Groupon viene a China para hacer la mejor copia de sí mismo
Más de 200 páginas como Groupon, según nos han dicho, existen ya en china. “Pero ninguna es Groupon”. Ni siquiera es Groupon la que ya se ha apropiado y explota el dominio groupon.cn.
Muchos les están copiando en China. Y ahora Groupon tendrá que copiar a Groupon demostrando que son capaces de copiarse a sí mismos mejor de lo que les copian los demás. Esto, que parece un trabalenguas, es el resumen de la situación actual de la empresa que ha osado no dejarse adquirir por 6.000 millones de dólares de Google.
Christopher Tsai, y Raphael S., ambos vicepresidentes de Internacional en Groupon han estado en CEIBS en una sesión de reclutamiento donde han presentado su proyecto. En pocos minutos han ido desmontando algunas de las cosas que recitan los profesores de la escuela desde exactamente el mismo estrado.
(Imagen cedida por el sin par David Grajal)
A saber:
- Se va a calcar la forma de hacer las cosas que tiene la empresa en otros países. Nada de adaptación a lo local, en principio. Realmente no es necesario planificarlo si, como dicen, va a haber un alto nivel de flexibilidad en la implementación.
- Ya hay 200 haciendo exactamente lo mismo en China. ¿Ventaja del primero que llega al mercado? Es relativo, están dispuestos a ser el 201º que llega y, afirman, “organizar este desorden”.
- Da igual la idea. Ya no es nada original la idea de compras agrupadas, ni del cuponeo. Si bien, casi hay consenso en relación a que las ideas no valen nada, sino su correcta implementación.
- Van a regar China de oficinas. ¿Hacer negocios puramente puntocom? ¿Trabajar remotamente? No. Han dicho que Groupon va a ir abriendo oficinas por toda China y necesitan gente para ello. Por el sumidero la idea de montar el negocio puramente online. Pragmatismo. Necesitan gente pisando el terreno.
- ¿Los chinos copian a los americanos? Ya no. Ahora viene la empresa americana y "se copia" a sí misma. En propiedad, no se están copiando, es sólo una forma de expresarlo para acentuar el cambio fundamental que es venir a competir con humildad, como si fueras un copycat chino de los que se habla a veces de forma peyorativa. De hecho, Raphael procede de la empresa que copió el modelo de Groupon en Europa y fue después comprada.
- Un punto polémico pero que no se abordó es que, según su presentación, el marketing online tradicional no es medible. Es casi como afirmar que hasta que ellos han llegado no había canales para medir los resultados de tus campañas. Parece complicado de asumir, cuanto menos.
En principio no tienen pensado adquirir un competidor, no se sabe hasta qué punto las redes sociales chinas les dejarán tocar su masa de usuarios ya que algunas ya han creado plataformas parecidas a Groupon, y lo importante es la velocidad. ¿Cuándo lanzaréis en Shanghai? En dos semanas.
En un negocio que se basa en la economía de red, en la masa crítica, lo importante es la velocidad. Poner en práctica el manual de instrucciones con la mayor celeridad y perfección posible. Por eso insisten en que quieren contratar a los “más inteligentes”, o a los “más listos”. Sus perfiles, por si hay dudas, han pasado por Morgan Stanley y Goldman Sachs.
Pese a que dicen buscar a los más inteligentes es para ponerlos a vender cuanto antes. Comerciales con un perfil muy analítico. A la pregunta del público sobre si haría falta algún perfil técnico sólo le ha faltado su propio eco. La sucursal que haya en China, como la mayoría de filiales de empresas puntocom americanas en el extranjero, será poco más que una representación comercial. El código lo suelen guardar en búnkers replicados como si fuera el secreto de la cocacola.
Ni un solo incentivo emocional sobre cómo Groupon está cambiando el mundo o facilitando la vida de la gente para tocarnos la fibra sensible. Vender el proyecto de manera tan fría y racional, sin tintes cálidos, no parece demasiado americano. Tampoco se ha comentado nada del proyecto más allá de los próximos meses. A día de hoy, en este tipo de proyectos más allá de 3 meses se considera largo plazo. De momento tienen que concentrarse en vender la mercancía de los anunciantes y que crezca dramáticamente la base de datos. Hasta que sean las propias acciones de Groupon la mercancía. Los americanos saben hacer esto como nadie y posiblemente acabarán hablando de la entrada de Groupon en China en muchas escuelas de negocio, para bien, o para mal.
A la salida, Xiao W. comenta lo mucho que le ha gustado la empresa. Pero no se considera lo “suficientemente lista”. No faltarán los currículums en su bandeja de entrada de los que hayan pasado este primer filtro de introspección autoevaluadora que de forma tan humilde ha resueldo Xiao W.
Será apasionante seguir la evolución de Groupon China y comprobar si son capaces de copiar a Groupon mejor que sus competidores en este mercado.
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