Blog realizado por expertos de Pictet con las perspectivas de actualidad de la economía, los mercados y la gestión patrimonial, así como la gestión de activos y fondos de inversión.

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Gonzalo Rengifo Abbad, director general de Pictet AM en Iberia y Latam Fue subdirector general de Schroders en España para distribución de fondos de inversión y director de banca privada de Banco Urquijo. Está Licenciado por CUNEF en ciencias económicas y empresariales, especialidad en finanzas.

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Luis Sánchez de Lamadrid, director general de Pictet WM en España. Fue consejero delegado de BSI/Banca del Gottardo en España y director de banca privada de UBS en España. Bachelor in Business Administration por European University, está posgraduado en Finanzas por ICADE y Executive MBA por Instituto de Empresa. Es profesor en Instituto de Estudios Bursátiles (IEB).

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Patricia de Arriaga, subdirectora general de Pictet AM en España Fue directora técnico-comercial para instituciones en España, Andorra y Portugal en Société Générale AM. Anteriormente fue directora de servicio institucional de BNP Paribas AM y directora de Inverseguros Gestión SA SGIIC. Antes trabajó con Iberdealer Sociedad Mediadora.

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Carlos González-Mesones, gestor de patrimonios senior de Pictet WM en España Se ocupó anteriormente de gestión carteras para instituciones y banca privada en Banque Privée Edmond de Rothschild. Trabajó como trader en las agencias españolas CM Capital Markets y Mercavalor SV S.A. Está licenciado en economía por la Universidad Complutense de Madrid y cursó el programa superior de gestión de carteras del Instituto de Empresa y estudios avanzados de especialista en renta fija IEB (Instituto de Estudios Bursátiles).

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Gustavo Pardo Fernández-Balbuena, gestor de patrimonios senior de Pictet WM en España Fue consejero delegado de BSI/Banca del Gottardo Gestion SGIIC y anteriormente director de renta variable de Inversafesi SGIIC.

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26 junio, 2013 | 12:03

La mitad de la cartera en inversiones internacionales

En España el perfil del ahorrador es principalmente de renta fija y además durante estos años de crisis, ha estado posicionado en inversiones locales. Creemos que tiene que empezar a ampliar miras, a ser innovador y mas responsable con sus ahorros. Al menos la mitad de su inversión en renta fija o variable debería estar en inversiones internacionales.

En este sentido, de aquí a cinco años la rentabilidad real de los bonos soberanos en paises desarrollados calificados como muy seguros(EEUU, Alemania) deberia seguir siendo negativa. Los crecimientos económicos pueden estar por debajo del potencial – de 1 a 1,5% en Europa y 2,5% en Japón- y la generación de empleo puede ser mínima. De todas formas la inflación es una solución para la deuda de los países desarrollados y es posible que suba por encima del 3% los próximos años. Mientras la deuda de gobiernos de países desarrollados muestra rentabilidad real negativa, con muy poco que ganar y mucho que perder, una situación asimétrica. De hecho es posible que la rentabilidad del bono alemán se vaya al 3% y genere una situación como en 1994, cuando la gente se dio cuenta que en renta fija se podía perder dinero.

Pero la deuda emergente con grado de inversión a cinco años tiene rentabilidad de 6,5%, con calificación crediticia BBB+ y perspectiva de mejora, con inflación controlada debajo de 5%. Estos países se pueden llegar a financiar al 4,5% -con el correspondiente aumento del precio de sus bonos- y sus divisas deben reflejar su mejor situación económica, apreciándose, especialmente tras las últimas caídas.

Además el ahorrador puede ser más innovador mediante deuda soberana global por fundamentales. Con ello es posible evitar el exceso de peso de los países más endeudados en los índices convencionales, donde las tres regiones de países desarrollados suman 90% y el resto no pasa del 10%. Hay que tener en cuenta que la deuda pública sobre PIB de países como Rusia o Chile es sólo del 10%, que incluyendo empresas no llega a 60% (en España por encima de 300%). Parece apropiado comprar un bono de Chile con calificación crediticia AA- y cupón 6,5% que un bono español BBB- con perspectiva negativa que paga 5%.

Además en renta variable hay oportunidades fuera de los índices tradicionales, mediante fondos temáticos como Agua o medicamentos Genéricos. Se trata de acciones globales de industrias diferentes a los sectores del índice mundial, pues mas del 90% de las compañías no están incluidas en los mismos. Son ideas de inversión basadas en mega-tendencias, cambios estructurales en la sociedad y economía a largo plazo, como digitalización de la sociedad. De manera que tienen un componente anticíclico y facilitan la diversificación. Además el nivel de solapamiento o “traslape” según dicen en Colombia, entre estos fondos temáticos es muy reducido.

Quedan varios años sin crédito

Por otra parte la renta variable en Europa está más barata que EEUU pero el descuento se centra en eléctricas, financieras y telecomunicaciones y conviene ser muy selectivo.

Sin embargo EEUU ya en los años 50, con un déficit público sobre PIB por encima del 100% e inflación por encima de 6%, implantó una política monetaria muy parecida a la actual, para mantener los tipos de interés a largo plazo por debajo del 2,5%. A ello le siguió una de las etapas de mayor crecimiento económico, hasta el punto que su ratio deuda/PIB cayó al 68%. Además en 2009 había más activo tóxico en EEUU que en Europa. La Reserva Federal bajó rápidamente los tipos de interés al 0,25% y limpió los balances de los bancos, comprando toda clase de activos tóxicos. Ese dinero se está devolviendo, mientras empieza a subir el precio de la vivienda y se crea empleo. Además ya en 2009 EEUU presentó un plan de estímulo de 700.000 millones, aunque se fue reduciendo y actualmente está sin capacidad de maniobra por el techo de deuda. Por otra parte, aumentará la volatilidad en el mercado a medida que la Reserva Federal vaya comprando menos activos y aunque lo haga de forma muy gradual, debido a la menor liquidez, tendrá un efecto pernicioso en el patrón de crecimiento.

Mientras el PIB de la Europa de los 27 suma 17 trillones, la región económica de mayor riqueza, por encima de EEUU, pero la toma de decisiones adolece de agilidad y flexibilidad. En Europa los planes de política monetaria se han puesto en marcha en 2012, con tres años de retraso. Se ha proporcionado liquidez a los bancos y reforzado sus balances pero el hecho es que el crédito no fluye y se han devuelto 200.000 millones de euros al BCE por no saber qué hacer con la liquidez, sobre todo porque ha bajado la prima de riesgo y el interés del bono local.

Lo mas probable es que nos queden varios años en los que el crédito esté muy restringido, sólo disponible para gobiernos o instituciones públicas, pero no familias ni PYMES. Este es uno de los grandes problemas. Además los programas de austeridad han reducido el dinero disponible para empresas y consumidores y los Gobiernos no están invirtiendo sino en fase de ajuste, una combinación letal.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam.

14 junio, 2013 | 08:46

En España tenemos una cultura financiera muy conservadora y orientada al inmueble. Así que la mayor parte de personas cuentan con casa y con depósitos bancarios. A ello se añade que el ahorrador o inversor se ha sentido cien por cien dirigido durante esta crisis, sin capacidad de decisión. Se le ha estado llevando a depósitos. Pero ahora puede tener un papel mucho más activo en sus decisiones de ahorro o inversión. De hecho el ahorrador tiene que ser más responsable y emprendedor.

En este sentido quien ya está en fondos debe tener sentido de propiedad –es coparticipe de una comunidad de bienes- y quien no los conoce debe considerarlos entre las alternativas, por ser más eficientes. Ello no quiere decir que sustituya todos sus depósitos por fondos, sino que acepte la complementariedad. Para ello dispone de acceso a asesoramiento para la creación de su cartera –un servicio en muchos casos totalmente gratuito-.

No en vano en los últimos cuatro años la industria financiera española ha pasado de 2.000 o 3.000 profesionales certificados a más de 10.000. Más aún, la industria de fondos ha implantado durante la crisis muchísimas mejoras, con fusiones de gestoras, racionalización de productos, simplificación de gamas y especialización de asesores. Las entidades financieras españolas han invertido en formación y capacitación profesional en redes y están mejor preparadas que nunca, en óptimas condiciones para poner los fondos de manera universal a disposición de ahorradores e inversores.

De hecho las gestoras de fondos han resultado ser parte consustancial de la red del negocio bancario, una extensión natural del ahorro. Incluso las grandes redes, donde prevalece el producto propio, se han volcado en el asesoramiento, mediante carteras de fondos, adecuadas al perfil de riesgo, hasta el punto de que es previsible que la industria evolucione hacia soluciones de inversión, donde caben la innovación y la creatividad. En este sentido hay oportunidades de claro valor añadido de gestión activa. Más aún, la arquitectura guiada está completamente implantada y cualquier inversor puede acceder a cualquier fondo en cualquier entidad, sucursal bancaria, asesor o agente financiero.

Además, especialmente con la crisis, el ahorrador debe saber que no todo es sabor local. Su menú puede dejar de ser básico, pues, mediante fondos, tiene a su disposición todos los ingredientes internacionales. Es el caso de deuda empresarial grado de inversión y de alta rentabilidad y deuda emergente, en dólares y moneda local. 

De hecho durante la crisis se ha ahorrado mucho y, al calor de rentabilidades pasadas, se ha sentado la base de la demanda futura. Es el caso de la deuda emergente, que en 2012 proporcionó una rentabilidad de casi 16,5% y que, a diferencia de la deuda de países desarrollados, es de países con una coyuntura macroeconomía positiva y menor riesgo –calificación crediticia grado de inversión y perspectiva de mejora-.

De manera que el ahorrador está dándose cuenta que los fondos pueden encajar en su perfil, con liquidez y seguridad –fuera del balance de las entidades financieras-. Son fáciles de entender y permiten aprovechar oportunidades fuera de nuestras fronteras, tienen mejor tratamiento fiscal y son totalmente transparentes en política de inversión, costes y gestión.

Sin embargo la cultura previsional en España es nula, atribuible a las garantías del Estado en pensiones. De hecho más que de modelo, debemos tratar de cultura. En este sentido el progreso debe ser posible mediante fórmulas sencillas, como dedicación de un porcentaje mensual de la nómina a completar la pensión pública. Hay que tener en cuenta que el sistema de Seguridad Social, de beneficio definido, es insostenible a niveles actuales, aunque la transparencia no sea políticamente aceptable.

En otros países se han implantado con éxito sistemas de capitalización individual, que se están completando con un pilar solidario -pensión mínima garantizada para la población más desfavorecida-. A partir ese mínimo, conocido, es posible construir un sistema privado a largo plazo, que, además de fondos de pensiones puede estar formado por fondos de inversión. Ambos deben permitir construir, de forma activa, un nivel de pensión suficiente, no sujeto a vaivenes políticos.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam.

En España tenemos una cultura financiera muy conservadora y orientada al inmueble. Así que la mayor parte de personas cuentan con casa y con depósitos bancarios. A ello se añade que el ahorrador o inversor se ha sentido cien por cien dirigido durante esta crisis, sin capacidad de decisión. Se le ha estado llevando a depósitos. Pero ahora puede tener un papel mucho más activo en sus decisiones de ahorro o inversión. De hecho el ahorrador tiene que ser más responsable y emprendedor.

En este sentido quien ya está en fondos debe tener sentido de propiedad –es coparticipe de una comunidad de bienes- y quien no los conoce debe considerarlos entre las alternativas, por ser más eficientes. Ello no quiere decir que sustituya todos sus depósitos por fondos, sino que acepte la complementariedad. Para ello dispone de acceso a asesoramiento para la creación de su cartera –un servicio en muchos casos totalmente gratuito-.

No en vano en los últimos cuatro años la industria financiera española ha pasado de 2.000 o 3.000 profesionales certificados a más de 10.000. Más aún, la industria de fondos ha implantado durante la crisis muchísimas mejoras, con fusiones de gestoras, racionalización de productos, simplificación de gamas y especialización de asesores. Las entidades financieras españolas han invertido en formación y capacitación profesional en redes y están mejor preparadas que nunca, en óptimas condiciones para poner los fondos de manera universal a disposición de ahorradores e inversores.

De hecho las gestoras de fondos han resultado ser parte consustancial de la red del negocio bancario, una extensión natural del ahorro. Incluso las grandes redes, donde prevalece el producto propio, se han volcado en el asesoramiento, mediante carteras de fondos, adecuadas al perfil de riesgo, hasta el punto de que es previsible que la industria evolucione hacia soluciones de inversión, donde caben la innovación y la creatividad. En este sentido hay oportunidades de claro valor añadido de gestión activa. Más aún, la arquitectura guiada está completamente implantada y cualquier inversor puede acceder a cualquier fondo en cualquier entidad, sucursal bancaria, asesor o agente financiero.

Además, especialmente con la crisis, el ahorrador debe saber que no todo es sabor local. Su menú puede dejar de ser básico, pues, mediante fondos, tiene a su disposición todos los ingredientes internacionales. Es el caso de deuda empresarial grado de inversión y de alta rentabilidad y deuda emergente, en dólares y moneda local. 

De hecho durante la crisis se ha ahorrado mucho y, al calor de rentabilidades pasadas, se ha sentado la base de la demanda futura. Es el caso de la deuda emergente, que en 2012 proporcionó una rentabilidad de casi 16,5% y que, a diferencia de la deuda de países desarrollados, es de países con una coyuntura macroeconomía positiva y menor riesgo –calificación crediticia grado de inversión y perspectiva de mejora-.

De manera que el ahorrador está dándose cuenta que los fondos pueden encajar en su perfil, con liquidez y seguridad –fuera del balance de las entidades financieras-. Son fáciles de entender y permiten aprovechar oportunidades fuera de nuestras fronteras, tienen mejor tratamiento fiscal y son totalmente transparentes en política de inversión, costes y gestión.

Sin embargo la cultura previsional en España es nula, atribuible a las garantías del Estado en pensiones. De hecho más que de modelo, debemos tratar de cultura. En este sentido el progreso debe ser posible mediante fórmulas sencillas, como dedicación de un porcentaje mensual de la nómina a completar la pensión pública. Hay que tener en cuenta que el sistema de Seguridad Social, de beneficio definido, es insostenible a niveles actuales, aunque la transparencia no sea políticamente aceptable.

En otros países se han implantado con éxito sistemas de capitalización individual, que se están completando con un pilar solidario -pensión mínima garantizada para la población más desfavorecida-. A partir ese mínimo, conocido, es posible construir un sistema privado a largo plazo, que, además de fondos de pensiones puede estar formado por fondos de inversión. Ambos deben permitir construir, de forma activa, un nivel de pensión suficiente, no sujeto a vaivenes políticos.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam.

05 junio, 2013 | 07:30

En renta fija hay que cambiar de mentalidad. El inversor tradicional debe empezar a ser más emprendedor o innovador. Hay que tener en cuenta que en los últimos 23 años en el sector financiero el perfil del inversor español ha cambiado muy poco: 80% invierte en renta fija, parte estructural de las carteras, aunque ahora haya algo más de apetito por el riesgo.

Además hay que dejar de pensar en tasas nominales de rentabilidad. Aunque la inflación no parece vaya a ser preocupante, 2% los próximos dos o tres años, la deuda soberana considerada “segura” tiene ya rentabilidad real negativa. Las rentabilidades del bono de EEUU y del Bund alemán están en 1,6 a 1,4%, lo que es totalmente artificial. De hecho los grandes fondos de pensiones discuten cuando van a subir sus rentabilidades y por tanto bajar sus precios. En general se considera que, para corresponderse con los niveles de crecimiento e inflación esperados, ha de situarse por encima de 3%. Así que se trata de una situación de pérdida en cualquier caso. Si vuelve el crecimiento y hay presiones inflacionistas perderá valor y mientras la rentabilidad real es negativa.

Además hay más posibilidades de que la rentabilidad suba que baje. En diez años, con la inflación actual, 100.000 Euros actuales en esta deuda soberana “segura” pueden quedarse en 87.000 euros, con pérdida de capacidad de compra.

Por su parte la deuda soberana de peor calificación crediticia puede tener rentabilidad real positiva, pero en casos como España al 4%, calificada “BBB-“, a un escalón de ser deuda de alta rentabilidad. De manera que conviene mirar oportunidades con control del riesgo asumido.

Las oportunidades están fuera

Las oportunidades en renta fija están fuera de España, en países con deuda grado de inversión y perspectivas positivas a medio plazo. Es el caso de Chile, con deuda “AA-“ y cupones de 5,8% a diez años, cuya devolución puede ser sostenible. De hecho su ratio de la deuda de familias, empresas y Estado no supera 55% sobre PIB –la del Estado no llega a 20%-, frente a 350% en España, cuya deuda pública sobre PIB puede pasar de 86 a 100% en tres años-.

En conjunto la media de calificación entre países emergentes es “BBB+” y la media de deuda pública sobre PIB de solo 33%. A ello se añade que esta clase de activos puede mejorar su calificación hasta “A” los próximos tres años. De hecho su rentabilidad los últimos cinco ha sido 7 a 7,5% y actualmente 5,7% a cinco años. En los próximos tres puede situarse debajo de 5% e incluso llegar a 4,5%.

En concreto la de deuda de Latino América tiene un cupón medio de 7%, con más volatilidad que Asia, donde está en 4%. Hay que tener en cuenta que hay una elevada demanda de inversores institucionales. Además 80% de los inversores en deuda emergente son fondos de pensiones locales, que mantienen la inversión a vencimiento, por requisito legal. Así, que el volumen en fondos de pensiones de Latam y Asia se ha multiplicado por tres en cinco años. En Méjico sumaban 25.000 millones de euros y ahora llegan a 160.000 millones, pudiendo alcanzar 300.000 millones en cinco años. Mientras en España sigue en torno a 85.000 millones desde hace cinco años.

Por otra parte la divisa es un componente volátil en deuda emergente.En 2012 hasta abril subió 2,5%, cayó 7% en Mayo, volvió a subir 0,5% en Junio y en Septiembre estaba a la par, si bien el cupón ya había proporcionado 4,5% Finalmente la divisa proporcionó en el año 2,5% y la rentabilidad total fue 16%. No es previsible se repita, pero los próximos años puede proporcionar 4,5-5,5% por cupón, 1 a 2% por revalorización del bono y 1ª 3% por revalorización de divisas. En total hasta 10%.

En cualquier caso las políticas monetarias de relajación van a seguir por lo menos dos años más, con inflación muy controlada y tipos de interés muy bajos. Mientras, pocas cosas pueden cambiar la tendencia en emergentes, cuyo crecimiento económico los próximos cinco años puede ser 4,5%, con poco nivel de deuda e inflación más o menos controlada. Los fundamentales a medio y largo plazo deben mantenerse en estos países. Lo que cuenta es la carrera de fondo.

Hay una ocasión única en renta fija europea corto plazo

Por otra parte, entre empresas con máxima calificación crediticia “AAA” la rentabilidad es 0,3-0,4% sobre Libor, dependiendo del sector. Con grado de inversión aunque peor calificación la rentabilidad está entre 0,3 y 0,85%. Para llegar al 2 o 3% por encima de Libor hay que entrar en deuda de alta rentabilidad o de empresas de países emergentes. En este sentido en renta fija europea a corto plazo hay una oportunidad bastante única.

El BCE ha inundado de liquidez el sistema, pero los bancos europeos han empleado los préstamos para capitalizarse e incluso los están devolviendo. Así que la mayoría de empresas europeas, excepto las más grandes, carecen de acceso a crédito, algo que puede durar tres años. Llevan desde 2007 reestructurándose y concentrándose en negocios estratégicos y están teniendo que emitir deuda con rentabilidades bastante interesantes. Muchas han perdido calificación crediticia debido al riesgo país -como en España-, a pesar de ser sólidas y contar gran parte de su negocio fuera, con exposición al crecimiento de mercados emergentes. Algunas están pagando 6-8%, a pesar de que hasta 80% de sus ventas son internacionales.

Además el mercado de deuda de alta rentabilidad europeo puede multiplicarse por dos o tres los próximos cinco años. Hay que tener en cuenta que 85% de la financiación empresarial en Europa, excepto para las más empresas compañías, es vía bancos, mientras que en EEUU sólo 10 o 15% de las empresas se financian por esa vía.

Por otra parte la normalización de tipos de interés en EEUU y Europa puede empezar en 2014 con la mejora del crecimiento. Ello puede provocar, como en España en 1994, que la renta fija pierda valor. La consecuencia es que puede haber movimiento hacia activos menos volátiles y de mejor perspectiva. En este sentido, a nivel global e institucional, el peso de la exposición a renta variable está en 22%, frente a 37% hace cinco años. De manera que puede converger hacia niveles más normales, lo que ya estamos notando en cierta medida. La diferencia puede ser de trillones de dólares.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam.

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Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

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Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

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Enrique Borrajeros escribirá sobre temas relativos a la relación entidad – asesor, finanzas conductuales y tendencias y novedades en el asesoramiento financiero nacional e internacional.

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Francisco Márquez de Prado, analizará activos y productos financieros, con sus ventajas e inconvenientes, para cada tipo de inversor.

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Íñigo Petit tratará temas relacionados con la evolución de la industria de fondos de inversión y planes de pensiones y aspectos relacionados con la educación financiera

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