Sobre el autor

CEO de 2 Open, empresa que se dedica al comercio electrónico en China. Licenciado en Ciencias Políticas (S. de Compostela), Máster en Dirección de Sistemas de Información (Instituto de Empresa) y MBA (China Europe International Business School - CEIBS). Ha trabajado en desarrollo de negocio digital en Inglaterra, Francia, Alemania, España y China.
Perfil en LinkedIn.

Categorías

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

Listado de blogs

« mayo 2011 | Inicio | agosto 2011 »

23 junio, 2011 | 16:20

Flexibilidad, predilección por el vencedor, influencia por omisión, control de tiempos y lenta digestión interna salvando las distancias son características de la forma china de hacer política.

Como el que no quiere la cosa, Mahmoud Jibril, presidente ejecutivo y responsable de asuntos internacionales del Consejo Nacional de Transición de Libia, se ha paseado un par de días por China. Fue llamado por el ministro chino de Asuntos Exteriores Yang Jiechi “importante socio para el diálogo”. Pekín culmina así su particular viraje en este asunto.

Que la política china es en realidad acomodaticia y flexible, relativa, cambiante, adaptativa, es una evidencia que contrasta con lo que no es menos cierto de que es un país donde los líderes conducen con las luces largas. Por un lado, sus tendencias a largo plazo son estables, pero por otro el camaleón ante la mirada foránea y la opinión interior camufla el discurso variando su color a medida que es posible y necesario.

No es de extrañar que la apertura china al bando rebelde de Libia sea considerada una “gran victoria” por parte de estos. Es más, lo consideran una “fuerte señal” de que el régimen de Gadafi finalizará pronto. China, por omisión, resulta un actor influyente y la visita del bando rebelde es de un fuerte simbolismo por la posición anterior del país asiático. Es, precisamente, su inicial oposición la que ha acabado haciendo relevante su papel final de aceptación. Al enrocarse pronto en la partida, China ganó influencia y se convirtió en casi el único gran agente externo que faltaba por subir al carro del cambio libio. 

China intenta jugar la baza ganadora mientras mantiene un discurso aceptable internamente. En un primer momento fue muy dubitativa con la posibilidad de una intervención extranjera, y se opuso a la misma pidiendo una salida negociada, pasó a debatirse entre el veto y la abstención en la ONU flexibilizando al final su postura… insistió después en una salida negociada y hasta hace poco ha estado recibiendo a líderes del lado de Gadafi para por fin acercarse al lado rebelde.

El recorrido en tres titulares podría ser:

9 de marzo. China se opone a una intervención en Libia y pide una salida negociada a la crisis

18 de marzo. China se abstiene ante resolución de la ONU contra Libia

21 de junio. El líder de los rebeldes libios busca apoyo en China

La habilidad de estar en el lado vencedor, de no “perder la cara” y de adaptar el discurso se impone. Al mismo tiempo, y pese a que va maleando su posición en función de las circunstancias, la intervención de China influye desde la sombra.

El control de los tiempos, la cintura demostrada y la intencionalidad clara de estar en el lado vencedor son tres características de las que podemos sacar una lectura sobre cómo se desarrollan las políticas en China en este y otros ámbitos. 

Se oponía a que una rebelión acabara con un régimen no democrático por la analogía que pudieran hacer en caso de que sucediera lo mismo aquí, pero son capaces de acabar reunidos con los rebeldes. Con una información en los telediarios chinos que sorprende por su extensión desde el principio del conflicto, y por su profundidad, la opinión pública local ha tenido tiempo para ir haciendo la digestión y sentirse distante.

La distancia geográfica y cultural, la fuerte intensidad informativa, y un papel moderado, han actuado de cortafuegos y hecho que los rebeldes libios acaben recibidos en Pekín. ¿Alguien recuerda algún conato o miedo de contagio de las revoluciones jazmín a China? Lo más probable es que el acercamiento chino al lado rebelde entierre definitivamente semejante hipótesis. 

 

10 junio, 2011 | 13:09

Hay quien opina que venir a China y no hacer la revolución contra su estructura política es ser “cómplice” de un sistema que se ha juzgado como culpable permitiéndose juzgar dos pájaros de un tiro. Por un lado se ha sentenciado como culpable al gobierno chino, y por otro, como culpable al ciudadano en cuestión. En Wall Street Journal, una breve conversación en vídeo aborda el caso de facebook, que se debate entre entrar en el mercado y aceptar las normas locales (poniendo en juego, dicen, su reputación en su mercado de origen) o no entrar.

Se enfrenta a un dilema. Es obvio que no se trata de una mera decisión empresarial, sino que se ha convertido ya en una suerte de decisión política cuando así se evalúa. Se está evaluando en tales términos. O sigue siendo puramente empresarial considerando que el riesgo de imagen no es sino una faceta más del negocio. Es decir, hablaríamos en un caso desde el polo de consideraciones éticas o políticas, y en el otro, desde el mero cálculo económico para acabar concluyendo lo mismo.

Se trata del debate sobre si las empresas son sólo empresas (negocio) o deben también satisfacer agendas políticas o sociales de sus mercados de origen. La globalización choca así con las particularidades y no es tan fácil tener el don de la ubicuidad cuando se trata de negocios como facebook. En términos políticos… ¿Las empresas son globales, o nacionales? 

Otras empresas que vinieron anteriormente a China lo tuvieron claro. Desde KFC (Kentucky Fried Chicken) que es un caso típico de éxito narrado por doquier en las escuelas de negocio como el manual de expansión en China, pasando por McDonalds o Pizza Hut, Starbucks o Disney, llegaron a China mucho antes sin cuestionarse tanto un dilema semejante.

Pero no son las únicas. eBay, yahoo, News Corporation (MySpace, National Geographic), se mueven en ámbitos cercanos a los de facebook (y twitter) y entraron en China. En realidad, si bien son grandes excepciones, el dilema al que se enfrentan facebook (parece que no twitter, que lo tiene resuelto y no se plantea venir de momento) y Google, ha sido cerrado en sentido diferente por otros grandes como Microsoft y Apple que sí han solucionado su presencia aquí.

¿Por qué operan con total normalidad aparente Microsoft y Apple, con normalidad parcial Google y no han entrado facebook y twitter? A simple vista, la cuestión no es tan sencilla, y si facebook se enfrenta a problemas de reputación, ¿qué pasa con la reputación de Apple que es, al parecer, la marca más valiosa del mundo? Apple ha conseguido operar en China sin dañar su negocio fuera. En realidad, el dilema de facebook es más la excepción que la norma, pero tiene una razón de ser. 

La llegada de facebook afecta a un derecho fundamental. A la libertad de expresión tal y como se entiende en Occidente. Porque, la libertad de expresión como tal no parece en discusión, sino la interpretación de la misma y cómo ha de aplicarse. Dado que afecta a un derecho tan relevante bajo el punto de vista político y social, la entrada supone una decisión no sólo empresarial.

Visto desde China, a ellos no les parece razonable que una empresa extranjera pretenda entrar en el mercado local sin someterse a las normas. Podrán discutirse las mismas e incluso combatirse, pero la insumisión normativa resulta inaceptable. No sólo porque sean más o menos justas sino porque es una afrenta a la soberanía nacional. Eso aúna a  la ciudadanía. No se trata ya de acatar la ley X, Y ó Z, sino de acatar las leyes “de mi país” cuando estás en él.

De ahí que el problema, que empezó siendo empresarial, pasó a ser político por afectar a un derecho fundamental, acaba convertido en una cuestión nacional por afectar no solamente al mero cumplimiento normativo. El asunto llega más allá. La venida de empresas que, aunque sea en la red, transgreden las normas del Estado podría acabar considerándose una invasión y lesiva para la soberanía nacional. Equivale a que en una localidad concreta entra la policía de un Estado ajeno a establecer lo que se puede hacer. El Estado, que era un monopolio más o menos claro cuando hablábamos del territorio físico, el espacio aéreo, o los ciudadanos, tiene más complicado controlar sus fronteras en la economía digital.

A lidiar con estos dilemas intentan enseñar en las asignaturas que de forma demasiado instrumental y superficial –bien está reconocerlo- tratan la ética, la responsabilidad social corporativa y la reputación en las escuelas de negocio. Convertir dilemas como estos en cálculos empresariales es complicado y cada cual habrá de llegar a sus conclusiones en unos términos u otros. Tras haber pasado por ambas aulas, no es descabellado afirmar con rotundidad que es en una facultad de Ciencia Política (seguramente también de Filosofía o de Derecho) y no en una escuela de negocios donde se aborda con seriedad y profundiad este asunto.

El Estado chino se considera soberano y legítimo para fijar las normas sobre las que se desarrolla la vida en sociedad, y, por tanto, los negocios en China. Y eso incluye el espacio digital chino. Es más, nuestro propio país así lo reconoce.

La mayoría de las empresas han conseguido llegar hasta aquí sin herir las aspiraciones soberanas de los nativos como Apple y Microsoft citadas antes. Es posible que estén marcando una hoja de ruta que sirva de guía en el dilema al que ahora, al parecer, se enfrenta facebook.

 

09 junio, 2011 | 15:19

Eurochinaforum2011“Por un nuevo humanismo en un mundo globalizado” es el lema del noveno Forum China-Europa de la UNESCO que se celebrará en París dentro de poco más de dos semanas (el 28 y 28 de junio). El evento está coorganizado por CEIBS bajo el liderazgo de David Gosset, una persona que además de su labor de profesor está ejerciendo activamente un papel de vanguardia a favor del entendimiento entre China y Europa. Es uno de esos ciudadanos que intentan comprender y construir. Por suerte, no es excepción. Un post de Chinochano ayer servía de homenaje a los que apuestan por el entendimiento mutuo.

Entenderse, o intentarlo, es un primer paso imprescindible para poder respetarse. Por lo menos para explicar por qué las cosas han llegado a ser como son.

Puesto que somos humanos, jamás podremos entender plenamente. Por tanto, sólo hay una esperanza, que consiste en mantener la actidudo de intentar entender al otro. Esa llama la alimenta gente de a pie desde la banalidad de su día a día y desde su normalidad que vive felizmente integrada en países ajenos o con los inmigrantes que acoge en su nación. Pero se rompe el natural mestizaje con titulares de prensa que buscan el sensacionalismo y la alimentación del prejuicio de las personas que, sobre todo en momentos de crisis, toman las diferencias a la defensiva y culpabilizan al otro de lo que les pasa. Afortunadamente, se recupera en gran medida la cordura en el mundo académico, y también en los niveles superiores de la política y la diplomacia. 

Por suerte ni la capa política de mayor rango, ni la intelectual, se dejan arrastrar del todo al sumidero amarillista por el que cae parte de la prensa diaria. Ruido. De ahí que quepa alegrarse de ver que iniciativas de diálogo de alto nivel como esta prosperan, crecen y llegan a su novena edición. La primera edición del foro tuvo lugar en Barcelona. Además, tampoco tiene Europa una opción cabal diferente a la del diálogo con China en el siglo XXI.

El foro busca las afinidades entre China y Europa, los puntos de encuentro, que, volviendo a lo anterior, sólo pueden salir de un profundo entendimiento. Sin él, las afinidades pueden ser sólo aparentes o equivocadas, para a partir de ahí cimentar construcciones comunes de cooperación con impacto global. Las charlas girarán en torno a las relaciones China-UE, a sus implicaciones en la gobernanza global, al rol de los medios en la generación de percepciones, y a los intercambios culturales, de negocios y educativos.

Otro gran logro de este foro es elevar la entidad de la Unión Europea y tratar de aunar nuestro enfoque hacia China. Esto es una posición visionaria en los tiempos que corren. A nivel académico está bastante generalizada la aceptación de que sólo podremos tratarnos de igual a igual con China unidos los europeos. Sin embargo, asistimos permanentemente al atrincheramiento en posiciones rezagadas en algunos ámbitos concretos. Ante grandes países como China, seremos europeos, o no seremos nada.

Por todo ello, siendo cierto que se trata de conversaciones de élite, el que se celebre una cumbre intelectual para reflexionar lo que une a Europa y China, y cómo de ello se pueden extraer conclusiones para el mundo, es una tarea necesaria. Hará falta poner aún mucha más materia gris evitando escaladas contraproducentes, separadoras, vanas, y absurdamente polarizantes y simplistas. Desde aquí, como ayer chinochano, atentos a las iniciativas de entendimiento e integración del increíble país que es China en el mundo. 

 

03 junio, 2011 | 15:01

Un interesante artículo en Financial Times narra los pormenores del debate interno en el Partido Comunista de cara a la renovación de cuadros que tendrá lugar a finales de 2012. Se trata de un contenido de pago que, en función de cuántos artículos hayas leído últimamente en ft.com puede que no te deje acceder (prueba, tal vez, a googlear su título "China: Mao and the next generation").

En él se narra cómo Mao (su figura, su símbolo) ha sido rescatado por algunos líderes del partido que aspiran al politburó en octubre de 2012, como, por ejemplo, el alcalde de ChongQing. Tal radicalización aparente no habría de ser objeto de preocupación y responde a una retórica de autoconsumo para miembros del partido, donde los que tienen aspiraciones buscan la legitimación interna del estar "mas cerca de las raíces ideológicas". 

Por tanto, aunque suene estridente, estaríamos ante algo más bien superficial, cosmético, que ante una verdadera ola de "conservadurismo". (Aquí en china se habla de conservadurismo por referencia a la ortodoxia comunista-maoísta). 

Un economista que ha pedido que no se venere a Mao como si se tratara de una deidad ha recibido una recogida de firmas solicitando a la policía su arresto.  Y, según el mismo artículo, corre el rumor de que líderes de corte liberal sugieren dejar de citar a Mao en documentos oficiales. 

De esta forma, Mao se ha convertido en una especie de frontera de debate ideológico en el pluralismo, que sí se da internamente, en la corte de Pekín. Debate que, dice el autor y parece ser consenso en China por lo que se puede leer, se está inclinando en favor de los reformistas. 

Recomendable lectura que arroja luz sobre la caja de la que salen Planes Quinquenales y demás decisiones.

imagen de Ana B. Nieto

Blog por Ana B. Nieto Licenciada en derecho por la UCM y periodista, vive y trabaja en Nueva York desde 2002. Antes de llegar a Cinco Días en Madrid trabajó en la edición valenciana de El País y durante varios meses en Indonesia y Tailandia. Además de Madrid ha vivido en casi todas las provincias andaluzas, Ecuador y Amsterdam donde completó estudios universitarios.

© PRISA DIGITAL S.L. - Gran Vía, 32 - Madrid [España] - Tel. 91 353 79 00