23 julio, 2015 | 09:45

Abante icons Dos colores-55Podemos tomar una serie de decisiones de aquí a final de año para reducir el impacto fiscal, como vimos en el post anterior. Así, además de aprovechar la deducción por inversión en vivienda habitual y los donativos, debemos tener en cuenta que podemos compensar las bases, como vamos a explicaros en este artículo. La semana que viene veremos las aportaciones a planes de pensiones.

A lo largo de 2015 se han podido generar determinadas ganancias o pérdidas patrimoniales (venta de acciones, venta de fondos de inversión, derivados, divisas o venta de inmuebles) o determinados rendimientos del capital mobiliario (rentas producidas por el resto de productos financieros a excepción de los planes de pensiones) y puede que nos interese compensarlas antes de que finalice el año. 

También pueden existir pérdidas o rendimientos generados en ejercicios anteriores pendientes de compensación (de 2011 a 2014). Es importante conocer cómo se pueden compensar tras la reforma fiscal para tomar decisiones antes de diciembre. 

¿Cómo se compensan la base general y la base del ahorro?

Minimizar_deduccion_compensación

Pinche para ampliar la imagen

* Norma transitoria: Las pérdidas patrimoniales a más y menos de un año correspondientes a los periodos impositivos de 2011, 2012, 2013 y 2014 que se encuentren pendientes de compensación a 01/01/2015, se compensarán en la base del ahorro de acuerdo a la legislación vigente en 2014, es decir, no se podrán compensar parte de los rendimientos con las ganancias ni viceversa. 

Veamos un ejemplo que nos ayude a entender mejor esta compensación. Supongamos un inversor que a lo largo de 2015 ha vendido un fondo de inversión con una ganancia de 15.000 euros y un bono con un rendimiento negativo de 3.000 euros. 

Teniendo en cuenta la legislación de 2015, podrá compensar el rendimiento negativo con un 15% de la ganancia patrimonial: 15% de 15.000 euros (ganancia fondo) = 2.250 euros.

Por lo tanto, si no hiciese ninguna otra operación, el inversor tendría: 

  • Un rendimiento del capital mobiliario negativo de 750 euros (3.000-15%*15.000), que podrá compensar en los cuatro ejercicios siguientes: 2016, 2017, 2018 y 2019.
  • Una ganancia patrimonial de 12.750 euros (15.000-15%*15.000). El impacto fiscal considerando los tipos del 2015 sería de 2.685 euros (6.000*20%+6.750*22%).

¿Cómo reducimos el impacto fiscal? 

En primer lugar podría compensar los rendimientos negativos del capital mobiliario, generados por el bono, con rendimientos del capital mobiliario positivos (estructurados, venta de bonos, seguros, dividendos, cupones, intereses). 

Las ganancias patrimoniales derivadas de la venta del fondo de inversión podrían compensarse con pérdidas patrimoniales generadas por la venta de acciones, venta de fondos, inmuebles, derivados o divisas. 

Suponemos que inversor puede generar una pérdida patrimonial por la venta de unas acciones de 12.000 euros. Al compensar las pérdidas con las ganancias el impacto fiscal sería el siguiente: 

  • Un rendimiento del capital mobiliario negativo de 2.550 euros (3.000-15%*(15.000-12.000)), que podrá compensar en los 4 ejercicios siguientes: 2016, 2017, 2018 y 2019.
  • Una ganancia patrimonial de 2.550 euros (15.000-12.000-15%*3.000). El impacto fiscal considerando los tipos del 2015 sería de 510 euros (2.550*20%).

Para poder compensar esos rendimientos o ganancias con pérdidas o con rendimientos negativos, tendremos que cumplir con las normas antiaplicación: cuando una persona compra valores cotizados, es decir, acciones, títulos de renta fija o fondos de inversión y los vende con minusvalía; no podrá declarar dicha minusvalía cuando haya comprado títulos homogéneos durante los dos meses anteriores o durante los dos meses posteriores al momento de la venta con minusvalía. 

No obstante, que no pueda declarar la minusvalía no significa que la pierda. Podrá declararla en el futuro, cuando realice una nueva venta en la que no concurran las condiciones que lo impidan. 

Esta norma antiaplicación se estableció porque, durante muchos años, los inversores, con el fin de aprovechar una ventaja fiscal, a final de cada año, vendían activos con pérdidas y re-compraban los mismos activos con el fin de aflorar minusvalías que compensarían con plusvalías. 

El cliente, no solo debe tener en cuenta el efecto que tendrán estas decisiones sobre su fiscalidad, sino también el efecto sobre sus finanzas.

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante. 

16 julio, 2015 | 09:31

Abante icons Dos colores-30
Hace solo unas semanas estábamos en plena campaña de la declaración de la renta (consulta nuestro especial) y la mayoría nos preguntamos, cuando nos toca rendir cuentas con Hacienda, “¿qué puedo hacer para no pagar tantos impuestos el año que viene?”.  Para tratar de reducir, en la medida de nuestras posibilidades, el impacto fiscal podemos tomar algunas decisiones de aquí a final de año(es importante hacerlo antes del 31 de diciembre).

Los que más susto se suelen llevar son aquellos que generan rentas no sujetas a retención o rentas cuya retención es inferior a la que les corresponde, ya que tendrán que pagar la diferencia al hacer la declaración entre abril y junio de 2016. En algunos casos esta diferencia puede ser considerable. ¿Qué tipo de rentas nos encontramos en este grupo? Entre otras:

  • Indemnizaciones no exentas.
  • Rentas cuando se han tenido dos pagadores o más.
  • Alquileres.
  • Venta de acciones, bonos o inmuebles, entre otros, al no estar sujetos a retención.
  • Prestación por maternidad.

Intentar paliar la factura fiscal antes de que termine el año está en nuestras manos. Podemos tratar de beneficiarnos al máximo de las siguientes deducciones o reducciones que Hacienda pone a nuestro alcance:

  1. Compensación de rendimientos de capital mobiliario y ganancias o pérdidas patrimoniales.
  2. Aportación a planes de pensiones.
  3. Deducción por inversión en vivienda habitual (compras realizadas antes de 2013).
  4. Donativos.

En este primer post, explicaremos las dos últimas, la deducción por inversión en vivienda habitual y los donativos. En las dos próximas semanas dedicaremos un artículo a la compensación de rendimientos y a las aportaciones a planes de pensiones.

Deducción por inversión en vivienda habitual

Si compró su vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013, podrán deducirse un 15% de las cantidades aportadas anualmente (por ejemplo a través de la hipoteca) con un máximo de 9.040 euros. Les recordamos que si realiza tributación conjunta con su cónyuge y la vivienda está a nombre de los dos, solo podrán deducirse 9.040 euros, en lugar de 18.080 euros (9.040*2).

Si lo que va a pagar de hipoteca a lo largo de 2015 es inferior a la deducción máxima y no tiene comisión de cancelación anticipada, es posible que le interese amortizar anticipadamente parte de la misma hasta llegar a los 9.040 euros. 

A continuación mostramos un ejemplo para que puedan ver el efecto de dicha deducción: 

Diego tiene una cuota íntegra (cantidad que debe de pagar a Hacienda sin tener en cuenta una serie de deducciones) de 10.000 euros y una hipoteca sobre su vivienda habitual que fue adquirida en 2012. A lo largo de 2015 pagará 6.000 euros.

Si el inversor no realiza amortizaciones adicionales, su cuota líquida (impuestos que debe de pagar sin tener en cuenta la retención) ascenderá a 9.100 euros (10.000-6.000*15%). 

Si, por el contrario, desea beneficiarse al máximo de la deducción y amortiza anticipadamente 3.040 euros de hipoteca, la cuota líquida se reducirá a 8.644 euros (10.000-9.040*15%). 

Minimizar_deduccion_vivienda

Donativos 

Los contribuyentes podrán deducirse en la cuota, con carácter general, un 25% de los donativos realizados a las fundaciones previstas en la Ley 49/2002 (Médicos sin Fronteras, Caritas, UNICEF o Manos Unidas, entre otros). Otras fundaciones legalmente reconocidas podrán deducirse un 10% de las cantidades donadas. 

Si las donaciones son realizadas para la restauración de determinados bienes del Patrimonio Histórico Español o aquellas destinadas a la realización y desarrollo de actividades y programas prioritarios de mecenazgo tendrán derecho a una deducción del 30%. 

Las CC.AA. podrán ampliar las deducciones anteriormente expuestas. 

La base máxima de la deducción por donativos o donaciones anteriormente expuestos no podrá superar, con carácter general, el 10% de la base liquidable del ejercicio

Veamos un caso práctico que nos ayude a entender dicha deducción. Si un inversor con una cuota íntegra de 15.000 euros no realiza donaciones ni tiene hipoteca, tendrá una cuota líquida de 15.000 euros. Si, por el contrario, realizase donaciones por valor de 600 euros a fundaciones previstas en la Ley 49/2002, el impacto fiscal se reduciría en 150 euros.

Minimizar_deduccion_donaciones

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante. 

09 julio, 2015 | 09:26

Casi todos los inversores comparten, independientemente de sus diferencias, el objetivo común de asegurarse la jubilación. Quién no se ha preguntado alguna vez: “¿Qué pasará cuando me jubile? ¿Tendré dinero suficiente? ¿La Seguridad Social será capaz de mantener las pensiones actuales?”.

Abante_finplan_jubilacion_1Hay personas que prefieren no plantearse estas cuestiones, pero lo cierto es que cuando nos jubilemos querremos mantener el nivel de vida que tenemos mientras trabajamos y la pensión de la Seguridad Social no va a ser suficiente. Por eso, los ahorros que hayamos sido capaces de generar hasta entonces van a ser cruciales y recomendamos empezar a planificar cuanto antes la jubilación.

A continuación mostramos un caso muy simplificado de un inversor, Juan, que con 45 años está preocupado por cómo será su situación cuando deje de trabajar. Es capaz de ahorrar 30.000 euros al año y desea saber si el día que se jubile podrá mantener los 5.000 euros de gastos mensuales actuales.

El coste de la independencia económica

Lo primero que debe hacer Juan es definir sus objetivos y el coste de los mismos: ¿cuáles son los ingresos que tendré cuando esté jubilado (Seguridad Social, alquileres o venta de inmuebles...)? ¿Con cuánto quiero vivir? En la valoración de las partidas de ingresos y gastos no debemos olvidar el efecto del IPC si queremos mantener nuestro nivel de vida; los ingresos y gastos actuales no son los mismos que los de dentro de 10, 15 o 20 años.

En el caso de Juan, partimos del presupuesto de que recibirá un 70% de la pensión que le correspondería hoy a un inversor de 65 años de sus mismas características, ya que es probable que el sistema de cálculo de la Seguridad Social actual cambie en los próximos años para garantizar su sostenibilidad, teniendo en cuenta los factores demográficos como el incremento de la esperanza de vida y la inversión de la pirámide poblacional.

Teniendo en cuenta unos gastos mensuales de 5.000 euros, en un escenario de inflación del 2% (excepto en el caso de la Seguridad Social, que consideramos un IPC del 1%), vemos que su objetivo cuesta 2.233.394 euros.

  Abante_finplan_jubilacion_2

Pincha en la imagen para ampliarla

Financiarnos en los mercados

El siguiente paso que debe llevar a cabo Juan es determinar el patrimonio financiero actual y el ahorro que será capaz de generar hasta el momento en que se jubile.

1. Patrimonio financiero actual: hay que analizar todas las inversiones que tiene la persona en cada una de las entidades con las que trabaja.

2. Flujos de caja hasta la jubilación: además, hay que calcular lo que el inversor es capaz de ahorrar hasta el momento de la jubilación.

  Abante_finplan_jubilacion_3

Pincha en la imagen para ampliarla

Una vez determinado cuánto cuesta el objetivo y qué patrimonio tiene el inversor para financiarlo, sabremos el déficit que tiene o el objetivo de rentabilidad que necesita. En el caso de Juan, la rentabilidad anual media mínima que debería de exigir a sus inversiones (actuales y futuras), si consideramos un IPC anual medio del 2%, es del 1,72% si su intención es haber consumido todo el capital al cumplir los 90. En cambio, si desea conservar un colchón, por si acaso, la rentabilidad que necesita será superior.

Cuanto antes se realice el estudio de planificación financiera, mayor será el margen de maniobra del inversor. Si el inversor decidiese comenzar a ahorrar más tarde, le debería exigir a sus inversiones mayor rentabilidad o, para la misma rentabilidad, debería de generar más ahorro anual.

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante. 

03 julio, 2015 | 10:30

La bajada de tipos de la reforma fiscal aprobada en 2014 estaba diseñada para entrar en vigor en dos fases, la primera el 1 de enero de 2015 y la segunda el 1 de enero de 2016. Sin embargo, el Gobierno anunció este jueves que adelantaba la segunda fase de la rebaja de impuestos al 1 de julio de este año. Además, se extiende a todos los autónomos la retención del 15%, que hasta ahora solo se aplicaba a aquellos cuyos ingresos eran inferiores a 15.000 euros anuales.

¿Qué tipos nos aplica Hacienda desde este mismo mes? Y, ¿cuánto ahorraremos al mes en función de nuestras circunstancias personales

La reforma fiscal ha supuesto la reducción de los tramos del IRPF de siete a cinco (12.450 euros, entre 12.450 y 20.200, entre 20.200 y 35.200, entre 3 5.200 y 60.000 y a partir de 60.000 euros) y la rebaja del tipo impositivo (se limita a la parte estatal del impuesto, no a la mitad que depende de las comunidades autónomas). 

Abante_reforma_fiscal_IRPF1

Pincha en la imagen para ampliarla

En enero de este año el tipo mínimo se situó en el 21%  y desde el 1 de julio de 2016 se reduce hasta el 19%. Recordemos que en 2014 el tipo mínimo era del 24,75%.

El tipo máximo se sitúa a partir de ahora en el 45% (desde el 47% en vigor desde enero y frente al 52% de 2014).

Respecto a la capacidad de ahorro que supone la reforma fiscal, depende no solo del salario percibido, sino también de las circunstancias generales. En la siguiente tabla podemos ver cuánto se ahorra una persona con la segunda fase de la rebaja respecto a 2014:

Abante_reforma_fiscal_ahorro

Pincha en la imagen para ampliarla

También se han recortado los tipos de la base del ahorro, situándose el mínimo en el 19% desde el 1 de julio y el máximo (para una base liquidable de 50.000 euros en adelante) en el 23%, frente al 27% de 2014 y el 24% que se ha aplicado en los seis primeros meses de este año.

Abante_reforma_fiscal_IRPF2
 Pincha en la imagen para ampliarla

Por otra parte, hay que recordar que, entre otras medidas, se elevó desde enero de 2015 el umbral mínimo de tributación a 12.000 euros, lo que significa que por debajo de este nivel no será necesario pagar el impuesto. En la actualidad, una persona con rentas de 12.000 euros y sin hijos dependientes debe abonar unos 576,5 euros a Hacienda. 

02 julio, 2015 | 09:28

Vender o alquilar propiedades, recibir una indemnización por despido o heredar, son algunas de las circunstancias más frecuentes que permiten vivir sin trabajar o trabajar, si a uno le apetece, sin preocuparse por el dinero que genere, es decir, ser independientes económicamente. El peligro es que se tomen decisiones equivocadas que provoquen que el patrimonio disminuya. 

Para que eso no ocurra, el inversor debe realizar un ejercicio de planificación financiera que le ayude a enfocar correctamente sus inversiones y gastos. Con este objetivo debe contestar a preguntas tan importantes como: ¿qué objetivo de rentabilidad necesito para mantener el nivel de vida deseado?, ¿es acorde a mi perfil de riesgo o he de rebajar mis expectativas de gastos o plantearme otras alternativas como vender inmuebles? 

A continuación le ponemos un sencillo ejemplo para que vea cómo el planteamiento de este ejercicio de planificación: Julia tiene 75 años y vive de las rentas desde hace diez. Hasta ahora no se había preocupado de sus inversiones financieras, pero la última crisis de la bolsa y una caída de su patrimonio del 20% le inquietan y siente que sus inversiones podrían no ser suficientes para financiar su nivel de vida

Lo que debemos pedirle a las inversiones 

Abante_vivir_rentas
Pinche en la imagen para ampliar


Teniendo en cuenta que los gastos de Julia son de 4.500 euros al mes y contando con que una parte queda cubierta con la pensión de la Seguridad Social, para conseguir su objetivo necesita 505.923 euros. Hemos estimado una inflación del 2% para los gastos y del 1% en el caso de la Seguridad Social. 

Teniendo claro cuánto cuesta el objetivo, el siguiente paso es ordenar las inversiones para comprobar con cuánto dinero cuenta de partida. En este caso, dispone de 438.309,5 euros. Esto significa que tiene un déficit de 67.614 euros. 

Julia necesita obtener de los mercados una rentabilidad del 1,82% anual medio en un escenario de inflación del 2%. Es decir su cartera de inversiones financieras debe tener como objetivo de rentabilidad un 0,19% por debajo de la inflación. Si, además, quiere dejar algo de capital al finalizar el periodo (por si vive más años o como ayuda a sus hijos), deberá de asumir rentabilidades superiores al 1,82%.

25 junio, 2015 | 09:37

Valor tranquilidad
¿Por qué a la hora de invertir no nos tomamos nuestro tiempo y, en la mayoría de los casos, tomamos decisiones sin darle más que un par de vueltas? Las decisiones de inversión son fundamentales en nuestra vida y la base para que logremos nuestros objetivos personales y profesionales. En cambio, muchas veces dedicamos a su planificación y ejecución menos tiempo que a la compra de un coche o, incluso, de un ordenador, cuya repercusión en nuestro futuro es sensiblemente inferior.

Es curioso observar como cuando vamos a comprar un coche primero hacemos una búsqueda exhaustiva sobre marcas y modelos, consultamos en foros, leemos referencias y vamos al concesionario a probar varios. El comercial antes de vendernos el vehículo nos hace infinidad de preguntas: ¿cuántos hijos tiene?, ¿qué uso le va a dar?, ¿gasolina o diésel?, ¿manual o automático? Y así hasta definir qué tipo de coche es el que más se ajusta a nuestras necesidades.  

Cuando planificamos nuestras finanzas personales y tomamos decisiones sobre nuestro patrimonio, en cambio, en muchas ocasiones ni la búsqueda es tan detallada ni consultamos con un experto. Y cuando sí acudimos a alguna entidad, en numerosos casos el asesor que nos atiende no se toma el tiempo y el interés en entender para qué invertimos, cuáles son nuestros objetivos vitales y se limita a darnos cuatro consejos estandarizados y a vendernos el producto en campaña en su entidad, el que figura en el primer puesto del ranking o el que tiene menor coste en comparación con la competencia.

Sumario tranquillidad futura
Esto puede facilitar la labor, agilizar la decisión, pero ¿conseguirá el cliente con estas recomendaciones generales jubilarse, comprarse la casa de sus sueños o enviar a estudiar a sus hijos al extranjero? La responsabilidad de conseguir que nuestras inversiones se ajusten a nuestras necesidades  y nos faciliten nuestros objetivos es compartida por entidades financieras y clientes.  

Los primeros no pueden realizar las mismas recomendaciones para todos y deben preocuparse por conocer lo que verdaderamente interesa al cliente. Los segundos deben ser exigentes con la calidad del asesoramiento financiero que reciben y deben interesarse en la gestión de su dinero y esforzarse por entender los niveles de riesgo que acarrean las distintas opciones para lograr que sus inversiones se ajusten a su perfil. Como se solía decir, “nadie da duros a cuatro pesetas”, ni hay rentabilidades extraordinarias libres de riesgo.

Siempre, antes de invertir hay que pensar para qué lo hacemos. ¿Puedo dejar mi trabajo actual y montar un negocio?, ¿durante cuánto tiempo podría aguantar las pérdidas iniciales del negocio que quiero poner en marcha?, ¿me puedo permitir bajar el ritmo de trabajo?, ¿qué sería de mi familia si yo tuviese un accidente?, ¿podré mantener mi nivel de vida durante la jubilación?, ¿podré jubilarme a la edad que deseo?: estas son algunas de las preguntas de base que los clientes se hacen o se deberían hacer antes de plantearse sus inversiones.

Trazar un plan bien diseñado les ayudará a ganar esa tranquilidad sobre el futuro, a saber cuál es el camino a seguir para alcanzar sus objetivos

18 junio, 2015 | 09:35

Abante icons Dos colores-52
Quedan solo doce días para que finalice el plazo para presentar la declaración de la renta correspondiente a 2014. Para los contribuyentes que hayan domiciliado el pago el plazo termina el próximo jueves. La semana pasada os dejamos un resumen con los principales puntos a tener en cuenta para evitar errores. Podéis consultar todos los aspectos clave en el especial que os hemos preparado.

En cualquier caso, queremos recordaros algunas cuestiones importantes:

-Se puede pedir cita previa hasta el día 29 de junio, por teléfono (901223344, de L a V de 9 a 19h)  y por internet.

-No hay que dar por válidos los datos del borrador de forma automática: es imprescindible revisarlos.

-No olvidéis incluir los cambios en sus circunstancias vitales (matrimonio, divorcio, hijos, etc.), las cuotas a colegios profesionales y sindicatos y los datos relativos a la vivienda, así como las aportaciones a planes de pensiones, las donaciones a ONG y las deducciones autonómicas o por maternidad.

-Si confirmasteis un borrador erróneo, podéis solucionarlo haciendo una declaración complementaria (si el error juega a favor de Hacienda) o presentando un escrito a la agencia tributaria (si es a favor del contribuyente).

-Comprobad si le compensan más hacer la declaración conjunta con su cónyuge o individual.

-Recordad que podéis compensar las pérdidas de ejercicios anteriores, tal y como explicamos aquí.

-Finalmente, no todos los contribuyentes están obligados a declarar (puedes ver aquí quienes deben hacerlo), sin embargo, conviene comprobar si se tiene derecho a devolución o no, porque en caso afirmativo compensará confirmar el borrador o presentar la declaración.

En Abante estamos a su disposición para cualquier duda que le pueda surgir al respecto. Iremos informando de cualquier tema que aparezca en relación a la declaración de la renta.

PUEDES DESCARGAR AQUÍ EL ESPECIAL DE LA RENTA 2014

11 junio, 2015 | 09:51

Cuaderno abante
El próximo 30 de junio finaliza el plazo para presentar la declaración de la renta –el día 25 para quienes domicilien el pago-. Para quiénes no la han presentado aún, recordamos la importancia de revisar todos los datos bien. Hemos preparado un Especial Declaración de la Renta 2014 para que no se os escapen los aspectos básicos.

El borrador y los datos fiscales facilitan hacer la declaración. Pero no debemos dar por válida esa información sin revisarla, en ocasiones contiene errores que juegan a favor de Hacienda, como que no se hayan aplicado las deducciones por nacimiento de un hijo o que no incluya las aportaciones a planes de pensiones de un familiar o las donaciones. Si hemos confirmado un borrador erróneo, podemos corregirlo, como os explicamos aquí.

No todas las personas están obligadas a declarar (ver los casos en este link). Sin embargo, aunque no estén obligados, todos los contribuyentes que tengan derecho a recibir una devolución tienen que confirmar el borrador o presentar la declaración para obtenerla.

Cuando la declaración sale positiva

Cuando a lo largo del ejercicio no nos han retenido lo que deberían (por no haber tenido rentas sujetas a retención o por no haber sido estas suficientes), al hacer la declaración de la renta deberemos abonar a Hacienda la diferencia.

En algunos casos, el importe a pagar es considerable. ¿Qué pasa si nos viene mal pagar o si no tenemos dinero suficiente? Podemos optar por el pago fraccionado, existe la compensación entre cónyuges o la posibilidad de aplazar el pago (aunque hay que tener en cuenta que conlleva un recargo).

Calculadora

Si tiene pérdidas o rendimientos negativos pendientes de compensar de ejercicios anteriores (de 2010, 2011, 2012 y 2013), es posible que pueda compensarlos al hacer la declaración, tal y como os explicamos en un post anterior.

También hay que tener en cuenta que en el caso de las viviendas, la forma de incluirlas en la declaración varía si es la habitual, alquilada o si debemos hacer una imputación de rentas por los inmuebles urbanos que no constituyen ni la vivienda habitual ni generan rendimientos del capital inmobiliario.

Otra cuestión a valorar es si nos interesa la tributación individual o conjunta. En general, la conjunta es interesante cuando uno de los dos cónyuges no trabaja o cuando tiene rentas bajas; así como en las familias monoparentales cuando los hijos no tienen rentas. El programa padre nos permite de una forma fácil y sencilla ver qué tipo de tributación interesa hacer en cada periodo impositivo. No obstante, hay que hacer un análisis detallado en cada circunstancia particular.

No olvides los planes de pensiones

Renta aportaciones pp
Las aportaciones a planes de pensiones realizadas son deducibles de la base imponible general. Así, si aportamos a planes de pensiones o de previsión asegurados (PPA), al hacer la declaración de la renta (en el periodo entre abril y junio), Hacienda nos devolverá parte del dinero invertido (el importe depende de cuál sea nuestro tipo impositivo marginal).

Las aportaciones a planes de pensiones y PPA deben incluirse en las casillas 452 y siguientes de la declaración de la renta. En caso de que no pueda deducirse la aportación este año, por no tener la suficiente base imponible general, el exceso se puede deducir en los cinco ejercicios siguientes.

Existe una limitación en las aportaciones. Por un lado, el financiero, de 10.000 euros anuales para menores de 50 años y de 12.500 euros en el caso de contribuyentes mayores de 50 años. El límite fiscal (deducción fiscal máxima a aplicar) será la menor de las siguientes cantidades: 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas. Este porcentaje será del 50% para las personas mayores de 50 años. O 10.000 euros anuales. Para contribuyentes mayores de 50 años este importe se aumenta hasta 12.500 euros.

Finalmente, no hay que olvidar que si se ha realizado alguna donación, por ejemplo a nuestros hijos, a lo largo de 2014, al hacer la declaración de la renta hay que tributar por lo que se haya ganado con los bienes donados desde el momento de la compra hasta el momento de la donación, sin embargo no se podrá compensar las pérdidas o rendimientos negativos que esos bienes hubieran generado. De ahí la importancia de realizar una correcta planificación antes de hacer la donación.

PUEDES DESCARGAR EN PDF EL ESPECIAL DECLARACIÓN DE LA RENTA 2014 EN ESTE ENLACE

04 junio, 2015 | 09:50

Cuando hacemos alguna donación, por ejemplo, a nuestros hijos, pensamos que la obligación tributaria finaliza una vez que el donatario liquida el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD), pero no es así. 

Si realizó alguna donación a lo largo de 2014, tiene que recordar que al hacer la declaración de la renta deberá de tributar por lo que haya ganado con los bienes que donó desde el momento de la compra hasta el momento de la donación, sin embargo no podrá compensar las pérdidas o rendimientos negativos que esos bienes hubieran generado. De ahí la importancia de realizar una correcta planificación antes de hacer la donación. 

¿Qué significa esto? 

Veamos con un ejemplo cómo tributan las donaciones. Supongamos que le hemos donado a nuestros hijos 15.000 euros en acciones, cuyo precio de compra ascendió a 17.000 euros, 25.000 euros que teníamos en cuenta corriente y 30.000 euros de un fondo de inversión que fue comprado hace tres años por 27.000 euros. ¿Cómo afecta dicha donación a su declaración de la renta? 

  1. La donación de acciones acumula unas pérdidas patrimoniales de 2.000 euros que no podrán ser compensadas. En futuras donaciones le compensará vender las mismas, aflorar la pérdida, donar el dinero de la venta y de esta manera compensar la misma.
  2. La donación del dinero en cuenta la corriente no tiene implicación fiscal, ya que el inversor no ha obtenido rentabilidad con dicho dinero.
  3. En el caso de la donación del fondo de inversión, el donante deberá de incluir en su declaración la ganancia de 5.000 euros, tributando por la misma en la base del ahorro -al haber sido adquirido hace más de un año- al 21-27% (tipo vigente en 2014). 

La información de las donaciones no aparece en la información fiscal por lo que no debemos de olvidar incluirlo en la declaración. 

Puedes descargar esta información en PDF (pincha aquí)

En Abante estamos a su disposición para cualquier duda que le pueda surgir al respecto. Iremos informando de cualquier tema que aparezca en relación a la declaración de la renta.

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante. 

28 mayo, 2015 | 09:32

Tribuación conjuntaA la hora de hacer la declaración de la Renta, como hemos visto en los artículos anteriores, hay que tener en cuenta múltiples variables. Una de ellas es si compensa realizar la declaración de la renta individuamente o de manera conjunta con las personas integradas en la unidad familiar. 

Si se opta por realizar la tributación conjunta ha de recodar que: 

  • Las rentas de cualquier tipo obtenidas por todos y cada uno de los miembros de la unidad familiar se someterán a gravamen acumuladamente.
  • Se establece una reducción en la base imponible de 3.400 euros anuales por tributación conjunta en la modalidad de unidad familiar compuesta por matrimonios no separados legalmente.
  • No supone la ampliación de ninguno de los límites que afectan a determinadas partidas deducibles.
  • Las partidas negativas de períodos anteriores no compensadas por los contribuyentes componentes de la unidad familiar pueden compensarse con arreglo a las normas generales del impuesto, con independencia de que provengan de una declaración anterior individual o conjunta.
  • Los límites máximos de reducción previstos por aportaciones a los distintos sistemas de previsión social, serán aplicados individualmente por cada mutualista o partícipe integrado en la unidad familiar.
  • La cuantía del mínimo por contribuyente será de 5.151 euros anuales, con independencia del número de miembros integrados en la unidad familiar.
  • En el caso de unidades familiares monoparentales (compuestas por el padre o madre no casado, viudo o separado legalmente con los hijos menores, o mayores incapacitados judicialmente sujetos a patria potestad prorrogada o rehabilitada, que convivan con él o con ella),  se establece una reducción de 2.150 euros anuales (no será aplicable si el contribuyente convive con el padre o la madre de alguno de los hijos de la unidad familiar).
  • En el caso de tener derecho a aplicarse la deducción por inversión en vivienda habitual, si la tributación es individual, cada cónyuge (hasta un máximo de 9.040 euros) puede beneficiarse de esta desgravación (es decir, hasta 18.080 euros entre ambos), mientras que la tributación es conjunta solo podrá deducirse uno de los miembros.
  • Hacer la declaración de la renta de forma individual o conjunta no vincula a la unidad familiar para ejercicios sucesivos.

La tributación conjunta es interesante cuando uno de los dos cónyuges no trabaja o cuando tiene rentas bajas; así como en las familias monoparentales cuando los hijos no tienen rentas. El programa padre nos permite de una forma fácil y sencilla ver qué tipo de tributación interesa hacer en cada periodo impositivo.

Puedes descargar esta información en PDF pinchando aquí

En Abante estamos a su disposición para cualquier duda que le pueda surgir al respecto. Iremos informando de cualquier tema que aparezca en relación a la declaración de la renta.

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante. 

Sobre el autor

Imagen de Paula Satrustegui

Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

Imagen de Belén Alarcón

Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

Categorías

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

Listado de blogs

© Prisa Digital S.L.- Gran Vía, 32 - Edificio Prisa - Madrid [España]