18 diciembre, 2014 | 10:56

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Una de las preocupaciones cuando uno tiene a su cargo a personas con discapacidad es “¿qué va a ser de ellos el día de mañana?”. Desde el punto de vista financiero, una de las alternativas que tenemos a nuestro alcance es contratar planes de pensiones a favor de personas con discapacidad,  que permiten crear un colchón para que, llegado el momento (cuando se produzca la contingencia o supuesto excepcional de liquidez), le permita tener holgura económica.

Mucho se ha hablado de los planes de pensiones del régimen general. Sin embargo, este tipo de planes son los grandes desconocidos. Estos productos tienen una serie de beneficios fiscales muy importantes, tanto para la persona con discapacidad como para sus familiares y no queríamos dejar de hablar de ellos.

¿Quiénes pueden ser partícipes de este tipo de planes? 

La Ley establece que podrán beneficiarse las personas con un grado de minusvalía física o sensorial igual o superior al 65 por ciento, psíquica igual o superior al 33 por ciento, así como quienes tengan una incapacidad declarada judicialmente, independientemente de su grado. El grado de minusvalía se deberá acreditar mediante certificado expedido conforme a la normativa aplicable o por resolución judicial firme.

¿Quiénes pueden realizar aportaciones?

Pueden destinar dinero a estos planes de pensiones tanto la persona con discapacidad, como quienes tengan una relación de parentesco en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive, así como el cónyuge o aquellos que les tuviesen a su cargo en régimen de tutela o acogimiento.

En el caso de aportaciones a favor de personas con discapacidad, éstas deberán ser designadas beneficiarias de manera única e irrevocable para cualquier contingencia.

¿Cuál es la aportación máxima?

Las personas con discapacidad podrán aportar como máximo 24.250 euros anuales y sus familiares, 10.000 por persona. La aportación conjunta (entre la persona con discapacidad y los familiares) no podrá superar los 24.250 euros.

¿Cuáles son las contingencias del régimen especial para personas con discapacidad?

Las aportaciones realizadas a este tipo de planes de pensiones por los partícipes, así como las realizadas a su favor por sus familiares, podrán destinarse a la cobertura de las siguientes contingencias:

a) Jubilación de la persona con discapacidad. De no ser posible el acceso a esta situación, podrán percibir la prestación correspondiente a la edad que se señale de acuerdo a las especificaciones del plan a partir de que cumpla los 45 años, siempre que carezca de empleo u ocupación profesional.

Sumario
b) Incapacidad y dependencia de la personas con discapacidad o del cónyuge de la persona con discapacidad, o de uno de los parientes en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive de los cuales dependa o de quien le tuviese a su cargo en régimen de tutela o acogimiento. Así mismo, podrá ser objeto de cobertura el agravamiento del grado de discapacidad del partícipe que le incapacite de forma permanente para el empleo u ocupación que viniera ejerciendo, o para todo trabajo, incluida la gran invalidez sobrevenida, cuando no sea posible el acceso a prestación conforme a un Régimen de la Seguridad Social.

c) Fallecimiento de la persona con discapacidad. No obstante, las aportaciones realizadas por personas que puedan realizar aportaciones a favor de la persona con discapacidad sólo podrán generar, en caso de fallecimiento de la persona con discapacidad, prestaciones de viudedad, orfandad o a favor de quienes las hubiesen realizado, en proporción a la aportación de éstos.

d) Jubilación del cónyuge o de uno de los parientes de la persona con discapacidad en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive, del cual dependa o de quien le tenga a su cargo en régimen de tutela o acogimiento.

e) Fallecimiento del cónyuge o de uno de los parientes en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive de los cuales dependa o de quien le tuviese a su cargo en régimen de tutela o acogimiento.

f) Las contribuciones que sólo puedan destinarse a cubrir la contingencia de fallecimiento de la persona con discapacidad se deberán realizar bajo el régimen general. 

¿Y los supuesto de liquidez del régimen especial para personas con discapacidad?

Los derechos consolidados en los planes de pensiones de los partícipes con discapacidad, podrán hacerse efectivos en los supuestos de enfermedad grave y desempleo de larga duración, con las siguientes especialidades:

a) Tratándose de partícipes con discapacidad, los supuestos de enfermedad grave que le afecten serán de aplicación cuando no puedan calificarse como contingencia. Además, se considerará también enfermedad grave las situaciones que requieran, de forma continuada durante un período mínimo de tres meses, su internamiento en residencia o centro especializado, o tratamiento y asistencia domiciliaria.

b) El supuesto de desempleo de larga duración será de aplicación cuando dicha situación afecte al partícipe con discapacidad, a su cónyuge o a uno de sus parientes en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive, de los cuales dependa económicamente, o de quien lo tenga a su cargo en régimen de tutela o acogimiento. 

¿Cómo tributan las prestaciones del régimen especial para personas con discapacidad en el momento del rescate?

Estas prestaciones se consideran rendimientos del trabajo en el momento de la percepción de las mismas. La misma calificación procederá en caso de disposición anticipada de los derechos consolidados.

Las prestaciones en forma de renta están exentas hasta un importe máximo de tres veces el indicador público de renta de efectos múltiples (22.365,42 euros para 2013), lo cual lo hace muy atractivo.

*Paula Satrústegui, directora de Planificacón financiera de Abante. 

05 diciembre, 2014 | 09:11

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El Impuesto de sucesiones y donaciones (ISD) puede hacer mermar el patrimonio que les quiera dejar a sus familiares. ¿Se ha planteado si le conviene hacer una donación ahora o esperar a más adelante? ¿Qué pasará si unifican el impuesto en toda España y se eliminan las bonificaciones? Hay algunas medidas que pueden ayudarle a minimizar el efecto de los impuestos

Si vive en una comunidad que ahora tenga bonificaciones es posible que le interese estudiar cómo le afectaría esa posible eliminación, un tema que se planteó cuando se hizo la reforma fiscal y que sigue sobre la mesa.

Además, a partir del 1 de enero entran en vigor algunas novedades como la eliminación de los coeficientes de actualización o la limitación de los de abatimiento –recordamos que son, básicamente, un porcentaje que reduce la cantidad por la que se pagan impuestos cuando se obtiene una ganancia patrimonial-. Debido a la eliminación de este ‘descuento fiscal’ podría resultar interesante realizar algunas operaciones antes de final de año. Echar cuentas puede ayudarle a limitar el impacto. 

Por ello, le recomendamos que se haga las siguientes preguntas: 

  •  ¿Qué patrimonio tengo a día de hoy?
  •  ¿Qué comunidad autónoma me vincula en caso de sucesión? ¿Y en el de donación?
  •  ¿Cuál sería el impacto fiscal sobre mi patrimonio de la sucesión hoy? ¿Y en caso de donar ahora una parte a mis hijos?
  •  ¿Qué pasa si se eliminan las bonificaciones que existen en la actualidad?
  •  ¿Puedo hacer algo para minimizar el impacto fiscal?

Hay decisiones (‘buenas prácticas’), que puede poner en práctica en relación al ISD: 

IMPUESTO DE SUCESIONES: 

Lo primero que debe tener en cuenta es que, si va a liquidar una herencia que incluye activos inmobiliarios, para evitar problemas con Hacienda, deberá utilizar el valor que la comunidad le dé a dicho inmueble (es una información pública que proporciona cada CC.AA.).  

En el supuesto de que el activo esté ubicado en una comunidad en la que existen bonificaciones –y siempre que no tenga que pagar el Impuesto de Patrimonio- le podría interesar aumentar la valoración del mismo. Porque así, si se vende después de heredarlo, la ganancia (precio fijado en la sucesión menos el precio al que se venda) será inferior y, por tanto, pagará menos impuestos. Recordamos que en el ISD, la plusvalía generada desde la compra hasta el momento del fallecimiento no tributa.

Si alguno de los herederos tiene previsto donar a otro parte del patrimonio que reciba en la sucesión, conviene analizar cómo se va a hacer el reparto. Ya que se pueden dejar al donante aquellos bienes que minimicen el impacto fiscal en la posterior donación. Se podrá ahorrar mucho dinero si hace una buena planificación. 

IMPUESTO DE DONACIONES: 

En lo que se refiere a las donaciones, con la entrada en vigor de la reforma, en algunos casos resultará positivo desde un punto de vista fiscal hacerla antes del día 31 de diciembre. Al contrario que en las sucesiones, sí se pagan impuestos por la ganancia que el bien donado genera desde el día en que se compró hasta el día de la donación (los paga quien cede el activo en el IRPF). 

Así, a partir del 1 de enero, como se eliminan los coeficientes de actualización y se limitan los de abatimiento, la cantidad a pagar por determinados bienes puede incrementarse. Si va a donar acciones, fondos, bonos u otro activo financiero, le recomendamos ceder aquel que tenga la ganancia más reducida, se ahorrará impuestos.   

En caso de que el activo que vaya a donar esté en pérdidas, no las podrá compensar en su declaración de la renta con otras ganancias obtenidas. Por lo que le interesará venderlo, aflorar la pérdida y, posteriormente, donar el dinero obtenido con la venta. Al haber generado la minusvalía antes de la donación sí podrá compensarla. 

Por otra parte, si desea realizar una donación, pero sin perder control del bien, puede hacerlo a través del usufructo. Esto consiste en que usted donará sólo la  nuda propiedad –este derecho consiste en que se es propietario del bien, pero la posesión  o uso se ha cedido- y tendrá el derecho a disfrutar de ese bien mientras viva. 

Como siempre, recomendamos que antes de tomar una decisión analice el impacto fiscal no sólo del Impuesto de sucesiones y donaciones, sino del resto de gravámenes relacionados, ya que podrá ahorrar mucho dinero.

Puedes descargarte esta información en PDF.

*Paula Satrústegui, directora de Planificacón financiera de Abante. 

27 noviembre, 2014 | 09:07

Dónde resides es determinante en el Impuesto de sucesiones y donaciones (ISD) y en si heredar te va a salir caro o barato, ya que está cedido a las Comunidades Autónomas. Esto significa que el impacto fiscal varía considerablemente según la región que nos vincule y en función del patrimonio preexistente que tenga quien reciba el dinero y la vinculación entre fallecido/donante y heredero/donatario. 

Los impuestos que tuvieron que pagar los actuales Reyes de España por la por la herencia de un conocido empresario menorquín hace unos años fueron muy elevados porque entre uno y otros no existía ningún vínculo. Y la recientemente fallecida Duquesa de Alba aprovechó el hecho de que su residencia oficial estaba en Madrid para reducir los impuestos, tanto cuando adelantó parte de su herencia en 2011 como ahora. Si hubiera ‘residido’ en Andalucía la a Junta se habría llevado una cantidad importante. 

¿Qué Comunidad Autónoma nos vincula al legar nuestro patrimonio? 

El criterio que se aplica para determinar qué impuestos corresponde pagar varía en función de si es una sucesión o una donación, como podemos ver en el cuadro. 

Abante ISD

(pinche para ampliar la imagen)

En las sucesiones, vincula el lugar en el que el fallecido haya residido más tiempo en los últimos cinco años (no hace falta estar empadronado).

Sin embargo, en las donaciones, depende del tipo de bien. Para un inmueble, los impuestos se aplican en función de su ubicación. Mientras que al resto de activos tributan en la comunidad en la que vive quien los recibe (donatario). 

En el caso de que el beneficiario de la donación resida en el extranjero, se impone la legislación, en la que no hay bonificaciones. Este es uno de los aspectos que ha suscitado polémica, primero, y una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que en septiembre determinó que es discriminatorio. 

Uno de los temas que están encima de la mesa es la posibilidad de unificar el impuesto en todo el territorio español para evitar el agravio que suponen las deducciones de algunas comunidades. En la actualidad la Comunidad de Madrid tiene una bonificación del 99% para ascendientes y descendientes (los grupos I y II de herederos), en cambio, otras comunidades solo otorgan este beneficio fiscal si se cumplen ciertos requisitos y en otras no hay bonificaciones. 

Antes de la publicación del Anteproyecto de Ley de reforma fiscal, los rumores apuntaban a que  incluiría también una reforma del ISD, aunque, finalmente, se ha pospuesto. Por ello, si piensa que la Ley puede cambiar en un futuro no muy lejano y está vinculado a alguna comunidad en la que sí se aplican bonificaciones, podría interesarle hacer algunos números para comprobar si le resulta más rentable realizar alguna operación de este tipo antes de que termine el año para aprovechar, además, los coeficientes de abatimiento (que reducen la carga impositiva en activos comprados antes de 1994). 

Ejemplo práctico 

Vamos a ver la implicación que tendría recibir en donación un inmueble valorado en 400.000 euros. Suponemos que la donación es de padres a hijos y que el donatario tiene un patrimonio inferior a 400.000 euros. 

Aquí conviene hacer un inciso: para no tener problemas con Hacienda, en el caso de los inmuebles, se debe considerar, como mínimo, el valor que la comunidad le da al inmueble. Esta información es pública. Como ejemplo, puede consultar aquí el de Madrid.  

Si el inmueble estuviese situado en Madrid, al estar bonificado al 99%, el impacto fiscal sería de 810 euros, frente a los 81.019 euros que resulta de aplicar la legislación estatal. Tal y como se puede ver, la comunidad vinculante es determinante.

Abante ISD

(pinche para ampliar la imagen)

Adicionalmente, el donante debería de hacer frente al pago de la plusvalía en el IRPF (tiene que pagar a Hacienda un porcentaje de lo que haya ganado desde la compra del inmueble hasta el momento de la donación) y de la plusvalía municipal (este link puede ayudarle a calcularla), así como al coste del notario. Por eso, aunque tenga derecho a bonificaciones, es importante ver el impacto de estos dos impuestos antes de tomar una decisión, porque, en algunas ocasiones el impacto económico puede ser muy elevado. 

En el caso de recibir el inmueble por sucesión, no habría que hacer frente a la plusvalía en el IRPF, ya que la misma se encuentra exenta, pero sí habrá que pagar la plusvalía municipal.

PUEDE DESCARGAR EL DOCUMENTO EN PDF

*Paula Satrústegui, directora de Planificacón financiera de Abante. 

21 noviembre, 2014 | 11:30

La ventaja fiscal de la que gozan en la actualidad activos como acciones, fondos e inmuebles adquiridos antes de 1994 se va a limitar con la reforma, lo que incrementará los impuestos a pagar por los inversores que vendan activos por un valor superior a 400.000 euros a partir del año que viene. Veamos por qué. 

El Congreso aprobó el 20 de noviembre los proyectos de ley que modifican el IRPF, el impuesto de sociedades y el IVA, con algunas de las enmiendas presentadas en el Senado, que ‘suavizaban’ varias propuestas. Entre ellas, la aplicación de los coeficientes de abatimiento (porcentaje que se aplica a la ganancia patrimonial y que reduce la cantidad sobre la que se pagan impuestos). A partir del 1 de enero se limitan a un máximo de 400.000 euros (totales, no anuales). 

Aunque se reducen los tipos de la base del ahorro, este efecto, en la mayoría de los casos, no se ve compensado por la limitación de los coeficientes de abatimiento. Conviene analizar individualmente cada situación.

¿Qué estrategias tenemos a nuestro alcance?

Es importante que, antes de que finalice el año, nos sentemos y analicemos qué activos comprados antes 1994 tenemos para determinar si debemos de realizar alguna operación de venta antes de que termine el ejercicio. Aunque hay que estudiar caso a caso, con carácter general podríamos decir que:

-Si  el valor total es inferior a 400.000 euros, podemos esperar a venderlos en 2015 o 2016, cuando los tipos bajen. En las acciones no cotizadas e inmuebles en los que la ganancia se distribuye linealmente a lo largo del plazo de generación, cuanto más tarde se vendan, menor porcentaje de la ganancia está exento.

-Si el valor total es superior a 400.000 euros, es probable que nos interese vender una parte del mismo antes de 2015, para no sobrepasar el límite de 400.000 euros. Y si no es posible venderlos antes de enero, conviene que analicemos sobre qué activo nos conviene más (fiscalmente) aplicar el coeficiente.

Ejemplo: 

Un inversor que tiene dos activos comprados antes de 1994: una vivienda valorada en 700.000 euros y fondos de inversión con un valor de 400.000 euros. Como, en total, tiene 1.100.000 euros en activos comprados antes de 1994, debería de echar cuentas. En la tabla que incluimos al final del documento mostramos el impacto fiscal  para la venta en 2014, 2015 y 2016 en los siguientes escenarios:

  • Tiene derecho a aplicar los coeficientes de abatimiento a los primeros 400.000 euros.
  • No puede aplicar los coeficientes de abatimiento, porque ya ha superado el límite.

 

Abante Asesores coeficientes abatimiento

(PINCHE EN LA IMAGEN PARA AMPLIARLA)

Como se puede ver, hay más porcentaje de la plusvalía que se encuentra exenta en el caso de inmueble que en el caso del fondo. En el caso del inmueble se considera la eliminación de los coeficientes de actualización.

Puede descargar el documento el PDF.

*Paula Satrústegui, directora de Planificacón financiera de Abante. 

13 noviembre, 2014 | 09:15

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La reforma fiscal afecta al plan de compra de acciones y a las stock options en tres aspectos. Conviene conocerlos porque, en algunos casos, incrementará la cantidad de impuestos a pagar. Os lo explicamos.

Por un lado, disminuye el tipo impositivo al que tributan (tanto en el momento del ejercicio como en el momento de la venta), lo cual tiene un efecto positivo. 

Sin embargo, este aspecto beneficioso puede verse contrarrestado por otros dos negativos: se elimina o se limita la exención de 12.000 euros que tienen en la actualidad (en el texto que aprobó el Gobierno se eliminaba, pero las enmiendas presentas en el Senado lo matizan). Además, la reducción de rendimientos irregulares se recorta del 40% al 30% y se limita el plazo para disfrutar de la misma. 

En el siguiente cuadro podéis ver los efectos de la reforma:

Abante RF stock options
 (pinche si desea ampliar la imagen)

Así, aunque se reducen los tipos impositivos bajan, al reducir los beneficios fiscales, el resultado es que el contribuyente puede ver incrementada la cantidad de impuestos a pagar. En el siguiente documento en PDF os damos más datos sobre las novedades y la forma de tributación de stock options y planes de compra de acciones. También podéis ver en un ejemplo práctico cómo la factura fiscal puede elevarse en 5.000 euros, en algunos casos. 

TRIBUTACIÓN DE STOCK OPTIONS Y PLANES DE COMPRA DE ACCIONES (PDF)

Paula Satrústegui, directora de Planificacón financiera de Abante.

06 noviembre, 2014 | 09:04

Ahorro

La capacidad de ahorro de los españoles crecerá el año que viene y en 2016 respecto a 2014, con carácter general y en función de las características de cada contribuyente, debido a la rebaja de tipos impositivos que recoge la reforma fiscal y al aumento de los mínimos personales y familiares que se pueden aplicar los contribuyentes. Eso sí, en algunos casos la bajada de impuestos no supondrá un aumento de renta disponible frente a 2011.  

Quienes más se benefician son los asalariados con dos hijos, en especial aquellos con rentas altas, que pasan de tener un tipo impositivo del 45% este año al 42,6%. Como se puede ver en el cuadro que les mostramos a continuación, el ahorro fiscal para aquellas personas con rentas de 300.000 euros o más será de más de 2,2 puntos porcentuales, que se traducen en casi 7.000 euros. También conviene destacar el aumento de capacidad adquisitiva en las rentas más bajas, las que se sitúan en 20.000 euros o por debajo: con la disminución de impuestos tendrán en torno a un 1,3% más de renta disponible, con ligeras diferencias en función de su situación familiar. En este tramo quienes tienen dos hijos pagarán un 1,42% menos a Hacienda, es decir, 284,78 euros.  

En cambio, las personas con rentas entre 35.000 y 64.000 euros y aquellos que perciben entre 95.000 y 199.000 euros disfrutarán de un ahorro menor, por debajo del 1%. En especial, los asalariados sin hijos, que en el tramo de 35.000 euros sólo verán reducida su factura un 0,68% –teniendo en cuenta únicamente, como hemos explicado, los rendimientos de trabajo y los mínimos personales y familiares, ya que puede ser que obtenga algún beneficio o deducción fiscal por otro concepto-. 

Gráfico aumento capacidad de ahorro Abante

(pinche en la imagen para ampliarla)

Si partimos del dato de que la tasa de ahorro de los hogares españoles (e instituciones sin fines de lucro) se situó al final del segundo trimestre –últimos datos del INE- en el 15% de la renta disponible, esta mejora fiscal cobra especial relevancia en un contexto en el que cada vez se hace más necesario el ahorro privado para la planificación vital a largo plazo. Dado que avanzamos hacia un sistema en el que las pensiones serán inferiores a las actuales y viviremos más, si queremos seguir manteniendo nuestro nivel de vida es conveniente que organicemos nuestro ahorro y planifiquemos las inversiones para rentabilizarlo al máximo. No se trata solo en la jubilación, sino que, ese capital que consigamos acumular puede ayudarnos a un cambio profesional en un contexto laboral cambiante y cada vez más exigente.

*Para la elaboración de la tabla, en el caso de los asalariados se ha considerado que los hijos conviven con el contribuyente y con su cónyuge, que hacen declaración individual y que no aportan a planes de pensiones.En el caso del jubilado, la pensión máxima de la Seguridad Social asciende a 35.762 euros al año, para rentas superiores se ha considerado que los ingresos provienen de otro tipo de rentas (alquileres...). 

**Para la elaboración de este análisis consideramos lo publicado en agosto en el Proyecto de Ley. Aunque puede haber algunas modificaciones, es probable que el texto definitivo que conoceremos cuando supere el trámite parlamentario sea muy similar.

Paula Satrústegui, directora de Planificacón financiera de Abante.

Puede descargar esta información en PDF.

02 noviembre, 2014 | 08:44

Nuestro día a día nos come y solemos dejarlo todo para el último momento. Los planes de pensiones no son menos. A pesar de que es más rentable realizar las aportaciones periódicas, es en los últimos días del año cuando solemos hacer los ingresos.

Aunque el plan de pensiones es una fórmula de ahorro vinculada a la jubilación, la mayoría de la gente no se fija en este aspecto a la hora de elegirlo y de hacer las aportaciones. Se mueve, fundamentalmente, por motivos fiscales, ya que lo que destinamos a los planes reduce la base imponible general, es una de las pocas opciones que el contribuyente tiene a su alcance para reducir el pago de impuestos. La única restricción es que dicha reducción no puede hacer negativa la base –se da de plazo los cinco ejercicios siguientes para aplicar el exceso-. 

¿Qué significa que la aportación reduce la base imponible general? Al hacer la declaración de la renta, Hacienda le devolverá el tipo marginal del IRPF de lo aportado. El marginal es el que se le aplica a cada euro adicional de renta. A cambio, en el momento del rescate (cuando ocurran alguna de las contingencias o supuestos excepcionales de liquidez) tributará como renta del trabajo por el importe total. Únicamente los rescates que realice en forma de capital de las aportaciones anteriores a 2006 podrán acogerse a un reducción del 40%. 

Por tanto, hoy dejas de pagar unos impuestos que abonarás el día en que rescates el importe acumulado. El diferimiento fiscal –que permite invertir ese dinero que no hemos ingresado a Hacienda y obtener un interés por él-, junto con el hecho de que los tipos impositivos en el momento del rescate suelen ser inferiores a los que tenemos cuando hacemos las aportaciones hacen que, fiscalmente, el plan de pensiones sea un vehículo muy beneficioso. Si, además, en el futuro se decide fomentar el ahorro privado para la jubilación y mejora la fiscalidad del rescate, el beneficio podría ser incluso superior.

Si su marginal es del 40% y aporta 10.000 euros a planes de pensiones, Hacienda le devolverá 4.000 euros. La subida temporal de impuestos que tenemos en la actualidad beneficia a quienes ahorran a través de estos productos, precisamente porque al ser el tipo marginal mayor, la devolución es también superior.

La bajada de impuestos a partir del 1 de enero de 2015 propuesta por la reforma fiscal que ahora se encuentra en trámite parlamentario es muy beneficiosa para los contribuyentes. Sin embargo, ‘castiga’ las aportaciones a planes de pensiones, ya que la devolución de Hacienda disminuirá. Además el Proyecto de Ley reduce la cantidad máxima que se puede ahorrar cada año a través de estos vehículos a partir del próximo ejercicio. 

Recordamos que para este año existen unas aportaciones máximas a planes de pensiones (límite financiero y límite fiscal) que el inversor debe tener presentes: 

Límite financiero (lo máximo que puede aportar anualmente):

  • 10.000 euros en el caso de menores de 50 años.
  • 12.500 euros en el caso de personas de 50 años o más.

 Límite fiscal (lo máximo por lo que se puede desgravar anualmente). Será deducible la menor de las siguientes cantidades:

  • 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas. Este porcentaje será del 50% para las personas a partir de 50 años (inclusive).
  • 10.000 euros anuales. Para contribuyentes mayores de 50 años aumenta hasta 12.500 euros.

Por último, nos gustaría recalcar que en muchas ocasiones nos fijamos en el beneficio fiscal de estos productos y no nos paramos a analizar la calidad de los mismos. Este aspecto también es muy importante. Invertir en un plan de pensiones que no esté bien gestionado se puede llevar por delante el beneficio fiscal de las aportaciones, por lo que es importante que analice la rentabilidad y riesgo del plan en el que vaya a invertir.

Paula Satrústegui, directora de Planificacón financiera de Abante.

24 octubre, 2014 | 08:45

La reforma fiscal afecta a los rendimientos irregulares en el tiempo (aquellos que se generan en un periodo superior a dos años y que no se obtienen de forma periódica o recurrente) en dos aspectos. Por un lado, la reducción impositiva del 40% que se les aplica ahora se va a recortar al 30% y se limita el plazo para disfrutar de la misma (efecto negativo). Por otro, el tipo impositivo al que tributan estas rentas en la base general va a bajar (efecto positivo).

La percepción de estos rendimientos irregulares (bono trianual, indemnización no exenta, ejercicio de opciones de compra sobre acciones…), en la mayoría de los casos, no depende de nosotros y, por lo tanto, no tenemos margen de actuación. Sin embargo, conviene hacer un repaso a cómo tributan estos ingresos en 2014 y explicamos cómo lo harán en 2015, una vez que la reforma –que se encuentra en trámite parlamentario- sea aprobada definitivamente.

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(pinche para ampliar la imagen)

¿Cómo tributan los rendimientos irregulares en 2014?

En general, los contribuyentes debemos pagar impuestos por los rendimientos íntegros que recibimos, excepto en el caso de los irregulares, a los que se puede aplicar una reducción del 40% si se perciben en forma de capital y no de renta.

¿Cuáles son los porcentajes de reducción?

a)       El 40% en el caso de determinados rendimientos que:

  1. Tengan un período de generación superior a dos años y
  2. No se obtengan de forma periódica o recurrente, así como aquellos que se califiquen reglamentariamente como obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo. En el caso de que estos rendimientos se cobren de forma fraccionada, deberá tenerse en cuenta el número de años en los que se reparten.

La cuantía del rendimiento íntegro sobre la que se aplica la citada reducción no puede superar los 300.000 euros anuales.

b)       Sin perjuicio de la aplicación de este tope de 300.000 euros, el importe recibido sobre la que se aplica la reducción del 40% no podrá superar determinados límites:

1.º En el caso de que los rendimientos deriven del ejercicio de opciones de compra sobre acciones o participaciones por los trabajadores, la cantidad que resulte de multiplicar el salario medio anual del conjunto de los declarantes en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas por el número de años de generación del rendimiento.

Un límite que puede duplicarse en dos casos:

– Si las acciones o participaciones adquiridas se mantienen, al menos, durante tres años (desde el ejercicio de la opción de compra).

–Si la oferta de opciones de compra se realiza en las mismas condiciones a todos los trabajadores de la empresa, grupo o subgrupos de empresa.

2.º En el caso de rendimientos de entre 700.000,01 y 1.000.000 euros derivados de la extinción de la relación laboral, común o especial, o de la relación mercantil, el límite máximo que se puede reducir disminuye paulatinamente: para rentas de 800.000 euros, se puede aplicar esta rebaja a los primeros 200.000 euros; en el caso de que sea de 900.000 euros, a los primeros 100.000.

Cuando el importe que se recibe es igual o superior a 1.000.000 de euros, la cuantía de los rendimientos sobre la que se aplica la reducción del 40% es cero.

¿Y a partir de 2015? 

A partir del año que viene, disminuye la reducción del 40 al 30% y se establece que no se aplicará a los rendimientos generados en un periodo superior a dos años, cuando en los cinco años anteriores el contribuyente haya tenido otros rendimientos irregulares a los que hubiera aplicado la reducción.

Adicionalmente, aunque se establece un régimen transitorio, se eliminan:

-          Los límites específicos del ejercicio de opciones de compra sobre acciones.

-          La posibilidad de aplicar la reducción a rendimientos fraccionados en varios periodos impositivos.

Ejemplo práctico:

Supongamos un inversor que tiene el tipo impositivo marginal máximo (52% en 2014 y 47% en 2015) y que recibe un rendimiento irregular por extinción de la relación laboral.

¿Cuál es el impacto fiscal en 2014? 

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La reducción aplicable a rendimientos entre 700.000 y 1.000.000 de euros disminuye paulatinamente.

¿Y en caso de recibirlo en 2015?

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(pinche para ampliar la imagen)

Al igual que en 2014, la reducción aplicable a rendimientos entre 700.000 y 1.000.000 de euros se recorta paulatinamente.

Cuadro Resumen:

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(pinche para ampliar la imagen)

¿Cómo me afecta la reforma?

Aunque la reducción que se puede aplicar al rendimiento sea inferior, lo que incrementa los impuestos a pagar, este efecto se puede ver compensado por la bajada de tipos impositivos de la base general que comentamos al principio. Por eso, y tal y como se observa en el cuadro resumen, hay que analizar individualmente cada caso para saber qué impacto fiscal tendrá la reforma fiscal en los rendimientos irregulares que podamos recibir. 

**Para la elaboración de este análisis consideramos lo publicado en agosto en el Proyecto de Ley. Aunque puede haber algunas modificaciones, es probable que el texto definitivo sea muy similar.

Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera de Abante.

Pinche aquí para descargar el PDF.

17 octubre, 2014 | 08:00

Ahorrar para la jubilación se ha convertido en una necesidad dado que cada vez es más evidente que en el futuro las pensiones públicas serán inferiores a las actuales y si solo dependemos de ellas no podremos mantener nuestro nivel económico. Sin embargo, todavía se cometen algunos errores en la planificación para la jubilación, como demuestran los datos de la industria de planes de pensiones. Y eso provoca la pérdida de rentabilidad que necesita el inversor para lograr su independencia económica y una jubilación tranquila.

Lo primero que debe hacer el inversor es plantearse sus objetivos a largo plazo. “¿Qué quiero conseguir en el futuro? ¿Cuánto dinero necesito para lograrlo? ¿He planificado el ahorro correctamente para que cubra mis objetivos? ¿Cómo debería hacerlo para conseguir el dinero que me permita esa independencia?”. Estas son algunas de las preguntas que conviene que nos planteemos.

Y a partir de aquí, podemos elegir cómo canalizar ese ahorro e inversión. En este sentido, los planes de pensiones son un producto diseñado específicamente para el ahorro para la jubilación y ofrecen algunas ventajas que no conviene desdeñar. Y sí, sí existen planes de rentables que nos pueden garantizar el logro de nuestros objetivos. Pero éstos no son, necesariamente, ni los más grandes, ni los que más se venden.

GRÁFICO PENSIONES PASO CAMBIADO

Uno de los errores comunes en la elección de planes de pensiones es la distribución de activos. Se suele huir de la renta variable pese a que el ahorro para la jubilación es una planificación a largo plazo para la cual sería aconsejable buscar una rentabilidad que, hoy por hoy, solo da la bolsa. Los inversores con productos que incluyen renta variable representan menos del 30%, un porcentaje que se ha mantenido relativamente estable en los últimos siete años y que contrasta con el de otros países del norte de Europa.

Por otra parte, la inversión en planes de pensiones, según se observa en los datos que proporciona Inverco, se han estado haciendo con el paso cambiado. Esto quiere decir que el ahorrador suele querer entrar en bolsa cuando ésta ya ha subido y quieren vender en la bajada, con lo que se pierden la mayor parte de la rentabilidad en estos activos. Se pierden la subida por entrar tarde.

Otro aspecto a tener en cuenta es la temporalidad. No conviene esperar al último trimestre o último mes del año para hacer las aportaciones del plan. Es cuando todos nos acordamos porque se cierra el año fiscal y empezamos a plantearnos cómo rebajar nuestra factura fiscal. Y es el momento en el que están focalizadas las campañas comerciales. Sin embargo, ingresar nuestro dinero al final del año nos hace perdernos rentabilidad (hasta el 4% anual), según el análisis realizado por los expertos de Abante.

Además, existe una elevadísima concentración en pocos planes y en pocas entidades: los mayores  10 planes de renta fija acaparan el 70% del patrimonio -en el resto de categorías también muy concentrado-. Además, los diez planes más rentables tienen una representatividad despreciable, lo que significa que la gente no invierte en los productos con un mejor comportamiento en cuanto a rentabilidad, sino que apuesta por los planes de mayor tamaño, aunque éstos no vayan a cubrir sus necesidades.

En definitiva, dado que el ahorro a largo plazo se ha convertido en una variable fundamental en nuestras vidas, para que éste sea lo más eficiente posible y nos ayude a conseguir nuestros objetivos con un esfuerzo razonable, es básico que nos planteemos para qué queremos el dinero, cuánto necesitamos, cuál es el mejor momento para empezar a ahorrar y cómo y cuándo vamos a canalizar ese dinero. Se trata de planificar.

*María Benito, responsable de comunicación de Abante Asesores. 

09 octubre, 2014 | 07:30

Si tiene activos (acciones, fondos de inversión, inmuebles…) adquiridos antes de 1994 y los vende a partir  2015, en algunos casos pueden incrementarse los impuestos que deberá pagar por  la ganancia obtenida debido a la eliminación del Régimen Transitorio de los coeficientes de abatimiento. 

Esta es una de las medidas aprobadas con la reforma fiscal que entrará en vigor a partir de enero y que perjudica a los contribuyentes. En la actualidad, parte de la plusvalía o del rendimiento generado por la venta está exenta. Al eliminar los coeficientes, el importe sobre el que se tributará será superior. Y puede que sea conveniente vender los activos antes de que finalice 2014. A continuación mostramos cómo afecta esta medida a sus finanzas personales.  

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¿Cómo se calculan en 2014 las plusvalías de elementos adquiridos antes de 1994?

En la actualidad, al calcular la plusvalía o rendimiento generado por la venta de elementos patrimoniales, parte de la misma puede estar exenta. Y, ¿cómo se calcula la porción que está libre de impuestos? Depende del tipo de activo. A continuación mostramos como se hace.

A/ INMUEBLES Y ACCIONES NO COTIZADAS:

El importe de la ganancia exenta se calcula siguiendo estos pasos:

PASO 1: La ganancia patrimonial se obtiene: precio de compra - precio de venta - gastos asociados a la compra - gastos asociados a la venta.  En el caso de los inmuebles, al precio de adquisición y a los gastos asociados a la misma se le aplican unos coeficientes de actualización (la reforma también propone la eliminación de éstos).

PASO 2: Dividir el número de días que han transcurrido entre la fecha de adquisición y el 20 de enero de 2006 entre los que han pasado desde la fecha de adquisición hasta la de venta.

PASO 3: Determinar la ganancia sujeta a los coeficientes reductores, multiplicando el porcentaje obtenido en el paso 2 por la ganancia patrimonial calculada en el paso 1.

PASO 4: Establecer la plusvalía exenta. Por cada año de compra anterior a 31 de diciembre de 1994, y redondeando por exceso, se aplica un coeficiente reductor sobre la ganancia del paso,  que varía en función de la naturaleza del bien:

-Inmuebles: 11,11%.

-Acciones no cotizadas: 14,28%.

Por tanto, se tributa por la diferencia entre la ganancia total (calculada en el paso 1) y la ganancia exenta (estimada en el paso 4). 

B/ ACCIONES COTIZADAS Y FONDOS DE INVERSIÓN

Para realizar el cálculo de la ganancia exenta hay que distinguir dos casos:

•Caso 1: el precio de venta es superior al valor del bien en el Impuesto sobre el Patrimonio de 2005.

•Caso 2: el precio de venta es inferior al valor del bien en el Impuesto sobre el Patrimonio de 2005.

Caso 1:

PASO 1: Determinar la ganancia patrimonial que se ha producido entre la fecha de compra y el 31 de diciembre de 2005. Este cálculo se realiza tomando como precio de venta el del IP del ejercicio 2005.

PASO 2: Cálculo de la plusvalía exenta. Por cada año de compra anterior a 31 de diciembre de 1994, y redondeando por exceso, se aplica un coeficiente reductor sobre la ganancia obtenida en el paso 1 que varía en función de la naturaleza del bien:

-Fondos de Inversión: 14,28%.

-Acciones Cotizadas: 25%.

Por tanto, se tributa por la diferencia entre la ganancia real y la calculada tomando como referencia el precio de venta real y la exenta estimada en el paso 2.

Caso 2:

PASO 1: Cálculo de la ganancia patrimonial.

PASO 2: Se determina el beneficio exento. Por cada año de compra anterior a 31 de diciembre de 1994, y redondeando por exceso, se aplicará un coeficiente reductor sobre la ganancia calculada en el paso 1 que varía en función de la naturaleza del bien:

-Fondos de Inversión: 14,28%.

-Acciones Cotizadas: 25%.

Por tanto, se pagan impuestos por la diferencia entre la ganancia calculada en el paso 1 y la exenta estimada en el paso 2.

¿Y a partir de 2015? 

A partir del año que viene se eliminan los coeficientes de abatimiento, por lo que se gravará cada euro de ganancia generada entre el momento de la compra y el de la venta (Precio de compra – precio de venta – gastos asociados a la compra – gastos asociados a la venta). 

Ejemplo práctico:

Supongamos un inversor que tiene 50.000 acciones de la empresa XYZ, que adquirió el 15 de febrero de 1989 a 0,0142 euros por acción y que hoy cotizan a 2,4 euros. El valor -a efectos del Impuesto de Patrimonio de 2005- fue de 2,1 euros. El inversor desea saber cuál es el impacto fiscal en caso de venderlas el 1 de octubre de 2014 y que pasaría si retrasase la venta a 2015. 

¿Cuál es el impacto fiscal de la venta en 2014 a 2,4 euros por acción? 

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¿Y en caso de hacerlo en 2015 al mismo precio?

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Cuadro Resumen:

Cd 4

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¿Qué debo o puedo hacer para que evitar que se incremente el coste fiscal de mis inversiones?

Tal y como podemos ver en el ejemplo anterior, en este caso, el inversor se verá perjudicado por la reforma fiscal, por lo que le convendría vender las acciones e incluso comprar al día siguiente, si desea mantener dicha posición. 

Debemos de analizar caso a caso para comprobar el impacto financiero-fiscal de la reforma. Aunque fiscalmente pueda interesar realizar la venta, puede ser que financieramente no sea el momento óptimo de realizar la operación.

**Para la elaboración de este análisis consideramos lo publicado en agosto en el Proyecto de Ley. Aunque puede haber algunas modificaciones, es probable que el texto definitivo sea muy similar.

Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera de Abante.

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Sobre el autor

Imagen de Paula Satrustegui

Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

Imagen de Belén Alarcón

Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

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