Sobre el autor

CEO de 2 Open, empresa que se dedica al comercio electrónico en China. Licenciado en Ciencias Políticas (S. de Compostela), Máster en Dirección de Sistemas de Información (Instituto de Empresa) y MBA (China Europe International Business School - CEIBS). Ha trabajado en desarrollo de negocio digital en Inglaterra, Francia, Alemania, España y China.
Perfil en LinkedIn.

Categorías

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

Listado de blogs

« marzo 2011 | Inicio | mayo 2011 »

29 abril, 2011 | 13:08

La reciente noticia de que China tuvo déficit comercial en durante el primer trimestre del año en curso no ha ocupado aún muchos titulares de analistas y líderes de opinión en nuestro país, y tampoco es que haya hecho correr ríos de ceros y unos por la red anglosajona. Suele suceder con la actualidad China, donde los medios se centran en las noticias que refutan prejuicios de sus lectores. Por ejemplo, sin ir más lejos, con el caso de espionaje en Renault donde se insistió mucho en la "pista China" cuando salto la noticia y apenas se desmintió a posteriori.

Aunque es una cifra exigua para los volúmenes que se manejan, sólo 704 millones de euros de déficit comercial, China importó más de lo que exportó entre enero y marzo de 2011 según sus cifras oficiales. El dato contrasta fuertemente con el superávit de 13.910 millones en 2010. Las exportaciones chinas crecierón a un ritmo del 26%, sus importaciones lo hicieron mucho más rápido: un 32%. 

¿Estamos ante una situación coyuntural que volverá a la "normalidad" anterior? ¿O se trata de un cambio de tendencia estructural que va a cambiar la "normalidad"? En las cifras influyen diferentes factores como la inflación china, que supera el 5%, su aumento en costes laborales y la presión reciente por la mejora en las condiciones de los trabajadores, la apreciación del yuan, el aumento del consumo doméstico... aumentos de precios en materias primas, la crisis que aún se viven muchos países de Occidente, etc. 

La posición oficial de Estados Unidos al respecto es que China aún tiene que recorrer bastante camino para ser una economía menos dependiente de las exportaciones. Y la posición expresada por el gobierno chino en la elaboraciónd el XII Plan Quinquenal va en la misma línea. Por tanto, hay un acuerdo implícito en que ha llegado el momento del consumo interno en China aunque puedan discrepar los actores en la velocidad y en la manera en que irá cambiando el enfoque de la economía china con un menor peso de las exportaciones. 

Visto en cifras trimestrales resulta difícil ver la tendencia, por lo que resulta recomendable encontrar cifras anuales. Según el Ministro de Comercio chino, Chen Deming, el superávit comercial en 2.011 será de entre 120mil y 140mil millones de dólares, cifra que hay que poner en perspectiva. En 2007 estábamos en 262.200 millones de dólares de superávit,  295 mil millones en 2008, 196 mil millones en 2009, y 183 mil millones en 2010. Por tanto, la tendencia es claramente descendiente. Debajo se vería el gráfico estimando 2011 en la media de lo que nos dice el Ministro de Comercio. 

Superavit comercial chino 2011 es estimaciónLas implicaciones del cambio de un país gigantesco en su relación comercial con el mundo van a ser notables. En Occcidente, había quejas y se llamaba parasitaria a una economía basada en la exportación. Ahora, cuando empiecen a incorporarse al consumo, y esperemos que no se incorporen al consumo irracional y exhacerbado que practicamos nosotros, es probable que nos empecemos a quejar porque "exportan" inflación y porque sus productos probablemente dejarán de ser tan baratos. Mientras, intentaremos colocar a nuestras empresas en la pista de salida para su crecimiento.

¿Beneficiará a todos los occidentales por igual el nuevo modelo económico chino? No tendría por qué ser así. A la parte de la sociedad que se ha beneficado más de los precios bajos puede que el cambio le acabe perjudicando más que a la porción de nuestra economía que se centre en aprovechar las oportunidades de su crecimiento en importaciones. Esta puede ser una de las grandes claves en la salida de la crisis para nuestro país, o, al menos, una de las grandes tendencias que se avecinan. 

27 abril, 2011 | 12:37

BecariosLa noticia de que la Spri abre una oficina en Pekín nos recuerda que aún tenemos el exterior regado de oficinas comerciales. Que seguimos abriendo oficinas. Y también que no parece haber gran reflexión al respecto en España.

En su momento, en 2010, se mencionó en estas líneas la directriz dada desde las matrices en España a las diferentes oficinas autonómicas en el exterior, de mantener un "perfil bajo". No estaba en nuestro país la situación con congelaciones en pensiones y reducción de sueldos de funcionarios, como para destacar. Es más, se hicieron eventos donde se invitaba, con resultado mayormente infructuoso en "clippings", sólo a prensa china y no a periodistas españoles. La razón era entendible: se busca el impacto mediático en China, y no en España. Pero formaba parte de la táctica del "perfil bajo". ¿Alguien ha visto alguna evaluación coste-beneficio para España de lo que hicimos en la expo? Seguiremos esperando. Tal vez alguien está trabajando en una evaluación y algún documento de aprendizaje al respecto.

En las oficinas comerciales, predominan tres tipos de profesional español dignos de mención. Obviando aquí a los profesionales locales que se contratan sobre el país. 

  • El funcionario de alto nivel y que ganó su posición por oposición es, sin duda, el que merece mayor respeto y el que, en conversaciones directas, da una fuerte imagen de nuestro país. Su extracción, sin duda, se nota.
  • El segundo perfil a destacar es el del becario, que normalmente es un joven que ha pasado un proceso selectivo importante en España y de un alto nivel formativo y de motivación a priori. Suele tratarse de gente con muchas ganas e ilusión por contribuir. Bien remunerada y tratada. Un activo en potencia. Por desgracia, en la mayoría de los casos el trabajo no responde a su nivel de preparación y acaban asumiendo con bastante frustración un papel gregario, pues tampoco hay tantas alternativas en el mercado laboral español. Se trata de una cantera interesante para nuestras empresas a posteriori.
  • El responsable de turno de una oficina comercial nombrado por un procedimiento poco transparente y claro si no directamente a dedo. Suele estar en instituciones públicas de menor tradición, o se justifica la opacidad (si no es simple dedazo) en que aunque tenga financiación pública no es una Administración. Puede tratarse de una persona que consiguió enlazar un par de años como becario y que apenas tiene experiencia en la empresa privada. Cabría dudar si se trata de un cargo político o administrativo. No responde ante votante alguno en el exterior y está muy lejos del control de la metrópoli. Las características del perfil, por su nivel de enquistamiento, su no adscripción a un cuerpo profesionalizado, y su necesidad de hacer puntos ante su responsable en España independientemente del servicio que reciban las empresas, en consecuencia, constituyen peligrosos ingredientes que en algunos contextos y casos concretos sería lógico que derivaran en un simple y llano caciquismo con los pocos favores que puede repartir.

Por la mera fuerza de la gravedad y pese a las fuertes cargas fiscales que soportan en España, entre otras cosas para sostener este tejido de oficinas comerciales, existen emprendedores y empresas españolas que, inexplicablemente, son capaces de sacar conejos de la chistera y llevar a cabo negocios rentables en China y en otros países. Dichos negocios pueden coincidir circunstancialmente con el periodo donde hay un responsable. Mera casualidad. Ni que decir tiene que el responsable se anotará el tanto, y dirá que durante su periodo "han aumentado las exportaciones XXX... o las inversiones". Cabría decir al responsable que también ha llovido y nevado, y que posiblemente se deba también a su brillante gestión. 

¿Necesitamos apoyar a la empresa española en el exterior? Sí. El asunto está en qué tipo de apoyo necesitan las empresas exportadoras, y si debe hacerse a estas alturas a nivel de cámara local de comercio, de comunidad autónoma, de país, o deberían ir pensando ya en europeizar la cuestión. 

En la trastienda de muchos canapés que circularon por la Expo de Shanghai el año pasado, el comentario generalizado de muchos becarios era de frustración por no poder desarrollar su potencial. Con costes laborales que en algunos casos superan de lejos los 30mil euros, se ven yendo a ferias para un reporte que en gran parte es copy-paste de otro anterior, y limitados por una rigidez institucional que da poco margen a la creatividad. 

Reina en este asunto una especie de "ley del silencio". La "omertá" se rompe sólo de forma aislada en algún foro en Internet. Pagar esos sueldos a becarios muy formados, bien seleccionados, y cuya motivación salta a la vista es un lujo que nos podemos permitir sólo si somos capaces de que gestionarlos bien. Un secretario (o secretaria) que haga fotocopias, llamadas telefónicas y de figurante en algún cóctel, en Shanghai puede costar siendo generosos 12mil euros al año. Nuestros becarios salen por el triple, y a veces  hacen poco menos. No por su culpa, sino por los procedimientos, por las dinámicas reinantes, y por las personas implicadas en su gestión, más preocupadas en no cometer errores que les puedan desplazar de su puesto que en apoyar de forma abierta y cercana a las empresas españolas. 

imagen de Ana B. Nieto

Blog por Ana B. Nieto Licenciada en derecho por la UCM y periodista, vive y trabaja en Nueva York desde 2002. Antes de llegar a Cinco Días en Madrid trabajó en la edición valenciana de El País y durante varios meses en Indonesia y Tailandia. Además de Madrid ha vivido en casi todas las provincias andaluzas, Ecuador y Amsterdam donde completó estudios universitarios.

© PRISA DIGITAL S.L. - Gran Vía, 32 - Madrid [España] - Tel. 91 353 79 00