Sobre el autor

Imagen de Paula Satrustegui

Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

Categorías

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

Listado de blogs

« enero 2016 | Inicio | marzo 2016 »

25 febrero, 2016 | 09:47

Abante Cinco Días varios paises jubilacion
Trabajar en varios países
a lo largo de nuestra carrera profesional es cada vez más común y nuestra pensión de jubilación variará en función de en cuáles lo hagamos y los tipos de contratos que tengamos. En algunos casos –dentro del Espacio Económico Europeo o cuando existe un convenio bilateral-, los años que trabajemos en el extranjero sí contarán a la hora de realizar el cálculo, pero en otros no. Vamos a verlo.

Países UE o con convenio bilateral

España ha firmado acuerdos bilaterales en materia de cotización a la Seguridad Social con la mayor parte de los países de la Unión Europea, Andorra, Argentina, Australia, Brasil, Cabo Verde, Canadá, Chile, Colombia, Corea, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Japón, Marruecos, México, Paraguay, Perú, República Dominicana, Rusia, Túnez, Ucrania, Uruguay y Venezuela.

El trabajador ha de solicitar la pensión en el lugar de residencia, excepto en el caso de que no haya cotizado allí, en cuyo caso deberá de hacerlo en el país donde haya realizado su última actividad laboral. El estado en el que realice la solicitud, remitirá la misma a las instituciones de los países en los que usted haya cotizado.

Se realizarán dos cálculos de pensión. El primero tiene en cuenta únicamente los periodos acreditados en el país donde se hace la solicitud y el segundo, la suma de los dos países.

En la mayoría de las ocasiones, se abona la cantidad más elevada, pero en los casos de Canadá, Chile, EEUU, Filipinas, Marruecos, México y Venezuela solo se contabilizan los años cotizados allí cuando no se alcanza derecho a pensión nacional.

Si la pensión se liquida porque se suman los periodos cotizados en los distintos estados, cada país paga de manera proporcional al tiempo que el trabajador haya cotizado en él.

Cuando se ha cotizado en tres países, por ejemplo, España, Australia y Francia, se realizarán tres cálculos (solo España, España y Australia y España y Francia) y se escogerá la más beneficiosa, pero no se sumarán los periodos cotizados en los tres países.

Países sin convenio bilateral

Si no existe un convenio bilateral con el país de acogida, el trabajador puede generar el derecho a percibir una prestación por jubilación generada por las cotizaciones que haya ingresado durante su estancia en dicho país. Sin embargo, ha de tenerse en cuenta que ni los años ni las bases cotizadas en el extranjero tendrán ningún impacto en España. El trabajador deberá de informarse directamente ante los organismos competentes de los distintos países si ha generado el derecho a recibir pensión.

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante

 



18 febrero, 2016 | 09:54

El inversor particular puede acceder a los fondos de tres formas distintas: directamente, a través de un contrato de gestión de carteras y mediante los fondos de fondos. Estos últimos constituyen una alternativa eficiente, ya que ofrecen ventajas administrativas y fiscales, entre otras. Vamos a verlas:

-Gran diversificación: con un solo producto invertimos en cientos de vehículos, reduciendo el riesgo.

-Gestión profesional: nos permite el acceso a los mejores gestores para distintos tipos de activos y mercados. Como siempre comentamos, no todos los productos son iguales y requieren  una valoración y selección previa.

-Flexibilidad para implementar cambios en la cartera de manera rápida y sencilla.

-Acceso a fondos no disponibles para particulares, ya que el fondo de fondos es una IIC (Institución de Inversión Colectiva) puede comprar productos dirigidos a inversores institucionales.

-Retrocesiones a favor del inversor y no del distribuidor, con lo que se elimina el conflicto de intereses.

-Valor liquidativo único.

-Ventajas fiscales, como en los fondos de inversión: destacan el diferimiento fiscal, la posibilidad de compensar pérdidas y ganancias, el hecho de que tributa en la base del ahorro y que el traspaso no tributa.

TABLA_FONDO_DE_FONDOS_2
Pincha para ampliar la imagen

Una de las principales críticas a los fondos de fondos es que sus comisiones son más elevadas que en otros productos dado que se pagan, por un lado, las de este vehículo de inversión y, por otro, las de los fondos de inversión o sicavs en las que invierte. Así, si las comisiones resultan elevadas, pueden lastrar la rentabilidad que obtenga el cliente.

Sin embargo, las ventajas fiscales y administrativas del fondo de fondos abaratan los costes de las operaciones de cambios en las carteras.

Por otra parte, el asesoramiento profesional y la elección de un producto que dé una rentabilidad adecuada pueden compensar con creces dichas comisiones.

También hay que tener presente que, frente a la inversión directa en IIC o las carteras, en los fondos de fondos las retrocesiones de comisiones benefician al partícipe y no a la entidad que los comercializa, además de la posibilidad de acceder a las clases institucionales, normalmente, más baratas. Y las comisiones están limitadas por ley, cosa que no sucede en la gestión de carteras.

11 febrero, 2016 | 09:29


Calculadora jubilacionAnte la pregunta de “¿cuánto cree que va a gastar el día que se jubile?”, es curioso ver cómo la mayoría de la gente considera que necesitará muchísimo menos dinero que en la actualidad. 

En un estudio realizado por Dan Ariely en Estados Unidos, se le hizo a un grupo de personas la siguiente pregunta: ¿Qué parte de sus ingresos actuales necesitará durante su jubilación? La respuesta más común fue que gastarían un 75% de sus ingresos actuales. Tras esa primera contestación, decidieron ir más allá y les plantearon que por qué creían que sus gastos serían un 25% inferior a los del presente.  En este caso, la contestación fue que habían oído estos datos de la industria financiera americana, donde la planificación financiera está muy extendida.

En un segundo estudio se hizo una aproximación diferente y se preguntó: ¿Cómo quiere vivir durante su jubilación? ¿Dónde quiere vivir? ¿Qué tipo de actividades le gustaría hacer? Con estas y otras cuestiones similares querían obtener respuestas que les ayudaran a entender el tipo de vida que la gente quería tener durante la jubilación.

Lo más llamativo de este segundo  estudio es que se descubrió que aquellos que habían dicho que querían gastar un 75% de sus ingresos actuales, necesitarían un 135% de sus ingresos actuales para vivir como querían hacerlo durante su jubilación.

Este cálculo entra dentro de lo razonable si tenemos en cuenta que en la jubilación, parte de las ocho horas al día que dedicábamos a trabajar las dedicaremos a actividades de ocio que cuestan dinero y cuando nuestra salud no nos permita este tipo de ocupaciones, nuestros gastos médicos y de asistencia aumentarán considerablemente.

Después de todo el tiempo que dedicamos a trabajar y a pensar qué haremos el día que nos jubilemos, sería una pena que no pudiésemos mantener el nivel de vida deseado llegado ese momento. Y como nos advierten semana tras semana desde diferentes organismos e instituciones, lo más probable es que en el futuro el poder adquisitivo de las pensiones se reduzca, lo que supondrá un recorte importante de ingresos para quienes se jubilen. Esto implica que mantener nuestro nivel de vida requerirá que hayamos generado un colchón de capital durante nuestra etapa laboral.

Por eso, consideramos que una correcta planificación financiera puede ayudarnos a alcanzar nuestros objetivos vitales y a que seamos nosotros los que fijemos como queremos vivir en lugar de que el nivel de vida dependa del dinero que tengamos en ese momento.

04 febrero, 2016 | 09:39

Tributan seguros vida
En función de quién sea el tomador (quien paga la prima), el asegurado (sobre quién recae el riesgo) y el beneficiario (quien recibe la prestación), los seguros de vida tributan en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) o en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD).

En el IRPF tributan aquellos seguros en los que el tomador coincide con el beneficiario. Un ejemplo de esto es cuando una persona contrata un seguro (paga una prima) para a recibir una prestación en el momento de su jubilación. En este caso como quien paga la prima es el mismo que recibirá el dinero, tributa en la base del ahorro como rendimientos del capital mobiliario a un tipo de entre el 19 y 23% en función de la cantidad.

El rendimiento neto dependerá de cómo se realice el rescate. Si se rescata en forma de capital, se tributará por la diferencia entre las prestaciones y las primas aportadas. En cambio, si se opta por una renta inmediata (temporal o vitalicia), el rendimiento neto será el resultado de aplicar a la cantidad que se reciba un porcentaje que depende de la edad que tenga el beneficiario en el momento en que comienza a recibir la renta (renta vitalicia) o del número de años que dure la misma (renta temporal), tal y como se puede ver en las siguientes tablas.

Abante tributación seguros de vida

En el caso de rentas diferidas, el rendimiento del capital mobiliario se determina aplicando un porcentaje fijo sobre cada anualidad (según sea temporal o vitalicia), incrementado en la rentabilidad acumulada al tiempo de constitución de la renta. Esta se calcula por la diferencia entre el valor actual financiero-actuarial de la renta que se constituye y el importe de las primas satisfechas. Se reparte linealmente durante los diez primeros años de cobro de la renta en el caso de las vitalicias o temporales superiores a una década o durante los años que dure, en el caso de rentas temporales inferiores a diez años.

En el ISD tributan los seguros en los que quien paga no es la persona que se beneficia. En función de quien sea el asegurado, se tributará bajo la modalidad mortis causa (sucesiones) o inter-vivos (donaciones).

Si el tomador coincide con el asegurado, se tributa en el Impuesto de Sucesiones al pasar el dinero de una persona que ha fallecido (tomador y asegurado) a una persona viva (beneficiario), estando los primeros 9.195,49 euros exentos. Este sería el caso de una persona que contrata un seguro para que cuando fallezca, su cónyuge reciba una prestación.

En el caso de que tomador y asegurado no coincidan, se tributa en el Impuesto de Donaciones por ese dinero que nos está dando otra persona. Este sería el caso de una persona que contrata un seguro de vida para que si su cónyuge fallece, su hijo reciba una cantidad determinada, por ejemplo.

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante

 



Imagen de Paula Satrustegui

Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

Imagen de Belén Alarcón

Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

© Prisa Digital S.L.- Gran Vía, 32 - Edificio Prisa - Madrid [España]