es probable que los bancos centrales extiendan el periodo de bajos tipos de interés…. Que todavía pueden servir de estímulo, pero probablemente con un menor efecto.

¿Y cuál es el impacto en Renta Variable? En este contexto, valores de crecimiento de alta calidad (“high quality growth”) y valores con elevado dividendo, de calidad (“high quality income”), deberían tener un mejor comportamiento relativo. Desde el punto de vista sectorial, creemos que sectores interesantes deberían ser: uno; aquellos que atienden la población más envejecida, como salud y entretenimiento; dos, sectores que llevan a mejoras de productividad como tecnologías de la información, o son capaces de capitalizar la oportunidades en mercados emergentes, como bienes de consumo o tres, sectores defensivos que tienen buen comportamiento en un entorno de bajo crecimiento como consumo básico o servicios básicos.

En los fondos de renta variable europea de Renta 4 Gestora (Renta 4 Valor Europa FI y Renta 4 Small Caps Euro FI), incorporamos compañías que se pueden beneficiar de los aspectos mencionados en el medio/largo plazo. En sector salud, tenemos compañías como la alemana Fresenius (hospitales privados, sistemas de diálisis y tratamiento intravenoso), la francesa Orpea (residencias de tercera edad en Europa, donde la población mayor de 85 años crecerá al 3% anualmente hasta 2035), la suiza Roche (farmacéutica líder en oncología) o la sueca Capio (hospitales privados y clínicas especializadas). También contamos con empresas de tecnología y equipamiento médico como Sartorius Stedim Biotech (equipos y tecnologías de laboratorio), Smith & Nephew (ortopedia, endoscopia, control avanzado de heridas) o Straumman (implantes dentales). Otras compañías que se benefician del envejecimiento de la población son Essilor (líder mundial en lentes oftalmológicas), Grandvision (distribución de gafas) o Amplifon (distribución de aparatos auditivos).

Dentro del sector tecnológico, destacamos ganadores estructurales como Infineon (fabricante de semiconductores, exposición a automóviles, smartphones y energía), CapGemini (servicios y soluciones de tecnologías de la información, beneficiada de la transformación digital), Atos Origin (servicios digitales) o Teleperformance (líder mundial en gestión omnicanal de la experiencia de cliente). Y en consumo básico, somos accionistas de Reckit & Benckiser (productos domésticos, cuidado personal), Ontex (Productos de higiene/incontinencia desechables), o Kerry Group (ingredientes nutricionales y funcionales).

En todos los casos son empresas inmersas en megatendencias, con crecimiento estructural visible, excelencia operativa, fuerte generación de caja, excelentes equipos directivos, y a precios razonables. Pilares que creemos necesarios para obtener rentabilidades elevadas a medio-largo plazo.

 

David Cabeza | Gestor de fondos de Renta 4 Gestora SGIIC

27 septiembre, 2017 | 10:42

Por todos es conocida la fortaleza financiera de la capitalización compuesta y la importancia que tiene en la rentabilidad que se obtiene a largo plazo. Los anglosajones son los que más claro lo tienen desde hace décadas y son los inversores/ahorradores que más destinan de su ahorro a la renta variable a través de fondos de inversión, planes de pensiones o acciones desde muy temprana edad.

De este modo, no es difícil extrañar que sean los fondos y planes de pensiones anglosajones los que mayor patrimonio gestionan del mundo.

Las matemáticas financieras no fallan si la historia sirve de base de análisis. Y ésta, nos dice que el S&P 500 ha obtenido rentabilidades del +6.205,73% desde 1977 (40 años de historia) que supone una rentabilidad anualizada del +10,71%. Es decir, un inversor que invirtiese en 1977 10.000$, en 2017 tendría un capital acumulado de casi 600.000$.

 

Javier galan

Javir galan2

Un inversor que hubiese obtenido la rentabilidad del Ftsee All Shares del +4.908,6%, con una inversión de 10.000 libras hace 40 años, obtendría un capital a día de hoy de casi 500.000 libras, que supone una rentabilidad anualizada del +10,08%.

Esta rentabilidad se consigue en periodos en los que las bolsas suben mucho y otras en las que las bolsas bajan mucho, pero el poder de la inflación y sobre todo del crecimiento económico y de los beneficios empresariales juegan a favor del inversor o ahorrador a largo plazo y consigue estas rentabilidades tan abultadas. La clave es la paciencia.

Para el ahorrador que quiere hacerse hoy las cuentas, es importante saber que todavía se está a tiempo de generar un capital muy alto para la jubilación o para dentro de unas décadas. La inversión a largo plazo en renta variable sigue siendo muy atractiva si se es disciplinado.

CASO 1: Por ejemplo, si se ahorra e invierte en fondos de renta variable desde los 25 años (entiendo que a partir de esta edad una persona con empleo tiene capacidad de ahorro por sí mismo) 6.000€ al año o 500€ al mes, una rentabilidad anualizada del 10% (en línea con la rentabilidad que ha aportado la renta variable a lo largo de su historia), conseguiría un patrimonio a los 67 años (edad de jubilación actual) ¡¡de 3.900.000€!! que descontada la inflación de un 2% anual serían 1.700.000€ de capital manteniendo el poder adquisitivo.

 

Cuadro javier galan

 

CASO 2: Para un ahorrador cuya capacidad de ahorro sea más modesta, pongamos que en lugar de 6.000€ ahorro al año solo tiene capacidad para ahorrar 1.000€/años o 83,33€/mes, el capital con el que finalizaría la inversión periódica a los 67 años sería de 651.000€, que no es para nada despreciable y demuestra que obtener un capital importante para nuestra jubilación, se puede conseguir con un ahorro mensual nada exigente, basta con planteárselo, invertir todos los meses una cantidad de ahorro acorde con nuestras posibilidades y tener la paciencia que todo inversor debe tener porque las bolsas tienen periodos muy rentables, y otros periodos de correcciones y pérdidas de patrimonio, pero también en esos años, nuestro ahorro mensual se beneficia de los bajos precios de las bolsas, invirtiendo mensualmente también en los periodos en los que el precio de las acciones están más baratos.

 

Cuadro javier galan 2

CASO 3: Para un inversor/ahorrador que empiece con 40 años, debe saber que todavía está a tiempo de amasar un capital relevante para su jubilación, así, si con la edad de 40 años se ahorra e invierte en fondos de renta variable 6.000€/año o 500€/mes, el patrimonio que tendría dentro de 27 años cuando cumpla los 67 años y se vaya a jubilar sería de 885.000€ con una rentabilidad anualizada del 10% y el poder adquisitivo una vez que descontamos la inflación de esos 27 años le dejaría con un capital de 519.000€. Sigue mereciendo, en mi opinión, tener un plan de ahorro periódico e invertir en renta variable a largo plazo.

Cuadro javier galan 3

En el gráfico inferior se puede observar de una manera más visual el poder de la capitalización compuesta a diferentes hipótesis de rentabilidad anualizada.

Cuadro javier galan 4

Al gráfico se debe añadir que los índices de los que tengo más historia son del S&P 500 estadounidense y del FTSE All Share británico. Desde 1962 la rentabilidad anualizada que se obtiene incorporando el dividendo es del 8,7% y 8,2% respectivamente, en el caso de los índices europeos, la historia no va más allá de 1997, tenemos datos del Bloomberg European 500 y la rentabilidad que obtiene hasta nuestros días es casi idéntica a la que obtiene el FTSE All Share (+6,8% anualizado) desde 1997 hasta nuestros días.

La conclusión más evidente es que invirtiendo a tasas del 4,7% (rentabilidad nominal histórica anualizada de la renta fija a corto plazo), del 5,6% (rentabilidad nominal histórica anualizada de la renta fija a largo plazo) o del 8,6% (rentabilidad nominal histórica anualizada de la renta variable), el capital final que obtendremos varía de una manera muy sustancial y determinante.

 

Ultimo javier galan

Por último, también es muy importante mostrar que si los crecimientos anualizados en los próximos años no son del 10% en renta variable, si no, menores, el patrimonio que tendremos al finalizar nuestro periodo de ahorro periódico también se notará mucho. Para los casos que he mostrado en el artículo si en lugar de crecimientos anualizados del 10%, fuesen del 7%, los 3 casos anteriores darían el siguiente patrimonio final:

CASO 1: para 6.000€ de ahorro anual desde los 25 años, el patrimonio final sería de 1.500.000€

CASO 2: para 1.000€ de ahorro anual desde los 25 años, el patrimonio final sería de: 265.000€

CASO 3: para 6.000€ de ahorro anual desde los 40 años, el patrimonio final sería de: 518.000€

Cantidades todavía muy elevadas para un pequeño esfuerzo ahorrador. El elevado apalancamiento a la rentabilidad que aporta la capitalización compuesta nos exige a los ahorradores/inversores en buscar aquellos fondos de gestión activa que mayor confianza y mejor track record tengan, puesto que hay numerosos casos de gestores que consiguen batir en varios puntos anualizados a los índices bursátiles, superando el escenario de +10% de revalorización anualizada descrito en el artículo con el efecto tan positivo que tiene cada punto porcentual de rentabilidad de más en el largo plazo.

Como hay que predicar con el ejemplo, aparte de tener todo mi patrimonio destinado a renta variable en los fondos que gestiono: R4 Valor Europa FI, R4 Bolsa FI y R4 Cartera Selección Dividendo FI, actualmente tengo una orden de inversión periódica mensual que invierte una parte del ahorro que genero en el fondo R4 Valor Europa FI. En el trabajo de gestión de fondos de inversión siempre he dicho que es vital que los intereses de los partícipes estén alineados con los intereses de los gestores, que es el motivo por el que todo mi patrimonio destinado a renta variable está invertido en los fondos que gestiono.

Javier Galán | Gestor de Renta Variable Europea en Renta 4 Gestora SGIIC

13 septiembre, 2017 | 10:32

Los mercados emergentes continúan imparables en 2017, ofreciendo una rentabilidad que bate nuevamente a los principales índices desarrollados. El MSCI Emerging registra un ascenso del  26,1%, frente al MSCI World que engloba a los principales países desarrollados que se anota un 11,2% en dólares.

Graf 1

Son varios los argumentos que nos hacen continuar siendo optimistas:

  1. Crecimiento: El FMI en el informe de Julio ha vuelto a revisar al alza sus previsiones de crecimiento para el conjunto de las economías emergentes (+4,7% frente al +2% de los países desarrollados en 2017). Además, de los buenos datos de crecimiento de economías como la India +7,2% y China +6,7%, no hay que olvidar que tanto Brasil como Rusia, dos de los países que habían generado más dudas, se sitúan en 2017 con unas tasas de PIB en positivo +0,3% y +1,4% respectivamente.

Graf2

 

  1. Solidez: Existen economías emergentes con unos mejores fundamentales macroeconómicos (por ejemplo en términos de mejor ratio de Deuda Pública / PIB) lo que conlleva una mejor calidad crediticia que la de varios países desarrollados.

Graf3

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  1. Volatilidad: Es muy relevante que este excelente comportamiento del mercado esté unido a una volatilidad que se encuentra muy cerca de los mínimos históricos y muy correlacionada con las economías desarrolladas, lo que denota la más que notable globalización de los mercados.

Graf5

 

  1. Rentabilidad: La mejora de los fundamentales, junto con la búsqueda de rentabilidad en los mercados de crédito está llevando a los inversores a incrementar su inversión en activos de renta fija emergente. De hecho, el flujo de inversión en deuda emergente en divisa local se sitúa en máximos históricos, acumulando una rentabilidad media del 13% en dólares en lo que va de año. Además, la fortaleza de las principales divisas emergentes unidas a la ausencia de inflación, da pie a una relajación de las condiciones financieras con el consiguiente efecto positivo en la economía, entre los principales beneficiados destacan Rusia  y los principales países de Latinoamérica.
  1. Ratios: Dos de los indicadores más utilizados al invertir en renta variable son el PER (precio pagado por unidad de beneficio,) y el P/BV (precio pagado por unidad de valor contable), en ambos casos las diferencias entre las dos zonas se encuentran cerca de máximos (1,7 P/BV desarrolladas frente a 2,4 de emergentes).


Graf6

 

  1. FED y Trump: Los inversores esperan una subida de tipos más en 2017, que al estar ya descontada no debería tener impacto en las bolsas. Pero es cierto, que las expectativas empiezan a desvanecerse a causa del huracán Irma que estos días está azotando la costa este de Estados Unidos. Tendremos que esperar hasta ver el impacto real que tendrá en la economía. Pero es cierto, que ante un escenario de normalización de políticas monetarias las economías exportadoras de materias primas, deberían verse beneficiadas por el crecimiento de inversión. En cuanto a medidas de política fiscal, las expectativas han ido rebajándose conforme avanza la legislatura y pensamos que al final serán más moderadas de lo que se pensaba en un primer momento.
  1. Riesgos: No debemos olvidar que en cualquier inversión existen riesgos, de hecho de cara a final de año el peor escenario para los mercados pasaría por una escalada del conflicto entre EE.UU. y Corea del Norte. Desde nuestro punto de vista, no sería beneficioso para ninguno de los implicados, pero además supondría un desplome de la renta variable a nivel global no solamente emergente y una nueva vuelta de los inversores a los activos refugio, con el bono Alemán a 10 años volviendo a niveles cercanos al cero y unos bancos centrales retrasando las subidas de tipos.

En Renta 4 Gestora contamos con un fondo focalizado en invertir en los principales mercados emergentes, Renta 4 Emergentes Global FI que se ha  anotado un 12,22% en lo que llevamos de 2017. El fondo mantiene a cierre de Agosto un 88% de exposición a renta variable y un 21% a renta fija, beneficiándose de una cartera diversificada y enfocada en la inversión flexible y activa, sin limitaciones geográficas, ni sectoriales.

Carmen Salud García Navarro, CFA | Gestora de Fondos de Inversión en Renta 4 Gestora

 

06 septiembre, 2017 | 10:32

Con el fin de verano se empieza a vislumbrar en el horizonte próximos cambios en la política monetaria del Banco Central Europeo. Esta primera reunión de septiembre servirá para calentar motores para las próximas reuniones, que es donde esperamos que se produzcan cambios más sustanciales.

Para todos es evidente que la actual política ultra expansiva carece de sentido cuando ya han desaparecido los riesgos deflacionistas, por lo que el cambio está cerca. No obstante, a pesar de que tipos de interés negativos y un programa de QE (en inglés, Quantitative Easing o Expansión Cuantitativa) están destinados a desaparecer, esto no puede ser confundido con una espiral de subidas de tipos de interés por parte del BCE.

Por un lado contamos con un sólido crecimiento en la zona euro, pero con unos datos de inflación que no apuntan a grandes tensiones, fundamentalmente, por el margen que hay aún en el output gap europeo. Es por ello que las medidas extraordinarias van a desaparecer en 2018 con el fin del QE y de la política de tipos negativos, pero siendo muy cautos en cuanto al ritmo de futuras subidas.

Lo que esperamos es que antes de fin de año se anuncie una reducción del QE, con el objetivo de que termine a mediados de año, aunque lo lógico y lo más prudente sería que no se cerrasen todas  las puertas y que haya algunos meses más de QE, por si la coyuntura hace que sea necesario. En cuanto a la subida de tipos en 2018, de cara a que se normalicen y no sean negativos, el BCE aun cuenta con tiempo para anunciarlo.

Desde nuestro punto de vista, el hecho de que el tipo de cambio EUR/USD se haya situado en niveles cercanos al  1.20, y que los últimos datos apunten a una nueva relajación de la inflación, resta presión, de momento, para que el Banco Central Europeo anuncie la cercanía de movimientos en el tipo de intervención.

En cuanto a los focos de riesgo para el crecimiento (que es motor real de cambio en la política monetaria y no tanto el riesgo de inflación) estos son bastante limitados. Por un lado estará Italia y sus futuras elecciones que pueden volver a generar nerviosismo, pero Francia sigue estando en el punto de mira. La llegada de Emmanuel Macron a la presidencia con su agenda reformista  fue recibida muy bien por los mercados financieros, pero, como es lógico, aún falta de implementar dichas medidas.

Por todos es sabida la dificultad que hay en un país como Francia para ejecutar un programa liberal, y es precisamente estas dudas sobre la implementación de reformas en Francia, la que puede generar incertidumbre.

En conclusión, estamos a las puertas de un cambio en la política monetaria, pero de momento todo apunta a que será un proceso muy gradual y lento, por lo que las tensiones en los tipos de la Eurozona serán muy limitados.

Ignacio Victoriano | Gestor de Renta Fija en Renta 4 Gestora

 

26 julio, 2017 | 11:31

Llega el periodo estival y todo el mundo prepara sus vacaciones para recargar pilas y afrontar la última parte del año lleno de energías.

Antes de eso, los últimos días es habitual echar un vistazo a las carteras de inversión para dejarlas “ordenadas” de cara a unas semanas donde no suele haber tanto movimiento. Normalmente siempre se piensa en la inversión en carteras individuales de manera directa y en las inversiones en las diferentes IIC`s que se comercializan. Pero dejamos para los últimos compases del año la inversión en una de las partes más importantes para nuestro futuro, los Planes de Pensiones.

Si bien todas las inversiones hay que plantearlas a medio – largo plazo para evitar el “ruido” de mercado (salvo obviamente acontecimientos, noticias,necesidades no planteadas, etc..), el caso de los planes de pensiones es el instrumento en el que hay que tener una visión de más largo plazo habida cuenta de sus particulares condiciones (fiscalidad y planificación de nuestro retiro en el futuro). No obstante, es desde nuestro modesto punto de vista, que la inversión en este activo se vea como uno más, no como algo de fin de año, ya que, día a día, constatamos que estos, los planes de pensiones privados, son un activo básico e imprescindible para que, en nuestro retiro profesional, el dinero y la rentabilidad que hayamos sido capaces de obtener sean un complemento absolutamente necesario de la pensión pública.

Más allá de elementos susceptibles de cambio o no por motivaciones políticas, decimos que es un elemento necesario en la medida que la demografía de la población en países desarrollados y sobre todo en España, decrece; un hecho que muchos olvidan al mirar sus inversiones.

España será en 2050 el segundo país del mundo con la ratio de dependencia más elevada, sólo  por detrás de Japón; la población española de 65 o más años supondrá al menos el 30% del total de nuestro país, estas dos cifras unidas a la baja tasa de actividad y de ocupación (en los máximos del 2006 y 2007 la tasa de ocupación solo alcanzó el 65% de la población en edad de trabajar vs. países como Alemania que actualmente su tasa de ocupación es cercana al 75%), hacen que la demografía haya que incluirla como un elemento más a tener en cuenta a la hora de tomar decisiones de inversión.

La incidencia que estas cifras tienen sobre las arcas públicas es muy relevante y hará que el envejecimiento poblacional conlleve que el gasto público destinado a pago por prestación pública, se vea reducido en términos per capita, si no se adoptan medidas importantes.

Es por ello, y por muchas más razones, que el desafío de los inversores en los próximos años será enorme, especialmente en un país como España donde el impacto del envejecimiento poblacional es más inmediato e intenso.

Hay que pensar recurrentemente en “nuestro” largo plazo y cambiar la filosofía de inversión (al menos de esta parte) para invertir en productos de ahorro–previsión y no centrarnos solo en las prisas de final de año. Nuestro futuro se forja día a día con nuestro presente.

 

Óscar Moreno | Gestor de Pensiones en Renta 4

19 julio, 2017 | 09:54

Cuando alcanzamos el ecuador del año es momento de hacer balance, pero también de estudiar las perspectivas futuras. Creemos que hay aprovechar las correcciones actuales para incrementar la posición en Renta Variable (RV).

El mercado empezará analizar los beneficios de 2018 y sus valoraciones después de los resultados del 1er Semestre, que estimamos seguirán mostrando un mayor crecimiento (+10% en el 2017/18).

Se continúan revisando al alza por parte de los analistas, los beneficios de las empresas europeas, lo que abarata todavía más las valoraciones actuales.

Las empresas y sectores se han movido de una manera desigual en el primer semestre de 2017, lo que deja oportunidades para seguir viendo rotaciones que impulsen a la Renta Variable. Además, los mercados continúan con un descuento del 20% frente a las valoraciones medias históricas:

  • PER’18e Euro Stoxx 50 = 13,5x
  • PER’18e STOXX 600 = 14,4x     
  • PER’18e IBEX 35 = 13,4x  

La RV europea está todavía a un 10% de los máximos de 2015, mientras que los beneficios publicados son sustancialmente más elevados; la positiva evolución macro y microeconómica, así como la estabilidad política nos ofrece un escenario mucho más estable. La renta variable europea ha corregido entorno a un 6% desde los máximos de mayo de 2017.

El sentimiento inversor actual, ligeramente complaciente, podría provocar una caída adicional de la renta variable que utilizaríamos para incrementar la exposición a RV Europea, aunque quizás la corrección ya la hemos visto y no habrá más corrección de la ya vivida en las últimas semanas. El tiempo lo dirá.

En mi opinión, se nos presenta una oportunidad para seguir invirtiendo en la bolsa europea. Las altas valoraciones de las empresas Americanas en máximos históricos, sin duda contrarrestan las atractivas valoraciones y el descuento del 20% en los principales índices Europeos.

El objetivo para el segundo semestre de 2017 en Europa debería estar entre 3.700 – 3.800 de Euro Stoxx, en donde Europa cotizaría en línea con sus valoraciones históricas, a 15x beneficios

El comportamiento de los fondos de RV Europea de Renta 4 Gestora en el primer semestre del 2017 han sido los siguientes:

Renta 4 Valor Europa: ha obtenido una rentabilidad en el primer semestre de 2017 del +7.76% vs. el +4.60% de su in dice de referencia. El buen comportamiento que han tenido los sectores defensivos: farmacéuticas, eléctricas, consumo estable e infraestructuras, unido a la buena selección de valores (Unilever, Kerry, Novartis, Roche, Wolters Kluwer o Essilor) han contribuido a este buen resultado.

Por otro lado, se ha salido del sector financiero y telecomunicaciones, y se han reducido posiciones en valores donde habia grandes plusvalías, como: Dufry, Unilever, Smith&Nephew, Orkla, Repsol, Indra y Astrazeneca.

Este fondo está ranqueado por Morningstar con 4 estrellas a 3, 5 y 8 años.

Renta 4 Bolsa: ha obtenido una rentabilidad en el primer semestre de 2017 del +12,36%, vs. el +11.68% de su índice de referencia.

Dentro de las empresas que mayor retorno nos han aportado en el semestre, destacan las positivas aportaciones de Abertis, Europac, Ferrovial e Indra entre otras.

Este fondo está ranqueado por Morningstar con 5 estrellas 3, 5 y 10 años.

Renta 4 Cartera Selección Dividendo: ha obtenido una rentabilidad en el primer semestre de 2017 del 5.69%, vs. el +4,60% de su índice de referencia.

El fondo ha incrementado su peso en sectores defensivos pero con crecimiento como el consumo estable, el sector de la salud, el sector media, consumo cíclico y tecnológico.

Los sectores que han perdido peso en el fondo han sido fundamentalmente aquellos negocios maduros que pagan unos buenos dividendos, pero éstos difícilmente van a crecer en el futuro por la madurez de sus negocios (bancos, construcción, eléctricas, petroleras y telecomunicaciones).

Algunos gráficos para entenderlo:

 

BlogRV

 

BlogRV2

 

Javier Galán | Gestor de Renta Variable Europea en Renta 4 Gestora SGIIC

 

13 julio, 2017 | 11:02

Hace 10 años lanzamos un nuevo producto: Renta 4 Pegasus, que hoy cuenta con más de 450 millones de euros y 15.000 clientes. Los números nos avalan: 55% de rentabilidad acumulada, 4,5% anual sin haber tenido pérdidas ningún año. En este mundo donde todo cambia al minuto, conviene tomarse un tiempo para reflexionar, echar la mirada atrás y ver los aciertosy errores de la gestión, aunque sólo sea para aprender de ellos.

Lo primero que hay que comentar que nuestras expectativas en 2007 y las del mercado en general, nada tienen que ver con lo que ha ocurrido en los últimos años. En el momento del lanzamiento, el Euribor se situaba 4,5%, el Ibex 35 en 15.200, la prima de riesgo en 7 puntos y el petróleo en 75 dólares.

Lo que ha pasado en los últimos años ya lo sabemos: la prima de riesgo llegó a 600 puntos básicos, el petróleo ha cotizado por encima de 140 dólares o por debajo de 30 dólares, el Euribor lleva en negativo varios trimestres… Ninguno de estos elementos estaba en nuestro escenario en el 2007.

Por tanto, un requisito para los que gestionamos es ser humilde y tener claro que no sabemos lo que el futuro nos puede deparar. La buena noticia es que aún con un escenario tremendamente complicado como el que hemos tenido, hemos logrado obtener rentabilidad para nuestros participes.

La razón de lograr estos resultados ha sido la flexibilidad en la gestión. A veces compensa tomar riesgo porque está bien pagado, y otras veces no tanto como en la época actual. Esta flexibilidad forma parte de una forma de gestionar cuyos resultados han provocado que le demos, si cabe, más importancia a la hora de tomar decisiones. Y no hay que olvidar que las mejores decisiones de inversión (ya sea mayores revalorizaciones o menores pérdidas) han sido tomadas “en contra de la opinión del mercado”. Ir al contrario no es fácil en este mundo, pero puede producir grandes resultados.

Esta flexibilidad, nos permite hoy aconsejar a los inversores conservadores no estar muy invertidos. Tener parte de su cartera en liquidez. Actualmente, el coste de oportunidad es pequeño debido a los tipos de interés ínfimos que caracterizan el entorno actual. Hoy en día tenemos muchos activos que cotizan a precios altos debido a la intervención de los bancos centrales. Es el poder de la liquidez.

Se trata de una estrategia táctica de cara al corto plazo. No olvidemos que las rentas, dividendos y cupones que cobramos si estamos invertidos, es una parte importante de la rentabilidad lograda.

 

Miguel Jiménez | Gestor del fondo Renta 4 Pegasus de Renta 4 Gestora         

28 junio, 2017 | 08:30

Esta máxima, popularizada también por su semejanza con una de las reglas básicas del afamado inversor Warren Buffet, constituye una de las enseñanzas de las técnicas denominadas de “inversión contraria”.

Vaya por delante que no existe ni una sola verdad absoluta en lo que a técnicas de inversión se refiere y, precisamente esto, es lo que hace grandes a los mercados. Cada gestor y/o analista utiliza sus propias técnicas, vigila sus propios indicadores, hace sus propias estimaciones e hipótesis, obteniendo resultados distintos e incluso en algunas ocasiones opiniones diametralmente opuestas.

Por esta razón nunca hay que invertir basando nuestras decisiones en una única regla, ni debemos establecer conclusiones sobre dónde poner nuestro dinero utilizando una única herramienta. Sin embargo, he de reconocer que la frase que da título a este artículo, ha sido a menudo aplicada para obtener los resultados de mayor éxito en el mundo financiero a lo largo de los tiempos.

Las emociones y sentimientos humanos juegan diariamente un papel fundamental en la formación de precios en los mercados de acciones y bonos. El pánico a sufrir mayores pérdidas suele desatar órdenes de venta irracionales, así como la ofuscación que produce la avaricia, induce a llevar a cabo inversiones a precios que resultan absurdos e injustificados cuando se vuelven a sopesar con la frialdad de los números. Recordar la forma en que a veces actúan los inversores es útil y nos servirá para tomar una ventaja crucial en nuestras decisiones de inversión y sobre todo para evitar grandes sustos.

Hay multitud de ejemplos para ilustrar esta cuestión. Desde la gran crisis financiera, probablemente el ejemplo más paradigmático de burbuja financiera y real, hasta pequeños ejemplos concretos donde los inversores simplemente por unas pocas horas se desprenden de sus acciones a cualquier precio, al calor de una noticia cuyo impacto real a largo plazo ni siquiera conocen.

Por dos veces y en dos años muy distintos, por ejemplo, los títulos de Amadeus, una de las compañías más seguras y rentables por ser líder en el sector de la distribución de reservas para el transporte aéreo, han visto caer sus acciones de forma abultada al conocerse la noticia de que algunas aerolíneas van a intentar potenciar la desintermediación en la venta de billetes. Las acciones recuperaron terreno a la siguiente sesión para seguir una senda ascendente gradual e implacable.

El mercado de bonos tampoco es ajeno a estos comportamientos. La crisis de banco Popular ha provocado caídas de precio por efecto contagio en otros títulos del sector financiero de las categorías de mayor subordinación. Sin embargo, el desastroso resultado para los accionistas y bonistas del “Popu” no es extrapolable, o al menos no de forma idéntica, a otros bancos. Los inversores que han sido capaces de analizar el comportamiento del mercado con mayor frialdad han aprovechado para adquirir papel muy rentable con suculentos descuentos.

Aplicar las enseñanzas de la filosofía de inversión contraria, resulta más rentable cuanto mayor es la escala del desafío. Empresas en serias dificultades por cuestiones transitorias (Repsol estuvo por debajo de 8 euros por acción en 2016 debido a los bajos precios del crudo, ahora están casi al doble) o dinámicas de precios exageradamente imparables por la “locura” persistente de los inversores (quién no ha oído hablar de Terra, etc…) son otros escenarios donde los inversores han podido hacer excelentes inversiones o evitar enormes pérdidas.

En la actualidad, la actuación de los bancos centrales con su política de tipos cero (y quien dice cero, dice negativos) está empujando a determinados grupos de inversores, especialmente a los más conservadores a efectuar inversiones que en circunstancias normales no harían, tomando cada vez mayores dosis de riesgo para obtener alguna mínimas rentabilidades. Este es un juego peligroso que podría pasar una elevada factura si el escenario cambia de forma súbita. Y la experiencia nos dice que a veces esto ocurre y nada debe darse por descartado.


Alejandro2

 

Los diferenciales de los bonos basura globales cotizan en zonas de mínimos, por lo que el riesgo de dolorosas correcciones en los precios de dicha deuda es más que evidente. La volatilidad de la renta variable también ha bajado hasta zonas nunca antes conocidas, acompañando así a los mercados que rebasan sus máximos históricos. Independientemente de lo que tarde en producirse un incremento de la volatilidad, esta vendrá acompañada de descensos en las bolsas ¿Cuándo ocurrirá? nadie lo sabe.

Sin embargo, con todos los matices pertinentes y a sabiendas de que no se trata de un principio universal que haya que tomar a pies juntillas -ninguno lo es- no conviene que olvidemos que en no pocas ocasiones el comportamiento de la masa y el sentido de sus inversiones no es el correcto.

 

Alejandro Varela | Gestor del fondo Renta 4 Renta Fija Mixto FI de Renta 4 Gestora         

Sobre los autores

Celso Otero (gestor de los fondos Renta 4 USA, Renta 4 Asia y Renta 4 Japón) escribirá sobre Asia, Japón y EEUU

Ignacio Victoriano (gestor de los fondos de renta fija de Renta 4) compartirá su visión sobre los tipos de interés, prima de riesgo, etc…

Alejandro Varela (gestor de Renta 4 Latinoamérica y Alhambra) dará su punto de vista sobre Latinoamérica y la situación de los mercados.

Javier Galán (gestor de los fondos de renta variable de España y Europa), opinará sobre empresas y sectores de la economía europea y española.

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