26 marzo, 2015 | 09:16

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En abril comienza el periodo para preparar y presentar la Declaración de la Renta de 2014. Esta tarea, que a muchos les cuesta, puede ser algo más sencilla si se solicitan el borrador o los datos fiscales, algo que se puede hacer a partir del próximo día 7 de abril. Ese mismo día se puede ya confirmar el borrador o presentar la declaración por internet.

En las próximas semanas os iremos contando en este blog algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de presentar la declaración o confirmar el borrador y os dejaremos el PDF con la información para que podáis descargarlo. Veamos hoy algunos aspectos clave antes de que empiece el plazo. 

¿Quiénes pueden solicitar el borrador? 

  • Los contribuyentes cuyas rentas procedan exclusivamente de:
  • Rendimientos del trabajo.
  • Rendimientos del capital mobiliario sujetos a retención o a ingreso a cuenta, así como los derivados de Letras del Tesoro.
  • La imputación de rentas inmobiliarias siempre que procedan, como máximo, de ocho inmuebles.
  • Las ganancias patrimoniales sometidas a retención o ingreso a cuenta, así como las subvenciones para la adquisición de vivienda habitual y demás subvenciones, salvo que tengan consideración de Rendimiento de Actividades Económicas.
  • Las pérdidas patrimoniales derivadas de IIC.
  • Rendimientos del capital mobiliario e inmobiliario obtenidos en régimen de atribución de rentas.
  • Renta básica de emancipación.
  • Transmisión de valores públicos que al amortizarlos hayan tenido ganancia de rendimiento cero.

Sumario renta 1Entre otras circunstancias, quedan excluidos de esta definición los autónomos, quienes reciben rentas de alquileres y aquellos contribuyentes que hayan vendido acciones, bonos u obligaciones a lo largo de 2014. 

El borrador facilita la tarea de la declaración, ya que permite a los contribuyentes revisar los datos que Hacienda tiene de ellos. También ayuda a realizar una correcta planificación fiscal y financiera con cierta antelación. 

¿Debe dar por válida la información que aparece en el borrador? 

La información incluida en el borrador no es necesariamente correcta. Siempre debemos revisar el borrador por dos motivos: 

-En gran parte de los casos los errores en la información juegan a favor de Hacienda. Errores habituales son, entre otros muchos:

  • No aplicar las deducciones por el nacimiento en el ejercicio fiscal de un hijo.
  • Seguir computando un inmueble vendido.
  • No imputar las minusvalías de ejercicios anteriores.
  • No aplicar las deducciones por la adquisición de la vivienda habitual o autonómicas.
  • Aportación a planes de pensiones a favor del cónyuge o familiar discapacitado.
  • No tener en cuenta las donaciones.

-La información errónea del borrador no exime de una revisión posterior de Hacienda

¿Qué pasa si no cumplo con los requisitos necesarios para recibir el borrador? 

Lapiz

Si no se cumplen los requisitos necesarios para recibir el borrador recomendamos solicitar la información fiscal. Este servicio, a disposición de todos los contribuyentes, resulta muy útil para realizar una planificación financiera-fiscal y conocer la información que Hacienda tiene del contribuyente. 

Cuando se realiza una declaración con datos distintos a los contenidos en el borrador y/o información fiscal pueden darse dos situaciones:

-Si juega a favor de Hacienda se recibirá una comunicación solicitando que se justifiquen esas diferencias.

-En los casos de declaraciones a devolver, esta situación suele retrasar el pago al final del ejercicio o al ejercicio siguiente. 

Posteriormente, si no se consideran justificadas las diferencias, habría que modificar la declaración, lo que en algunos supuestos podría conllevar una sanción. 

¿Cómo se puede solicitar el borrador? 

Para solicitar el borrador y/o información fiscal tiene que ponerse en contacto con la Agencia Tributaria a través de los siguientes canales:

-Por Internet ·  www.agenciatributaria.es

-Por teléfono, en el Servicio Automático · 901 12 12 24 (24 horas) o Renta Asistencia · 901 200 345 (lunes a viernes, de 9 a 21 horas)

-Personalmente, en las oficinas de la Agencia Tributaria o en las oficinas de las Comunidades Autónomas y Ciudades con Estatuto de Autonomía que hayan convenido con la Agencia Tributaria la implantación de la ventanilla única tributaria. 

En caso de no disponer de firma electrónica, los contribuyentes deberán facilitar su número de identificación fiscal (NIF), el importe de la casilla 415 de la declaración del IRPF del ejercicio 2013 y el número de móvil en el que desean recibir mediante SMS el número de referencia del borrador o los datos fiscales. 

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La Agencia Estatal de la Administración Tributaria remitirá por correo ordinario a partir de mayo el borrador de la declaración del IRPF o sus datos fiscales a los contribuyentes que hubieran solicitado expresamente el envío del mismo en su declaración del año pasado, siempre que los datos no se hubieran obtenido con anterioridad por cualquiera de los medios anteriormente descritos. Si ha cambiado de dirección a lo largo del ejercicio, recuerde que es posible que la información le llegue a su anterior domicilio. 

¿Cuándo puede presentarse la declaración de la renta? 

El plazo de presentación de la declaración de la renta, cualquiera que sea su resultado, será el siguiente:

  • Si la presentación de la declaración se realiza por vía telemática a través de internet, entre el 7 de abril y el 30 de junio de 2015.
  • Si se confirma el borrador, podrá hacerlo entre el 7 de abril y el 30 de junio de 2015.
  • Si la presentación se realiza por cualquier otro medio entre el 11 de mayo y el 30 de junio de 2015.
  • En el caso de domicilie el pago, el plazo finaliza el 25 de junio de 2015

Recordamos que están obligados a declarar  las personas físicas residentes en España, excepto los que hayan percibido rentas procedentes  exclusivamente de: 

  • Rendimientos del trabajo personal, iguales o inferiores a 22.000 euros anuales. En el caso de que haya más de un pagador, hayan tenido pensiones compensatorias o anualidades por alimentos, rendimientos del trabajo sometidos a un tipo fijo de retención o el pagador no esté obligado a retener, este límite se sitúa en 11.200 euros. 
  • Rendimientos del capital mobiliario y ganancias patrimoniales sometidas a retención o ingreso a cuenta, con el límite conjunto de 1.600 euros anuales.
  • Rentas inmobiliarias imputadas, rendimientos de letras del tesoro y subvenciones para adquisición de viviendas de protección oficial, con límite conjunto de 1.000 euros anuales. 

No tendrán que presentar declaración en ningún caso quienes obtengan rendimientos del trabajo, de capital o de actividades económicas, o ganancias patrimoniales que conjuntamente no superen los 1.000 euros, ni quienes hayan tenido, exclusivamente, pérdidas patrimoniales inferiores a 500 euros. No obstante, aunque no resulten obligados a declarar, todos los contribuyentes que tengan derecho a recibir una devolución tienen que confirmar el borrador o presentar la declaración para obtener su devolución.

Puedes descargar esta información en PDF: Comienza el plazo para solicitar el borrador a Hacienda

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante. 

18 marzo, 2015 | 09:25

La ganancia (o pérdida) patrimonial que se produce cuando vendemos un inmueble tributa en el IRPF. Este año el tipo impositivo se sitúa entre el 20 y el 24% en función de la cantidad y a partir de 2016 será del 19 al 23%. Sin embargo, existen algunos casos en los que el contribuyente puede ahorrarse esos impuestos como vamos a ver en este post. 

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Pincha en la imagen para ampliar la tabla

Si la venta de la vivienda habitual ha sido realizada por un contribuyente mayor de 65 años, la ganancia patrimonial generada está exenta de tributación. 

Además, la ganancia generada por la venta de la vivienda de personas menores de 65 años está exenta, siempre que el importe de la transmisión se reinvierta en los dos años anteriores o posteriores a la adquisición de otra vivienda habitual. Dicha exención será total o parcial en función del importe reinvertido. 

En el caso de que la compra de la nueva vivienda se haga antes de vender la antigua, para que la venta se encuentre exenta de tributación habría que solicitar una hipoteca sobre la vivienda y posteriormente cancelar la misma tras la venta de la vivienda antigua sin que se supere el plazo establecido de dos años. 

Veamos un ejemplo. Un inversor compró su vivienda habitual por 350.000 euros y la vende por 600.000 euros. ¿Cuál sería el impacto fiscal si consideramos que reinvierte 400.000 euros en la compra de una nueva vivienda habitual? 

Si el inversor tiene más de 65 años no tendría repercusión fiscal al encontrarse exenta. 

Si el inversor tuviese menos de 65 años y no reinvirtiese el importe en el plazo de dos años, el impacto fiscal sería el siguiente:

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Pincha en la imagen para ampliar la tabla

Si reinvierte los 400.000 euros (66,66% del importe) el impacto fiscal sería:

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Pincha en la imagen para ampliar la tabla

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante. 

12 marzo, 2015 | 09:21

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Desde hace algunos años, la Seguridad Social incentiva la prolongación voluntaria de la vida laboral, una medida que beneficia al sistema público, dado durante ese tiempo, el ciudadano aporta con su cotización y deja de gastar, puesto que no percibe la pensión de jubilación. 

Para que retrasar la jubilación sea más atractivo, por un lado, se permite compatibilizar el cobro del 50% de la pensión que correspondería al individuo con los rendimientos del trabajo (la llamada jubilación activa, que hemos comentado previamente en este blog). Por otro, la persona que prolonga la vida laboral obtiene una doble compensación: cotiza menos durante los años que trabaja por encima de la jubilación legal y recibirá una pensión mayor cuando empiece a cobrarla. 

Veámoslo en detalle: cuando se accede a la pensión de jubilación a una edad superior a los 65 años, siempre que se haya cotizado el periodo mínimo exigido, se reconoce al interesado un porcentaje adicional por cada año completo cotizado entre la fecha en que cumplió la edad legal y el momento de la jubilación. Este porcentaje adicional será del 2% por cada año si tuviera hasta 25 años cotizados, el 2,75% cuando se acrediten entre 25 y 37 años y el 4% cuando se tienen más de 37 años cotizados. 

  Sumario prolongar trabajo
Aunque el modo en que se realiza el cálculo no es el objeto de este post, sí que es importante saber que la suma del porcentaje adicional que le corresponda y el de la pensión o pensiones que tuviera reconocidas el interesado no puede superar la cuantía del tope máximo de la base de cotización vigente en cada momento (que en 2015 asciende a 44.000 euros anuales). 

Es decir, un inversor que lleve cotizados 37 años a la Seguridad Social y al que le corresponda la pensión máxima, recibiría un 4% adicional por cada año que cotice más allá de los 65/67 años, siendo la pensión máxima que podría recibir de 44.000 euros

Si la cuantía de la pensión reconocida alcanza el límite máximo sin aplicar el porcentaje adicional o aplicándolo sólo parcialmente, el interesado percibirá la pensión por el importe máximo (35.800 euros anuales) más una cantidad que se obtendrá aplicando al importe máximo vigente en cada momento el porcentaje adicional no utilizado para determinar la cuantía de la pensión, redondeado por exceso.

Este beneficio no será de aplicación en los supuestos de jubilación parcial, jubilación flexible, ni de coeficientes reductores de la edad de jubilación, sólo se aplicará a trabajadores que accedan a la pensión de jubilación a una edad real superior a la edad legal

05 marzo, 2015 | 09:25

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La pensión pública que recibe un trabajador que adelanta la jubilación es inferior a la que le correspondería a esa misma persona si se retirase a la edad legal. Esto es así, como veíamos la semana pasada, porque la Seguridad Social penaliza esta opción como parte de las medidas para contribuir a la sostenibilidad del sistema.

Cuando la jubilación se adelanta por voluntad del trabajador, es necesario cumplir los siguientes requisitos:

-Anticipar como máximo dos años la edad legal de jubilación.

-Acreditar un período mínimo de cotización efectiva de 35 años, de los cuales, al menos dos deberán estar comprendidos dentro de los 15 inmediatamente anteriores al momento de causar el derecho.

-El importe de la pensión a percibir ha de resultar superior a la cuantía de la pensión mínima que le correspondería a los 65 años de edad.

Al igual que en el caso de la jubilación derivada del cese no voluntario, la cuantía de la pensión se determina aplicando a la base reguladora el porcentaje general que corresponda (en función de los años cotizados) y el coeficiente reductor (que es superior). Puedes consultar la edad legal de jubilación en función de la edad y los años cotizados en esta página de la Seguridad Social.

El importe resultante una vez aplicados los coeficientes no podrá ser superior a la cuantía que resulte de reducir el tope máximo de pensión en un 0,50% por cada trimestre o fracción de trimestre de anticipación.

Los coeficientes serán los siguientes:

  1. 2% por trimestre, cuando se acredite un período de cotización inferior a 38 años y 6 meses. 
  2. 1,875% por trimestre, cuando se acredite un período de cotización igual o superior a 38 años y 6 meses e inferior a 41 años y 6 meses.
  3. 1,750% por trimestre, cuando se acredite un período de cotización igual o superior a 41 años y 6 meses e inferior a 44 años y 6 meses.
  4. 1,625% por trimestre, cuando se acredite un período de cotización igual o superior a 44 años y 6 meses.

Le recomendamos que, antes de tomar una decisión sobre la jubilación anticipada, realice unos números que le ayuden a tomar la decisión sobre la conveniencia de hacerlo. Y, si tiene cualquier duda, no dude en consultarlo con su asesor. 

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante. 

26 febrero, 2015 | 09:19

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La Seguridad Social ‘premia’ a quienes retrasan la jubilación más allá de la edad legal y perjudica a aquellos que adelantan la percepción de la pensión, dos medidas encaminadas a garantizar el futuro de las pensiones –entre otras- dado que cada vez viviremos más años y a que el número de trabajadores en activo que coticen en relación a los pensionistas va a ir disminuyendo gradualmente, debido a la inversión de la pirámide poblacional. Hoy queremos hablar de los cotizantes que adelantan la jubilación. 

Los requisitos exigidos para jubilarse anticipadamente, así como el importe de la penalización, varían en función de si ésta deriva del cese no voluntario en el trabajo o si se ha producido producido por voluntad del trabajador. En este artículo analizamos el primer caso y la semana que viene veremos qué sucede en el segundo.

Jubilación anticipada derivada del cese no voluntario en el trabajo

Para jubilarse anticipadamente por cese no voluntario en el trabajo es necesario que se cumplan los siguientes requisitos:

  • Anticipar como máximo cuatro años la edad legal de jubilación (respecto a la que correspondería).
  • Estar inscrito en las oficinas de empleo como demandante de empleo (al menos durante los seis meses inmediatamente anteriores).
  • Acreditar un período mínimo de cotización efectiva de 33 años. De éstos, al menos dos deberán estar comprendidos dentro de los 15 ejercicios inmediatamente anteriores al momento de causar el derecho, es decir, si la edad de jubilación son los 65 años, el trabajador deberá haber cotizado dos años entre los 50 y los 65.
  • Que el cese en el trabajo se haya producido como consecuencia de una situación de reestructuración empresarial que impida la continuidad de la relación laboral.

La cuantía de la pensión se determina aplicando a la base reguladora (pensión que le correspondería teniendo en cuenta lo que ha cotizado el trabajador), el porcentaje general que corresponda en función de los años cotizados (entre el 50 y el 100% según el número) y el coeficiente reductor que corresponda.

El coeficiente reductor dependerá del número de años cotizados y se aplicará por cada  trimestre que se adelante la pensión respecto de la edad legal. Para determinar dicha edad legal de jubilación, se considerará la que le hubiera correspondido en caso de haber seguido cotizando hasta el cumplimiento de la edad legal de jubilación que en cada caso resulte de aplicación (en este link de la página de la Seguridad Social podéis consultar la edad de jubilación en función de la edad y los años cotizados).

Los coeficientes serán los siguientes:

  1. 1,875% por trimestre, cuando se acredite un período de cotización inferior a 38 años y 6 meses.
  2. 1,750% por trimestre, cuando se acredite un período de cotización igual o superior a 38 años y 6 meses e inferior a 41 años y 6 meses.
  3. 1,625% por trimestre, cuando se acredite un período de cotización igual o superior a 41 años y 6 meses e inferior a 44 años y 6 meses.
  4. 1,500% por trimestre, cuando se acredite un período de cotización igual o superior a 44 años y 6 meses.

Una vez aplicados los referidos coeficientes reductores, el importe resultante de la pensión no podrá ser superior a la cuantía que resulte de reducir el tope máximo de pensión (35.800 euros en la actualidad) en un 0,50% por cada trimestre o fracción de trimestre de anticipación. El coeficiente del 0,50% no será de aplicación en los algunos supuestos.

Esperamos que esta información os haya sido de utilidad y, como os decíamos al principio, la semana que viene veremos cuál es la situación si el adelanto de la jubilación es por voluntad del trabajador. Más adelante analizaremos también cómo se beneficia el contribuyente del retraso de la percepción de la pensión. 

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante. 

19 febrero, 2015 | 09:17

El Plan de ahorro a largo plazo (el Plan Ahorro 5) ya se puede comercializar desde el 1 de enero y seguramente empecemos a ver campañas para lanzar productos de este tipo a través de las redes comerciales de los bancos, por eso, hemos pensado repasar sus puntos fuertes y debilidades. 

El beneficio de este producto consiste en que sus intereses están exentos de impuestos, siempre que se mantenga la inversión durante cinco años y para una aportación máxima de 5.000 euros anuales. 

Para tener el beneficio fiscal, sólo se puede retirar el dinero al final del plazo en forma de capital. En caso de que se rescate antes el dinero o se incumpla el límite de aporta­ciones, la entidad deberá practicar una reten­ción o pago a cuenta del 19% sobre los ren­dimientos.

Este tipo de productos puede instrumentarse  a través de uno o sucesivos seguros individuales de vida a largo plazo (SIALP) o a través de depósitos y contra­tos financieros (CIALP). La entidad aseguradora o la de crédito deberán garantizar la percepción al vencimiento un capital equiva­lente al 85% de la suma de las primas satisfechas o de las aportaciones efectuadas.

¿Es el producto idóneo?

Aunque fiscalmente se encuentre exento, al tener que garantizar un mínimo del 85% de la inversión, en un escenario de tipos bajos como en el que nos encontramos, la rentabilidad que podemos esperar de este tipo de productos es escasa. Si, por ejemplo, la entidad invierte el dinero del plan en un bono del Estado español a cinco años, obtendría -hoy- una rentabilidad del 0,79%, a lo que habría que descontar los gastos del producto.

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Pinche en la imagen para ampliarla

Por eso, hay que analizar si el plan de ahorro a largo plazo nos compensa y si se adapta a nuestras necesidades o si, por el contrario, nos resulta más rentable invertir en un producto que ofrezca un rendimiento mayor, aunque tengamos que pagar impuestos. 

En el siguiente gráfico podemos ver la diferencia entre una inversión en un plan ahorro 5 con una rentabilidad del 0,5% y otra en un fondo de inversión con  una rentabilidad media anual del 3%. La diferencia neta entre ambos productos es del 6%, suponiendo que el inversor aporta 5.000 euros anuales durante 5 años.

12 febrero, 2015 | 09:22

Abante icons Dos colores-29Llevabas muchos años trabajando, pero te despidieron al final de tu carrera laboral o te has prejubilado y no quieres que tu pensión disminuya o, incluso, desaparezca. En ese caso, puedes recurrir al Convenio Especial con la Seguridad Social (CESS). Con esta fórmula el contribuyente paga una cantidad a la Seguridad Social durante los años que le faltan para alcanzar la edad de jubilación para mantener la pensión que le habría correspondido. Os lo explicamos. 

Como sabéis, para calcular la pensión que nos corresponde, la Seguridad Social tiene en cuenta, no sólo el número de años cotizados, sino también la base de cotización de los últimos ejercicios (en la actualidad computan las bases de los últimos 18 años, pero aumentará paulatinamente hasta los 25 en 2022). 

El inversor que no quiere ver mermada su pensión puede, como decíamos, realizar un convenio especial en el plazo de un año desde que causó baja o finalizó su prestación por desempleo. Si es su caso, le conviene echar cuentas para analizar si le compensa. 

¿Qué es el convenio especial? Es un acuerdo suscrito voluntariamente por los trabajadores con la Seguridad Social para generar, mantener o ampliar el derecho a las prestaciones correspondientes, a cambio de pagar de su bolsillo las cuotas que corresponden. 

Sumario 1
Por ejemplo, una persona que haya cotizado desde los 25 hasta los 50 años, si no volviese a cotizar no tendría derecho a las prestaciones, porque es necesario que dos de los años cotizados estén entre los 15 años anteriores a la edad legal de jubilación. El convenio le permite cotizar hasta cumplir los requisitos exigidos y recibir la pensión. Si quisiera mantener la base de cotización máxima, el coste mensual sería de 960 euros aproximadamente. 

¿Qué cubre? Las prestaciones derivadas de las contingencias comunes, excepto los subsidios por incapacidad temporal, maternidad y riesgo durante el embarazo. 

¿Quién puede suscribirlo? En general, los trabajadores que ya no estén cotizando a la Seguridad Social. También aquellos que habían estado pluriempleados cesen en alguna de las actividades o los pensionistas (incapacidad permanente o jubilación) a quienes se anule su pensión en virtud de sentencia firme, entre otros. Si quieres consultar todos los casos, puedes hacerlo en esta página de la Seguridad Social

Plazo de solicitud y efectos. Hay que presentar el modelo correspondiente (TA-0040) en  la Dirección provincial de la Tesorería General de la Seguridad Social o Administración que nos corresponda, en el plazo de un año desde la baja en el régimen de la Seguridad Social o finalización de la prestación por desempleo.

Si se hace la solicitud en los 90 días siguientes a la situación que permite aplicar el convenio, éste tendrá efecto desde el día siguiente al que se deja de cotizar, salvo que el interesado prefiera que comience el día en que realiza la instancia. Si la solicitud es posterior se empieza a aplicar el día que se solicite.

Sumario 2
Requisitos para suscribirlo.
Tener cubierto un periodo mínimo de cotización de 1.080 días en los doce años inmediatamente anteriores a la baja en el Régimen de la Seguridad Social. 

Extinción. El convenio dejará de estar vigente si el interesado vuelve a estar de alta en la Seguridad Social, si adquiere la condición de pensionista o si se dejan de abonar las cuotas de tres meses consecutivos o cinco alternativos, entre otros motivos.   

Cotización y bases. La cotización corre a cargo del suscriptor y es obligatoria desde la fecha en que entra en vigor el convenio y mientras se mantenga en vigencia. Tiene carácter mensual y el interesado puede elegir su base de cotización. Pero el importe de la base de cotización no puede ser, en ningún caso,  inferior a la base mínima o superior a la máxima. 

Cuota a ingresar. La cuota mensual se calcula aplicando a la base de cotización el tipo único de cotización vigente, el 28,3%, y multiplicándolo por 0,94.

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante. 

05 febrero, 2015 | 10:26

La estrategia que planteemos a la hora de rescatar nuestro plan o planes de pensiones nos ayudará a conseguir minimizar el impacto impositivo y, por tanto, a mejorar nuestra rentabilidad real, como hemos visto en los  últimos artículos que hemos publicado en este blog. En este post queremos destacar la relevancia de ajustar el rescate a las rentas exentas. Os lo explicamos.

Una de las líneas que podemos trazar en nuestra estrategia es rescatar el dinero del plan de pensiones en aquellos años en los que el resto de nuestras rentas sean muy bajas o incluso inexistentes. Así, teniendo en cuenta las reducciones y el mínimo personal y familiar, el impacto del rescate puede ser nulo o muy bajo.

Desde 2015, se ha elevado el umbral mínimo de tributación, esto es, la cantidad a partir de la cual un trabajador es contribuyente neto del impuesto, hasta los 12.000 euros anuales (por debajo de esta cifra, se está exento). Todos aquellos que tengan rentas que provengan de planes de pensiones inferiores a esta cantidad y que no tengan ningún tipo de renta adicional no tendrán impacto fiscal.

A continuación mostramos el impacto fiscal que tendrían distintos importes rescatados en 2015 y 2016, suponiendo que el inversor realiza tributación conjunta, tiene dos hijos dependientes y no tiene ninguna renta adicional (por ejemplo, en el caso de rescate de paro de larga duración):

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En el caso del rescate de planes de pensiones por parte de personas con discapacidad, las prestaciones en forma de renta están exentas hasta un importe máximo de tres veces el indicador público de renta de efectos múltiples (22.365,42 euros para 2013), lo cual hace que importes inferiores a este importe no pagan impuestos.

*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante. 

29 enero, 2015 | 09:16

A la hora de sacar nuestro dinero del plan de pensiones debemos pensar qué estrategia nos conviene más. Y analizando el aspecto fiscal, es importante recordar que los rescates en forma de capital (retirar todo el dinero de una vez) de las aportaciones anteriores al 31 de diciembre de 2006 pueden acogerse a una reducción del 40%. Sin embargo, tras la reforma fiscal, en vigor desde el 1 de enero de 2015, esta ventaja tiene un límite temporal.                                                      

Los que se jubilen a partir de 2015 podrán aplicar la reducción del 40% en el ejercicio en que se retiren y en los dos siguientes. Además, existe un régimen transitorio para las personas que se hayan jubilado antes de este año: quienes lo hicieron entre 2009 y 2014 tienen de plazo ocho ejercicios adicionales al de su jubilación para rescatar el plan con este beneficio fiscal. Los que lo hicieron antes de 2009 podrán aplicarla si recuperan el dinero antes del 31 de diciembre de 2018. 

Es importante que, si puede aplicar la reducción, no deje pasar el plazo de manera voluntaria sin hacer unos números previamente, ya que el impacto fiscal puede variar considerablemente. 

Supongamos un inversor que tiene 50.000 euros acumulados en planes de pensiones, que fueron aportados antes de 2006. En la actualidad tiene una pensión de la Seguridad Social de 35.000 euros y quiere saber el impacto fiscal de rescatarlo en forma de capital pudiéndose acoger a la reducción del 40% y cuánto debería pagar a Hacienda si no lo rescata en los límites establecidos por ley. Como vemos en la siguiente tabla, la diferencia es de 9.000 euros. No hacer el rescate a tiempo perjudica claramente al inversor.

  Abante rescate pp 2

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*Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante. 

22 enero, 2015 | 09:21

Una de las situaciones en las que los inversores deben estudiar qué estrategia les conviene más en el rescate de los planes de pensiones es la que se produce cuando se agota la prestación por desempleo. En ese caso, conviene hacerse un par de preguntas:

-¿Me conviene rescatar el plan de pensiones por desempleo de larga duración? Os recordamos que, una vez finalizada la prestación por desempleo, existe esta posibilidad.

-¿Me conviene realizar un convenio con la Seguridad Social? Muchas veces, los inversores no quieren que su pensión de la Seguridad Social se vea mermada porque durante alguno de los años que se utilizan para su cálculo no haya cotizado. Por eso suscriben un convenio especial para generar, mantener o ampliar el derecho a las prestaciones de la Seguridad Social y con la obligación de abonar ellos mismos las cuotas que corresponden.

Si decides realizar un convenio especial con la Seguridad Social debes saber que las cuotas son deducibles en el IRPF, por lo que si rescatas el plan de pensiones, puede que el impacto fiscal sea mínimo dependiendo del importe del rescate, del resto de rentas del inversor y del mínimo personal y familiar.

Supongamos un inversor que no tiene rentas ni hijos dependientes y quiere rescatar 24.000 euros del plan de pensiones. Consideramos que las aportaciones se realizaron después de 2006. ¿Cuál sería el impacto fiscal del rescate si no tiene suscrito un convenio especial con la Seguridad Social? ¿Y si tiene suscrito un convenio por el que paga 11.511 euros anuales?

  Abante rescate planes pensiones

(pinche para ampliar la imagen)

Tal y como se puede ver, el impacto fiscal es muy reducido por lo que si en la actualidad tienes suscrito un convenio y puedes rescatar su plan de pensiones, le interesa echar cuentas. 

 *Paula Satrústegui, directora de Planificación financiera en Abante.

Sobre el autor

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Paula Satrustegui profundizará en las novedades fiscales y relativas a la seguridad social, que afectan a la planificación de las finanzas personales de los profesionales.

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Belén Alarcón trasladará su experiencia de asesoramiento patrimonial y planificación financiera a través de las preguntas más relevantes que debe plantearse una persona a lo largo de su vida.

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