Bankia ha enloquecido en Bolsa... un poco más. Lo
que ocurre hoy con la entidad es un paso más en la espiral de esquizofrenia en la que
está inmersa Bankia y que ha dado como resultado una permanente aberración de
mercado desde hace varios meses, con unas acciones que cotizan muy, muy, por
encima de su valor contable.
Hoy, sus títulos se han desdoblado en acciones
propiamente dichas y en derechos de suscripción preferente. Este es el primer
hito de una ampliación obligatoria para que el FROB recapitalice Bankia,
después de que en mayo del año pasado fuera rescatada, en una vorágine de negociaciones
para determinar la fórmula idónea para salvar al gigante creado por Caja Madrid
y Bancaja.
El precio contable de la acción es de unos 0,8
euros pero el fondo de rescate de la banca entrará a 1,352 euros. En una
operación nunca vista hasta el momento, se inyectarán de entrada 10.700
millones de euros y después alrededor de 5.000 millones procedentes del canje de
híbridos. Su número de acciones valor se multiplicará por unos 580…
Los accionistas tenían ayer una acción valorada a
11,3 euros, y esta mañana, antes de que abriera la Bolsa, se han encontrado con
una acción a 1,378 euros por título y un derecho a 9,92 euros. Es decir,
supuestamente se mantenía el valor de su inversión (1,378+9,92=11,3 euros).
Pero la práctica ha sido muy diferente. Los
derechos de suscripción se han desplomado nada más comenzar a cotizar, como era
lógico y como la propia Bankia advirtió en el folleto de la ampliación
registrado en la CNMV la semana pasada: “El valor teórico del derecho será
anormalmente alto”, sentenciaba el documento.
¿Por qué se han hundido los derechos? Porque
ningún particular en su sano juicio acudirá a la ampliación, que implica poner
encima del tapete 537 euros por cada título que tuvieran. Una locura, teniendo
en cuenta la trayectoria bursátil de Bankia, que debutó a 3,75 euros
(equivalentes a 375 euros por acción tras el contrasplit). Las minusvalías de
los inversores que acudieron a la Oferta Pública de Suscripción (OPS) se sitúan
en el 99%. En realidad, los derechos no deberían valer nada, o apenas nada.
Pese a que la acción se ha comportado como una moto (han llegado a dispararse más de un 700% aunque al cierre han moderado la subida al 190,28%),
los que tenían invertido dinero a cierre de ayer en Bankia tienen mucho, mucho, menos dinero. El derecho ha concluido a 1,24 euros y la acción, a 4 euros. Ambos, sumados, dan 5,24 euros, que, frente a los 11,3 euros de ayer, arrojan una minusvalía es
del 53,6%.
Llegados a este punto, se da la paradoja de que
entrar en Bankia a través de la ampliación de capital (por cada derecho se
pueden comprar 397 acciones a 1,352 euros cada una) es mucho más barato que adquirir
los títulos en Bolsa. Exactamente, un 66,25% más barato. O, lo que es lo mismo,
comprar la acción directamente sería casi un 200% más caro.
Lo lógico es que el precio de la acción vaya
normalizándose, una vez hayan desaparecido los derechos, que se extinguirán el
próximo 14 de mayo. Es decir, que vaya cayendo. Primero hacia los 1,35 euros –el
precio al que se hará la ampliación– y, después, más abajo aún. Es lo
previsible, teniendo en cuenta que ningún banco español cotiza a su valor
contable, ni siquiera los dos grandes: Santander y BBVA.
Por si fuera poco, el canje de preferentes y
deuda subordinada obligará a unos 200.000 clientes a convertirse a la fuerza en
accionistas de Bankia. Esto hundirá el precio de la acción pues querrán
recuperar una parte de su inversión. Se producirá un torrente de ventas (flow back) que tumbará el precio. Está
previsto que todas las acciones nuevas de Bankia comiencen a cotizar el 28 de
mayo; será entonces cuando se pueda atisbar un precio medianamente “normal”
para el gran banco español rescatado.
Un post de Pablo M. Simón, puedes encontrarme en el correo electrónico pmartin@cincodias.es y en el twitter @pmartinsimon.
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