29 abril, 2011 | 13:08
Déficit comercial chino, aquí para quedarse
La reciente noticia de que China tuvo déficit comercial en durante el primer trimestre del año en curso no ha ocupado aún muchos titulares de analistas y líderes de opinión en nuestro país, y tampoco es que haya hecho correr ríos de ceros y unos por la red anglosajona. Suele suceder con la actualidad China, donde los medios se centran en las noticias que refutan prejuicios de sus lectores. Por ejemplo, sin ir más lejos, con el caso de espionaje en Renault donde se insistió mucho en la "pista China" cuando salto la noticia y apenas se desmintió a posteriori.
Aunque es una cifra exigua para los volúmenes que se manejan, sólo 704 millones de euros de déficit comercial, China importó más de lo que exportó entre enero y marzo de 2011 según sus cifras oficiales. El dato contrasta fuertemente con el superávit de 13.910 millones en 2010. Las exportaciones chinas crecierón a un ritmo del 26%, sus importaciones lo hicieron mucho más rápido: un 32%.
¿Estamos ante una situación coyuntural que volverá a la "normalidad" anterior? ¿O se trata de un cambio de tendencia estructural que va a cambiar la "normalidad"? En las cifras influyen diferentes factores como la inflación china, que supera el 5%, su aumento en costes laborales y la presión reciente por la mejora en las condiciones de los trabajadores, la apreciación del yuan, el aumento del consumo doméstico... aumentos de precios en materias primas, la crisis que aún se viven muchos países de Occidente, etc.
La posición oficial de Estados Unidos al respecto es que China aún tiene que recorrer bastante camino para ser una economía menos dependiente de las exportaciones. Y la posición expresada por el gobierno chino en la elaboraciónd el XII Plan Quinquenal va en la misma línea. Por tanto, hay un acuerdo implícito en que ha llegado el momento del consumo interno en China aunque puedan discrepar los actores en la velocidad y en la manera en que irá cambiando el enfoque de la economía china con un menor peso de las exportaciones.
Visto en cifras trimestrales resulta difícil ver la tendencia, por lo que resulta recomendable encontrar cifras anuales. Según el Ministro de Comercio chino, Chen Deming, el superávit comercial en 2.011 será de entre 120mil y 140mil millones de dólares, cifra que hay que poner en perspectiva. En 2007 estábamos en 262.200 millones de dólares de superávit, 295 mil millones en 2008, 196 mil millones en 2009, y 183 mil millones en 2010. Por tanto, la tendencia es claramente descendiente. Debajo se vería el gráfico estimando 2011 en la media de lo que nos dice el Ministro de Comercio.
Las implicaciones del cambio de un país gigantesco en su relación comercial con el mundo van a ser notables. En Occcidente, había quejas y se llamaba parasitaria a una economía basada en la exportación. Ahora, cuando empiecen a incorporarse al consumo, y esperemos que no se incorporen al consumo irracional y exhacerbado que practicamos nosotros, es probable que nos empecemos a quejar porque "exportan" inflación y porque sus productos probablemente dejarán de ser tan baratos. Mientras, intentaremos colocar a nuestras empresas en la pista de salida para su crecimiento.
¿Beneficiará a todos los occidentales por igual el nuevo modelo económico chino? No tendría por qué ser así. A la parte de la sociedad que se ha beneficado más de los precios bajos puede que el cambio le acabe perjudicando más que a la porción de nuestra economía que se centre en aprovechar las oportunidades de su crecimiento en importaciones. Esta puede ser una de las grandes claves en la salida de la crisis para nuestro país, o, al menos, una de las grandes tendencias que se avecinan.
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