20 mayo, 2013 | 08:30

La deuda corporativa europea está dando el menor retorno de la historia. Nunca antes la deuda corporativa europea había dado rentabilidades del 2,7% de media.

Esta realidad de los mercados de capitales debería tener importantes implicaciones para los inversores, las aseguradoras, los planes de pensiones y la gestión empresarial.

 Los ejecutivos de las compañías tienen una oportunidad histórica para conseguir financiación a tipos de interés nunca antes vistos para acometer inversiones en proyectos con retornos que fácilmente superaran el coste de financiación. Si no viesen suficientes oportunidades de inversión en proyectos o ven demasiado riesgo en la macroeconomía, pueden comprar empresas que estén siendo rentables para hacer crecer las ventas y el beneficio. Y si todavía ven demasiado riesgo en una operación corporativa, pueden emplear el capital en comprar sus propias acciones para hacer crecer el beneficio por acción a sus accionistas. En fin, a los ejecutivos de las empresas hay que exigirles que se puedan aprovechar de la oportunidad de financiación que la crisis, los bajos tipos de interés y la enorme liquidez existente, les está brindando los mercados de capitales.

 Lo llamativo es que las empresas llevan desapalancándose desde mediados de 2008, y de momento no hay síntomas de incremento del apetito por el endeudamiento en un momento que los tipos de interés es difícil que bajen más.

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Los planes de pensiones y las aseguradoras es prácticamente imposible que consigan retornos razonables para los pasivos contraídos. Simplemente la renta fija en la mayoría de los casos, no da rentabilidad ni para cubrir la inflación. Se hace difícil, si no imposible, obtener retornos razonables a largo plazo si no se invierte una parte del capital a largo plazo en renta variable.

 

¿Pero por qué no invierten en bolsa? Desde mi punto de vista, las llamativas caídas de la renta variable en 2001-2002 y la de 2008 en la que las bolsas se dividieron entre 2, es el motivo fundamental por el que el dinero “miedoso” invertido en renta fija no da el paso de entrar en bolsa.

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Para que el inversor de largo plazo (tipo aseguradoras y planes de pensiones), vuelvan a invertir decididamente en la renta variable, se necesita que las inversiones en renta fija comiencen a dar retornos negativos en sus valoraciones antes de vencimiento. Todo llegará.....

 

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@javiergalan77

 

15 mayo, 2013 | 08:30

En este 2013 los mercados emergentes se están comportando de una manera discreta respecto a lo que se esperaba. La bolsa china apenas sube un 2%-3% debido a las preocupaciones por la ralentización en su crecimiento y por miedos a riesgos en el sector financiero.

 El recorte de Fitch del rating de su deuda y la bajada del “outlook” de la deuda china por Moody’s desde positivo hasta estable, está alimentando una cada vez mayor preocupación por la sostenibilidad del crecimiento chino. Este ejercicio tampoco está siendo especialmente positivo para Corea del Sur debido a los riesgo geopolíticos derivados de Corea del Norte.

 La bolsa India, sin embargo, a pesar de no llevar un año especialmente destacable en rentabilidad parece haber reaccionado en este último mes y empieza a dar retornos positivos en el ejercicio.

 A pesar de no tener un comportamiento especialmente brillante durante este ejercicio, en Renta 4 Gestora somos positivos respecto a la renta variable asiática. Se trata de aquellos países que más crecimiento están aportando a la economía mundial y consideramos que este comportamiento no es transitorio, sino que se mantendrá de forma estructural durante los próximos años.

 En cuanto a la región latinoamericana se está mostrando bastante irregular en 2013 a pesar de la mejora que se está observando en los mercados financieros como consecuencia de las políticas monetarias agresivas que están llevando a cabo los bancos centrales más importantes.

 Incluso el índice que mejor comportamiento venía mostrando en la región sudamericana, el mejicano Mexbol, ha llegado a perder súbitamente durante el mes de abril un 5,33%, al tiempo que el Bovespa brasileño, el otro índice más representativo de la zona, descendía un escaso 0,78%, eso sí, debido a que sus pérdidas en el año rondan ya el 10%. La renta variable  sudamericana, se ha visto especialmente afectada por los precios de las materias primas, que están cotizando un escenario de menor crecimiento a nivel global, como se ha puesto de manifiesto en los últimos informes del FMI.

 La posibilidad de un rebote en las acciones del sector de materiales básicos, hace que la inversión en la región latinoamericana pueda suponer una excelente inversión a corto plazo para jugar el escenario de recuperación en un contexto donde la elevadísima liquidez va a apoyar determinados activos de riesgo con un peor comportamiento en el ejercicio.

 Si bien existe cierta sorpresa por el comportamiento de muchos mercados que acarician niveles máximos de todos los tiempos, no es menos sorprendente que los mercados emergentes estén “parados” en un escenario donde los estímulos monetarios podrían favorecerles más que a ningún otro. Reforzar la apuesta por estos mercados puede ser una opción a seguir para los más rezagados cuando las actuales condiciones (tipos de interés, valoraciones, crecimiento esperado), parecen las más favorables para los mercados de acciones.

10 mayo, 2013 | 08:30

El mercado estadounidense ha corregido un 1% en el mes de Abril tras las importantes subidas que llevaba en el primer trimestre del ejercicio, por lo que su rentabilidad se sitúo confortablemente por encima del +10%. Sin embargo, el comienzo de mayo ha vuelto a repuntar rompiendo niveles nunca antes logrados. Dow Jones y S&P 500 en máximos históricos.

 En está primera parte del ejercicio los datos macro, las medidas de estimulo no convencionales y las incertidumbres geopolíticas han marcado la pauta del comportamiento de los mercados, pero actualmente el tema de importancia capital es la presentación de resultados.

 Habiendo presentado cerca del 75% de las compañías del S&P 500, casi el 75% de las compañías están batiendo sus estimaciones en beneficio por acción, eso si, los datos de ventas no están acompañando tanto fruto del menor crecimiento de la economía mundial.

 Llama la atención que con la fuerte subida de la renta variable estadounidense en los últimos 5 años (el S&P 500 sube más de un 140% desde los mínimos de marzo de 2009), la participación en el rally de los agentes de inversión no está siendo muy relevante, es más, las posiciones invertidas en cash, las coberturas con opciones put están en niveles muy altos. Este dato queda refrendado por la encuesta de sentimiento de mercado que realiza la American Association of Individual Investor el cual muestra lecturas nada complacientes ni positivas sobre el devenir de la renta variable los próximos meses.

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Históricamente, los mercados suelen subir cuando este sentimiento es muy negativo y bajar cuando este sentimiento es muy positivo. Si nos fiamos del comportamiento histórico de esta encuesta y de los bajos niveles de inversión de muchos agentes financieros en el rally, es posible que no hayamos visto los máximos todavía.

 

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@javiergalan77

 

03 mayo, 2013 | 08:30

En España estamos, con razón, obsesionados con la crisis de nuestro país, pero a la hora de invertir nuestros ahorros nos dejamos influenciar por la tremenda recesión que vivimos y nos olvidamos que el mundo crece y que hay muchas maneras de beneficiarse del crecimiento de otras áreas geográficas para rentabilizar nuestros ahorros.

 El FMI, el Banco Mundial, y en general el consenso, esperan que el mundo siga creciendo este 2013 y los próximos años por encima del 3%, lo que contrasta con la caída esperada para el PIB español del en torno del -2%.

 Pero cualquier inversor español puede diversificar su inversión en aquellas áreas geográficas donde se encuentra este crecimiento.

 Estados Unidos se espera que crezca un +2% este 2013, Japón un +1,3%, China un +8%, India +6%, Brasil y Rusia +3%. En general, el mundo crecerá por encima del +3% este año y los siguientes años se espera que crezca por encima del +4%.

 Si las estimaciones son correctas, debido al apalancamiento operativo del que gozan las empresas, debería sustentar crecimientos de doble dígito para los beneficios de las compañías con exposición de sus ventas globales.

 Renta 4 Gestora permite tener exposición a casi todas las áreas geográficas, y en todas las áreas geográficas significativas para el crecimiento mundial. De este modo un inversor que quiera tener exposición al crecimiento global de la economía mundial, puede hacer una cartera compuesta por los siguientes fondos:

 Renta 4 USA FI (40%), que invierte en las principales compañías estadounidenses y que obtiene una rentabilidad en 2013 del +13%, debería ser un fondo a tener en cartera para ganar exposición al país desarrollado del mundo que mayor crecimiento tiene.

 Renta 4 Eurobolsa FI (30%), que invierte en las principales compañías europeas, también debería tener un peso relevante, en tanto en cuanto las grandes compañías europeas tienen más del 60% de sus ventas provenientes de países de fuera del área euro. Las compañías europeas también se beneficiarán del crecimiento mundial y cotizan más baratas que el resto de países.

 Renta 4 Japón FI (10%), destaca este año con una rentabilidad superior al +20% en lo que llevamos de año por la esperada mejora de los fundamentales de la macro. El gestor sigue muy positivo en el área.

 Renta 4 Asia FI (15%), debería tener un peso relevante si nos atenemos a las expectativas de ser la mayor región de crecimiento del mundo, con China a la cabeza, pero con otros países aportando mucho más crecimiento que los países desarrollados como India, Singapur, Indonesia o Malasia.

 Renta 4 Latinoamérica FI (5%), con exposición a los países de América Latina, permite también mejorar nuestra distribución geográfica. Méjico, Brasil, Colombia y Perú, son las principales apuestas del fondo.

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El resultado de la cartera propuesta no estaría reflejando la recesión de España, si no retornos muy positivos del +8,6% en lo que llevamos de año y del +15,9% desde abril de 2012.

 Esta rentabilidad se consigue sin tener mayores costes de transacción ni incurrir en más riesgo del necesario, entre otras cosas porque los fondos de Renta 4 Gestora depositan en España y se rigen por la normativa española y europea.

 

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@javiergalan77

 

19 abril, 2013 | 08:30

La tesis de inversión en renta variable europea sigue vigente, pero el momento de entrada es siempre muy complicado de predecir. La realidad es que hasta la fecha los mercados europeas no han dado ninguna alegría a diferencia del mercado norteamericano o japonés.

El comienzo de año fue muy prometedor con subidas significativas en casi todos los índices europeos, especialmente de los periféricos, pero el resultado de las elecciones italianas y el sorprendente tipo de rescate a Chipre, han provocado la pérdida de todo beneficio logrado en las primeras semanas de enero.

Los países en los que la renta variable está teniendo un mejor comportamiento son aquellos en los que el famoso Quantitative Easing de sus respectivos bancos centrales son más agresivos. De esta forma, los mercados de EEUU y de Japón, disfrutan de rentabilidades de +10% y +20% respectivamente. La verdad es que como gestor de renta variable europea que soy, estaría encantado que el Banco Central Europeo tomará el mismo camino que la FED y el BOJ, si el resultado es que los índices europeos se revalorizasen de la misma manera que el estadounidense o el japonés.

Pero la realidad es que aunque posiblemente la última solución sea monetizar parte de la deuda de muchos de los países del área euro, ésta parece lejana.

En los próximos meses da la sensación de que nos encontramos con varios riesgos que podrían causar cierta consolidación de niveles y que, desde mi punto de vista, pueden ser el catalizador que necesitan los inversores para tomar beneficios en la renta variable europea, que no olvidemos, lleva una revalorización de más del 30% desde agosto de 2012.

Los riesgos a los que me refiero son: mantenimiento de la recesión en Europa ya que los índices ISM europeos guían la tendencia, retorno del riesgo de recortes de gasto público e incremento de impuestos en EEUU debido al fiscal cliff todavía sin solucionar, posibilidad de desaceleración del programa de compra de activos de la FED (Quantitative Easing) en la segunda parte del año y presentación de resultados empresariales que no tienen pinta de sorprender positivamente por los datos macroeconómicos que hemos ido conociendo durante el primer trimestre.

Con los eventos descritos en el anterior párrafo, las atractivas valoraciones de la renta variable, y el escenario de mayores retornos de la renta variable frente a la renta fija en los próximos años, creo que en la segunda parte del año, los mercados nos pueden dar una gran oportunidad para tomar posiciones en el activo más atractivo por valoración actualmente que es la renta variable europea con un menor margen de error, ya que cuanto más barato compremos, menor es la posibilidad de equivocarnos y mayor el potencial si acertamos.

 

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@javiergalan77

 

16 abril, 2013 | 08:30

Los bancos centrales llevan amortiguando la economía mundial en un período de recesión provocado por una de las crisis financieras más profundas de la historia. Pero no consiguen reactivar el crecimiento.

Nunca los tipos de interés han sido tan bajos durante tanto tiempo. Ningún inversor se va a equivocar si apuesta por el mantenimiento de tipos de interés bajos para este año.

Las grandes empresas han aprovechado la ocasión para pedir prestado en los mercados de capitales a través de la emisión de bonos. Pero el dinero barato no está estimulando la economía como se esperaba. Llama la atención que muchas multinacionales pueden pedir prestado dinero más barato que algunos gobiernos europeos. Italia o España se financian a 10 años al 4,6% y al 4,9% respectivamente, muy por encima de muchas grandes multinacionales como Sanofi, Volkswagen, Nestle, Danone, Siemens, etc, que apenas se financian al 2% a 10 años.

Muchas empresas están aprovechando para arbitrar el coste de la deuda, con su propio capital, comprando sus propias acciones, las empresas consiguen incrementar el beneficio por acción aunque los ingresos y el beneficio nominal no lo haga.

El dinero fácil también permite comprar otras empresas, pero la verdad es que el objetivo a la hora de adquirir una empresa, suele ser obtener sinergias de costes debido a las bajas perspectivas de crecimiento futuro de las economía mundial, lo que supone más desempleo al fin y al cabo. Es evidente que si las cantidades de tesorería de las empresas, que actualmente están en máximos, se utilizan para recomprar sus propias acciones en lugar de invertir en nuevos proyectos, es que las empresas no ven atractivos retornos en las actuales economías visiblemente estancadas. La inversión genera empleo, y el empleo, mayor consumo. La variable inversión falta en la ecuación de crecimiento, y hasta que los bancos centrales y los gobiernos no hagan políticas incentivadoras de la inversión, las economías seguirán estancadas.

La burbuja más obvia de los bajos tipos de interés, suele ser la inmobiliaria. Los bajos tipos de interés provocan subidas del precio de la vivienda que precisamente en España lo conocemos muy bien. Aunque no somos ni mucho menos el único ejemplo: Japón, Estados Unidos, Suecia, Irlanda y un largo etcétera han sufrido las consecuencias de los excesivos bajos tipos de interés, burbuja inmobiliaria y posterior explosión de la misma con las dramáticas implicaciones que tienen en la economía real, el desempleo y la quiebra de empresas y bancos.

Los tipos de interés excesivamente bajos son los causantes de las burbujas, ya que los inversores ignoran el coste de financiación y se concentran en las ganancias de capital. Con las políticas monetarias actuales de los principales bancos centrales de los países desarrollados, están fomentando la recuperación del mercado inmobiliario, por lo que la crisis actual, corre el riesgo de crear otra burbuja que nos llevará a otra crisis. De hecho, si para salir de la crisis se incentiva volver al mismo escenario que la provocó, se hace difícil esperar la normalización de la política monetaria. Solo un repunte significativo de la inflación haría cambiar las políticas monetarias globales, y la inflación, sin crecimiento, es complicado que repunte.

Pero lo más grave de la situación actual de tipos de interés es que éstos, si descontamos la inflación, son negativos. Es decir, cada euro invertido a tipos de interés por debajo del 2% (la inflación media de Europa es del 1,8%), obtiene un retorno negativo, se pierde dinero real. Conviene recordar que el euribor está en el 0,5%, por lo que para obtener más rentabilidad que la inflación, hay que asumir más riesgo.

Hay dos sectores que se están viendo visiblemente afectados por la rentabilidad real negativa de los activos de menor riesgo: los planes de pensiones y las aseguradoras. Va a ser muy interesante ver que hacen estos dos macro-inversores en el futuro con el capital y los futuros retornos prometidos, porque una de mis tesis de inversión para los próximos años, es que éstos tendrán que incrementar su exposición a renta variable para obtener retornos positivos en el largo plazo, y la famosa Gran Rotación de activos de renta fija a activos de renta variable se basa en este hecho.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@javiergalan77

 

12 abril, 2013 | 08:30

El ejercicio 2013 comenzó con mucha fuerza en las bolsas, dando continuidad al movimiento alcista en los mercados desarrollados durante la segunda mitad del año pasado. La influencia ejercida en los mercados mayoristas de financiación tanto por las palabras del Gobernador del BCE, Mario Draghi,  avalando la supervivencia del Euro, como por el diseño de nuevas herramientas de actuación para dar soporte a la deuda soberana de los países con problemas en sus vencimientos más cortos, han supuesto un bálsamo para las primas de riesgo en la zona euro. Esta relajación de los diferenciales, ha estabilizado de forma muy notable los mercados de financiación y ha impulsado al alza, en términos generales aunque en algunos casos de manera selectiva, los precios de los activos de mayor riesgo, al beneficiarse del apetito de los inversores en la búsqueda de mayores rentabilidades.

Sin embargo, la evidencia de un problema estructural de crecimiento como resultado de las políticas de ajuste fiscal impulsadas por la troika, ha terminado por pasar factura a algunas bolsas como la española, así como al amplio índice europeo Eurostoxx 50. Así, el Ibex 35 finalizó el trimestre con una rentabilidad del – 2,6%, mientras el Eurostoxx acabó con un –0,11%. Otras bolsas, cuyas compañías han podido disfrutar de mejores condiciones de financiación han mostrado una evolución algo más positiva. El índice alemán Dax ha terminado el trimestre anotándose un +2,4%, y el CAC 40 un +3,07%.

Fuera de la zona euro, ha impresionado el resultado del Nikkei japonés, al revalorizarse más de un 18,67% en el trimestre (un 11,98% medido en euros), tras beneficiarse de la depreciación del Yen frente a las divisas principales como el dólar o el euro. Pero también otras zonas han mostrado ganancias al beneficiarse de una evolución económica no tan negativa como la europea. El SP500, que aglutina las 500 mayores compañías norteamericanas se ha revalorizado un 11,89% (algo más de un 15% medido en euros) gracias al efecto causado por el potente programa de política monetaria cuantitativa mantenido por la FED, que supone una inyección de 85.000 millones de dólares mensuales a la economía americana. Mientras, los tipos de referencia en Estados Unidos se mantienen en niveles cercanos al 0% y se ha anunciado que permanecerán así hasta que se observen señales de fortaleza en el mercado de trabajo, que ya sitúa la tasa de desempleo por debajo del 7,7%. El otro gran mercado que está intentando impulsar su economía mediante programas de compra de activos, el de Reino Unido, se ha anotado cerca de un 8,21% a través de su índice más representativo, el FTSE 100, gracias a la depreciación de la libra.

Entre tanto, el debate se aviva dentro de la Unión Europea, alrededor de la validez de las medidas de ajuste, que se están mostrando poco eficientes a la hora de trasladar las mejoras observadas en la economía financiera hasta la economía real. La incapacidad para dotar de un mayor acceso al crédito ( y en mejores condiciones) a las economías más dañadas, está suponiendo que cada vez aparezcan un mayor número de voces críticas con la forma en que se están llevando a cabo los ajustes que podrían estar estrangulando las escasas posibilidades de crecimiento en la eurozona. Es posible, que dicho proceso se vaya suavizando en próximos trimestres a la espera de las elecciones alemanas, que pasarán un test crucial sobre la forma en que la Canciller Ángela Merkel está gestionando la crisis de cara a sus ciudadanos como mayores contribuyentes netos al presupuesto de la Unión.

El otro gran foco de atención en el trimestre, y el que mayor inestabilidad ha ocasionado en los mercados, ha sido la negociación sobre el rescate de Chipre. Las bolsas convulsionaron durante un fin de semana en el que Chipre sufrió el primer gran corralito bancario de la UE en su historia. Las necesidades del país, que rondan los 15.000 millones de euros, han supuesto un importante quebradero de cabeza para la UE, al pretender aplicar un novedoso sistema de “burden - sharing” donde los depositantes chipriotas soportarían un tercio de la factura del rescate. La controversia desatada por la necesidad de asignar pérdidas a los depósitos teóricamente garantizados (aquellos por debajo de 100.000 euros), hizo saltar las dudas sobre un posible efecto contagio hacia aquellos países con problemas y con sistemas financieros más debilitados. Unas desafortunadas declaraciones del nuevo portavoz del Eurogrupo, el Sr. Dijsselbloem en las que apuntaba como nuevo modelo para futuros rescates el que se acababa de proponer para Chipre, pusieron en alerta a los mercados y a las agencias de rating. Finalmente, se produjo una revisión de las condiciones del rescate, donde únicamente los depositantes de mayor nivel, por encima de los 100.000 euros, afrontarían pérdidas, que serían entonces más abultadas. El resto, unos 10.000 millones de euros, serán aportados mediante préstamos blandos tanto por la Unión Europea como por el FMI, a plazos de al menos 20 años. Si bien las características peculiares de la economía chipriota, que son las de un paraíso fiscal con un desproporcionado volumen de depósitos en comparación con su PIB

, sugerían la necesidad de testar un “bail in” antes de solicitar un préstamo externo, también es cierto que la gestión de la crisis chipriota se ha gestionado y escenificado de la peor manera posible, poniendo de manifiesto el elevado nivel de incertidumbre que sobrevuela cualquier toma de decisiones dentro del seno de la UE.

Afortunadamente, el tamaño del agujero chipriota es insignificante en relación al tamaño del PIB europeo, lo que ha permitido que el problema haya pasado a un segundo plano sin mayores consecuencias en cuanto ha quedado claro que el modelo de Chipre no será trasladable a ningún otro país que pudiera necesitar ayuda, a pesar del precedente que éste supone.   

En la Gestora, creemos que el escenario apenas ha cambiado para el resto del año. Si bien las bolsas con mayor potencial son las europeas, también es cierto que la elevada prima de riesgo que se aplica a las inversiones en la zona, compromete su evolución a corto plazo. Es de esperar que toda la amplia batería de medidas que a nivel global se están llevando a cabo para revertir la desaceleración económica que se está observando con epicentro en Europa, sea capaz de remontar en el segundo semestre del año dando paso a una mejoría paulatina en el ciclo global. Esta mejoría se dejará notar aún más, dada la elevada necesidad de búsqueda de rentabilidad propiciada tanto por el marco que establecen las políticas monetarias de tipos cercanos a cero, de carácter excepcional, como por la fuerte represión financiera a la que se ven sometidos los inversores.

Por último, los mercados de renta fija, como hemos comentado han mantenido una tendencia saludable con tipos de interés a la baja en niveles históricamente reducidos. El Bund alemán terminó el trimestre con una rentabilidad del 1,289%, mientras el T Bond lo hacía en 1,848%. El bono español a 10 años terminó en el 5,06%. Las letras españolas a 12 meses han terminado el trimestre en 1,42%.

 

Alejandro Varela, Gestor del fondo Renta 4 Latinoamérica FI.

@AVarela_Madrid


09 abril, 2013 | 08:30

Las valoraciones de los activos son a largo plazo el principal argumento para comprar o vender. Cierto es, que el mercado no tiene en cuenta en el corto plazo el factor valoración y se deja llevar por noticias y por movimientos de flujos de capital, pero cualquier inversor (que no especulador), en renta variable se debe dejar llevar por lo que dictamina el retorno esperado de cualquier inversión.

 Otro variable más que importante es manejar las expectativas, en tanto en cuanto, la mayor parte de la valoración de un activo viene determinado por el valor futuro de sus flujos de caja. Cuanto menor sean las expectativas futuros, mayor será el futuro retorno y menor será el margen de error de la inversión.

 Hoy en día, la renta variable europea es el activo que más barato está, desde mi punto de vista, justificadamente, ya que la mayor parte de los riesgos se centran en el área euro. Los últimos días, el rescate a Chipre no hace sino recordarnos la debilidad financiera de una parte importante de Europa.

 Pero, es evidente que la bolsa se compra a mejores precios cuando la incertidumbre es alta. Cuando los riesgos son menores, las valoraciones tienden a normalizarse y a encarecerse.

 Actualmente, la renta variable europea está un 20% más barata que la estadounidense y un 100% más barata que la japonesa, medidos por la media actual de beneficios esperados para 2013 en sus principales índices de referencia.

 Pero si utilizamos el famoso PER de Shiller o PER ajustado por el ciclo, la diferencia es aún más importante. ¿Por qué? El motivo es que el PER de Shiller, se calcula dividiendo la valoración total de la empresa hoy, entre el beneficio medio de los últimos 10 años de la empresa. Esto significa que el beneficio resultante incluye el beneficio que las empresas obtuvieron antes de la crisis financiera, que en los casos del sector financiero, el eléctrico y las telecomunicaciones son muy relevantes.

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Como se puede observar en el gráfico obtenido de Goldman Sach, el PER de Shiller se encuentra actualmente algo por debajo de las 12x, cuando la media de los últimos 30 años es de 18x. Si, como espero, la zona euro estabiliza su macroeconomía y los sectores más dependientes de la zona euro recuperan una parte importante de los beneficios perdidos en la crisis financiera, existe un 50% de rentabilidad por conseguir simplemente con la normalización de las valoraciones de la renta variable europea. Si a esta normalización, incluimos mejoras en el crecimiento económico, el potencial sería mayor, pero el potencial es sobradamente atractivo si solo esperamos reversión a la media o normalización de las valoraciones.

En el siguiente gráfico (fuente UBS) se muestra otro tipo de valoración, muy llamativa también. La diferencia de rentabilidades de los diferentes tipos de activos. Todos los activos de menor riesgo: renta fija gubernamental, renta fija corporativa y mercado monetario se encuentran muy por debajo de sus media de los últimos 10 años, mientras que la rentabilidad por dividendo que ofrece la renta variable está por debajo de su media histórica.

Otro indicador que nos señala que el activo que debería obtener mejores retornos los próximos años, debería ser la renta variable.

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Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@javiergalan77

 

05 abril, 2013 | 08:30

Cuando una empresa paga dividendo, el precio de cotización descuenta (y baja) en precio exactamente por el mismo importe del pago de dividendo. Muchos inversores suelen decir que el cobro de dividendo no tiene valor porque por un lado te ingresan el efectivo del dividendo, pero por otro lado el precio de la acción de la empresa en cuestión se reduce en la misma cuantía.

De hecho, por esa regla de tres, incluso es peor, ya que el dividendo tiene retención y la pérdida patrimonial por el menor valor del precio de la acción no te compensa el pago a Hacienda.

Sin embargo hay una diferencia muy importante que es en lo que se basa cualquier inversión en empresas que pagan jugosos dividendos. Cuando una empresa paga dividendo, el valor intrínseco de la compañía incrementa, por la sencilla razón de que la empresa gana la misma cantidad de dinero para un precio de la acción inferior.

Pondré un ejemplo extremo para que se entienda lo mejor posible:

Supongamos que una acción cotiza a 10 euros y reparte un dividendo anual de 1 euro por acción que sería equivalente a una rentabilidad por dividendo del 10%. Supongamos también, que la empresa tiene un beneficio de  1 euro por acción. Es decir que reparte todos los beneficios anuales en dividendo.

El PER al que cotizaría esta supuesta acción sería de 10 veces (10 euros de cotización / 1 euro de beneficio) y la rentabilidad por dividendo del 10% (1 euro de dividendo / 10 euros de cotización).

Al día siguiente de pagar dividendo, la empresa en cuestión seguirá ganando 1 euro por acción al año de beneficio, pero en vez de cotizar a 10 euros, la empresa cotizará a 9 euros (una vez repartido el dividendo de 1 euro por acción). El PER al que cotizaría la misma empresa será de 9 veces en vez de las 10 veces de antes de cobrar el dividendo, es decir, está un 10 más bajo. La rentabilidad por dividendo será del 11% en vez del 10% de antes de pagar ese dividendo.

Si suponemos que la acción de la empresa nunca recupera en dividendo en cotización y que la empresa sigue ganando la misma cantidad de dinero y paga la misma cantidad de dividendo, es decir, 1 euro por acción, al cabo de 5 años, la empresa habría pagado 5 euros de dividendo por acción, por lo que la empresa cotizaría a 5 veces beneficio (valor de la empresa de 5 euros / beneficio de 1 euro) y 25% de rentabilidad por dividendo. (reparto de 1 euro por acción / 5 euros de valor de la empresa).

Es más, al cabo de 9 años, la empresa habría repartido 9 euros de dividendo, por lo que si la empresa no recupera precios en cotización, el valor de la acción sería de 1 euro por acción, tendría un PER de una vez ya que el beneficio de la empresa sería lo mismo que vale toda la empresa y la rentabilidad por dividendo sería del 100%.

Al cabo de 10 años el valor de la compañía sería 0......para un beneficio de un euro por acción....es decir, un absurdo.

En general, lo más habitual es que para una compañía con crecimientos de al menos la inflación, la cotización de la compañía en bolsa tiende a obtener la rentabilidad de la inflación más la rentabilidad por dividendo. La rentabilidad por dividendo tiene la máxima importancia cuando hablamos de retorno del capital invertido.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@javiergalan77

 

02 abril, 2013 | 10:36

Invertir en empresas con bajos PERes lleva sin obtener buenos resultados bursátiles  bastantes años. De hecho en los últimos 12 meses, los sectores que peor comportamiento están teniendo en el año son aquellos que teóricamente están más baratos (eléctricas, recurso básicos, petroleras, telecomunicaciones y automóviles).

En el otro lado están los sectores como tecnología, alimentación, aerolíneas y hoteles, y farmacéuticas, que siendo las empresas más caras del mercado pero también las que mejor comportamiento han tenido.

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¿Qué estrategia está funcionando? En el siguiente gráfico (fuente Citi), se observan los sectores que más flujo de caja libre van a generar este 2013. Destaca el sector media, farmacéutico y telecomunicaciones. Por la parte negativa, los sectores que menos flujo de caja libre generarán son el sector petrolero, automóviles y eléctricas.

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El hecho de que generen poca caja significa que por una parte hay menos posibilidades de crecer el dividendo y por otra hay menor capacidad de reducir deuda. Justo lo contrario de empresas que generan exceso de flujo de caja.

Tener una cartera que genere suficiente flujo de caja para remunerar a sus accionistas o para reducir deuda es vital para conseguir un buen comportamiento de la cartera de renta variable.

En el siguiente gráfico (FUENTE J.P.Morgan), se observa el espectacular comportamiento de las compañías con alta generación de caja frente a las empresas con baja generación de caja.

130402_5dias2

El gráfico es muy elocuente, invertir en compañías cuyos fundamentales están sustentados por una elevada generación de caja, se premia con un mejor comportamiento de la rentabilidad obtenida.

 

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@javiergalan77

 

Sobre los autores

Celso Otero (gestor de los fondos Renta 4 USA, Renta 4 Asia y Renta 4 Japón) escribirá sobre Asia, Japón y EEUU

Ignacio Victoriano (gestor de los fondos de renta fija de Renta 4) compartirá su visión sobre los tipos de interés, prima de riesgo, etc…

Alejandro Varela (gestor de Renta 4 Latinoamérica y Alhambra) dará su punto de vista sobre Latinoamérica y la situación de los mercados.

Javier Galán (gestor de los fondos de renta variable de España y Europa), opinará sobre empresas y sectores de la economía europea y española.

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