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Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

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27 noviembre, 2014 | 09:07

Dónde resides es determinante en el Impuesto de sucesiones y donaciones (ISD) y en si heredar te va a salir caro o barato, ya que está cedido a las Comunidades Autónomas. Esto significa que el impacto fiscal varía considerablemente según la región que nos vincule y en función del patrimonio preexistente que tenga quien reciba el dinero y la vinculación entre fallecido/donante y heredero/donatario. 

Los impuestos que tuvieron que pagar los actuales Reyes de España por la por la herencia de un conocido empresario menorquín hace unos años fueron muy elevados porque entre uno y otros no existía ningún vínculo. Y la recientemente fallecida Duquesa de Alba aprovechó el hecho de que su residencia oficial estaba en Madrid para reducir los impuestos, tanto cuando adelantó parte de su herencia en 2011 como ahora. Si hubiera ‘residido’ en Andalucía la a Junta se habría llevado una cantidad importante. 

¿Qué Comunidad Autónoma nos vincula al legar nuestro patrimonio? 

El criterio que se aplica para determinar qué impuestos corresponde pagar varía en función de si es una sucesión o una donación, como podemos ver en el cuadro. 

Abante ISD

(pinche para ampliar la imagen)

En las sucesiones, vincula el lugar en el que el fallecido haya residido más tiempo en los últimos cinco años (no hace falta estar empadronado).

Sin embargo, en las donaciones, depende del tipo de bien. Para un inmueble, los impuestos se aplican en función de su ubicación. Mientras que al resto de activos tributan en la comunidad en la que vive quien los recibe (donatario). 

En el caso de que el beneficiario de la donación resida en el extranjero, se impone la legislación, en la que no hay bonificaciones. Este es uno de los aspectos que ha suscitado polémica, primero, y una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que en septiembre determinó que es discriminatorio. 

Uno de los temas que están encima de la mesa es la posibilidad de unificar el impuesto en todo el territorio español para evitar el agravio que suponen las deducciones de algunas comunidades. En la actualidad la Comunidad de Madrid tiene una bonificación del 99% para ascendientes y descendientes (los grupos I y II de herederos), en cambio, otras comunidades solo otorgan este beneficio fiscal si se cumplen ciertos requisitos y en otras no hay bonificaciones. 

Antes de la publicación del Anteproyecto de Ley de reforma fiscal, los rumores apuntaban a que  incluiría también una reforma del ISD, aunque, finalmente, se ha pospuesto. Por ello, si piensa que la Ley puede cambiar en un futuro no muy lejano y está vinculado a alguna comunidad en la que sí se aplican bonificaciones, podría interesarle hacer algunos números para comprobar si le resulta más rentable realizar alguna operación de este tipo antes de que termine el año para aprovechar, además, los coeficientes de abatimiento (que reducen la carga impositiva en activos comprados antes de 1994). 

Ejemplo práctico 

Vamos a ver la implicación que tendría recibir en donación un inmueble valorado en 400.000 euros. Suponemos que la donación es de padres a hijos y que el donatario tiene un patrimonio inferior a 400.000 euros. 

Aquí conviene hacer un inciso: para no tener problemas con Hacienda, en el caso de los inmuebles, se debe considerar, como mínimo, el valor que la comunidad le da al inmueble. Esta información es pública. Como ejemplo, puede consultar aquí el de Madrid.  

Si el inmueble estuviese situado en Madrid, al estar bonificado al 99%, el impacto fiscal sería de 810 euros, frente a los 81.019 euros que resulta de aplicar la legislación estatal. Tal y como se puede ver, la comunidad vinculante es determinante.

Abante ISD

(pinche para ampliar la imagen)

Adicionalmente, el donante debería de hacer frente al pago de la plusvalía en el IRPF (tiene que pagar a Hacienda un porcentaje de lo que haya ganado desde la compra del inmueble hasta el momento de la donación) y de la plusvalía municipal (este link puede ayudarle a calcularla), así como al coste del notario. Por eso, aunque tenga derecho a bonificaciones, es importante ver el impacto de estos dos impuestos antes de tomar una decisión, porque, en algunas ocasiones el impacto económico puede ser muy elevado. 

En el caso de recibir el inmueble por sucesión, no habría que hacer frente a la plusvalía en el IRPF, ya que la misma se encuentra exenta, pero sí habrá que pagar la plusvalía municipal.

PUEDE DESCARGAR EL DOCUMENTO EN PDF

*Paula Satrústegui, directora de Planificacón financiera de Abante. 

21 noviembre, 2014 | 11:30

La ventaja fiscal de la que gozan en la actualidad activos como acciones, fondos e inmuebles adquiridos antes de 1994 se va a limitar con la reforma, lo que incrementará los impuestos a pagar por los inversores que vendan activos por un valor superior a 400.000 euros a partir del año que viene. Veamos por qué. 

El Congreso aprobó el 20 de noviembre los proyectos de ley que modifican el IRPF, el impuesto de sociedades y el IVA, con algunas de las enmiendas presentadas en el Senado, que ‘suavizaban’ varias propuestas. Entre ellas, la aplicación de los coeficientes de abatimiento (porcentaje que se aplica a la ganancia patrimonial y que reduce la cantidad sobre la que se pagan impuestos). A partir del 1 de enero se limitan a un máximo de 400.000 euros (totales, no anuales). 

Aunque se reducen los tipos de la base del ahorro, este efecto, en la mayoría de los casos, no se ve compensado por la limitación de los coeficientes de abatimiento. Conviene analizar individualmente cada situación.

¿Qué estrategias tenemos a nuestro alcance?

Es importante que, antes de que finalice el año, nos sentemos y analicemos qué activos comprados antes 1994 tenemos para determinar si debemos de realizar alguna operación de venta antes de que termine el ejercicio. Aunque hay que estudiar caso a caso, con carácter general podríamos decir que:

-Si  el valor total es inferior a 400.000 euros, podemos esperar a venderlos en 2015 o 2016, cuando los tipos bajen. En las acciones no cotizadas e inmuebles en los que la ganancia se distribuye linealmente a lo largo del plazo de generación, cuanto más tarde se vendan, menor porcentaje de la ganancia está exento.

-Si el valor total es superior a 400.000 euros, es probable que nos interese vender una parte del mismo antes de 2015, para no sobrepasar el límite de 400.000 euros. Y si no es posible venderlos antes de enero, conviene que analicemos sobre qué activo nos conviene más (fiscalmente) aplicar el coeficiente.

Ejemplo: 

Un inversor que tiene dos activos comprados antes de 1994: una vivienda valorada en 700.000 euros y fondos de inversión con un valor de 400.000 euros. Como, en total, tiene 1.100.000 euros en activos comprados antes de 1994, debería de echar cuentas. En la tabla que incluimos al final del documento mostramos el impacto fiscal  para la venta en 2014, 2015 y 2016 en los siguientes escenarios:

  • Tiene derecho a aplicar los coeficientes de abatimiento a los primeros 400.000 euros.
  • No puede aplicar los coeficientes de abatimiento, porque ya ha superado el límite.

 

Abante Asesores coeficientes abatimiento

(PINCHE EN LA IMAGEN PARA AMPLIARLA)

Como se puede ver, hay más porcentaje de la plusvalía que se encuentra exenta en el caso de inmueble que en el caso del fondo. En el caso del inmueble se considera la eliminación de los coeficientes de actualización.

Puede descargar el documento el PDF.

*Paula Satrústegui, directora de Planificacón financiera de Abante. 

13 noviembre, 2014 | 09:15

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La reforma fiscal afecta al plan de compra de acciones y a las stock options en tres aspectos. Conviene conocerlos porque, en algunos casos, incrementará la cantidad de impuestos a pagar. Os lo explicamos.

Por un lado, disminuye el tipo impositivo al que tributan (tanto en el momento del ejercicio como en el momento de la venta), lo cual tiene un efecto positivo. 

Sin embargo, este aspecto beneficioso puede verse contrarrestado por otros dos negativos: se elimina o se limita la exención de 12.000 euros que tienen en la actualidad (en el texto que aprobó el Gobierno se eliminaba, pero las enmiendas presentas en el Senado lo matizan). Además, la reducción de rendimientos irregulares se recorta del 40% al 30% y se limita el plazo para disfrutar de la misma. 

En el siguiente cuadro podéis ver los efectos de la reforma:

Abante RF stock options
 (pinche si desea ampliar la imagen)

Así, aunque se reducen los tipos impositivos bajan, al reducir los beneficios fiscales, el resultado es que el contribuyente puede ver incrementada la cantidad de impuestos a pagar. En el siguiente documento en PDF os damos más datos sobre las novedades y la forma de tributación de stock options y planes de compra de acciones. También podéis ver en un ejemplo práctico cómo la factura fiscal puede elevarse en 5.000 euros, en algunos casos. 

TRIBUTACIÓN DE STOCK OPTIONS Y PLANES DE COMPRA DE ACCIONES (PDF)

Paula Satrústegui, directora de Planificacón financiera de Abante.

06 noviembre, 2014 | 09:04

Ahorro

La capacidad de ahorro de los españoles crecerá el año que viene y en 2016 respecto a 2014, con carácter general y en función de las características de cada contribuyente, debido a la rebaja de tipos impositivos que recoge la reforma fiscal y al aumento de los mínimos personales y familiares que se pueden aplicar los contribuyentes. Eso sí, en algunos casos la bajada de impuestos no supondrá un aumento de renta disponible frente a 2011.  

Quienes más se benefician son los asalariados con dos hijos, en especial aquellos con rentas altas, que pasan de tener un tipo impositivo del 45% este año al 42,6%. Como se puede ver en el cuadro que les mostramos a continuación, el ahorro fiscal para aquellas personas con rentas de 300.000 euros o más será de más de 2,2 puntos porcentuales, que se traducen en casi 7.000 euros. También conviene destacar el aumento de capacidad adquisitiva en las rentas más bajas, las que se sitúan en 20.000 euros o por debajo: con la disminución de impuestos tendrán en torno a un 1,3% más de renta disponible, con ligeras diferencias en función de su situación familiar. En este tramo quienes tienen dos hijos pagarán un 1,42% menos a Hacienda, es decir, 284,78 euros.  

En cambio, las personas con rentas entre 35.000 y 64.000 euros y aquellos que perciben entre 95.000 y 199.000 euros disfrutarán de un ahorro menor, por debajo del 1%. En especial, los asalariados sin hijos, que en el tramo de 35.000 euros sólo verán reducida su factura un 0,68% –teniendo en cuenta únicamente, como hemos explicado, los rendimientos de trabajo y los mínimos personales y familiares, ya que puede ser que obtenga algún beneficio o deducción fiscal por otro concepto-. 

Gráfico aumento capacidad de ahorro Abante

(pinche en la imagen para ampliarla)

Si partimos del dato de que la tasa de ahorro de los hogares españoles (e instituciones sin fines de lucro) se situó al final del segundo trimestre –últimos datos del INE- en el 15% de la renta disponible, esta mejora fiscal cobra especial relevancia en un contexto en el que cada vez se hace más necesario el ahorro privado para la planificación vital a largo plazo. Dado que avanzamos hacia un sistema en el que las pensiones serán inferiores a las actuales y viviremos más, si queremos seguir manteniendo nuestro nivel de vida es conveniente que organicemos nuestro ahorro y planifiquemos las inversiones para rentabilizarlo al máximo. No se trata solo en la jubilación, sino que, ese capital que consigamos acumular puede ayudarnos a un cambio profesional en un contexto laboral cambiante y cada vez más exigente.

*Para la elaboración de la tabla, en el caso de los asalariados se ha considerado que los hijos conviven con el contribuyente y con su cónyuge, que hacen declaración individual y que no aportan a planes de pensiones.En el caso del jubilado, la pensión máxima de la Seguridad Social asciende a 35.762 euros al año, para rentas superiores se ha considerado que los ingresos provienen de otro tipo de rentas (alquileres...). 

**Para la elaboración de este análisis consideramos lo publicado en agosto en el Proyecto de Ley. Aunque puede haber algunas modificaciones, es probable que el texto definitivo que conoceremos cuando supere el trámite parlamentario sea muy similar.

Paula Satrústegui, directora de Planificacón financiera de Abante.

Puede descargar esta información en PDF.

02 noviembre, 2014 | 08:44

Nuestro día a día nos come y solemos dejarlo todo para el último momento. Los planes de pensiones no son menos. A pesar de que es más rentable realizar las aportaciones periódicas, es en los últimos días del año cuando solemos hacer los ingresos.

Aunque el plan de pensiones es una fórmula de ahorro vinculada a la jubilación, la mayoría de la gente no se fija en este aspecto a la hora de elegirlo y de hacer las aportaciones. Se mueve, fundamentalmente, por motivos fiscales, ya que lo que destinamos a los planes reduce la base imponible general, es una de las pocas opciones que el contribuyente tiene a su alcance para reducir el pago de impuestos. La única restricción es que dicha reducción no puede hacer negativa la base –se da de plazo los cinco ejercicios siguientes para aplicar el exceso-. 

¿Qué significa que la aportación reduce la base imponible general? Al hacer la declaración de la renta, Hacienda le devolverá el tipo marginal del IRPF de lo aportado. El marginal es el que se le aplica a cada euro adicional de renta. A cambio, en el momento del rescate (cuando ocurran alguna de las contingencias o supuestos excepcionales de liquidez) tributará como renta del trabajo por el importe total. Únicamente los rescates que realice en forma de capital de las aportaciones anteriores a 2006 podrán acogerse a un reducción del 40%. 

Por tanto, hoy dejas de pagar unos impuestos que abonarás el día en que rescates el importe acumulado. El diferimiento fiscal –que permite invertir ese dinero que no hemos ingresado a Hacienda y obtener un interés por él-, junto con el hecho de que los tipos impositivos en el momento del rescate suelen ser inferiores a los que tenemos cuando hacemos las aportaciones hacen que, fiscalmente, el plan de pensiones sea un vehículo muy beneficioso. Si, además, en el futuro se decide fomentar el ahorro privado para la jubilación y mejora la fiscalidad del rescate, el beneficio podría ser incluso superior.

Si su marginal es del 40% y aporta 10.000 euros a planes de pensiones, Hacienda le devolverá 4.000 euros. La subida temporal de impuestos que tenemos en la actualidad beneficia a quienes ahorran a través de estos productos, precisamente porque al ser el tipo marginal mayor, la devolución es también superior.

La bajada de impuestos a partir del 1 de enero de 2015 propuesta por la reforma fiscal que ahora se encuentra en trámite parlamentario es muy beneficiosa para los contribuyentes. Sin embargo, ‘castiga’ las aportaciones a planes de pensiones, ya que la devolución de Hacienda disminuirá. Además el Proyecto de Ley reduce la cantidad máxima que se puede ahorrar cada año a través de estos vehículos a partir del próximo ejercicio. 

Recordamos que para este año existen unas aportaciones máximas a planes de pensiones (límite financiero y límite fiscal) que el inversor debe tener presentes: 

Límite financiero (lo máximo que puede aportar anualmente):

  • 10.000 euros en el caso de menores de 50 años.
  • 12.500 euros en el caso de personas de 50 años o más.

 Límite fiscal (lo máximo por lo que se puede desgravar anualmente). Será deducible la menor de las siguientes cantidades:

  • 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas. Este porcentaje será del 50% para las personas a partir de 50 años (inclusive).
  • 10.000 euros anuales. Para contribuyentes mayores de 50 años aumenta hasta 12.500 euros.

Por último, nos gustaría recalcar que en muchas ocasiones nos fijamos en el beneficio fiscal de estos productos y no nos paramos a analizar la calidad de los mismos. Este aspecto también es muy importante. Invertir en un plan de pensiones que no esté bien gestionado se puede llevar por delante el beneficio fiscal de las aportaciones, por lo que es importante que analice la rentabilidad y riesgo del plan en el que vaya a invertir.

Paula Satrústegui, directora de Planificacón financiera de Abante.

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Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

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Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

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