Sobre el autor

CEO de 2 Open, empresa que se dedica al comercio electrónico en China. Licenciado en Ciencias Políticas (S. de Compostela), Máster en Dirección de Sistemas de Información (Instituto de Empresa) y MBA (China Europe International Business School - CEIBS). Ha trabajado en desarrollo de negocio digital en Inglaterra, Francia, Alemania, España y China.
Perfil en LinkedIn.

Categorías

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

Listado de blogs

« febrero 2011 | Inicio | abril 2011 »

14 marzo, 2011 | 07:28

Role of the state
El segundo foro organizado en CEIBS con casi los mismos participantes que el anterior tenía como tema central "El Rol del Estado en el Siglo XXI" (imagen de D. Grajal). La moderación corrió a cargo de Rolf Cremer con Romano Prodi, Laurent Fabius, Liu Ji y Giuseppe Cucchi como ponentes.
 
Prodi abrió la sesión enmarcando el debate en el ámbito económico, hábil y habitual forma de intentar conducirlo por donde se supone que requiere el ámbito de una escuela de negocios, y China como lugar. Habló del devenir del Estado primero con la influencia soviética, del paso después por la etapa Thatcher/Reagan, y últimamente de la globalización. El Estado tiene ahora un rol más bien de impulsor del desarrollo de la sociedad civil.
 
Estamos en momentos de cierto "consenso" en relación  papel del Estado según Fabius. El comunismo y el capitalismo no se distinguen como antaño y, al menos en lo económico, la similitud es considerable.
 
La sesión resultaba previsible hasta ese momento, pero Liu Ji, que había revolucionado la jornada del martes entró de lleno y sin complejos en la exposición de la propuesta china para el mundo y de su forma de entender el rol del Estado. Para empezar marcó una diferencia esencial a la hora de definir la propiedad privada: todo lo que no pertenezca positivamente a un individuo es del Estado. También afirmó estar convencido de que el mundo como sistema acabará siendo socialista, y en este sentido afirmó que Europa ya va por delante de China. Lo cierto es que su fé no pareció compartida por la parte occidental de la audiencia.
 
Lógicamente, a esta exposición oral faltaría bastante más información por lo que el mero extracto de su mensaje hay que tomarlo con cautela. 
 
A diferencia de Prodi y Fabius, que habían preferido ponerse de perfil al hablar de política entró de lleno en lo que se expuso en este blog sobre la legitimidad de forma y de fondo. Su exposición acabó con la afirmación de que Fabius y Prodi fueron, y son, excelentes gobernantes (como Deng Xiaoping). Es una pena, concluyó, que el electorado no haya seguido apostando por ellos. 
El amargo chiste final, celebrado a carcajadas por el público y los ponentes, revela la principal crítica a la democracia. El sistema de selección de élites políticas resultante del sufragio universal tiene externalidades negativas que, entre otras cosas, se están sufriendo en la crisis presente. Una crisis que entendemos como económica en Occidente pero que, seguramente, tiene raíz profunda en una crisis política. 
 
La primera pregunta de los estudiantes era la que seguramente muchos hubiéramos hecho. ¿Supone el modelo chino una alternativa para Occidente? Lógicamente, la diferencia de contextos es abismal y no puede transplantarse el modelo tal y como es, contestó Fabius. Añadió que el reto está ahí y que aportar soluciones será clave a la hora de evitar posibles corrientes de opinión en ese sentido. Lo más interesante, tal vez, fue que no se mostró tajante al descartar dicha influencia ni habló con excesiva vehemencia, sino que matizó mucho su factibilidad y concedió el beneficio de la duda a la posible influencia política de China sobre otros países.
En cualquier caso, subrayó la inmensa tradición democrática de países como Francia, cuya solidez está fuera de dudas.
 
El "modelo chino", si existe como tal ya que es complejo de definir, no constituye a nivel político un alternativa a día de hoy. Está fuera de lugar proponer cambios en nuestro sistema que nos lleven al mismo. Ahora bien, comprender sus bondades a la hora de mirar a largo plazo, de procurar estabilidad gubernamental, de proporcionar cierta previsibilidad... al tiempo que tiene un rapidísimo dinamismo en la ejecución de las decisiones tomadas tal vez podría contribuir, paradójicamente, a mejorar nuestras democracias occidentales.
La defensa sin complejos del ponente chino de su forma de hacer las cosas, apoyada sobre todo una eficacia que se supone probada, puede acabar teniendo cierto calado en países con problemas más radicales cuya población está necesitada de soluciones eficaces.
Estamos aún lejos de ello, pero ¿acabará llevando el desarrollo chino a una mayor influencia de su forma de hacer política? Habrá quien piense que sí, y quien crea que la idea es descabellada.
 
Como siempre, intentaremos verlo, contarlo y compartirlo desde aquí, y las visiones al respecto son más que bienvenidas.

09 marzo, 2011 | 12:13

IMG_20110309_143058-4 El renacimiento chino flotaba en el ambiente del panel que ha abordado hoy en CEIBS el tema “Paz y Seguridad en el S. XXI” donde hemos contado con la presencia de Laurent Fabius, anterior Primer Ministro de Francia, Liu Ji, de la Academia China de Ciencias Sociales, Romano Prodi, antiguo presidente de la Comisión Europea, Guiseppe Cucchi, General del Ejército Italiano, y Huang Baifu anterior Vicepresidente y Director del Departamento de Inteligencia del Ejército Popular de Liberación (ejército chino). Los invitados, en la imagen de David Grajal, han venido gracias a la convocatoria de David Gosset.

No se ha citado ni una sola vez el resurgir propiamente dicho. Pero sí sus consecuencias en el cambio de escenario que estamos viviendo, por lo que aún sin articularse de forma explícita todo ha girado entorno a ello.

La propia transición hacia el escenario multipolar es consecuencia del renovado impulso de China hasta el punto de que Liu Ji ha sostenido que sin dicho resurgir no puede haber multipolaridad, ni, en consecuencia, reequilibrio. Sin multipolarismo nos vemos abocados a la hegemonía estadounidense donde sí hay conflicto de intereses entre China y Estados Unidos.

Roma es una referencia de hegemonía con paz aparente. La paz de la imposición. Su tesis es que el mundo necesita el resurgir chino para no avanzar en esa dirección. En el mundo multipolar, sin embargo, no habría conflicto de intereses entre Estados Unidos y China.

La cuestión clave, para Liu Ji, quien ha sido el más directo y sorprendente de los ponentes por la contundencia de un discurso inusual para extranjeros, es si Occidente está de acuerdo o no con que todos los países tienen derecho a lograr niveles similares de prosperidad. Durante años, el desarrollo ha beneficiado sólo a un grupo de naciones. Ello implica un cambio de mentalidad en el que puede estar la raíz de buena parte de los conflictos futuros porque en función de esto varían objetivos y prioridades a la hora de gestionar el mundo.

Por si su mensaje no hubiera quedado claro, el otro ponente chino, Huang Baifu, ha señalado como primer punto en su agenda lo mismo: debe aceptarse la igualdad entre países. Después,  los ponentes se han referido al asunto aunque no se estaban contestando directamente.

Fabius, por ejemplo, ha citado la tensión en Europa por redefinir la balanza comercial con China variando de comercio "libre" a comercio “justo" la relación transaccional entre Europa y China. Esto, sin ir más lejos entra de lleno en el conflicto que para los chinos constituye la principal semilla de potenciales controversias en el tiempo que vivimos. El general Cucci, por su parte, ha sido meridianamente claro diciendo que el poder y el dinero están conectados, y, lo que resulta incluso más impactante de escuchar: el rápido desarrollo de un país puede verse como amenaza porque implica el movimiento de recursos de unos lugares a otros del planeta y es difícil de aceptar en Occidente.

Por otra parte, relacionado con el cambio de mentalidad que piden los chinos, Cucci ha afirmado que el cambio de percepciones (mentalidad) es siempre más lento que los cambios de la realidad, por lo que, inevitablemente siempre llegamos tarde.

Otra respuesta ha venido tras una pregunta sobre el posible rebrote de la ultraderecha en Europa. Para Fabius estamos, socialmente, en la frontera del volumen de inmigración que Europa puede albergar. De ahí se deriva semejante ascenso. Esta argumentación supone otra respuesta clara a la pregunta de si estamos dispuestos a aceptar que los países y sus ciudadanos somos iguales en los diferentes hemisferios del globo. Los europeos, sin ir más lejos, no parece que estemos dispuestos a llegar más allá en la renuncia y aceptación de que, tal vez, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y de la tarta de planeta que nos toca.

El resto de asuntos tratados forman parte del mainstream mediático: la visceral enemistad china-japón y las dificultades que implican para uniones asiáticas, la inoperancia por bloqueo de la ONU, la negativa china a la intervención en Libia... No dejan de ser interesantes, pero no aportan novedades al discurso que leemos habitualmente. Foro peace and securityLos estudiantes tratamos de comprender el escenario que nos vamos a encontrar tras graduarnos porque las oportunidades están, precisamente, en anticiparse a los cambios de panorama. Cada cual habrá sacado su lectura, y a la espera de ver qué opinan otros,  la impresión es que estamos en un siglo XXI que no sólo va a ser incierto por el cambio constante generador de discrepancias e inconsistencias. Seguramente no va a ser pacífico por el mero hecho de que en Occidente no estamos dispuestos a aceptar el mensaje de China de que los países relegados tienen tanto derecho a participar de los frutos del planeta como nosotros.

Es, por tanto, de prever y de temer una fuerte discrepancia y el cumplimiento de la profecía en relación con China (la amenaza). Por ahora, el precio de los alimentos y la inflación es una de las causas que está sacando a la calle a ciudadanos del norte de África.

Esto no ha hecho más que empezar.

(crónica en web de CEIBS)

08 marzo, 2011 | 05:27

 
En ABC el titular anteayer era:

Antie
En octubre 2010 en el mismo medio ante un paso anterior del mismo proceso de Plan Quinquenal el titular fue:

Antie3 
No puede decirse que haya manipulación en estas noticias, y, además, en el control de los tiempos políticos suele haber un manejo para tapar coyunturas incómodas. Al menos a la hora de dar mayor énfasis a algunos mensajes.

Desde 1988 la Asamblea Popular China se reúne en marzo, por lo que, lo más probable en la forma es que la conexión meramente cronológica de eventos no responda a un intento deliberado.

En cuanto al fondo, los cambios que llegaron al parlamento el sábado no fueron propuestos tras la crisis de Libia de manera urgente, sino que han tenido un largo recorrido. Es decir, no son una reacción a lo que está pasando actualmente en el norte de África ni mucho menos a que el gobierno chino se haya puesto "nervioso" como errónamente pueda creer quien lea sólo el titular y no se adentre en la noticia o no conozca algo más de la actualidad china.

Los titulares vinculan los fenómenos, o sugieren una concatenación de hechos que no es tal. Vincular lo que sucede en el "intradía" informativo puede despistarnos y debemos activar el filtro. China iba por el mismo carril antes que después de la crisis de África, aunque en occidente podamos ver en ocasiones otro tipo de causalidades.

06 marzo, 2011 | 11:53

La economía china debe adoptar rápidamente un modelo de crecimiento endógeno propulsado por la innovación

Wen Jiabao ante los diputados el pasado sábado 5 de marzo.

Repasábamos en el último post el procedimiento por el que ha llegado el borrador del Plan Quinquenal a la Asamblea Nacional del Pueblo en Pekín.

El diario Pueblo resume dicho documento (de 118 páginas y aún, que se sepa, no de dominio público) en las siguientes directrices:

  • PIB +7% anual
  • +45 MM empleos urbanos
  • Desempleo rural <5%
  • Estabilidad de precios (sin precisar cifra)
  • Aumento del consumo doméstico (cambio de modelo)
  • Servicios 47% del PIB (+4%)
  • Urbanización 51,5% (+4%)
  • I+D 2,2% PIB
  • 3,3 patentes por cada 10mil habitantes

Si algo tiene la gestión pública del gobierno chino es previsibilidad. No suele haber sorpresas en sus anuncios, y, efectivamente, no hay nada sorprendente en lo que se propone. Enfriar un poco el ritmo de crecimiento, del famoso "keep 8" referido al crecimiento del 8% anual, a un renovado "keep 7" pretendiendo crecer al 7% los próximos 5 años. Los servicios tendrán un mayor peso en la economía que se centrará más en el consumo doméstico. Además, profundizando en el cambio de modelo que se señala en los medios, se pretende un mayor gasto en I+D. 

Lo primero que se piensa es cómo puede un gobierno autoexigirse KPIs de este tipo. Es lo más parecido a un director general de empresa planteando métricas clave a sus ejecutivos con las que evaluar sus bonus. Una gestión pública verdaderamente diferente a la que estamos acostumbrados en Occidente.

Los que han estudiado la asimetría económica entre países generada sobre todo en los últimos dos siglos han hablado sobre la necesidad de que los del tercer mundo sean capaces de llegar al desarrollo autocentrado para salir de su subdesarrollo crónico. En tal salida, China sería si fuera capaz de culminar su proceso (pretenden básicamente erradicar la pobreza en 10 años), la excepción a la regla.

Samir Amin es uno de los autores que ha centrado su labor en el estudio de las relaciones de países desarrollados y subdesarrollados, y resulta muy citado en los trabajos de intelectuales del Tercer Mundo que tratan de explicar por un lado el porqué de su subdesarrollo y, por otro, cómo puede salirse del mismo. 

Una economía "autocentrada" debería desarrollar el mercado interno y estructuras productivas centradas en dicho mercado. Para lograrlo, habría que llevar a cabo una "desconexión" de la metrópoli.

La desconexión china de la metrópoli (Occidente) se ha dado en términos de un intercambio que permitiera generar las citadas estructuras productivas y que, en el momento oportuno, dieran paso al consumo interno. Sólo de esta forma el país estaría preparado para asumir el desarrollo autocentrado.

En definitiva, aunque el periodo de "desconexión" de China se ha dado paradógicamente con un intenso peso del sector exterior, podríamos ver tal fase de desconcexión en el largo periodo donde China ha sido "la fábrica del mundo". Todavía lo es. Se trata de una separación provocada en relación al centro. A la metrópli. A nosotros. 

China era, hasta hace nada, un país claramente periférico. De hecho, a juicio de quien esto teclea aún lo es. Es decir, un lugar desplazado del centro del sistema y de su rol histórico protagonista a nivel mundial. Ahora parece que va a terminar ocupando, si culmina su proyecto, un lugar principal. 

Acercarse a las teorías del desarollo autocentrado y del subdesarrollo, de Amin o de Shengaas y revisitar los principios del plan quinquenal que se anunció ayer, nos puede llevar a concluir que China está virando de la desconexión hacia la reestructuración y llegando al desarrollo autocentrado. 

05 marzo, 2011 | 06:07

Cuando el Partido Comunista se encuentra en plena reunión de aprobación del XII Plan Quinquenal, la conversación en algunas de las últimas entradas nos lleva al delicado asunto de la legitimación, o legitimidad. Conceptos no idénticos. Legitimación se referiría más al proceso por el cual se tiene legitimidad. Uno sería el resultado y el otro, el origen de tal resultado. 

En relación con China, la legitimidad del régimen parece explicase por los resultados obtenidos. El fondo se impone sobre la forma y, puesto que el "outcome" o "output" es positivo, la caja negra -"blackbox"- que lo genera acaba siendo, o pareciendo, legítima.

Lo anterior difiere en mucho de la democracia, donde, en ocasiones, por el hecho de tener un procedimiento aparentemente correcto, casi cualquier resultado del mismo resulta aceptado. Aunque sea nocivo y autodestructivo para la sociedad en la que se aplica. Para revestimientos democráticos de regímenes no realmente democráticos se intentó teorizar alrededor del concepto de democracia formal, que merecería ser revisitado por los intelectuales para evaluar un buen número de partitocracias occidentales.

Esto nos conduce a diferentes situaciones en función de grado.

  • Países de procedimiento y resultado fallido, Estados fallidos;
  • Países de procedimiento ilegítimo pero resultado "positivo", donde se podrían encuadrar los regímenes no democráticos "ricos";
  • Países con procedimiento y resultado satisfacctorio, donde tenemos las democracias desarrolladas occidentales;
  • Países con procedimiento democrático y resultado "negativo", donde habría regímenes populistas y democracias formales.

El modelo occidental de democracia liberal es uno de ellos. Incluso, podríamos calificarlo como el mejor, o el más justo. Lo que no niega  la heterogeneidad cultural, económica, social y de tradiciones en el mundo que viene a relativizar y matizar nuestros puntos de vista. 

El proceso chino de elaboración política vive uno de sus puntos álgidos a nivel macro en la elaboración y aprobación de los planes quinquenales. Hu Angang, Director del Centro de Estudios Chinos de la Universidad de Tsinghua, participó en la elaboración del XI Plan Quinquenal (2006-10) y ha participado en la redacción del nuevo. Siguiendo una entrevista donde explicó de manera resumida el proceso de elaboración del plan podemos contextualizar una pequeña parte del proceso político chino. La parte que se refiere a la elaboración del plan estratégico. 

  1. Examen del plan quinquenal anterior cuando llego a la mitad de su periodo de aplicación. Tres informes independientes encargados por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC). La NDRC informó de los resultados de estos informes así como de una encuesta de opinión realizada por dos instituciones al Consejo de Estado.
  2. La NDRC seleccionó veinte asuntos y organizó grupos de expertos, académicos y emprendedores (empresarios) para la generación e intercambio de ideas. Miles de expertos trabajaron durante un año para contestar cuáles serían las líneas maestras del plan y cómo se desarrollará la economía y sociedad china durante su periodo de aplicación.
  3. El siguiente paso fue la presentación de la pauta para el plan. Sus líneas maestras.
  4. Después, se elabora un anteproyecto sobre el que delibera un comité de expertos con más de 50 miembros y que asesora en varias ocasiones al equipo de redacción. Este comité está dedicado a la elaboración de los planes de desarrollo económico y social de China con procesos de debate y recogida de opinión.
  5. El plan pasa por el pleno del Comité Central del Partido Comunista donde se pueden introducir enmiendas.
  6. Tras el paso anterior, se redacta el borrador del plan quinquenal.
  7. El comité de expertos discute los detalles del plan.
  8. El primer ministro, Wen Jiabao, recoge opinión de la sociedad al mismo tiempo que se produce el paso anterior (el séptimo).
  9. El documento pasa al Congreso Nacional del pueblo (paso en el que nos encontramos en este momento).
  10. Tras la aprobación por el congreso, es plan quinquenal es promulgado por el Consejo de Estado.

02 marzo, 2011 | 12:29

En el nuevo artículo de Gosset traído al español vemos su disertación en relación con las diferencias entre China y los países donde se estás protagonizando las "revoluciones jazmín".
------------------

Todo lo que es real es racional, explicaba el filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel en los años posteriores a la Revolución Francesa a finales del siglo XVIII, y añadió con confianza que todo lo racional era real. Obviamente, uno puede discutir el papel preciso de la razón en los asuntos humanos, pero, sin duda, en los acontecimientos históricos hay un cierto grado de racionalidad. 

 
Igual que las revoluciones de colores y sus raíces dentro del espacio post-soviético de la Unión, las revoluciones “Jazmín” son producto de un contexto sociopolítico muy específico. Los líderes irresponsables, la mala gobernanza, una profunda crisis de identidad, las frustraciones económica y política, además de los fracasos de las políticas occidentales en Oriente Medio, son algunos de los elementos que explican los radicales movimientos sociales que están cambiando el mundo árabe. En ese sentido, una revolución jazmín no puede entrar en erupción y desarrollarse en el contexto chino. 


De hecho, la "reforma y apertura" de Deng Xiaoping, que comenzó en la década de 1980, es una continua primavera sociopolítica con características chinas, y, siguiendo la metáfora floral, podría describirse como una transformación de té de jazmín. Más exactamente, esta transformación es un proceso controlado de modernización en términos propios de China y en relación con la tradición intelectual china, y no un gran salto hacia lo desconocido.


La controlada metamorfosis china no sólo beneficia a un quinto de la humanidad, sino que también es un motor del crecimiento económico de la aldea global, una garantía de estabilidad geopolítica y una fuente de nuevas ideas. Una revolución Jazmín sería una interferencia en la transformación de té de jazmín, objetivamente positiva, y es por ello que, fundamentalmente, no tiene razón de ser en la China post-Mao Tse Tung.

 
Aún cuando las fuerzas que están reconformando el mundo árabe y la dinámica que está transformando China no pueden ser más distintas, algunos segmentos de la sociedad occidental parecen creer que las protestas contra el gobierno podrían perturbar seriamente la estabilidad de la República Popular. 


El 20 de Febrero, Jon Huntsman, el dimisionario Embajador de Estados Unidos en China y, se rumorea, candidato presidencial republicano, marchó en Wangfujing en Pekín con un puñado de "revolucionarios Jazmín" - la Embajada de Estados Unidos declaró en un comunicado poco convincente que la presencia de Huntsman fue ¡simplemente una coincidencia! 


En la nación más poblada del mundo, sin duda se pueden encontrar activistas que abogan por cambios radicales, pero es la corriente principal de China la que determinará el futuro del país. Según el Centro de Investigación Pew, con sede en Washington, el 87% de los chinos estaban satisfechos con la situación general de su país en 2010 - índice de satisfacción que fue del 72% en 2005. Es la frustración y la desesperación lo que llevó a algunos de los 360 millones de árabes a las calles de Túnez, El Cairo, Saná, Trípoli o Ammán, pero el estado de ánimo del colectivo chino se caracteriza por la energía, el optimismo y un sentimiento de alegría.


El prestigio externo impacta sobre las políticas internas. Mientras que China está ganando cada vez más “cara” sicológica como actor estratégico, el mundo árabe ha estado lamentablemente perdiendo su estatus y reputación. China, capaz de poner en escena acontecimientos mundiales en ciudades globales - los Juegos Olímpicos de Pekín o la Expo Universal de Shanghái -, es un actor global muy respetado, cuya posición es central en todas las cuestiones transnacionales importantes.


Durante décadas, el mundo árabe ha sido incapaz de encontrar una solución a la cuestión de Palestina, y es Turquía, no Egipto, la fuerza reemergente y estabilizadora en la región antiguamente dominada por el Imperio Otomano. Hace dos años en La Geopolítica de la Emoción (The Geopolitics of Emotion), el analista francés Dominique Moisi asociaba a las sociedades occidentales, el mundo árabe, y al Lejano Oriente de Asia, los sentimientos respectivamente del miedo, la humillación y la esperanza. El innegable resurgimiento de Pekín ha generado un sentimiento de orgullo y, cuando en las calles árabes prevalece una sensación de humillación, China está llena de confianza.

"Puede haber méritos independientemente de la dignidad, pero no dignidad sin cierto mérito", observó el escritor francés François de la Rochefoucauld en una de sus máximas (422). A nivel interno, los objetivos logros socioeconómicos hablan en favor del régimen chino. La segunda mayor economía mundial está construyendo infraestructuras de primer nivel enlazando ciudades totalmente nuevas donde a menudo tiene lugar un eufórico consumo. Algunas de las mayores compañías del mundo ya han asumido que el "consumidor chino" es la principal historia comercial de la próxima década.

Si se puede apuntar a los problemas sociales chinos que aún se mantienen, a las deficiencias de la burocracia de Pekín, a los riesgos de inflación o a las disparidades económicas, también hay que reconocer que un sistema que ha sacado de la pobreza a 400 millones de personas - más que toda la población del mundo árabe -, y que puso a China en posición para convertirse en las próximas décadas en la economía más grande del mundo, tiene una sólida legitimidad. 


La crisis de Oriente Medio no puede desligarse del fallido liderazgo y de la gobernanza disfuncional. En nombre de la estabilidad, el poder se tornó en parálisis que, en algunos casos, degeneró en tiranía. Ben Ali gobernó Túnez durante 24 años, Hosni Mubarak había gobernado Egipto durante 30 años, Ali Abdullah Saleh ha sido presidente de Yemen durante 33 años y Muammar Gaddafi ha monopolizado el poder en Libia durante 42 años. En la China pos-maoísta, los líderes aceden al cargo temporalmente, de acuerdo con las leyes constitucionales.


Desde el establecimiento de la República Popular en 1949, Pekín ha sido testigo de cuatro generaciones de líderes, y en 2002 la transición de la tercera a la cuarta generación tuvo lugar entre dos hombres de Estado en vida dentro de un proceso ordenado. El año próximo, la transición del poder del presidente Hu Jintao a Xi Jinping, - que representa la quinta generación - en el 18 º Congreso Nacional del Partido Comunista de China es muy probable que sea suave.


Wan Gang, ministro chino de Ciencia y Tecnología, y Chen Zhu, ministro de Sanidad, ni siquiera son miembros del Partido Comunista. Para evitar la autocomplacencia, las élites y la opinión pública occidentales deberían prestar atención al hecho de que el gobierno chino es capaz de seleccionar funcionarios altamente competentes cuyo sentido de la responsabilidad es frecuentemente admirable. Aunque la corrupción es también una cuestión china, China no es un Estado corrupto ni fallido.


Desde la muerte de Deng en 1997, las principales orientaciones de Pekín se deciden por un liderazgo colectivo de entre el cual emerge un consenso que es apoyado por la inmensa mayoría de los ciudadanos chinos: el país necesita reformas para perfeccionar el Estado de Derecho, para crear las condiciones para un crecimiento económico sostenible y para proporcionar una mayor justicia social, pero no una revolución. En otras palabras, China necesita un cambio gradual, pero no perturbaciones políticas o discontinuidades económicas.


Los observadores de la gigantesca sociedad china deberían tener presente también que la China pos-maoista puede entenderse mejor como una reacción ante los momentos anárquicos y destructivos de la Revolución Cultural (1966-1976). China quiere estabilidad y previsibilidad, y se opondrá firmemente a las acciones que pudieran llevar a caóticas  incertidumbres o a amplios y violentos movimientos sociales.


En la plaza de Tiananmen deambulan turistas, no manifestantes, y desde el comienzo del año pueden recapacitar sobre una nueva presencia en el emblemático espacio abierto pekinés: una gran estatua de Confucio se enfrenta ahora al retrato de Mao. El neo-confucianismo del siglo XXI no es de protestas revolucionarias sino de orden ritual, moderación y armonía. El mundo chino profundo no tiene deseos de revolución inspirada en referencias extranjeras, China se ha embarcado en un proceso de renacimiento a través de la reinterpretación de su propia tradición. 

Mientras Washington y Bruselas estarán ocupados con los problemas de Oriente Medio, China continuará renovándose y, al hacerlo, recobrará centralidad en los asuntos del mundo. El té chino de jazmín no sólo exhala un delicado perfume, sino que es también una bebida saludable; ciertamente, Pekín no necesita una "revolución Jazmín", aunque el mundo árabe, y otras partes del mundo en desarrollo, deberían querer probar la transformación de té de jazmín.

David Gosset es director del Centro Euro-Chino de Relaciones Internacionales y de Negocios del CEIBS, Shanghai y Pekín, y fundador del Foro Euro-Chino. 

Enlace al artículo en inglés.

01 marzo, 2011 | 16:37

Carlos moncayo

Si pueden sacarse elementos comunes de emprendedores de nivel como Carlos Barrabés y Carlos Moncayo es una tremenda ilusión por lo que hacen. Una alegría interior que se contagia fácilmente a los que escuchan. Resulta curioso observar que los dos son comunicadores de altísimo nivel que te hacen vivir de forma intensa el rato que pasas con ellos. Ambos pasarían por excelentes cuentacuentos.  

También, que son gente con ideas claras y capaces de sacar un zumo muy filtrado y condensado de la realidad que observan y perciben por los sentidos. Están capacitados para sacar consecuencias y lecciones prácticas para montar sobre ellas su día siguiente.

Carlos Moncayo es un ecuatoriano que llegó con una beca de dos meses y unas prácticas en un despacho de abogados a China. Supo y pudo convertir la estancia en la oportunidad, hasta el momento, de su vida. Como Barrabés y Domènech tiene madera de comunicador y ha sabido expresar con aplomo sorprendente para su juventud lecciones importantes aprendidas en su trayectoria de más de 7 años como emprendedor en China. Ha emprendido dos veces en este país y mantiene los dos proyectos en marcha con un tercer proyecto de camino. Su trayectoria le llevó a ser considerado el mejor emprendedor joven de asia por la revista Businessweek.

Procedente de una familia media de Quito, según ha contado en la charla ofrecida hoy -gracias a Carlos Zapata de la que nos pasa las fotos David Grajal- al Club Hispano de CEIBS. Su padre ya fue emprendedor. No de proyectos grandiosos, pero sí inquieto para criar animales o vender miel, entre otras cosas. En su presentación ha narrado su aún no tan larga pero sí muy intensa trayectoria encadenando hechos.

Unas cosas van llevando a otras. La vida se construye a base de carambolas que van sucediendo y se aprovechan. O de caídas de las que se sale con más (o menos) fuerza. Se marchó de intercambio universitario a Estados Unidos, estudiaba derecho, y nadie quería investigar sobre China. Se quedó con la pedrea y desde allí pudo venir a Shanghai.

Se trasladó a China no sin antes asegurarse una experiencia laboral en paralelo. De los litigios originados por compras de latinoamericanos en China pasó a emprender sin recursos propios un servicio de compras e inspección… algo bastante común por estas tierras. Carlos moncayo 2

Lo que no es común es el desarrollo que está consiguiendo dar a su negocio tras esa base tan poco original. Ahora mismo, su empresa implanta marcas chinas en América Latina franquiciando en algunos casos toda la zona, y está trabajando en proyectos innovadores de uso más intensivo de tecnologías de la información.

No parece, por la química que desprende, que la cosa vaya a quedar aquí. Su metodología emprendedora, como la de todos los emprendedores que han visitado este año el Club Hispano de CEIBS consiste en no tener, en realidad, metodo alguno. Después, ha desgranado puntos clave de lo que ha aprendido hasta ahora.

No se puede esperar a la idea perfecta, sino que se puede empezar primero y buscar después el hueco donde encajar en el mercado. Puede hacerse con una idea decente sobre una oportunidad clara. Da igual no tener la idea rompedora.

Al principio, emprender es una locura que se basa en una intución, y después pueden irse añadiendo datos y elementos cuantitativos de juicio para la optimización. El flujo de mejora constante puede entonces aplicarse al desarrollo del negocio: ensayo-errror-redefinición-ensayo-error…

Otras lecciones que nos cuenta, aunque podemos haberlas escuchado o las teníamos asumidas son de recuerdo obligatorio. Suenan con gran naturalidad cuando las cuentan quienes realmente las han vivido directamente. Como por ejemplo, la necesidad de dejar que las cosas funcionen sin estar encima de ellas una vez arrancan los proyectos. Sin vértigo. O como la oportunidad que es dejar a los empleados chinos participar en el negocio como socios con salarios basados en una mayor parte variable. Son bastante emprendedores. O como el que todo jefe debe tener por debajo al menos dos subordinados (que parece obvio, pero es algo que se ha olvidado en muchas empresas donde se da el caso extraño de jefe con un solo subordinado).

También ha hablado de la necesidad de identificar qué tipo de cliente es el óptimo para la empresa. Al que se presta mejor servicio. De la importancia de dar con él y buscar después clientes similares a los que el servicio sienta como un guante.

Igualmente, ha destacado la necesidad de identificar a los “tiburones”. Competidores que obligan al emprendedor a no caer en autocomplacencia y seguir en movimiento.

Una estrategia original consiste en promover “implantes” de empleados en las oficinas del cliente. Como una consultora, una agencia de viajes injertada, o como si fuera un servicio de limpieza ofrecido en el propio establecimiento del cliente. Un cambio que, en el mundo del “sourcing” desde China no parece tan habitual.

Ha recordado que “cash is king” cambiando lo de rey por oxígeno. El dinero es el oxígeno y hace falta cuanto antes. Y cuanto más mejor. Otra obviedad que se olvida en ocasiones al emprender con cálculos optimistas o vanas esperanzas de que el ingreso “ya llegará”. También, algo que niegan machaconamente los que nos siguen bombardeando con la fantasía americanda del garaje (garaje... pero estudiando en Harvard, claro, ya quisieran tenerlo muchos).  Y al igual que los ingresos, la monitorización y el reporte de gestión se hace obligada desde el principio y aunque se trate, inicialmente, de apenas un autoempleo. 

Otro baño de motivación con un emprendedor al que hay que seguir la pista. 

imagen de Ana B. Nieto

Blog por Ana B. Nieto Licenciada en derecho por la UCM y periodista, vive y trabaja en Nueva York desde 2002. Antes de llegar a Cinco Días en Madrid trabajó en la edición valenciana de El País y durante varios meses en Indonesia y Tailandia. Además de Madrid ha vivido en casi todas las provincias andaluzas, Ecuador y Amsterdam donde completó estudios universitarios.

© PRISA DIGITAL S.L. - Gran Vía, 32 - Madrid [España] - Tel. 91 353 79 00