19 enero, 2017 | 09:37

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó hace algunas semanas que las entidades financieras españolas deberán devolver íntegramente el dinero cobrado por la aplicación de las cláusulas suelo (topes bajo los que los intereses de la hipoteca nunca podrían reducirse).

Una vez conocida la noticia, surgen una serie de dudas, como, por ejemplo, qué impacto impositivo tendrá la medida. Aunque la devolución del exceso de intereses cobrados no tributa, sí lo harán los intereses indemnizatorios. También afectará a aquellas personas que se hayan deducido fiscalmente como inversión en vivienda habitual y a aquellos que tenían la vivienda arrendada.

A continuación os contamos cómo afectará en cada uno de estos casos:

1-Si el préstamo pertenece a una vivienda por la que el contribuyente se ha beneficiado de la deducción en inversión en vivienda habitual, al haber pagado más intereses de lo que le correspondía, el inversor se habrá deducido más de lo que debería y tendrá de incluir en la declaración de la renta las cantidades deducidas erróneamente. En caso de que la cuota anual de la hipoteca sea superior a 9.040 euros incluso tras la revisión de los intereses, no tendrán impacto fiscal por deducción por inversión en vivienda habitual.

Adicionalmente, los intereses indemnizatorios tributarán como ganancia patrimonial en la base del ahorro al 19-23%.

2-Si el préstamo pertenece a una vivienda alquilada, debido a que los intereses son deducibles del ingreso por alquiler, el inversor habrá pagado menos impuestos de los que hubiera pagado si el interés fuese inferior, por lo que deberá realizar declaraciones complementarias de las declaraciones erróneas.

Adicionalmente, los intereses indemnizatorios tributarán como ganancia patrimonial en la base del ahorro al 19-23%.

3-Si el préstamo pertenece a una vivienda que no haya estado alquilada o a una vivienda habitual sin derecho a aplicar deducción por inversión en vivienda habitual, los intereses indemnizatorios que reciba el inversor tributarán como ganancia patrimonial en la base del ahorro al 19-23%.

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12 enero, 2017 | 09:46

Comienza un nuevo año y como siempre hay que estar atento a las novedades fiscales para tratar de ser eficiente en este aspecto. A continuación, destacamos los cambios más importantes en 2017 en relación al Impuesto de la Renta de las Personas Físicas:

1-Derechos de suscripción preferente: hasta el 31 de diciembre de 2016, la venta de derechos preferentes de suscripción no tributaban en el momento de la venta, sin embargo, minoraba el precio de compra, difiriéndose el impacto fiscal al momento de la venta de las acciones de las que provenían. Desde el 1 de enero de 2017, la venta tributará como ganancia patrimonial en la base del ahorro al 19-23% y está sujeta a retención del 19%.

Por ejemplo, un inversor que venda derechos preferentes de suscripción por valor de 1.000 euros, deberá de pagar a Hacienda 190 euros. Como la retención coincide con este importe en este caso, cuando haga la declaración de la renta no tendrá que pagar ningún importe adicional.

2-Rescate de planes de pensiones: el rescate en forma de capital de aportaciones realizadas antes del 31 de diciembre de 2006, tienen derecho a una reducción del 40%, que desde 2015 está limitada en el tiempo, como vemos en el siguiente gráfico:

Rescate planes pensiones
(pincha para ampliar la imagen)

 

 

Todos aquellos que se jubilaron en 2015, tendrán hasta el 31 de diciembre de 2017 para acogerse a esta reducción. En caso de que no rescaten el plan de pensiones a lo largo de este año, perderán el derecho a aplicarla. Por lo que a quienes se encuentren en esta situación les convendría hacer los números para determinar si les conviene o no rescatar el plan de pensiones.

En el caso de un inversor madrileño con una pensión de 30.000 euros que tenga en un plan de pensiones 50.000 euros aportados antes de 2006, pagará a Hacienda un 21,24% por cada euro rescatado si lo hace en forma de capital en 2017 y un 38,48% en caso de hacerlo a partir de 2018.

3-Compensación de la base del ahorro: desde el 1 de enero de 2017, se permite compensar parcialmente los rendimientos del capital mobiliario con las ganancias y pérdidas patrimoniales. A lo largo de este ejercicio, el porcentaje de compensación será de hasta un 20%, tal y como se muestra en el cuadro que incluimos a continuación.

Cuadro bases compensación
(pincha para ampliar la imagen)

 

 

Así, un inversor que tenga una ganancia patrimonial de 2.000 euros y un rendimiento negativo del capital mobiliario de 1.500 euros tendrá la siguiente tributación:

-Ganancia patrimonial: 2.000 – 20% 2.000 = 1.600 euros.

-Rendimiento del capital mobiliario: 0 euros. Tendrá cuatro ejercicios más para compensar el rendimiento negativo de 1.100 euros (1.500-400).

05 enero, 2017 | 09:39

Hace unas semanas asistí a una presentación sobre perspectivas de inversión para 2017, en la que se abordaron algunos temas interesantes. Una de las cuestiones que me llamó la atención fue la que planteó uno de los asistentes cuando afirmó que si tuviera que regalarles algo a sus hijos, teniendo en cuenta el actual escenario económico y de inversión, les regalaría oro. De hecho, varios de los participantes se mostraron muy interesados en el metal precioso como alternativa de inversión.

Aprovechando que esta noche vienen los Reyes Magos y partiendo de la afirmación que hizo el asistente a la conferencia sobre el oro, me parece interesante abordar la opción de regalar a nuestros hijos ‘inversiones’. Más allá de darles una asignación semanal, creo que es buena idea invertir en dinero que vayan ahorrando los pequeños (de los reyes, de lo que les dan los abuelos en su cumpleaños, de la comunión, etc.) para que en el futuro tengan un capital del que puedan disponer, para un máster, para un año sabático, para la entrada de su primer piso, para un coche, etc.

En primer lugar, las inversiones para los niños pueden asumir riesgo (entendido como la volatilidad) para obtener rentabilidad, dado que estamos hablando de un horizonte temporal amplio y puesto que ellos no van a estar mirando día a día qué hacen los mercados, por lo que verán el resultado final de la inversión en el largo plazo sin haberse preocupado por los vaivenes de la bolsa y el resto de activos en el corto.

En segundo lugar, el oro es un activo refugio y, en líneas generales, puesto que cada caso requiere un plan de inversión diferente, no sería la opción que elegiríamos para nuestros hijos. Dado que tenemos la ventaja del largo plazo y la capacidad de buscar rentabilidades más altas al poder asumir algo más de riesgo, nos parece más adecuado plantear una inversión diversificada que incluya renta variable. Así, el fondo de fondos es una opción muy eficiente.

Como explicamos en este artículo de Abante, el fondo de fondos no invierte directamente en los activos financieros, sino que lo hace en fondos o sociedades de inversión y ofrece una serie de ventajas al partícipe, desde las fiscales, hasta administrativas, además de que con estos vehículos, que son transparentes y líquidos, podemos acceder a una gestión profesional y aprovechar la economía de escala (podéis descargar en PDF el documento con las ventajas de los fondos de fondos).

Si estáis interesados en saber más sobre cómo invertir para ayudar a vuestros hijos, en Abante hemos elaborado una guía específica sobre este tema, que podéis descargar gratis. Y, como decimos siempre, es importante elaborar un plan específico para cada persona, que se adapte a sus circunstancias y objetivos.

29 diciembre, 2016 | 09:51

El tiempo pasa volando y cuando nos queremos dar cuenta estamos inmersos de nuevo en las celebraciones de fin de año y año nuevo.

Como siempre, es en esta época del año cuando, por un lado, echamos la vista atrás para ver lo que hemos conseguido y, por otro, nos paramos a pensar los propósitos del nuevo ejercicio.

Dichos propósitos han de ser razonables y realistas, ya que, si no los conseguimos, nos pueden provocar sensación de fracaso.

Uno de los objetivos más comunes es el de conseguir ahorrar para conseguir aquellas cosas que son importantes para cada uno de nosotros: un viaje, patrimonio para complementar la pensión de la Seguridad Social cuando nos jubilemos, comprar una vivienda…

Para tener éxito en la consecución de los mismos, le recomendamos que realice un Financial Life Planning que le ayude a contestar las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué quiero?
  2. ¿Cuánto cuestan mis objetivos?
  3. ¿Qué tengo?
  4. ¿Qué rentabilidad le tengo que pedir a lo que tengo y a lo que voy a ser capaz de generar para cumplir mis objetivos?
  5. ¿Cómo elaboro el plan de inversión que me permita alcanzar mi objetivo de rentabilidad?

Con este ejercicio –del que ya hemos hablado en otras ocasiones en este blog-, la probabilidad de alcanzar con éxito nuestros objetivos financieros será muy elevada.

Les deseamos que 2017 sea el año en que cumplan sus objetivos.

22 diciembre, 2016 | 06:07

Recibir de forma inesperada una gran cantidad de dinero, como la del 'Gordo' de la Lotería Navidad, es una buena noticia, pero si nos dejamos llevar por la euforia podemos caer en el despilfarro o cometer errores financieros y de inversión que tengan como consecuencia que ese dinero desaparezca con la misma rapidez que llegó. De hecho, las estadísticas de la European Financial Planning Association (EFPA) nos muestran que tres cuartas partes de los ganadores de la lotería tienen mucho menos dinero cinco años después de haber ganado el premio. 

El primer consejo, para evitar esos errores, es esperar unos meses antes de empezar a gastar o invertir ese dinero. Durante ese tiempo de espera, deberíamos plantearnos cuáles son nuestros objetivos vitales, para qué queremos el dinero o cómo puede este ayudarnos a conseguir lo que deseamos. En este aspecto, el Financial Life Planning es de gran ayuda:partiendo de nuestros objetivos, cuantificar su coste, determinar cuál es nuestra situación de partida (qué tengo en la actualidad, previsión de ingresos y gastos, capacidad de ahorro) y qué necesitamos.  

Conviene que cuando hagamos los cálculos tengamos presente los impuestos que deberemos pagar. Para empezar, los premios que superan los 2.500 euros tienen una retención del 20%, lo que significa que en el caso del Gordo nosotros ingresaremos 320.500 (los 2.500 primeros euros están exentos y Hacienda se queda el 20% del resto). Por ese dinero ya no hay que volver a pagar en la declaración de la renta del año siguiente. Pero, si lo invertimos y obtenemos un rendimiento sí tributaremos en el IRPF por la ganancia (en el caso de los fondos de inversión o los planes de pensiones nos beneficiaríamos del diferimiento fiscal). 

Además, al incrementarse nuestro patrimonio puede que tengamos que pagar por el Impuesto de Patrimonio (el mínimo exento general son 700.000 euros, aunque en algunas comunidades esto varía, y en el caso de la vivienda habitual, 300.000 euros).

La mayoría de la gente piensa en comprar una casa o un coche mejor, en pagarse un viaje… Pero, invertir ese dinero en ladrillo o bienes duraderos tal vez no sea la mejor opción. Habría que echar cuentas para determinar si nos compensa liquidar la hipoteca o si es preferible mantenerla e invertir el dinero a través de otro tipo de activos. Por eso siempre es aconsejable consultar con un asesor financiero experto que nos ayude a determinar y cuantificar las opciones que tenemos y decidir cuál es la que más nos conviene. En el caso de la hipoteca, le convendrá mantener la en el caso de que la rentabilidad de sus inversiones supere el coste de financiación. Las recomendaciones variarán en cada caso, dado que las circunstancias son diferentes. 

 

16 diciembre, 2016 | 09:21

¿Contrato el plan de pensiones A, que me ofrece una bonificación? ¿Lo traspaso a otra entidad para conseguir el regalo? Antes de contratar o traspasar nuestro plan conviene que analicemos qué necesitamos y cuáles son nuestras opciones. Es una decisión financiera muy importante para nuestro futuro.

Lo primero que deberemos saber es cuánto dinero vamos a necesitar para la jubilación. ¿Cuál es nuestro objetivo? Y para calcularlo, debemos hacer una estimación cuál será nuestra cuando nos jubilemos y establecer cuánto vamos a querer gastar. Así sabremos cuánto necesitamos para cubrir la diferencia. Para ayudar en este primer paso podemos utilizar la siguiente herramienta:

¿Sabes cuál será tu pensión?
Calcula dónde estás ahora, qué pensión podrás recibir y qué alternativas tienes a tu alcance.
Calcular mi caso

Una vez que sabemos lo que vamos a recibir de la Seguridad Social en el futuro y teniendo en cuenta de cuánto dinero queremos disponer al mes para mantener nuestro nivel de vida, sabremos cuánto nos hace falta acumular hasta que nos jubilemos.

Para alcanzar ese objetivo, estableceremos cuánto podemos ahorrar al año y, si con nuestro esfuerzo de ahorro (el horizonte temporal es, como vemos, fundamental) no cubrimos esa cantidad, acudiremos a los mercados financieros para conseguir lo que nos falte.

¿Mi actual plan es el más adecuado?

Aquí es donde entra en juego la elección del plan de pensiones que necesitamos, el que mejor se adapta a nosotros y nuestros objetivos. En función del plazo y de nuestra capacidad de ahorro, deberemos pedirle a nuestro plan de pensiones un objetivo de rentabilidad u otro, teniendo en cuenta, también, nuestro perfil de riesgo.

Debemos analizar la oferta de planes a nuestro alcance, evitando limitarnos a los dos productos más publicitados o al que da el mejor regalo de entrada –sí hay planes de pensiones rentables-. Tenemos que ser exigentes con la gestión de nuestro ahorro para la jubilación, buscar que esta sea consistente, y pedir que los profesionales que se encarguen de esta busquen optimizar el binomio rentabilidad-riesgo.

Hay planes de pensiones rentables y con riesgo controlado. 

Conoce los planes de pensiones de Abante
Rentabilidad sostenida y control de riesgo
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01 diciembre, 2016 | 09:39

La campaña de planes de pensiones coincide con los últimos meses del año porque es cuando, en general, la gente se acuerda de hacer las aportaciones para beneficiarse de la deducción fiscal en la próxima declaración de la renta. Más allá de los planes de pensiones (y teniendo en cuenta que estos no deben escogerse solo por la fiscalidad), existen una serie de decisiones que podemos tomar antes de que acabe el año para minimizar el impacto impositivo en la declaración de 2016.

Aunque tenemos poco margen de maniobra, podemos beneficiarnos de:

1-Compensación de rendimientos del capital mobiliario y ganancias o pérdidas patrimoniales

A lo largo del año hemos podido generar ganancias o pérdidas patrimoniales (venta de acciones, fondos de inversión, derivados, divisas o inmuebles), así como rendimientos del capital mobiliario (rentas producidas por el resto de productos financieros a excepción de los planes de pensiones). Es importante saber cómo se pueden compensar, lo mostramos en el siguiente cuadro.

Abante compensación rendimientos ganancias
Pincha en la imagen para ampliarla. (Abante)

2-Aportaciones a planes de pensiones

En nuestra declaración de la renta podremos deducirnos las aportaciones que realicemos a planes de pensiones de la base imponible general, lo cual quiere decir que Hacienda nos devolverá parte del dinero invertido (el importe depende de nuestro tipo marginal).

El ahorro por cada 1.000 euros aportados a planes de pensiones, en función del tipo marginal que tengamos, es: para tipos del 19%, 190 euros; para el 24%, 240, etc.

Abante aportaciones planes de pensiones
Pincha en la imagen para ampliarla. (Abante)

¿Cuánto podemos aportar a planes de pensiones?

Pese a no haber limitación al número de planes que puede contratar un inversor, el conjunto de las aportaciones anuales máximas realizadas por el contribuyente y promotor (planes de empleo) a planes de pensiones tiene como límite fiscal máximo la menor de las siguientes cantidades:

  1. 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas.
  2. 8.000 euros anuales.

Existe, además, un límite financiero de 8.000 euros anuales. No interesará realizar aportaciones por encima de límite fiscal (en caso de que este sea inferior al financiero), ya que no nos podremos deducir más y, sin embargo, en el rescate tributará el total como renta del trabajo.

3-Deducción por inversión en vivienda habitual

Todos los contribuyentes que hayan comprado su vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013, pueden deducirse un 15% de las cantidades aportadas anualmente (por ejemplo, a través de la hipoteca) hasta un máximo de 9.040 euros. Si el importe de su hipoteca a lo largo del 2015 ha sido inferior y no tiene comisión de cancelación anticipada, es posible que le interese amortizar anticipadamente parte de la misma hasta alcanzar el límite.

Si realiza tributación conjunta con su cónyuge y la vivienda está a nombre de los dos, solo podrán deducirse 9.040 euros, en lugar de 18.080 euros.

La construcción y rehabilitación, así como la adecuación para discapacitados de la vivienda habitual, se puede acoger a la deducción cumpliendo ciertos requisitos.

En el caso de un inversor cuya cuota íntegra ascienda a 20.000 euros y que ha pagado 5.000 euros de hipoteca en 2016, la deducción que se habría aplicado es de 750 euros. Si amortiza anticipadamente 4.040 euros para tener la deducción máxima, su cuota líquida se reduciría en 606 euros (4.040*15%) y la deducción máxima anual sería de 1.356 euros (9.040*15%).

4-Donativos

Los contribuyentes pueden deducirse en la cuota, con carácter general, un 75% para los primeros 150 euros y el 30% sobre el exceso de los donativos realizados a las fundaciones previstas en la Ley 49/2002 (Médicos sin fronteras, Caritas, UNICEF o Manos Unidas, entre otros). Adicionalmente, si en los dos periodos impositivos inmediatos anteriores se hubieran realizado donativos en favor de una misma entidad por un importe igual o superior al del ejercicio anterior, el porcentaje de deducción del importe que exceda de 150 euros será del 35%.

En relación a los donativos que están destinadas a la realización y desarrollo de actividades y programas prioritarios de mecenazgo, tendrán derecho a una deducción adicional del 5%.

De los donativos a otras fundaciones legalmente reconocidas el contribuyente se puede deducir un 10%. En el caso de las aportaciones a partidos políticos, federaciones o agrupaciones de electores (con un máximo de 600 euros), un 20%.

Las donaciones realizadas para la restauración de determinados bienes del Patrimonio Histórico Español tienen derecho a una reducción del 35%.

La base máxima de la deducción por donativos o donaciones anteriormente expuestos no podrá superar, con carácter general, el 10% de la base liquidable del ejercicio.

¿Qué rentabilidad necesita para alcanzar sus objetivos?

 

 
 
 

24 noviembre, 2016 | 09:42

El contexto laboral y el futuro de las pensiones son inciertos y en los últimos años de nuestra carrera profesional crece la preocupación por un posible despido o prejubilación y el efecto que esto tendrá sobre la situación financiera durante la jubilación.

A partir de los 60 años, cuando se acerca la edad de jubilación, es el momento de tomar decisiones profesionales y financieras relevantes que determinarán nuestro nivel de vida o la consecución de nuestros objetivos y sueños en la siguiente etapa vital. ¿Cómo vamos a vivir cuando dejemos de trabajar y nuestros ingresos del trabajo se reduzcan? ¿Nos hemos preparado adecuadamente? ¿Tenemos aún margen de maniobra?

Vamos a abordar alguna de estas cuestiones en este post. Las principales preguntas que deberemos responder y las decisiones que será aconsejable que abordemos, variarán en cada caso, dependiendo de la situación de cada persona.  En Abante hemos preparado una guía dedicada, precisamente a los retos financieros a partir de los 60 años, que pueden descargar gratuitamente y que puede servir de punto de partida para planificar la jubilación.

 

 
 
 

¿Cómo afectan el paro y las lagunas a la pensión de jubilación?

Durante la prestación por desempleo, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ingresa las cotizaciones correspondientes, entre otras, a jubilación. Tanto el SEPE como el trabajador cotizan a la Seguridad Social por la base que tuvo la persona los 180 días anteriores al cese y, cuando se recibe la prestación por desempleo, se considera  como un periodo cotizado.

Por otra parte, los periodos en los que no se cotiza (“lagunas”) afectan al cálculo de la pensión si se producen durante los años que utiliza la Seguridad Social para realizar el cálculo de esta (19 últimos años en 2016, que irán aumentando hasta 25 en 2022).

El impacto será distinto en función del régimen de cotización: en el de los autónomos las lagunas se contabilizan a 0, mientras que en el caso de los trabajadores del régimen general, para los 48 últimos meses se contabilizan a la base mínima y para los anteriores, a la mitad de esta.  Las lagunas provocan que la pensión se reduzca.

¿Qué puedo hacer para que si dejo de cotizar no afecte a mi pensión?

Podemos realizar un convenio especial con la Seguridad Social, cotizando a título individual para evitar lagunas o para reforzar las bases y mejorar el cálculo de la pensión. Para suscribirlo, el inversor debe tener cubierto un periodo mínimo de cotización de 1.080 días en los doce años inmediatamente anteriores a la baja en el Régimen de la Seguridad Social. Se podrá solicitar en el plazo de un año desde la baja o desde la finalización de la prestación por desempleo.

La cuota mensual a ingresar por el suscriptor será el resultado de aplicar a la base de cotización el tipo único de cotización vigente con carácter general, el 28,3%. En caso de que no se tenga que cubrir las contingencias de incapacidad temporal, maternidad y riesgo por

embarazo habría que multiplicar la base por el 28,3% y por 0,94.

¿Puedo rescatar mi plan a pesar de no tener la edad legal de jubilación?

Si las especificaciones del producto lo prevén, podrá anticiparse la percepción de la prestación por la jubilación a partir de los 60 años de edad, si:

-Se ha cesado en toda actividad determinante del alta en la Seguridad Social, aunque, en su caso, continúe asimilado al alta en algún régimen en esta.

-En el momento de solicitar la disposición anticipada no reúne los requisitos para recibir la pensión pública correspondiente.

No se puede anticipar el rescate en los casos en los que no sea posible el acceso a la jubilación.

Un caso práctico

Como decíamos, a partir de los 60 años vamos teniendo que tomar determinadas decisiones relevantes. Por ejemplo, Juan tiene 61 años y durante los dos próximos años recibirá la prestación por desempleo. Así que quiere saber si se debería jubilar anticipadamente a los 63 años o si le conviene más esperar hasta los 65, teniendo en cuenta que hace la declaración de la renta conjunta y que su mujer no tiene rentas.

Su objetivo es poder mantener su nivel de vida hasta los 95 años un gasto de 2.900 euros al mes, más 50.000 euros cada cinco años para gastos extraordinarios como podría ser la compra de un coche), teniendo en cuenta que tiene una cartera de activos financieros de 750.000 euros y que tiene una vivienda valorada en 300.000.

Si opta por la jubilación anticipada a los 63 años, su objetivo costaría 1,26 millones, por lo que tiene un déficit de más de medio millón. Y si se jubila a los 65, su objetivo se reduce en 60.000 euros.  Aunque su pensión se reduce si se jubila anticipadamente, dado que empieza a recibirla antes se compensa y el escenario es más favorable. La rentabilidad objetivo que deberá pedir a su cartera será inferior en el primer caso.

 

17 noviembre, 2016 | 09:39

Los jubilados están preocupados por el futuro de sus pensiones. En concreto, más del 80% cree que esta será insuficiente, dado que esperan que se reduzca, según la encuesta realizada por Abante Asesores a la que ya hacíamos referencia en el post de la semana pasada (LINKAR POST ANTERIOR).

Los datos y los análisis de los expertos sustentan este temor. Con las reformas de 2011 y 2013 debemos esperar que las pensiones se reduzcan respecto a las actuales como consecuencia de la aplicación del factor de revalorización y el de sostenibilidad, como hemos visto en un post anterior (LINKAR POST ANTERIOR).

Además, a casi a la mitad le inquieta no tener el ahorro suficiente para vivir la jubilación como desea. Por otra parte y pese a la preocupación por el nivel de vida en el futuro, la mayoría de los jubilados no ejerce ningún tipo de actividad (trabajos esporádicos compatibles con la pensión, consultoría, voluntariado, etc.): solo un tercio declara hacerlo. Y tampoco se han planteado prolongar la vida laboral. 

Cómo prepararon la jubilación

La mayoría de los jubilados comenzó a ahorrar hace más de 20 años y eligieron invertir su dinero a través de planes de pensiones, fondos de inversión y acciones, además de en depósitos y vivienda.

Además, en general, no cambiarían nada respecto a cómo planificaron y prepararon esta etapa. Algunos respondieron que si pudieran volver quince años atrás y modificar algo, asumirían más riesgo en sus inversiones, habrían ahorrado más, habrían dedicado más tiempo a sus inversiones o habrían consultado con un experto, entre otras. 

 

 
 
 
 

10 noviembre, 2016 | 09:53

En las últimas semanas hemos dedicado varios post a la jubilación y a las pensiones. Este tema es importante, dado que vamos a vivir –de media- muchos años jubilados y consideramos que es imprescindible prepararse para esta etapa. En Abante, la planificación de la jubilación nos parece fundamental y para tener una visión más precisa de las expectativas y el nivel de preparación de la misma, hemos realizado una encuesta a 1.400 personas.

Más de la mitad de los encuestados quiere jubilarse antes de los 65 años. Y un 28,4% del total dijo que le gustaría hacerlo cuanto antes. Este deseo contrasta con la tendencia a que se amplíe la edad legal de jubilación, como hemos comentado en otras ocasiones en este blog.

En un análisis por franjas de edad, se observa mayor optimismo entre los menores de 30 años que en los grupos de personas de entre 30 y 65. A los más jóvenes la jubilación todavía les parece una preocupación lejana y dan más importancia a otros objetivos más inmediatos. Eso sí, son conscientes, en su mayoría, de que no ahorran lo suficiente.

Por otra parte, las personas de entre 30 y 45 años son las más pesimistas sobre el futuro de la jubilación: el 83,5% afirma que la pensión de la Seguridad Social no será suficiente y el 54% dice que su nivel de vida empeorará. Es el grupo de personas entre las que menos interés hay por prolongar la actividad laboral más allá de la edad legal de jubilación (solo el 9,5% escogió esta opción).

Abante futuro jubilacion pensiones
Pinchar para ampliar la imagen.

Entre 45 y 65 años observamos también una visión negativa, pero no tanto como el grupo anterior. Más del 80% piensa que la pensión no será suficiente para mantener su nivel de vida, aunque la mayoría desconoce la cuantía que tendrá esta, y más de la mitad no sabe si la rentabilidad que obtiene por su dinero es adecuada. En este grupo es en el que más personas declararon que ahorran específicamente para la jubilación.

 

 
 
 
 
 

Sobre el autor

Imagen de Paula Satrustegui

Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

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